Colombia celebrará este domingo 31 de mayo unas elecciones presidenciales consideradas decisivas para definir si continúa el proyecto político impulsado por el presidente Gustavo Petro o si la derecha regresa al poder tras cuatro años de gobierno de izquierda.
Doce candidatos participan en la contienda electoral, aunque las encuestas coinciden en que solo tres aspirantes mantienen opciones reales de disputar el poder y todo apunta a que la elección se definirá en una segunda vuelta prevista para el 21 de junio.
El favorito en los sondeos es el senador Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico y representante de la continuidad del proyecto político de Petro, cuya aprobación ronda el 50 %.
«Todo indica que va a haber segunda vuelta; si bien las elecciones muestran un panorama claramente polarizado y en esta polarización el candidato de la continuidad del Gobierno tiene una clara ventaja, ningún sondeo le da más allá del 44 %», explicó a EFE la analista política Eugénie Richard, profesora de la Universidad Externado de Colombia.
El principal rival de Cepeda es el abogado ultraderechista Abelardo de la Espriella, líder del movimiento Defensores de la Patria, quien centra su campaña en un discurso de mano dura contra la delincuencia y las guerrillas.
De la Espriella, conocido como “el Tigre”, promete “salvar este país y convertirlo en una patria milagro” y se presenta como la figura más fuerte de la oposición frente al oficialismo.
Por el voto de derecha también compite la senadora Paloma Valencia, candidata del partido uribista Centro Democrático, quien busca captar al electorado moderado y de centro que aún no encuentra un liderazgo sólido en la campaña.
La elección refleja además una disputa interna dentro de la derecha colombiana, históricamente dominada por el uribismo, pero ahora desafiada por el crecimiento político de De la Espriella y su estilo confrontativo.

Según la analista Eugénie Richard, el abogado representa un perfil de “outsider” similar al de otros líderes latinoamericanos como el presidente salvadoreño Nayib Bukele o el mandatario argentino Javier Milei.
«Con un perfil de ‘outsider’ que se aleja de las formaciones políticas tradicionales para proponer un liderazgo mucho más personalista y mucho más fuerte», señaló la académica.
La campaña también estuvo marcada por cuestionamientos hacia Paloma Valencia debido al rechazo de sectores conservadores a su fórmula vicepresidencial, Juan Daniel Oviedo, quien es abiertamente homosexual.
Además de los principales favoritos, en la contienda participan los exalcaldes Sergio Fajardo, Claudia López y Carlos Caicedo; los exsenadores Roy Barreras y Mauricio Lizcano; el general retirado Gustavo Matamoros; y el empresario Santiago Botero, quien propone incluso la pena de muerte para determinados delitos.
La seguridad, la política de paz total, la situación económica y la reforma del sistema de salud se convirtieron en los principales temas de debate durante la campaña electoral.
Por un lado, Cepeda mantiene el respaldo de sectores identificados con las políticas sociales de Petro, especialmente aquellas enfocadas en reducción de desigualdades y restitución de tierras.
Mientras tanto, la oposición capitaliza el descontento por el manejo gubernamental de la seguridad y las negociaciones de paz con grupos armados ilegales.
«La duda no es tanto si va a haber segunda vuelta, sino más bien con quién», concluyó Richard.

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