El municipio de San Salvador Este contrató recientemente a la empresa Quinteros Auditores y Consultores para la realización de auditorías externas pendientes de la municipalidad y de sus distritos.
El servicio fue adjudicado por un monto de $50,850. En la adjudicación no se detalla las auditorías a realizarse, pero sí se detalla que la duración prevista del contrato será de tres meses.
La contratación se realizó a través del mecanismo de servicios de consultoría mediante selección al menor costo; el monto planificado asciende a $90,000.
En el proceso de adjudicación participaron también otras empresas como Velásquez Granados, S.A. de C.V., Magaña Consultoría Empresarial, CSSA, entre otros.
La Corte de Cuentas de la República no publica los resultados de las auditorías desde el año 2024.
San Salvador Este comprende los distritos de Soyapango, Ilopango, San Martín y Tonacatepeque. La alcaldía también adquirió en diciembre de 2025 una licencia del sistema de información municipal tributario 2026.
Así mismo, ha realizado recientemente compras como materiales educativos y didácticos para la atención a la primera infancia, niñez y adolescencia del distrito de Tonacatepeque; y alimentación para actividades de la Unidad de la Mujer y de la Dirección de Atención a la Persona Migrante, así como compra de material didáctico para actividades de la Gerencia de Desarrollo Local.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha ensalzado este sábado este sábado la buena relación existente entre Estados Unidos e Israel, país al que ha elogiado por su lealtad para con la Administración Trump, virtud que le diferencia de «otros» y le posiciona como aliado firme de la Casa Blanca.
«Guste o no Israel, ha demostrado ser un gran aliado de los Estados Unidos de América. Son valientes, audaces, leales e inteligentes y, a diferencia de otros que han mostrado su verdadera naturaleza en momentos de conflicto y tensión, ¡Israel lucha con ahínco y sabe cómo ganar!», ha expresado Trump en una escueta publicación en su red social.
Si bien el mandatario no ha hecho alusión a ningún otro Estado, este mensaje llega en un momento de gran tensión internacional en relación con el conflicto que enfrenta a Estados Unidos e Israel contra Irán.
En este contexto, el líder republicano ha mostrado discrepancias, entre otros, con el Gobierno español, después de que Madrid se negase a permitir el uso de las bases de Rota (Cádiz) y Morón (Sevilla) y del espacio aéreo español para operaciones vinculadas al ataque contra Teherán.
De manera más amplia, Trump ha evidenciado también en reiteradas ocasiones su descontento con la OTAN, al considerar que Washington ha recibido «cero ayuda» de organización en su actual conflicto con Irán. Esta situación ha llevado al magnate neoyorquino a replantearse su permanencia en la Alianza: «Nosotros estamos ahí para ellos. La OTAN no ha estado ahí para nosotros. Entonces, ¿por qué gastamos cientos de miles de millones de dólares al año en la OTAN si no van a estar de nuestro lado?», se ha cuestionado.
El Colegio Miralvalle informó del lamentable fallecimiento de sus dos fundadoras Miriam Stella y Enilda Noemí Aguirre Viana, de 88 y 93 años, dos de las víctimas del trágico accidente ocurrido el jueves pasado sobre el kilómetro 42 y medio de la carretera de Santa Ana hacia San Salvador.
«Su memoria, su legado y su amor permanecerán siempre en el corazón de nuestra comunidad educativa», manifestó la entidad educativa.
En el accidente, reportado el jueves 16 de abril por Comandos de Salvamento, también fallecieron Margarita González de Saldaña, de 72 años, y Carlos Reynaldo Atilio, de 55 años, conductor del vehículo. Todos eran originarios de Concepción de Ataco, Ahuachapán Centro. Según cuerpos de socorro el vehículo chocó contra un árbol y luego cayó a un precipicio de cinco metros de profundidad, en la entrada de la colonia Italia, distrito de Coatepeque, Santa Ana.
La comunidad educativa del Colegio Miralvalle lamentó en redes sociales la partida de las fundadoras de la institución. Karla Bonilla manifestó que ellas fueron pilares de las vidas de muchas generaciones de alumnos.
«Una pérdida irreparable tanto para nuestra institución como para la sociedad en general, brindaron a nuestro país ciudadanos de bien», expresó Pablo Alberto.
«Grandes personas, grandes valores, ambas tuvieron un gran impacto en mi vida, las recuerdo con mucho cariño», dijo Alejandra Ábrego.
El alcalde de Ahuachapán, Carlos Milla, también emitió una nota de duelo y manifestó que eran personas muy reconocidas en Concepción de Ataco.
La Dirección de Integración y el Instituto Nacional de los Deportes (Indes) organizaron este fin de semana un Festival de Deportes que reunió, según cifras oficiales, a 15,000 personas, en las instalaciones del Centro Juvenil Salesiano con representantes de 25 federaciones deportivas.
Los jóvenes que se reunieron en el lugar provinieron de seis departamentos según el director de Integración, Alejandro Gutman, quien agradeció a Fusalmo por haberles prestado las instalaciones.
«Es la posibilidad que tiene el pueblo salvadoreño de conocer, descubrir, integrarse, con lo que tiene el país para ofrecer», afirmó Gutman. Señaló que esto marca la posibilidad de iniciar un deporte en una federación y construir su futuro.
El funcionario reiteró la búsqueda de la disminución de la pobreza en El Salvador con este tipo de festivales.
«El vincularse con otras instituciones que antes no ocurría. Yo digo básicamente que las condiciones de pobreza se van superando en la medida que uno tiene relaciones integradoras con otras personas y con otras instituciones y de esa manera disminuye realmente la pobreza y tenemos menos pobres, y no mejores pobres, y eso es lo que queremos, que tanto en la cultura, en el deporte, en la educación», afirmó Gutman.
La Dirección de Integración realiza actividades similares todos los fines de semana.
En el evento se encontraba Herbert Aceituno, medallista olímpico, quien aseguró que el deporte es importante y «te abre muchas puertas». «Solo son barreras mentales, el día a día de un salvadoreño, lucha, quiere ser alguien en la vida, sí se puede lograr, muchos atletas lo han logrado también», dijo.
Ocho personas murieron este sábado tras un ataque armado en un bar del estado de Morelos (centro de México), según informaron autoridades estatales.
Los hechos ocurrieron durante la madrugada, cuando sujetos armados ingresaron a un establecimiento en el municipio de Ayala y dispararon contra las personas que se encontraban en el lugar, según los primeros reportes.
En un comunicado, la Fiscalía General del Estado de Morelos detalló que las personas fallecidas fueron encontradas en el interior del establecimiento, descrito como un «bar de operación irregular».
«Peritos(…) efectúan en estos momentos los procedimientos técnico-legales en torno a ocho cuerpos sin vida», indicó.
Añadió que ya se iniciaron las indagatorias para esclarecer lo ocurrido, y prometió que se agotarán todas las líneas de investigación.
Morelos, vecino de la Ciudad de México, ha sido escenario recurrente de ataques armados vinculados al crimen organizado, especialmente en municipios de la región oriente, como Ayala y Cuautla.
Ataques armados en bares y centros nocturnos han sido utilizados en distintos casos como forma de disputa entre grupos delictivos por el control territorial.
Las autoridades no han informado hasta el momento sobre el móvil del ataque ni sobre posibles responsables.
Tampoco se ha confirmado si hay personas lesionadas.
En el primer trimestre de 2026, el Gobierno de México reportó un promedio de 50,8 homicidios diarios, el nivel más bajo en 11 años. Morelos concentra el 6,4 % de los registros a nivel nacional.
Un tribunal de apelaciones autorizó que se reanude la construcción del salón de baile que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quiere dejar como legado en la Casa Blanca, después de que un juez federal pusiera límites al proyecto esta semana.
El panel de tres jueces suspendió la orden emitida el jueves por el magistrado Richard León, que impedía la construcción del salón de baile, que se prevé que cueste 400 millones de dólares.
Hace un mes, el juez resolvió que la construcción del salón de baile debía pararse, excepto en los casos en que fuera «necesario para garantizar la seguridad» de la Casa Blanca y del presidente, y esta semana aclaró que solo las construcciones subterráneas como búnkeres, refugios antibombas, instalaciones militares y centros médicos tienen esa naturaleza.
Pero el tribunal de apelaciones suspendió su decisión para examinar el caso con mayor detenimiento, y programó la siguiente audiencia para el 5 de junio.
Trump criticó el pasado jueves que el juez León se estaba extralimitando en sus funciones y «generando un enorme perjuicio» a Estados Unidos.
La obra del salón de baile se ha transformado en uno de los ejes del mandato del republicano, que insiste en cada oportunidad que tiene en el legado que intenta dejar para Estados Unidos y en la importancia de esta construcción.
La construcción del nuevo salón, diseñado para acoger entre 650 y 1.000 invitados para cenas y eventos de Estado, empezó con un costo de unos 200 millones de dólares, pero ha ido subiendo en las revisiones de diseño hasta alrededor de 400 millones.
La fuerza antinarcóticos de Bolivia decomisó más de 58 kilos de cocaína y poco más de media tonelada de marihuana en distintas operaciones desarrolladas en las últimas horas, informó este sábado el viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano.
En las operaciones fueron incautados «más de 58 kilogramos de cocaína» y «más de 559 kilogramos de marihuana», por lo que «más de 600 kilos de droga fueron retirados de circulación», indicó Justiniano en sus redes sociales.
Una de las operaciones se efectuó el viernes en la región andina de Potosí, en la frontera con Chile, donde se encontró un vehículo abandonado que «escondía droga en un compartimiento prefabricado», señaló.
Además, en la localidad de Locotal, en la zona central del Trópico de Cochabamba, se detectó un camión cargado con ladrillos de construcción que «llevaba debajo una carga importante de marihuana, cuidadosamente camuflada», precisó el viceministro.
También hubo operaciones en el departamento oriental de Santa Cruz y «en otras regiones con allanamientos, controles y casos de transporte de droga en cápsulas dentro del cuerpo», agregó.
Justiniano mencionó que «no son hechos aislados. Es la misma lógica: ocultamiento, transporte, distribución» y aseguró que el Estado responderá para frenar al narcotráfico.
Esta semana, la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB) expresó su preocupación por la «creciente violencia» vinculada al narcotráfico y la «aparición de carteles organizados» en el país.
El capitán de la Real Sociedad, Mikel Oyarzabal, el que próximo martes cumple 29 años, no ha tenido mejor manera de adelantar su celebración y, pese a que está aún con mucha carrera futbolística por desarrollar, se ha convertido ya en un histórico del club guipuzcoano.
El delantero txuri urdin, que cumple su undécima temporada como futbolista de la Real, ya fue protagonista en «una final muy diferente», según recordó el viernes ante la prensa, la que ganaron en abril de 2021 en este mismo escenario al Athletic Club, que se jugó con restricciones de público por la pandemia y en la que él marcó de penalti el gol de la victoria (1-0).
En aquella ocasión, el capitán de los donostiarras era Asier Illarramendi, quien no jugó el partido por lesión pero que sí fue el encargado de recibir el trofeo de campeón, el tercero entonces en la historia del club, y alzarlo al cielo de Sevilla en medio de unas gradas vacías.
Fue el primer título del futbolista guipuzcoano con su equipo de toda la vida y ahora suma el segundo, con un estadio repleto con setenta mil espectadores que disfrutaron de lo que, dicen, es el partido del año en el fútbol español.
El internacional español le quitó el protagonismo a otro jugador que quería serlo en Sevilla, el delantero francés del Atlético de Madrid Antoine Griezmann, quien aseguró el viernes en su comparecencia de prensa de la víspera de la final que querían regalarse «la Copa que este vestuario se merece» y también, sin reconocerlo, para que él mismo empiece a despedirse con gran sabor del club en el que ha estado la gran parte de su carrera como futbolista.
Griezmann, al que sitúan fuera de la entidad colchonera a la conclusión de este curso, aún tiene por delante unas semifinales de la Liga de Campeones, la opción de alzar otro título, pero este sábado en La Cartuja se quedó con la miel en los labios de meterse en su currículum el de Copa, que sería la undécima del Atlético después de la lograda en 2013 en el Santiago Bernabéu ante el Real Madrid dos campañas antes de que precisamente el francés llegara procedente de la Real.
El Atlético de Madrid y la Real Sociedad ya jugaron anteriormente el último partido de este torneo en este mismo escenario, entonces otra vez con recuerdo grato para los guipuzcoanos, que se llevaron el trofeo ante el Athletic Club, y malos para los madrileños, que lo perdieron frente al Valencia.
En mayo 1999, en el recién estrenado estadio construido en la Isla de La Cartuja para albergar los Mundiales de atletismo de ese año y como joya de la frustrada aspiración olímpica hispalense, que presentó candidatura para los Juegos de 2004 y 2008, se disputó la final de Copa de ese año.
Sus protagonistas fueron el Valencia y el Atlético de Madrid y la copa se la llevó el conjunto ché, que le endosó a los colchoneros un rotundo 3-0, con un doblete del argentino Claudio ‘Piojo’ López y un gol de Gaizka Mendieta.
En la primavera de 2020, con el estado de alarma decretado por la pandemia de la covid-19 y suspendidas las competiciones deportivas, no se disputó una final que estaba fijada en La Cartuja y a la que habían llegado los equipos vascos de la Real Sociedad y el Athletic Club.
Hubo que esperar hasta el 4 de abril 2021 para que tuviera lugar el partido en ese mismo escenario y lo hizo además con restricciones de público. El 1-0 del equipo guipuzcoano sobre el vizcaíno fue un tanto de penalti transformado por Mikel Oyarzabal, lo mismo que este sábado logró para participar en la victoria de los suyos, en esta ocasión tras prórroga y lanzamientos de penalti.
Ahora, el Atlético y la Real volvieron a La Cartuja para disputar su segunda final en este estadio y también fue la segunda vez que se encontraban ambos en el último partido de este torneo después de que verse en la edición de 1987, que se jugó en el estadio La Romareda de Zaragoza y en la que se impusieron los donostiarras, otra vez en los penaltis tras otro 2-2 del tiempo reglamentario.
La Real Sociedad se proclamó campeona de la Copa del Rey en Sevilla y, tras llegar a la prórroga con 2-2 ante el Atlético de Madrid, se llevó la gloria en una tanda de penaltis en la que Unai Marrero, habitual en este torneo y suplente en Liga, fue el héroe al detener dos lanzamientos, al noruego Sorloth y al argentino Julián Álvarez, y marcar el último Pablo Marín.
La final fue trepidante, con un primer tiempo con más ímpetu de los donostiarras, que se adelantaron dos veces, primero con un tanto de Barrenetxea a los 14 segundos y luego, tras neutralizarlo el nigeriano Lookman en el 18, con otro de Mikel Oyarzabal de penalti, cometido por el meta Musso sobre Guedes. La segunda mitad fue de total dominio atlético, que forzó la prórroga con un gol de Julián Álvarez en el 83, aunque se llegó a los penaltis y en ese trance fue más efectiva la Real.
Se medían en la séptima final copera consecutiva en La Cartuja dos equipos en un gran momento, con confianza y con hambre, buscando un título que no saboreaban desde 2021 la Real Sociedad, que ganó la edición 2019-20 aplazada por la pandemia, y desde 2013 el Atlético, eufórico tras su pase el martes a la semifinal de la ‘Champions’ al eliminar al Barcelona.
Ambos técnicos, el argentino Diego Simeone, un ‘semidios’ para su gente pese a las irregularidades de los últimos años, y el estadounidense Matarazzo, que le ha cambiado totalmente la cara a una Real ahora supercompetitiva, fueron fieles al guion previsto y alinearon sus onces más previsibles, confiados y leales a sus hombres, en teoría, más fiables.
Así, sólo hubo un cambio en el Atlético respecto al que perdió con el Barça (1-2), pero que se clasificó para semifinales de la Liga de Campeones por el 0-2 de la ida, con la entrada de Marc Pubill por el francés Lenglet. El resto, lo esperado, con Musso en el marco, Molina de lateral, Llorente en el medio con el sempiterno Koke y arriba Griezmann y Julián Álvarez.
Mientras, en la Real volvían a la titularidad el portero Unai Marrero, el habitual en la Copa en lugar de Remiro; el central Jon Martín por Elustondo; el extremo portugués Guedes por Brais; y el capitán Oyarzabal por el islandés Oskarsson.
La final arrancó con un ritmo vertiginoso y un grave despiste de los rojiblancos que fue letal. Y sólo se llevaban 14 segundos. Marrero envió un balón en largo hacia el ataque izquierdo realista y Guedes, muy activo en la primera mitad en una banda que el Atlético no tapó bien, centró para que Barrenetxea le ganara el sitio a Ruggeri y, en un escorzo, cabeceara al fondo de la red.
El 0-1 tan temprano para los donostiarras cambiaba todos los planes del equipo de Simeone. Fue un mazazo para los colchoneros. El equipo vasco, con un juego muy fluido y vertical, demostró tener las ideas muy claras, pero el Atlético, tras reclamar sin éxito una posible falta de Martín sobre Julián al borde del área, reaccionó e igualó pronto, a los 18 minutos.
Lo hizo por medio de su jugador más enchufado e incisivo, el extremo izquierdo nigeriano Lookman, quien, tras la única buena triangulación quizás de los rojiblancos en la primera mitad, controló un pase de Griezmann al centro del área para batir a Marrero de un tiro raso e inapelable. El 1-1 lo devolvía todo al origen, pero levemente con mejores sensaciones para la Real.
Desconectado en el medio campo y con Llorente y Koke superados por la presión ‘txuri urdin’ y por un gran Soler, bien auxiliado por Turrientes y los laterales donostiarras, al Atlético le costó un mundo hilvanar jugadas. Su fútbol era gris, nublado, salvo algunas incursiones de Lookman, su mejor hombre, y apariciones intermitentes de Griezmann, con Giuliano y Julián Álvarez desaparecidos.
El centrocampista de la Real Sociedad Pablo Marín celebra su penalti que le dio la victoria al equipo donostiarra. / EFE.
Ante este panorama, la Real Sociedad, muy vertical y enchufada, buscando las bandas, siguió a lo suyo. Tras un tiro lejano de Guedes al lateral de la red antes de otro intento de Lookman, poco acompañado por los suyos, el conjunto guipuzcoano halló el premio a su mayor claridad y llegada en el tiempo de prolongación del primer tiempo.
Lo propició una fallida salida de Musso, en una desafortunada acción tras una falta centrada de Soler. Su intento de despeje golpeó con el puño en la cabeza de Guedes, siempre presente, y el árbitro decretó un penalti que Oyarzabal, engañando a la perfección al argentino con un disparo a su derecha, transformó en el 1-2 en el primer minuto del añadido.
En la reanudación, el Atlético pareció salir con otro ritmo, con más brío y más participación de sus jugadores referentes ante la enorme presión y la lucha cuerpo a cuerpo, en los duelos y los balones divididos, de los donostiarras, si bien la Real siguió estando cómoda, con una defensa cerrada, atenta y concentrada, y sin pasar excesivos apuros.
Los rojiblancos dejaron claro tras el descanso que iban a hacer lo imposible para cambiar el rumbo de la final. Lo hizo, con un aviso tempranero, Griezmann, quien disparó alto a la media vuelta. Pero era obvio que el Atlético, exigido por el marcador y por su propia ambición, jugó ahora más, con mucho más sentido y criterio, y también con más llegadas.
El portero de la Real Sociedad, Unai Marrero, detiene el lanzamiento del delantero argentino del Atlético de Madrid, Julián Álvarez, durante la final de la Copa del Rey. / EFE.
Llorente se vació, se multiplicó y, en una rápida arrancada por la derecha, sirvió un buen balón al área que Lookman mandó a las nubes. Griezmann también empezó a activarse y Simeone movió ficha sobre la hora de juego ante una Real Sociedad que reculó peligrosamente. Entraron los atacantes Nico González y el noruego Sorloth por Lookman y Ruggeri.
Matarazzo refrescó a su equipo con Gorrotxategui y Marín por Turrientes y ‘Barrene’, y luego cambiando a su delantera con Aihen y Óskarsson por Guedes y un Oyarzabal ‘tocado’, más el japonés Kubo en lugar de Sergio Gómez. También lo hizo Simeone en la recta final con Baena, Johnny y Almada por Giuliano, Molina y un Griezmann ya sin gasolina.
El segundo tiempo fue un monólogo rojiblanco, con la Real Sociedad afanada en defender y el Atlético, dominador y llegando mucho arriba. Pero con centros ‘fáciles’ y sin clarividencia ni tino para hacer daño, hasta que en el 83 Julián Álvarez controló con la derecha un pase de Llorente y se sacó desde la frontal un potente zurdazo para forzar la prórroga.
La Real, hundida en su área toda la segunda parte, salió con más brío y todo se igualó, con las fuerzas mermadas en ambos. Soler y Óskarsson tuvieron opciones, pero la más clara la tuvo en el 100 el atlético Julián Álvarez, reactivado tras el descanso, remató a la cruceta derecha, lo que dio paso a una tanda de penaltis en la que triunfo el cuadro ‘txuri urdin’.
Aficionados de la Real Sociedad celebran la victoria en San Sebastián. / EFE.
Así jugó la Real Sociedad
Marrero (8,5): No pudo hacer demasiado en el gol del empate y tampoco tuvo que intervenir durante la primera parte. En la segunda, con el Atlético volcado, mostró seguridad, especialmente en salidas y balones aéreos pero no pudo detener el golazo de Julián Álvarez. Tuvo una parada milagrosa a Cardozo en el tramo final. Se convirtió en el héroe de la tanda de penaltis al detener los dos primeros lanzamientos de Sorloth y Julián.
Aramburu (5,5): Muy exigido por Lookman. El venezolano no pudo prodigarse tanto en ataque como acostumbra y sufrió cada vez que el extremo atlético encaraba el flanco izquierdo o aprovechaba los huecos a su espalda. Con el cambio del nigeriano respiró.
Jon Martín (8): Solventó muy bien una peligrosa acción al límite con Julián Álvarez en la primera mitad. A sólo unos días para cumplir los 20 años, el central volvió a lucir jerarquía y seguridad en la zaga ‘txuri-urdin’.
Caleta-Car (5,5): Pudo encimar más a Lookman en el gol del empate. Estuvo bien en acciones aéreas, su especialidad. Su encuentro estuvo sostenido por el excelente desempeño de Martín. Acabó con molestias.
Sergio Gómez (5): Protegió bien el lado izquierdo y sujetó muy bien a un Giuliano ausente en los primeros 45 minutos. Conectó muy bien con Guedes y ayudó, como de costumbre, en la salida de balón del equipo. El Atleti incidió más por su banda en el segundo tiempo y estuvo más exigido con las caídas de Marcos Llorente.
Turrientes (7): Tuvo más peso y control en el partido tras el empate del Atlético. Alternó bien con Soler a la hora de bajar para dar salida al equipo o ganar altura sin balón. Un ‘todocampista’ con capacidad para leer los partidos y detectar cuándo y dónde incidir con y sin balón. Fue de más a menos con el equipo replegado en la segunda parte.
Carlos Soler (6,5): Cada vez más consolidado en un puesto más ‘fijo’ del centro del campo. En su doble pivote con Turrientes, el internacional español se incrustó entre centrales para salir fácil desde atrás y canalizar el juego de los suyos. En la segunda sufrió al no controlar tanto el balón y estar más voluntarioso con sus laterales. No estuvo fino en los saques de esquina.
Sucic (6): Fue el centrocampista que más libertad tuvo de los tres que colocó Matarazzo. Dejó muestras de su calidad pero, como el equipo, decreció su rendimiento con el paso de los minutos. Se le hizo muy largo el partido.
Barrenetxea (7,5): Pese a la diferencia de tamaño, ganó el salto a Ruggeri y marcó el 1-0 a los 14 segundos. Su velocidad continuó frustrando al italiano y provocó la amarilla de Le Normand pasada la media hora de partido. No brilló tanto tras el paso por vestuarios y acusó el esfuerzo pasada la hora de partido.
Guedes (8): Fue uno de los grandes protagonistas de la primera parte. Suyo fue el centro que remató ‘Barrene’ en el 0-1; dispuso de una gran ocasión en el 26; y provocó el penalti de Musso al borde del descanso. Ayudó atrás al equipo y no tuvo fuelle para acompañar al contrataque.
Oyarzabal (6,5): Se las bastó él solo para pugnar balones largos con Pubill y Le Normand. Aunque no tuvo excesivo protagonismo en el primer tiempo, marcó el 1-2 desde los 11 metros, donde es un seguro. Siguió trabajando sin balón hasta que acusó el desgaste.
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Pablo Marín (5): Fue de los pocos argumentos a los que pudo aferrarse la Real en la segunda parte. Protagonizó una jugada por la derecha que acabó en saque de esquina.
Gorrotxategi (5): Ante la necesidad de piernas frescas en el centro del campo, ‘Gorrotxa’ salió para dar más empaque y contención al centro del campo ‘txuri-urdin’.
Aihen Muñoz (5): Su salida liberó a Sergio Gómez del lateral y aportó experiencia a la línea defensiva pero sufrió para contener las acometidas por su banda. Metió su penalti en la tanda.
Óskarsson (5): El islandés que ‘llevó a Sevilla’ a su afición pero estuvo muy inocente en un par de acciones en la prórroga, especialmente en un rechace suelto que resolvió bien después Musso. Falló su lanzamiento desde los 11 metros.
Kubo (6): El empate de Julián rompió los esquemas de Matarazzo. El japonés salió ante la falta de amenaza en el minuto 88 y fue el principal baluarte ofensivo de los vascos en el tiempo extra.
Aritz (s.c.): Salió a falta de siete minutos para relevar a un agotado Aramburu y ocupó el lateral derecho.
La ONG Foro Penal, que lidera la defensa legal de los presos políticos en Venezuela, actualizó este sábado la cifra de estos detenidos e indicó que hay 477, entre ellos 43 extranjeros o ciudadanos con doble nacionalidad, casi dos meses después de que se aprobara una amnistía para casos relacionados con episodios de crisis entre 2002 y 2025.
Del total, 432 son hombres y 45, mujeres; y 290 son civiles y los 187 restantes, militares, según la organización no gubernamental, que también registra un adolescente.
En el balance publicado en la red social X, Foro Penal señaló que, del total, 164 están condenados y 313 no.
Recientemente, la ONG señaló que la ley de amnistía se está convirtiendo en un «embudo para ralentizar o paralizar la libertad de muchos» de ellos.
El Gobierno interino de Delcy Rodríguez comenzó un proceso de excarcelaciones cinco días después de la captura, el 3 de enero pasado, de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, por parte de Estados Unidos en un ataque a Caracas.
A final de ese mes propuso una ley de amnistía para presos políticos que fue finalmente aprobada en el Parlamento el 19 de febrero.
La amnistía contempla un período de 27 años, desde 1999 -cuando el chavismo llegó al poder-, pero señala que se concederá a personas vinculadas con 13 «hechos» ocurridos en 13 años, lo que excluye el resto del tiempo establecido, así como casos relacionados con operaciones militares y otros delitos, como corrupción, homicidio y violaciones de derechos humanos.
Según cifras oficiales, más de 8.000 personas han sido amnistiadas, de las cuales la gran mayoría tenía medidas restrictivas de su libertad.
Las autoridades venezolanas aún no han publicado un listado con las identidades de los amnistiados, pese a la petición pública del alto comisionado de Naciones Unidas para los derechos humanos, Volker Türk.
El pasado martes, un grupo de expresos políticos denunció ante el personal en Caracas de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) retrasos y negaciones a solicitudes de la amnistía.