Autor: Iliana Cornejo

  • Aplicación DoctorSV reitera a población que no es para emergencias 

    Aplicación DoctorSV reitera a población que no es para emergencias 

    La nueva aplicación para consultas en línea, DoctorSv reitera a la población a través de sus términos y condiciones, que el servicio que brinda no atiende emergencias, y que de presentarse, la población salvadoreña debe llamar al Sistema de Emergencias Médicas, 132, y no a usar la aplicación.

    «Este servicio no es para emergencias. Si tiene una emergencia que comprometa la vida o involucre sangrado abundante, dificultad repentina para respirar, dolor en el pecho, alteración o pérdida de conciencia y otro que considere una emergencia, llame inmediatamente al 132 o busque el centro de emergencias más cercano», advierten los términos y condiciones de uso de la aplicación DoctorSv al momento de registrar la app en su teléfono celular.

    El servicio de Doctor Sv fue lanzado el pasado 13 de noviembre por el presidente Nayib Bukele, donde anunció una nueva manera de pasar consulta y agendarlas a través de videollamadas en una aplicación desde el teléfono celular. Previamente, el Instituto Salvadoreño del Seguro Social había desarrollado una aplicación con la misma función, llamada DoctorISSS, pero fue desconectada hace unos meses.

    Bukele explicó que DoctorSv brindará consultas virtuales con médicos, pero con ayuda de la Inteligencia Artificial.

    ¿Tiene limitaciones?

    Sí, los términos y condiciones de la aplicación de celular reconoce que existen limitantes, según el problema de salud que el o la salvadoreña busquen atenderse. «Algunos problemas de salud pueden requerir un examen físico o pruebas que no se pueden hacer a través de una consulta virtual. Nuestros médicos podrán recomendarle optar por atención médica de emergencia o ambulatoria, en formato presencial», advierte la aplicación.

    ¿Solo es para adultos?

    No, la aplicación DoctorSV también es para niños, niñas y adolescentes pero su registro debe hacerse a través de un titular, ya sea el padre, la madre o representante legal, a través del cual deberá registrarse al menor de edad, cumpliendo la protección de datos personales establecidas en la Ley Crecer Juntos.

    Para registrar a un menor de edad, se debe presentar copia digital del DUI del padre o la madre además de la partida de nacimiento del menor, llenar un formulario de registro que incluye una declaración jurada de parentesco o representación legal, que se acepta de forma electrónica. Si se trata de un menor que está en una institución pública se necesitará una verificación en campo.

     

     

  • DoctorSV usará datos personales y de salud para investigaciones científicas

    DoctorSV usará datos personales y de salud para investigaciones científicas

    Al registrarse en la aplicación de telemedicina, DoctorSv, los salvadoreños aceptan que sus datos personales y de salud sean utilizados para «investigación científica y estadística», aseguran los términos y condiciones.

    «El usuario/paciente autoriza de manera expresa, libre, informada e inequívoca a DoctorSv para que los datos personales y datos de salud recopilados a través de la Aplicación puedan ser tratados de forma disociada o anonimizada, exclusivamente con fines de investigación científica, histórica o estadística», dice un apartado de los términos y condiciones.

    Estos términos que se pueden encontrar al momento de registrarse y en la dirección https://terminosteleconsulta.doctorsv.gob.sv/ también indican que no divulgarán información «que permita la identificación directa o indirecta de los pacientes o usuarios», por cumplimiento de la Ley para la Protección de Datos Personales.

    La aplicación asegura que la información es privada «todo lo que converse con el médico y cualquier información sobre su salud, o la de niños, niñas y adolescentes que represente, y respecto de quien sea responsable es confidencial.

    La aplicación se registra con el número de DUI de los salvadoreños y una contraseña que cada usuario crea, al cargar, DoctorSV muestra la fotografía del Registro Nacional de Personas Naturales, pero debe ingresar datos sensibles como su dirección, número de teléfono y correo electrónico.

    «El expediente clínico y los datos personales serán resguardados con medidas de seguridad técnicas como cifrado, control de acceso, y almacenamiento seguro, y conforme a la Ley para la Protección de Datos Personales y la normativa del Ministerio de Salud», indican la aplicación.

    El artículo 6 de la Ley para la Protección de Datos Personales expresa que «Toda persona, por sí mismo o por medio de su representante con facultades especiales,
    tendrá derecho a conocer si sus datos personales están siendo procesados para garantizar la protección de los mismos, cuando sea procedente podrá solicitar la rectificación, cancelación o bloqueo de éstos; a oponerse al tratamiento de sus datos; y, a solicitar que se limite su tratamiento en el futuro para usos distintos a los consentidos», dice el primer literal.

    El servicio de Doctor Sv fue lanzado el pasado 13 de noviembre por el presidente Nayib Bukele, donde anunció una nueva manera de pasar consulta y agendarlas a través de videollamadas en una aplicación desde el teléfono celular. Previamente, el Instituto Salvadoreño del Seguro Social había desarrollado una aplicación con la misma función, llamada DoctorISSS, pero fue desconectada hace unos meses.

    En primera instancia, el servicio fue activado solo para los salvadoreños entre los 18 y 30 años, pero ya está disponible para aquellos de entre los 31 a 40 años. La aplicación brinda servicios de salud mental y nutrición.

     

  • Anciano que vivió más de 70 años en EE.UU fue detenido por ICE en Florida e irá a audiencia

    Anciano que vivió más de 70 años en EE.UU fue detenido por ICE en Florida e irá a audiencia

    Paul John Bojerski, un hombre de 79 años detenido por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Florida, enfrentará el martes una audiencia ante un juez de inmigración mientras su familia advierte sobre el deterioro de su salud causado por las condiciones en los centros de detención.

    Bojerski fue arrestado el 30 de octubre durante una cita obligatoria con ICE en Orlando. Aunque ha residido en Estados Unidos por más de siete décadas, no posee la ciudadanía estadounidense. Nacido en un campo de refugiados en Alemania tras la Segunda Guerra Mundial, emigró legalmente con su familia en 1952 cuando tenía cinco años, y desde entonces vivió en la ciudad de Sanford.

    Según el diario Orlando Sentinel, su historial incluye condenas por delitos cometidos en las décadas de 1960 y 1970, lo que generó una orden de deportación que no fue ejecutada por las autoridades en su momento.

    En julio pasado, ICE le advirtió que debía abandonar el país de forma voluntaria. Fue citado nuevamente para el 30 de octubre con un plan de viaje, pero no pudo presentarlo, ya que no cuenta con pasaporte ni con un país que lo reciba. Ante esta situación, fue arrestado y trasladado por ocho horas hasta el centro de detención conocido como “Alligator Alcatraz”, ubicado en medio de los Everglades, al oeste de Miami.

    Organizaciones defensoras de migrantes han denunciado condiciones “inhumanas” en ese centro, abierto en julio, señalando deficiencias como comida en mal estado, falta de atención médica, escaso acceso a agua potable, infestación de mosquitos y dificultades para contactar al exterior.

    Su familia advirtió que Bojerski ha perdido movilidad desde su ingreso. Antes caminaba sin ayuda, pero ahora utiliza silla de ruedas, ha quedado sin su tratamiento habitual por cirugías de espalda y, según denunciaron, cayó al suelo de su celda sin recibir auxilio durante horas.

    Actualmente, permanece recluido en el centro de detención de Krome, en Miami, donde tendrá el martes una audiencia para determinar si puede quedar en libertad bajo fianza.

  • Israel atacó contingente de cascos azules donde participan salvadoreños

    Israel atacó contingente de cascos azules donde participan salvadoreños

    La misión de paz de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en el sur del Líbano (FINUL) denunció este domingo que un tanque del Ejército de Israel abrió fuego contra sus tropas mientras realizaban una misión de patrullaje a pie cerca de una posición israelí, violando la resolución 1701 del Consejo de Seguridad. En este contingente de cascos azules también participan soldados salvadoreños.

    Según el comunicado de la FINUL, el incidente ocurrió la mañana del domingo cuando un tanque Merkava disparó ametralladoras pesadas que impactaron a unos cinco metros del personal, obligándolos a refugiarse en el terreno. Media hora después, el tanque se replegó y los efectivos de paz lograron retirarse sin lesionados.

    La ministra de Defensa de España, Margarita Robles, confirmó este lunes que “un contingente que tenemos en Líbano y que estaba haciendo una misión de reconocimiento fue atacado por un tanque de Israel”. Robles condenó el ataque y exigió explicaciones. España presentó una queja formal ante Naciones Unidas y rechazó las justificaciones dadas por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI).

    El Ejército israelí admitió la agresión, alegando que sus soldados confundieron a las tropas de la ONU “con sospechosos debido a las malas condiciones climáticas”. En un comunicado, insistieron en que no hubo intención deliberada y aseguraron que el hecho “está bajo investigación”.

    La misión de la ONU subrayó que el ataque representa una “grave violación” de la resolución 1701 del Consejo de Seguridad, que puso fin a la guerra de 2006 entre Israel y el Líbano. Dicha resolución establece la retirada israelí, el despliegue de fuerzas libanesas y cascos azules, así como el desarme del grupo chií Hezbolá.

    “La FINUL exige a las FDI que cesen todo comportamiento agresivo contra las fuerzas de paz o en sus inmediaciones, quienes trabajan para apoyar el retorno a la estabilidad que tanto Israel como el Líbano afirman buscar”, afirmó la misión en un duro pronunciamiento.

    La Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano fue creada en 1978 y actualmente está conformada por más de 10,000 soldados de diferentes países, entre ellos El Salvador, que mantiene un contingente en apoyo a los esfuerzos de estabilidad regional. La misión fue renovada a finales de agosto con un mandato reducido de nueve meses, en medio de una escalada de tensión entre Israel y Hezbolá.

  • Papa advierte que la IA en salud puede causar injusticias

    Papa advierte que la IA en salud puede causar injusticias

    Durante una audiencia con la Asociación Latinoamericana de Sistemas Privados de Salud (ALAMI), el papa León XIV advirtió este lunes que el uso de inteligencia artificial (IA) en el ámbito sanitario puede generar “sesgos” que provoquen injusticias en la distribución de recursos y deshumanicen la atención médica.

    El pontífice aseguró que estos sesgos pueden introducirse de manera “imperceptible” en el análisis de información o en la toma de decisiones clínicas, lo que deriva en una “perversa manipulación” de los datos que convierte a las personas en simples “objetos, datos o estadísticas”.

    “Instrumentos tan eficaces como la inteligencia artificial pueden ser manipulados, entrenados, orientados para que, por razones de oportunidad o interés, ya sean económicas, políticas o de otra índole, se genere ese sesgo a veces imperceptible en la información, en la gestión y en la manera en la que nos presentamos o nos acercamos al otro”, afirmó León XIV.

    El papa profundizó en que estos sesgos pueden falsear la percepción de la realidad del paciente y alterar la forma en que se asignan los recursos en salud. “Me refiero a la posibilidad de un sesgo, de la introducción de una condición, una premisa, una nota que falsea, tronca o excluye de forma fraudulenta la percepción que tenemos de la realidad de la sociedad y del enfermo concreto, creando una situación de injusticia en la gestión de los recursos necesarios para la recta administración de la salud”, sostuvo.

    Asimismo, instó a “defender activamente la inequívoca dignidad de todo ser humano, en todas las etapas y facetas de su existencia”, como principio fundamental en cualquier política o tecnología aplicada al sistema de salud.

    Para concluir, León XIV subrayó que la mejor forma de evitar estas distorsiones es adoptar una visión más integral de la salud. “El camino para evitar estos sesgos es cambiar la mirada y ampliar la visión para no quedarnos en el lucro inmediato, sino en lo que será mejor para todos”, aseguró.

     

  • Chilenos en El Salvador podrán votar este 16 de noviembre en elecciones presidenciales 2025

    Chilenos en El Salvador podrán votar este 16 de noviembre en elecciones presidenciales 2025

    La comunidad chilena residente en El Salvador está convocada a participar este domingo 16 de noviembre en las Elecciones Presidenciales 2025, un proceso histórico para Chile que este año estará marcado por el voto obligatorio por primera vez y por una fuerte incertidumbre electoral. La Embajada de la República de Chile en San Salvador funcionará como local electoral de 8:00 a.m. a 6:00 p.m.

    Según informó la sede diplomática, 192 ciudadanos chilenos están habilitados para votar en el país, como parte del padrón de 160,935 electores en el exterior, distribuidos en 119 locales de votación en 65 países. En Chile, en tanto, el padrón asciende a 15.6 millones de personas.

    Para ejercer el voto, los electores deberán presentar su cédula nacional de identidad o pasaporte, incluso si estos documentos se encuentran vencidos desde noviembre de 2024. La embajada recordó que el sufragio en el extranjero es voluntario, pero subrayó la importancia de la participación ciudadana en un proceso clave para el futuro político del país.

    ¿Dónde votan los chilenos en El Salvador?

    Los chilenos radicados en El Salvador pueden votar en la Embajada de Chile ubicada en el Paseo General Escalón #5355, contiguo a Club Campestre, San Salvador, este domingo en el horario de 8:00 a.m. a 6:00 p.m.

    Los chilenos en El Salvador están llamados a ser parte de este proceso electoral que definirá la conducción del país sudamericano para el periodo 2026–2030.

    Unas elecciones marcadas por incertidumbre y temas de seguridad

    Los chilenos elegirán al sucesor del presidente Gabriel Boric en unos comicios donde la exministra comunista Jeannette Jara lidera las encuestas, con un promedio del 28.6 % de intención de voto. Sin embargo, este porcentaje no sería suficiente para ganar en primera vuelta, por lo que una segunda ronda el 14 de diciembre es el escenario más probable.

    La campaña ha estado dominada por los temas de seguridad, migración y economía, tres asuntos que han sido centrales para todos los candidatos, incluso para Jara, quien ha intentado marcar distancia de la gestión de Boric y ampliar su base electoral.

    El segundo lugar —clave para la definición del balotaje— está siendo disputado por los ultraderechistas José Antonio Kast y Johannes Kaiser. Kast, quien perdió ante Boric en 2021, ha intentado moderar su discurso, pero las encuestas recientes muestran un ascenso de Kaiser, líder del Partido Nacional Libertario, conocido por su retórica más radical y por reivindicar la dictadura militar (1973-1990).

    Ambos candidatos proponen endurecer la política migratoria, cerrar fronteras, reducir el Estado y aplicar mano dura contra la delincuencia, propuestas que sintonizan con una parte del electorado preocupado por el aumento de la criminalidad, pese a que Chile sigue siendo uno de los países más seguros de la región.

    También participa en la contienda la exalcaldesa Evelyn Matthei, quien llegó a encabezar sondeos meses atrás y hoy ronda el 14 % de apoyo. Otros cuatro candidatos completan la papeleta, aunque sin posibilidades reales de avanzar.

    Voto obligatorio: el gran factor en juego

    Esta elección será la primera en la historia de Chile con voto obligatorio, lo que añade un elemento de incertidumbre debido a la incorporación de más de 15 millones de electores, incluidos 880,000 extranjeros con más de cinco años de residencia.

    En las presidenciales de 2021 votó solo el 55.6 % del padrón. La duda ahora es hacia dónde se inclinará este enorme segmento de votantes previamente desmovilizados, compuesto mayoritariamente por jóvenes y sectores populares.

  • Mártires del 16N: Los Ignacios demostraron que “no hay amigos más grandes que los que dan su vida por amor”

    Mártires del 16N: Los Ignacios demostraron que “no hay amigos más grandes que los que dan su vida por amor”

    Ignacio Martín-Baró estaba tocando guitarra horas antes de que los soldados ingresaran  a la residencia del Centro Monseñor Romero (CMR), en la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA). Esto lo confirma Lucía Barrera de Cerna, en declaración rendida frente a la Audiencia Nacional de San Fernando de Henares, España. La música y las risas de Martín- Baró amenizaron la última cena de los jesuitas. Poco después de escuchar a Martín-Baró cantar, Barrera de Cerna se fue a dormir.

    Según el Manual de Guías del CMR, los vecinos de la calle del Cantábrico escucharon rezos  y salmos en voz alta que aparentemente provenían de la residencia de los jesuitas. Ahí permanecían tendidos boca abajo, sobre el suelo del jardín, Ignacio Martín-Baró, Ignacio Ellacuría, Juan Ramón Moreno, Segundo Montes y Amando López. Los sacerdotes rezaban y cantaban en los que sabían serían sus últimos momentos de vida.

    El teniente José Ricardo Espinoza Guerra llamó al subsargento Antonio Ramiro Ávalos Vargas y le preguntó: «¿A qué horas va a proceder?». El subsargento declara que entendió esa frase «como una orden para eliminar a los señores que tenían boca abajo». Ávalos Vargas se acercó al soldado Óscar Mariano Amaya Grimaldi y le dijo: “Procedamos”.

    Amaya Grimaldi mató a tiros a Ellacuría, Martín-Baró y Montes. El subsargento Ávalos Vargas en contra de López y Moreno.

    Mientras asesinaban a los que habían llevado al jardín, el subsargento Tomás Zarpate Castillo custodiaba a Elba y Celina Ramos en una habitación ubicada a pocos pasos del acceso que comunicaba a la Capilla “Jesucristo Liberador” con la residencia.

    Al escuchar la orden dada por Ávalos Vargas desde afuera, Zarpate disparó en contra de Elba y Celina. La primera se abalanzó sobre su hija para protegerla de los balazos.

    Después de esta secuencia de disparos, cuando volvió el silencio a la residencia, apareció por la puerta de acceso Joaquín López y López, que había salido de su escondite para confirmar si los soldados ya se habían retirado.

    Al advertir su presencia, los soldados del patio lo llamaron y él respondió “no me vayan a matar, porque yo no pertenezco a ninguna organización”. Al ver los cadáveres de sus compañeros se dio la vuelta y entró en la residencia. Los soldados desde afuera le dijeron: “Compa, véngase”, pero él no hizo caso e intentó entrar a una habitación. Estaba en la puerta del cuarto cuando los soldados, entre ellos el cabo Ángel Pérez Vásquez, le dispararon por la espalda.

    Cuando López y López cayó abatido hacia dentro de la habitación, los soldados se acercaron a inspeccionar y el sacerdote logró aferrarse a la pierna de uno de los efectivos. El soldado retrocedió y lo fulminó con cuatro disparos.

    Consumados los asesinatos, un soldado lanzó una bengala para dar la señal de retirada a los anillos de seguridad establecidos dentro del campus. Ya iban de salida cuando el subsargento Ávalos Vargas escuchó gemidos. Eran Elba y Celina Ramos que aún estaban vivas y agonizaban sobre un sillón. Ávalos dio la orden al soldado Jorge o José Alberto Sierra Ascencio de que las rematara y este descargó una ráfaga como de 10 cartuchos sobre las mujeres, hasta que ya no pujaron.

    El teniente Espinoza Guerra pidió a los soldados que ejecutaron a los jesuitas del patio, que metieran los cuerpos de los asesinados a la residencia. Ahí fue cuando Juan Ramón Moreno fue llevado a la habitación número 3. El soldado no movió más cuerpos y los dejó en el patio.

    Según la declaración judicial del teniente Yusshy René Mendoza Vallecillos, después del lanzamiento de la bengala los efectivos “empezaron a disparar para todos lados”. El informe “De la locura a la esperanza” elaborado por la Comisión de la verdad para El Salvador, creada por Naciones Unidas, también recoge este hecho, agregando que el grupo también ametralló la fachada del Centro Monseñor Romero y lanzaron cohetes y granadas.

    Los soldados utilizaron un lanzallamas para destruir cuadros, libros, enseres domésticos y mobiliario universitario que se encontraban al interior de las instalaciones del CMR, fuera de la residencia. El vidrio protector de un retrato de Monseñor Óscar Arnulfo Romero se conserva fundido por las llamas, así como otro cuadro montado sobre metal presenta una marca provocada por impacto de bala en el área del pecho.

    El batallón Atlacatl se llevó de la escena un maletín con fotos, documentos y los cinco mil dólares del premio Alfonso Comín que Ellacuría resguardaba en su habitación.

    Los militares salieron por la calle del Cantábrico y en los portones de la entrada peatonal escribieron “El FMLN hizo un ajusticiamiento a los orejas contrarios.  Vencer o morir. FMLN”.

    Pasarían unas cuantas horas para que se supiera de la masacre y unas cuantas más para que, entre las 2:00 y 3:00 de la tarde del día 16 de noviembre de 1989, el arzobispo de San Salvador, monseñor Óscar Rivera y Damas, y su auxiliar monseñor Gregorio Rosa Chávez, escucharan  desde los altavoces de un vehículo militar: “Seguimos matando comunistas. Ya han caído Ellacuría y Martín-Baró (…)”. Los Ignacios, rector y vicerrector de la UCA, jesuitas y amigos, habían sido asesinados.

    Ellacuría hablando en un acto ecuménico en San Salvador. Cortesía de Audiovisuales UCA

    Un futbolista apodado “el rey sol”

    Ignacio Ellacuría Beascoechea nació el 9 de noviembre de 1930 en Vizcaya, España. En 1947 ingresó a la Compañía de Jesús y al año siguiente llegó a El Salvador.

    Después de realizar estudios de teología en Innsbruck, Alemania, viajó a Madrid para realizar su doctorado y conoció al filósofo español Xabier Zubiri. Zubiri sería maestro y amigo de Ellacuría, además de considerarlo su sucesor en la rama de la filosofía.

    A partir de 1967 empezó a ser docente en la UCA, además de convertirse en jefe y catedrático del departamento de Filosofía. En 1979 se convirtió en rector de la UCA.

    A Ellacuría le encantaba el fútbol y era un gran deportista. En la Sala Memorial de Mártires del Centro Monseñor Romero se conservan álbumes de estampillas deportivas de la marca Panini que Ellacuría rellenaba a menudo. Cuando estudiaba en Innsbruck formó junto a sus compañeros hispanos, austriacos y un alemán, un equipo con el que ganó el campeonato de la Universidad de Innsbruck.

    Según  su biografía oficial, compartida por la UCA en su página web, también ganaron el campeonato nacional universitario en Viena pero “el éxito deportivo no fue bien visto por los superiores de Innsbruck y Roma” que disolvieron el equipo alegando que “jugar al fútbol en público no era algo propio de la vida religiosa”.

    Ellacuría recibiendo una condecoración académica en 1982. Cortesía de Audiovisuales UCA

    Sobra decir que era sumamente inteligente. Toda su producción teórica sobre teología de la liberación, filosofía, antropología y política dan cuenta de su capacidad. En su años de estudiante, algunos de sus compañeros lo consideraban arrogante y excluyente.

    Sus propios maestros escribieron en el informe de sus cuatro años en Innsbruck que “al lado de ser altamente talentoso, su carácter es potencialmente difícil, su espíritu propio de juicio crítico es persistente y no está abierto a los otros; se separa de la comunidad con un grupo pequeño en el cual ejerce una fuerte influencia”. Su carácter provocó que algunos le llamaran “El rey sol”.

    Fue profesor de teología en la UCA y fundó el Centro de Reflexión Teológica. Hasta el día de hoy se organizan anualmente las Jornadas de Reflexión Teológica “Ignacio Ellacuría”, donde distintos exponentes de esa disciplina debaten alrededor de los escritos de Ellacuría así como de las teorías más contemporáneas.

    La reforma agraria de 1976, impulsada por el régimen militar marcó el inicio de la incidencia pública de Ellacuría en los asuntos de la sociedad salvadoreña. A partir de ahí aportó a cada crisis del país análisis críticos y propuestas creativas.

    La herencia que tal vez más le enorgullecería si estuviera vivo, sería la radio YSUCA. El impulsó su creación antes de su muerte. Carlos Ayala Ramírez recoge en su artículo “YSUCA: 19 años con voz” la visión de Ellacuría sobre la incidencia de la UCA en los medios de comunicación.

    “Si la UCA pretende incidir en transformación de la sociedad, entre otros medios, a través de la formación de la conciencia colectiva, es obvio que necesita echar mano de los medios de comunicación social».
    Ignacio Ellacuría, rector de la UCA

    Fundada en 1991, la YSUCA celebró este año su 34 aniversario, reafirmando, según un comunicado de prensa “su propósito de ser una voz fiel a la verdad, la dignidad humana y la transformación social, manteniendo vivo el sueño de una comunicación al servicio del pueblo salvadoreño”.

    En septiembre de 1989, en la víspera de celebrar los 25 años de la UCA, Ellacuría se dirigió al público reunido en el auditorio que hoy lleva su nombre. Una grabación inédita recuperada por el Centro Cultural Universitario de la UCA nos permite escuchar el llamado que Ellacuría hace a los jóvenes estudiantes.

    Entre otras cosas, los insta a nunca perder “el sentido de la fiesta”. El rector invitaba a que, a pesar de las dificultades que se vivían en El Salvador de entonces, “respetando el dolor ajeno, hay que tener sentido de la fiesta, entonces ¡organicen fiestas!”. Con aquellas palabras daba paso a la participación del coro universitario.

    Un jesuita, muy amigo suyo, siempre hizo caso de ese llamamiento a organizar fiestas. Se llamaba Ignacio Martín-Baró y murió asesinado junto a él, por los mismos verdugos.

    Martín-Baró no sólo fundó la “psicología de la liberación”, también era un aficionado de la música y le encantaba tocar guitarra. Cortesía de Audiovisuales UCA

    El psicólogo al que le gustaba cantar

    Ignacio Martín-Baró nació el 7 de noviembre de 1942, en Valladolid (España). En 1959 entró al noviciado de la compañía de Jesús de Orduña, su segundo año de noviciado lo hizo en Santa Tecla, El Salvador, éste lo concluyó a finales de septiembre de 1961.

    Entre 1961 y 1970, Martín-Baró pasó por Quito (1961), Bogotá (1962–1965), Bélgica/Alemania para estudiar teología (1967–1970). Su primer paso por El Salvador fue entre 1966 y 1967 como docente del Externado de San José y en la UCA. Regresó definitivamente a El Salvador en 1970 para terminar su último año de teología.

    Al regresar a San Salvador, tras sus estudios de posgrado en EE.UU, terminó sus estudios de teología y luego se dedicó de lleno a la psicología, obteniendo la licenciatura en 1975.

    A Martín-Baró siempre le gustó cantar. En su tiempo libre, siempre tocaba guitarra y cantaba para el disfrute de sus compañeros de trabajo en la UCA. Según el testimonio de varios exalumnos suyos, a veces se le podía encontrar en la cafetería central de la universidad, donde tocaba y cantaba para sus estudiantes, que se reunían a su alrededor.

    De estas tertulias culturales espontáneas, nació el festival “Catártico” una iniciativa de Martín-Baró que retomó después el departamento de psicología de la UCA. En el Catártico, los estudiantes de la carrera de psicología se reúnen para transformar sus experiencias personales y colectivas en arte.

    El festival Catártico debe su nombre a la catarsis, un proceso en el que, según  Aristóteles, los espectadores experimentan al presenciar un espectáculo. En él logran purificar y liberar tensiones emocionales, especialmente a través de la compasión y el temor.  Martín-Baró lideró este festival por creer fervientemente en el poder liberador de la cultura y el arte, pensamiento que compartía con su amigo Ellacuría.

    Entre ambos se apoyaron no solo dentro de la universidad, donde Martín-Baró fue vicerrector académico y Ellacuría rector, sino también en su lucha por la justicia social, por trabajar en una iglesia que liderara cambios positivos en las comunidades, inspirada en la teología de la liberación y en el Concilio Vaticano Segundo.

    Motivado por su interés en estas vertientes teológicas contemporáneas, Martín-Baró crea la psicología de la liberación, un enfoque psicológico desprendido de la psicología social que propone ayudar a los pueblos oprimidos a entender su realidad y transformarla.

    Para él, la psicología tradicional hablaba desde libros y teorías importadas, pero no desde lo que vive la gente en países como El Salvador.

    Para Martín-Baró la psicología debía:

    • Escuchar a la gente común, especialmente a los pobres y víctimas de la violencia.
    • Entender cómo la injusticia, la guerra y la opresión afectan la mente y la vida cotidiana.
    • Ser una herramienta de cambio social, no solo un acompañamiento individual.
    • Ayudar a desideologizar, es decir, quitar las mentiras o ideas que el poder mete en la mente de las personas para que acepten la injusticia.

    En su libro “Acción e ideología” Martín-Baró resume el fundamento de su teoría en simples palabras.

    “La psicología social que aquí (en Acción e ideología) se presenta surge en una situación muy concreta. La situación de El Salvador, en los momentos en que todo un pueblo lucha organizadamente por liberarse de una opresión popular. Esta psicología toma partido por ese pueblo, por sus luchas y aspiraciones, y pretende ser un instrumento para que el pueblo pueda tomar sus decisiones con mayor claridad, sin dejarse llevar por espejismos o resabios de su conciencia tradicionalmente manipulada”.
    Ignacio Martín-Baró en Acción e Ideología (1985)

    Para este Ignacio, su enfoque no trataba de decirle al pueblo lo que tiene que hacer, sino de “incorporar el quehacer científico a una praxis social liberadora, que desenmascare y destruya la manipulación”.

    Actualmente, el premio a las mejores tesis de graduación de psicología lleva el nombre de Ignacio Martín-Baró. Cortesía de Audiovisuales UCA.

    Parte de esos intentos por liberar al pueblo de la manipulación fue fundar el Instituto Universitario de Opinión Pública (IUDOP) en 1986. Este instituto hizo encuestas muy importantes sobre la población salvadoreña —temas como la guerra, la polarización, la religión y la negociación política— y se convirtió en una herramienta poderosa para dar voz a las mayorías y analizar críticamente la realidad social.

    Martín-Baró creó lo que él llamaba “el espejo social”; es decir, las encuestas como instrumento a través del cual la población podía ver reflejada su realidad.

    En su servicio pastoral, combinó su labor universitaria con una profunda cercanía a la gente: atendía los fines de semana en la parroquia rural de Jayaque, La Libertad. Para él la atención de la iglesia era un escape donde podía descansar de sus quehaceres diarios y conectarse aún más con la gente.

    Julio César Pérez, encargado del Centro Ignacio Ellacuría de la UCA y originario de la UCA, contó a Audiovisuales UCA para el documental “El legado de Martín-Baró” (200) cómo Ignacio llegaba a su comunidad los fines de semana.

    “Él siempre usaba guayabera, y en las bolsas de la guayabera andaba muchos dulces. Los niños lo rodeábamos y él nos empezaba a repartir dulces y a jugar con nosotros”.
    Julio César Pérez, encargado del Centro Ignacio Ellacuría de la UCA.

    Teresa Pérez, vecina de Jayaque siente que Ignacio Martín-Baró “nunca se va ni se irá de su mente”. Así como Teresa, algunos sectores dentro de la UCA, varias comunidades rurales de todo El Salvador, algunos miembros de la diáspora e incluso extranjeros que nunca han venido a este país, tienen a los Ignacios, Ellacuría y Martín-Baró, siempre en sus mentes.

    Es por eso que la UCA celebra año con año una vigilia que conmemora a sus mártires. Entre palmas, alfombras de sal y un gran despliegue logístico, la universidad abre sus puertas para que todos los llamados por el testimonio martirial se reúnan, y canten y bailen recordando a los Mártires del 16N.

    Lea nuestra última entrega – Mártires del 16N: Una vigilia del “pueblo crucificado” en pleno centro de Antiguo Cuscatlán

     

    Lea la primera entrega – Mártires del 16N: Elba y Celina, las mujeres asesinadas por «Diosidencia» en la masacre de la UCA

    Lea la segunda entrega: – Mártires del 16N: La memoria histórica y los derechos humanos del Dios crucificado

    Lea la tercera entrega: – Mártires del 16N: Los López, misioneros de fe, alegría y fraternidad centroamericana

  • Mbappé llega a los 400 goles mas joven que Messi y Cristiano Ronaldo

    Mbappé llega a los 400 goles mas joven que Messi y Cristiano Ronaldo

    Con su doblete el jueves en la victoria ante Ucrania que selló el pase de Francia al Mundial de 2026, Kylian Mbappé alcanzó, a los 26 años, 10 meses y 25 días, los 400 goles como profesional, más joven que cuando hicieron lo propio Leo Messi y Cristiano Ronaldo, según ‘Transfermarkt’.

    De acuerdo con esta web referencia en datos de fútbol, Messi llegó 400 tantos cuando tenía 27 años, 3 meses y 3 días, mientras que Ronaldo lo hizo a los 28 años, 11 meses y un día. Mbappé batió además el récord de precocidad de la leyenda alemana Gerd Müller (27 años, dos meses y 17 días para los 400 aciertos).

    No obstante, tanto Messi (525) como Müller (403) llegaron a los 400 antes que Mbappé (537 partidos).

    Desde que inició su carrera profesional a los 16 años, el capitán de Francia acumula 27 dianas con el Mónaco (en 60 partidos); 256 con el PSG (308 encuentros); 62 con el Real Madrid (75 partidos); y 55 con Francia (94 encuentros internacionales).

    Con el combinado nacional, Mbappé está cada vez más cerca de adelantar al goleador histórico Olivier Giroud (57 aciertos), quien ya retirado de la selección pero aún en activo en el Lille.

  • ICE verifica seguridad de 450,000 menores inmigrantes con visitas en sus hogares

    ICE verifica seguridad de 450,000 menores inmigrantes con visitas en sus hogares

    El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE) lanzó esta semana una nueva estrategia para verificar el bienestar de al menos 450,000 menores inmigrantes que ingresaron solos al país y fueron entregados a familiares o patrocinadores.

    La medida, denominada “Iniciativa de Verificación de Seguridad”, se implementa con el apoyo de departamentos policiales locales afiliados al programa federal 287(g), el cual permite la colaboración entre agencias migratorias y autoridades estatales.

    Según un comunicado oficial, el objetivo es realizar visitas domiciliarias para garantizar que los menores no estén siendo víctimas de explotación laboral o sexual y que su entorno sea seguro.

    La subsecretaria del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Tricia McLaughlin, aseguró que la Administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha intensificado los esfuerzos para proteger a esta población vulnerable. “Hemos intensificado nuestros esfuerzos para rescatar a los niños víctimas de trata sexual y laboral, trabajando con nuestros socios de las policías estatales y locales para localizarlos”, afirmó.

    La iniciativa comenzó a ejecutarse en el estado de Florida y se extenderá gradualmente al resto del país, en coordinación con agencias inscritas en el programa 287(g). Como parte del operativo inicial, ICE reportó la detención de al menos tres ciudadanos hondureños con antecedentes criminales, aunque sin relación directa con el cuidado de los menores.

    Organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes han expresado preocupación por la posibilidad de que estos operativos terminen afectando a familiares indocumentados que conviven con los menores, incluso si no tienen historial delictivo.

  • Mártires del 16N: Los López, misioneros de fe, alegría y fraternidad centroamericana

    Mártires del 16N: Los López, misioneros de fe, alegría y fraternidad centroamericana

    Para llegar a la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA), los militares debían atravesar los múltiples cordones de seguridad que se habían establecido desde el domingo 12 de noviembre de 1989 alrededor de la zona que comprendía al Estado Mayor Conjunto de la Fuerza Armada, la Colonia Militar y la Escuela Militar, todos vecinos a la UCA. El teniente Edgar Santiago Martínez Marroquín hizo las gestiones necesarias para que el operativo que se dirigía a la UCA ingresara por estos retenes.

    Según el informe “De la locura a la esperanza: la guerra de 12 años en El Salvador” elaborado por la Comisión de la Verdad creada por Naciones Unidas, los tenientes Yusshy René Mendoza Vallecillos, José Ricardo Espinoza Guerra y el subteniente Gonzalo Guevara Cerritos salieron de la Escuela Militar en dos camionetas con efectivos del Batallón Atlacatl y se dirigieron hacia el recinto de la UCA.

    Entre los soldados, que según la declaración judicial del Teniente Mendoza Vallecillos eran alrededor de cuarenta, se contaban los subsargentos Tomás Zarpate y Antonio Ramiro Ávalos Vargas alias “Sapo” o “Satanás”, los soldados José o Jorge Alberto Sierra Ascencio, Óscar Mariano Amaya Grimaldi y el cabo Ángel Pérez Vásquez.

    Al mando de la operación estaba el teniente Espinoza Guerra, por orden del coronel Guillermo Alfredo Benavides Moreno. Espinoza Guerra era exalumno del colegio Externado de San José, de la época en la que Segundo Montes, uno de los objetivos, era el rector.

    Al llegar a unos edificios de apartamentos ubicados al poniente de la UCA, en aquel momento abandonados, el teniente Espinoza Guerra, que participó de la operación con el rostro cubierto con camuflaje, reunió a sus comandantes de patrulla y les indicó por dónde debían ingresar a la universidad. El teniente Mendoza Vallecillo se quedó atrás porque no conocía el terreno.

    El contingente se dirigió hacia la entrada peatonal de la universidad, al final de la Calle del Cantábrico. En ese momento, según el Manual para guías del Centro Monseñor Romero (CMR), pasó sobre el campus un avión a baja altura, que despertó a varios vecinos. Según el testimonio de estos, en el parqueo de la entrada peatonal los soldados fingieron un primer ataque, disparando contra los vehículos estacionados.

    Los efectivos se dispersaron por todo el campus, organizándose en tres anillos concentrados alrededor del CMR. Algunos de ellos subieron a los tejados de las casas vecinas. También se instalaron francotiradores en la Torre Democracia, hoy Torre Cuscatlán, ubicada a las afueras del recinto universitario.

    Rodeada la residencia de los jesuitas, los soldados comenzaron a golpear las puertas. Simultáneamente, penetraron en la planta baja del edificio del Centro Monseñor Romero y destruyeron y quemaron lo que encontraron.

    Los que rodearon la casa de los jesuitas les gritaron que abrieran las puertas. El soldado Oscar Amaya atestiguó a la Comisión de la verdad que les gritó: «A ver a qué hora salen de ahí. Según ustedes tengo tiempo para estarlos esperando», y que vio a una persona parada frente a la hamaca que colgaba en el corredor. Era Ignacio Ellacuría, quien le dijo: «Espérense, ya voy a ir a abrirles, pero no estén haciendo ese desorden».

    EI subsargento Antonio Ramiro Ávalos Vargas, declaró que después de diez minutos de estar golpeando puertas y ventanas, “un señor chele que vestía pijama (Ellacuría), les dijo que no continuaran golpeando las puertas y ventanas porque ellos estaban conscientes de lo que les sucedería”.

    Ya estaban allí Amando López, Ellacuría, Martín-Baró y Juan Ramón Moreno. El P. Martín-Baró fue con un soldado a abrir la puerta que comunica la residencia con la capilla Jesucristo Liberador. Ahí fue donde la testigo Lucía Cerna vio a cinco soldados y donde probablemente Martín-Baró le dijo a uno de ellos: «Esto es una injusticia. Ustedes son carroña”.

    Al ingresar, los soldados obligaron a tenderse en el césped del jardín interno a Martín-Baró, Ramón Moreno, Ellacuría y Amando López. Joaquín López y López, al advertir la presencia de los soldados, se escondió en uno de los cuartos de la residencia. Por primera vez, Joaquín López se escondía de la realidad. Durante toda su vida, había preferido verla de frente.

    Joaquín López y López (al centro) inaugurando la Oficina Nacional de Fe y Alegría El Salvador. Cortesía de Fe y Alegría

    Joaquín López y López convirtió la fe en escuela

    Joaquín López y López fue el único mártir jesuita de nacionalidad salvadoreña. Nació en Chalchuapa, Santa Ana, el 16 de agosto de 1989. Hizo el noviciado jesuita en El Paso, Texas, Estados Unidos. En 1952 fue ordenado sacerdote en Oña, España y estudió hasta 1955 en la Universidad de Comillas.

    Al terminar sus estudios en España, sus superiores lo destinaron al colegio Externado de San José, donde impulsó la construcción de la capilla del colegio.

    En 1964, López y López se involucró en la campaña que logró que la Asamblea Legislativa aprobara la ley de universidades privadas que permitió la inauguración de la UCA. Sin embargo, no trabajó mucho tiempo en la universidad, pues estaba interesado en la educación de las clases populares.

    En 1969, con el financiamiento de un grupo de mujeres y un préstamo bancario fundó Fe y Alegría, inaugurando tres escuelas primarias: una en Acajutla, otra en la colonia Morazán y otra en San Miguel.

    La actual encargada de comunicaciones de Fe y Alegría, Marcela Aguilar, explicó a Diario El Mundo que el sacerdote «vio la necesidad de poder apoyar a ciertos segmentos de la población que carecían de recursos económicos, que vivían en estado de vulnerabilidad».

    “Él (López y López) era un hombre de acción y empatía. Era muy humilde, vivía con lo necesario. Siempre era ver cómo se podía hacer para apoyar a los demás.. Su compromiso con la justicia lo llevó a crear una red de apoyo, iniciando con eventos como la muy conocida rifa de Fe y Alegría».
    Marcela Aguilar, comunicadora de Fe y Alegría 

    Hoy, la organización trabaja en tres áreas clave: la Educación Popular, que abarca la formación continua y el refuerzo escolar; la línea de Medios de Vida, que se centra en la empleabilidad y la formación técnica, ofreciendo cursos desde panadería hasta electricidad; y la cultura de paz y comunidad, que fomenta la atención psicosocial y el desarrollo de líderes. El objetivo, dice Marcela, es que las personas «aspiren a un futuro mejor» y eviten «ciertos patrones culturales o sociales» negativos.

    Con 18 centros educativos y cinco de formación profesional, Fe y Alegría tiene una cobertura nacional. Su presencia es fuerte en las zonas central, paracentral y oriental del país, como San Salvador, Santa Ana y San Miguel.

    Centro educativo administrado por Fe y Alegría. De los primeros fundados por la institución. Cortesía de Fe y Alegría

    El legado de Joaquín López y López se mantiene vivo a través del contacto directo con las comunidades. «Ese contacto nos permite saber que nuestros programas están llegando a satisfacer una necesidad», afirma Aguilar. Este trabajo, más que ofrecer educación, «crea comunidades, crea personas, transforma vidas».

    Fiel a su lema «Más allá del asfalto», Fe y Alegría continúa su misión de llevar educación de calidad a los más vulnerables, demostrando que «la educación está en todos los ámbitos de la vida, nunca dejamos de aprender», añadió Aguilar al referirse a cómo la institución preserva el legado de López y López.

    Esta herencia inició la noche del 16 de noviembre de 1989, cuando el sacerdote jesuita fue asesinado en la residencia del Centro Monseñor Romero de la UCA. Ahí acababa la vida de aquel hombre que también había nacido un 16, pero de agosto.

    Amando López en el noviciado de Santa Tecla. Cortesía de audiovisuales UCA

    Amando López fue peregrino de la educación

    Amando López nació en Burgos, España, el 6 de febrero de 1936. El 7 de septiembre de 1952, entró en el noviciado de la Compañía de Jesús de Orduña, donde estuvo un año. Después se trasladó al noviciado de Santa Tecla y posteriormente a Quito, Ecuador, donde estudió humanidades clásicas y filosofía.

    De acuerdo con la biografía compartida por la UCA en su página web, interrumpió sus estudios para ser profesor de matemáticas e inspector del Colegio Centro América (CCA) de Granada, Nicaragua. Aunque después viajó a Alemania y luego a El Salvador, Amando regresaría en 1975 al CCA, que para esa fecha se había trasladado a Managua.

    Su estancia previa le había dejado muchas amistades en Nicaragua y siempre quiso volver porque el país y su gente le atraían sobremanera. Para entonces el vecino país seguía sumido en la última fase de la dictadura somocista. Amando López refugió en el CCA a las familias más afectadas por los bombardeos y ataques de la Guardia Nacional, escondió a familiares de los profesores del colegio, de los jesuitas y de varios sandinistas amigos suyos. Colaboró constantemente con la Cruz Roja sacando heridos de las zonas conflictivas.

    En 1979, después del triunfo de la revolución sandinista, fue nombrado Rector de la Universidad Centroamericana de Managua y se mantuvo en el cargo hasta 1983.

    Tal vez los recuerdos de esa Nicaragua revolucionaria  invadieron a Amando López al inicio de la ofensiva “hasta el tope”, ejecutada por el Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional en  aquel noviembre de 1989. Desde 1984 residía en San Salvador definitivamente. En 1985 se mudó a la residencia de los jesuitas en el Centro Monseñor Romero. Aquella residencia fue testigo de su muerte, la noche del 16 de noviembre.

    Esa residencia también presenció la muerte de Joaquín López y López, que seguía escondido en una habitación, esperando a que los militares se retiraran. Los soldados, lejos de retirarse, mantenían tirados boca abajo, sobre el césped del jardín interno a Amando, los Ignacios (Martín-Baró y Ellacuría) y a Segundo Montes. Se acercaba la hora de la masacre.

    Lea nuestra siguiente entrega – Mártires del 16N: Los Ignacios demostraron que “no hay amigos más grandes que los que dan su vida por amor”. 

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    Lea la primera entrega – Mártires del 16N: Elba y Celina, las mujeres asesinadas por «Diosidencia» en la masacre de la UCA

    Lea la segunda entrega: – Mártires del 16N: La memoria histórica y los derechos humanos del Dios crucificado