Categoría: Opinión

  • Más democracia, menos corrupción… ¿o no? Lecciones incómodas desde España y Brasil

    Más democracia, menos corrupción… ¿o no? Lecciones incómodas desde España y Brasil

    En los últimos meses he estado siguiendo los escandalosos eventos de corrupción del gobierno socialista de Pedro Sánchez en España. Sorprendido por la resiliencia de este señor, al mantenerse en el poder a toda costa, y la inmensa paciencia del pueblo español al aceptar con síntomas depresivos niveles tan altos de corrupción en sus gobernantes. Dos preguntas me han surgido durante este seguimiento, la primera: ¿previene la democracia la corrupción? Y la segunda; ¿Son los ciudadanos propensos a cambiar de voto si su partido es corrupto?

    Según los entendidos, dependiendo de la consolidación del estado democrático, esta puede o no prevenir o combatir la corrupción. Estudios comparativos con datos de más de 150 países indican que, a mayor calidad democrática (derechos políticos, libertades civiles, controles institucionales), menores son los niveles promedio de corrupción percibida y de corrupción en el sector público. No toda democracia reduce la corrupción. Las “democracias electorales” con instituciones débiles, poca transparencia o captura de la justicia pueden convivir con altos niveles de corrupción.

    En fases tempranas de apertura política, la combinación de nuevas oportunidades económicas, baja fiscalización y partidos débiles puede incluso incrementar prácticas corruptas antes de que las instituciones se consoliden. Para que la democracia ayude a prevenir o combatir la corrupción debe introducir mecanismos que elevan el costo de corromperse: elecciones competitivas, prensa libre, sociedad civil activa y separación de poderes. Cuando estos elementos están presentes, aumenta la probabilidad de detección y castigo, y se reduce el número de actores dispuestos a asumir el riesgo.

    España, una democracia consolidada, presenta más corrupción política de la que “le correspondería” por su nivel institucional debido a debilidades especificas en controles, justicia y estructura económica heredada. “Si te pillan, no pasa nada” es la percepción ciudadana generalizada de la corrupción institucional y eso nos lleva a tratar de responder la segunda pregunta.

    Análisis de más de 200 elecciones en decenas de democracias encuentran que, en países donde la corrupción de gobierno es muy visible, los legisladores tienen menos probabilidades de ser reelegidos. Esto sugiere que, como tendencia general, la corrupción reduce el apoyo a los gobiernos en funciones cuando la ciudadanía vincula claramente a los gobernantes con el problema. Sin embargo, la literatura también documenta que muchos votantes siguen apoyando a políticos corruptos, aunque conozcan o sospeches de actos de corrupción.

    En Brasil, por ejemplo, experimentos de encuesta muestran que la identificación ideológica y de partido hace que algunos electores minimicen o reinterpreten la gravedad de la corrupción de los “suyos”. Su mismo presidente actual, Lula da Silva, fue declarado culpable de corrupción pasiva y lavado de dinero en 2017. Un poco más de un año estuvo privado de libertad, regresando triunfalmente a reelegirse como presidente de ese país.

    Existen al menos tres mecanismos frecuentes de “perdón”. El primero se relaciona con si la población percibe que su accionar “trae obras, programas o beneficios”. Esto aumenta la posibilidad de volver a votarlo pese a conocer sus abusos. Otro mecanismo se relaciona con el costo-beneficio, o sea el ciudadano concluye que, aunque corrupto, su candidato preferido es mejor que la alternativa. El tercer mecanismo tiene que ver con la normalización de la corrupción en el país.

    En contextos donde “todos son corruptos”, la corrupción deja de ser criterio decisivo y pesan más otros factores (clientelismo, identidad étnica, lealtad partidaria). Por ello es importante, para que la corrupción no quede impune, que se identifique claramente la responsabilidad en este accionar, así como la difusión de la información clara y específica sobre los responsables de estos actos de corrupción.

    Es evidente que los estudios y experiencias nos demuestran que una democracia consolidada protege relativa e insuficientemente contra la corrupción institucional, y peor aun cuando nos encontramos con una democracia incipiente como es el caso de los países centroamericanos, con la excepción de Costa Rica por supuesto. También es evidente que en aquellos países y contextos donde la corrupción es tradicionalmente histórica y normalizada el riesgo de impunidad aumenta exponencialmente.

    “Todos roban, pero al menos hacen más que los otros” es un argumento común en nuestros países. Lastimosamente, al parecer no heredamos la buena cocina de nuestros conquistadores y colonizadores, pero si su cultura de corrupción.

  • Los peligros de la pólvora en fin de año

    Los peligros de la pólvora en fin de año

    Todo el sistema de salud nacional se encuentra en estado de alerta y activado debido a la temporada de fin de año en El Salvador, existe una tradición que persiste a pesar de los impactos negativos en niños, niñas, adolescentes, incluso en personas adultas; esta tradición tiene muchas situaciones que rodean al hecho de quemar pólvora en diferentes modalidades, y entre ellas esta una serie de situaciones no reguladas, fábricas de pirotécnicos ilegales, y que operan todo el año en clandestinidad donde trabajan incluso niños y niñas, sin ninguna medida de prevención y seguridad.

    Los daños y estragos que genera la pólvora los conocemos después de las fiestas y celebraciones, pero siempre son lamentables, no debería de existir ni un tan solo reporte de daños a la integridad de niños y niñas por pólvora.

    En El Salvador existe producción ilegal de productos pirotécnicos, pero también hay distribución ilegal, hay lugares en plenas comunidades que los vecinos saben que hay fabricación de pólvora sin permisos, ni registros y nadie reporta. Hasta que vienen las tragedias e impactan a otros vecinos de esa comunidad. Y el colmo los grupos al margen de la ley, si, los pandilleros invertían sus ganancias ilícitas producto del crimen y el dolor a las familias y empresas salvadoreñas para convertirse en comerciantes y distribuidores de pólvora. Sin duda es un buen negocio. Existen comercio ilegal y desleal en este mercado por que existen empresarios que, si están pagando impuestos, tasas y contribuciones, además de hacer inversiones para obtener permisos. Mientras otros venden la pólvora en tiendas, canastos, cajas, pick up, y a donde se pueda.

    Padres de familia y responsables de niños, niñas y adolescentes quiero recordarles o hacer de su conocimiento que si sus hijos e hijas manipulando pólvora prohibida o sin supervisión. La Ley Crecer Juntos en El Salvador, implementada por el CONAPINA, protege los derechos de niños y adolescentes, prohibiendo su exposición a sustancias nocivas y trabajos peligrosos, incluyendo la manipulación de pólvora, sancionando a quienes permitan su uso, ya que es un riesgo grave para su desarrollo integral, salud y seguridad, y el Estado y familias tienen la obligación de evitarlo según esta ley y otros marcos legales,  si usted prefiere divertirse y dejar sin supervisión a su herencia más preciada, al menos para evitar problemas legales no permita que exista manipulación sin supervisión, si usted les fomenta y les permite que manipulen pólvora asuma su responsabilidad.

    A nuestra PNC y FAES que tienen sobre carga de trabajo en esta temporada muchas gracias, porque tienen que atender la seguridad pública, a los conductores peligrosos, casos de intolerancia en parqueo y colonias, tráfico vehicular, finales de fútbol, y otros problemas, y si fuera poco andar supervisando puestos clandestinos de venta y distribución de pólvora. Por cierto, ya se escuchan los silbadores y morteros prohibidos por la ley, y se observa productos que parecen luces inofensivas, pero son verdaderas amenazas. Que este receso de fin de año sea una fiesta familiar, de amigos y de sana convivencia. Seguridad primero.

    *Por Ricardo Sosa, Doctor y máster en Criminología

    @jricardososa

     

     

     

  • La dictadura cubana admite la catástrofe, pero no reconoce sus culpas

    La dictadura cubana admite la catástrofe, pero no reconoce sus culpas

    Hace algunos días, en su calidad de primer secretario del Comité Central del Partido Comunista y Presidente de la República de Cuba, Miguel Díaz-Canel manifestó dos cosas, una bastante previsible y otra que resulta muy reveladora en la coyuntura actual. Lo significativo fue su admisión del colapso económico que sufre el país que supuestamente regenta; la declaración previsible, desde luego, fue la de atribuir la entera culpa del desastre a “seis décadas de acoso económico externo”.

    Ciertamente, en la clausura del XI Pleno del Partido Comunista (PCC), y tras una sola jornada de sesión, si el régimen no podía hacer otra cosa que reconocer lo que cualquier cubano de a pie vive en carne propia, la mejor forma de explicar el pésimo comportamiento de la economía en los últimos meses era señalar una “mayor persecución financiera, petrolera y de todo tipo contra Cuba”. Es la misma obstinada narrativa que hemos escuchado, una y otra vez, durante más de sesenta años.

    “Lo sorprendente”, afirmó Díaz-Canel sin ruborizarse, “sería tener datos positivos en una economía brutalmente perseguida y cercada por la primera potencia mundial en tiempos en que ni los mercados más dinámicos están libres de la incertidumbre que genera el actual desorden económico internacional”.

    Sin embargo, a la hora de abordar “de forma directa y sin eufemismos” los números de la isla, el funcionario admitió lo que ya no puede esconderse de ningún modo: “Con cierres del tercer trimestre, el PIB decrece más de un 4%, la inflación se dispara, la economía está parcialmente paralizada, la generación térmica es crítica, los precios se mantienen altos, se incumplen las entregas de los alimentos normados, y las producciones agropecuarias y de la industria alimentaria no satisfacen las necesidades de la población”.

    Para la tiranía cubana los datos duros —sean sociales, políticos o económicos— nunca han sido el verdadero problema. Los déficits han estado ahí desde siempre y todos se han ocultado bajo la alfombra de la retórica revolucionaria. El dilema de hoy es que el malestar de la población aumenta cada día, el recurso al personalismo fidelista no encontró herederos y la mística del sacrificio dejó de tener arraigo ciudadano en vista de su eternidad.

    Por eso Díaz-Canel, a su pesar, se ve obligado a tomar debida cuenta del enorme descontento popular: “Esta certeza, sin embargo, no puede sustraernos de la inconformidad generalizada por todo lo que funciona mal o no funciona, mientras por todas partes emerge la crítica al exceso de reuniones que no resuelven nada…”.

    Estas palabras llegan, para colmo, en momentos de notorio desasosiego para el PCC, pues su IX Congreso, planificado a realizarse en abril del año próximo, ha sido pospuesto por orden expresa del nonagenario Raúl Castro Ruz, “líder al frente de la Revolución Cubana” según la televisión oficial. En una carta enviada por el “General de Ejército” (como también se le conoce y nombra) y leída por el diligente Díaz-Canel al pleno del Comité Central, Raúl aconsejó “dedicar el 2026 a recuperarnos en todo lo que sea posible”.

    Esta pausa en el calendario político-teatral cubano exhibe el último eslabón de una larga cadena de desaciertos que el régimen ha ejecutado desde 1965, cuando se fundó formalmente el PCC. Aunque según sus lineamientos los congresos del partido debían realizarse cada cinco años, el primero de ellos se celebró en 1975, pues Fidel Castro estaba enfocado en consolidar el poder y realizar penosos experimentos económicos, como aquella zafra de 1970 concebida para hacer producir 10 millones de toneladas de azúcar y que terminó en un gigantesco descalabro industrial.

    Tras el congreso de 1980, el tercero debía verificarse en 1985, pero se realizó en febrero del año siguiente. Esta reunión, por cierto, fue la primera que difirió su cierre hasta finales de 1986, en parte porque Fidel estaba impulsando el llamado “Proceso de Rectificación de Errores y Tendencias Negativas”, que terminó siendo una vuelta a la pesada centralización y un retroceso para las tímidas aperturas económicas que se habían ensayado en la Isla.

    El IV Congreso tuvo lugar en 1991, justo cuando la Unión Soviética se caía a pedazos. Ese cónclave se desarrolló en un ambiente de gran tensión en Cuba, ante la perspectiva de quedarse sin el apoyo financiero más duradero que había tenido. Luego vino el “período especial” y el V Congreso se pospuso hasta 1997, con un año de retraso, enfocado en la consigna de resistir y resistir hasta donde fuera necesario.

    Luego pasaron casi 14 años hasta el VI Congreso, que fue en 2011. En ese dilatado lapso se agudizó la carestía, Fidel enfermó gravemente y en 2006 le traspasó el poder a su hermano Raúl. Siendo que en 2016 y 2021 sí se organizaron el séptimo y octavo congresos, respectivamente, la decisión tomada hace unos días rompe con la única fase de cierta regularidad que tuvieron estas reuniones partidarias, es decir, tres en el espacio de una década. Si ahora se recurre por enésima vez a la posposición del IX Congreso del PCC, sin lugar a dudas estamos delante de una admisión de fondo: el caos ha regresado y las autoridades cubanas no tienen idea de qué hacer.

    La historia se encargará de recopilar todas las razones internas que han provocado el fracaso económico que hoy vemos en Cuba. Es esperable que también explique cómo fue posible que una ficción narrativa, enteramente ideológica, persistiera por tanto tiempo ofreciendo pretextos a una dictadura.

  • Prepararse para la vida. El modelo educativo finlandés

    Prepararse para la vida. El modelo educativo finlandés

    Prepararse para la vida es una misión que se mezcla entre padres de familia y el sistema educativo. En Finlandia y otros países en donde le apuestan a la educación logran convertir a ciudadanos que no solamente son profesionales eficaces y eficientes, sino que también son personas que aprenden a superar las adversidades.

    Es complejo preparase en la vida cuando en El Salvador hay muchos problemas que nos aquejan, y no son solo económicos. Hay paradigmas que aún no se han superado como el que un padre cría a sus hijos para que se ocupen en actividades que no tienen que ver con una educación formal. Asistir a la escuela debe de ser prioridad.

    En la asignatura Economía del hogar a los niños y jóvenes finlandeses les enseñan cocina, limpieza, finanzas básicas, esto les ayuda a ser independientes, competentes y comprometidos con la sociedad. Es importante que en cada centro escolar se enseñe con esmero civismo y urbanidad. En este modelo educativo hay atención de educación psicológica y emocional.

    Es que todo inicia en el hogar, cada ser humano es el reflejo de lo que aprende en sus primeros años, por eso en Finlandia hasta los siete años asisten a una educación formal. Los niños aprenden primero valores y consejos útiles de parte de sus padres para convertirse en ciudadanos de bien. Los padres de familia apoyan y guían al alumno para que sea autónomo.  También, respetan el ritmo de aprendizaje y fomentan la curiosidad basado en juego desde la casa.

    El docente tiene autonomía, para ello debe preparase constantemente. No es un trabajo para todos, es una vocación. El que desea ser maestro debe de tener cualidades y competencias. No solo irá a una escuela por el salario. Por lo tanto: “los centros de formación pedagógica pueden seleccionar a los solicitantes más adecuados para la profesión. Por ejemplo, a los estudios de maestro de grado sólo accede el 12% de los postulantes”.

    Si se quiere invertir en una educación de calidad en El Salvador se debe empezar por el profesorado. En lo investigado, los maestros finlandeses tienen grado de maestría, eso es un indicador o razón por la que son bien remunerados. Los docentes salvadoreños deberían recibir los mismos salarios que los maestros finlandeses.

    Hay un presupuesto en donde los niños no pagan el bus, la comida y libros son gratis. Hay equidad, no hay distinciones socioeconómicas. Esto quiere decir que el Ministerio de Educación de El Salvador debe de tener políticas públicas acordes a la realidad. Por lo tanto, se debe de aumentar el presupuesto al rubro educativo para que este modelo pedagógico sea un éxito.

    Los estudiantes deben de tener alimentación gratuita, si es posible que les brinden hasta almuerzo. Eso ayudará especialmente a niños de escasos recursos económicos para que crezcan sanos y con el estómago lleno. Con respecto a los exámenes, se sabe que en este modelo no existen.

    Preparar a los estudiantes para la vida en esta época es permitir que haya autonomía del docente, que aparte de enseñar las asignaturas correspondientes que enseñe: valores, inteligencia emocional, empatía. Debe estar preparado para ser un guía, un consejero, de estimular el pensamiento crítico y ayudar a los niños y jóvenes a que sepan que la vida no es fácil, que deben enfrentar retos.

    La especialista de la Agencia Nacional Finlandesa de Educación, Marjo Somari, me envió La educación en Finlandia en donde cito: “Uno de los principios básicos de la educación finlandesa es que todos deben tener un acceso igualitario a una educación y capacitación de alta calidad. Todos los ciudadanos, independientemente de su etnicidad, su edad, su situación económica o su lugar de residencia, deben disponer de las mismas oportunidades de educarse”.

    En este prestigioso modelo cada estudiante recibe orientación y asesoramiento, el cual apoya, ayuda y los guía para que puedan obtener el mejor rendimiento posible en sus estudios y ser capaces de tomar las decisiones correctas, para no equivocarse, en la elección de sus estudios y su carrera. Además, se maximiza el potencial de cada estudiante. Enhorabuena, esperemos que vengan especialistas finlandeses para que se aplique el modelo educativo en el país.

    *Fidel López Eguizábal, Docente e investigador Universidad Nueva San Salvador

    fidel.lopez@mail.unssa.edu.sv

     

  • La gripe mata, la vacuna protege

    La gripe mata, la vacuna protege

    Antonio se levantó esa mañana con malestar general y dolor de garganta. Pensó que era un leve resfriado; la noche anterior había salido de fiesta con sus amigos. Ese día el dolor de garganta aumentó y se acompañó de fiebre leve y sensación intensa de cansancio. Al final de la jornada decidió descansar y acostarse temprano.

    Durante la noche la fiebre se intensificó y aparecieron síntomas claros de una infección respiratoria alta: abundantes secreciones nasales, tos y dolores musculares. Dos días después del inicio del cuadro gripal comenzó a sentirse muy cansado. “Me cuesta respirar un poco”, pensó. “¿Será neumonía esta cosa?”. Antonio era un adulto joven, aparentemente sano, sin factores de riesgo para una gripe grave, como edad avanzada, embarazo o inmunodepresión. Por eso, en su primera consulta, cuatro días después de iniciados los síntomas, el médico lo diagnosticó con una infección respiratoria aguda probablemente causada por el virus de la influenza. Indicó tratamiento ambulatorio y sintomático.

    Al séptimo día de inicio de los síntomas, Antonio sintió que se ahogaba y que no podía respirar. Su piel se tornó violácea, la fiebre era intensa y presentaba dolor en el pecho. Sus familiares lo llevaron a un centro hospitalario privado de la ciudad. Al llegar a la emergencia, lo subieron a una camilla y le colocaron un suero, pero lo dejaron casi tres horas tirado allí, sin más atención que la de su familia. Su piel ya no era solo violácea, sino francamente cianótica por la baja saturación de oxígeno: aquel cuadro de gripe se había convertido en una neumonía severa. Angustiados, los familiares exigieron la presencia de un médico, quien al examinarlo indicó que era necesario intubarlo de urgencia. Ese mismo día, Antonio murió por una falla multiorgánica (renal, cardiovascular y neurológica), muy probablemente causada por el virus de la influenza y agravada por el retraso en la administración del tratamiento adecuado.

    En este contexto, se ha hablado mucho últimamente de una nueva variante del virus de la influenza A H3N2, el subclado K. Esta variante se ha vuelto predominante en la temporada 2025‑26 en varios países. Se trata del mismo virus A(H3N2) que circula en humanos desde 1968, pero con un conjunto de mutaciones nuevas en la hemaglutinina que lo distinguen de los H3N2 recientes (subclado J.2.4). Desde mediados de 2025 se ha detectado en todos los continentes y ya representa alrededor de un tercio de todos los H3N2 secuenciados globalmente, y casi la mitad en la Unión Europea y el Espacio Económico Europeo. En países como Reino Unido y Japón llegó a representar cerca del 90% de las muestras de gripe, y se observa una circulación creciente en Norteamérica y otras regiones.

    Hasta ahora, no se ha documentado un aumento claro de la gravedad clínica: hospitalizaciones, ingresos a UCI y mortalidad se mantienen en rangos esperados para temporadas dominadas por H3N2. Los síntomas son los típicos de la gripe estacional (fiebre, mialgias, tos, cefalea, malestar general), sin un perfil clínico distintivo atribuible al subclado K. Organismos internacionales estiman que el riesgo para la población general es moderado, pero mayor en grupos de alto riesgo (personas de 65 años o más, personas con comorbilidades, embarazadas y personas inmunocomprometidas). Por ello se enfatiza la importancia de mantener y reforzar la vacunación estacional (especialmente en grupos de riesgo), la vigilancia virológica con subtipificación y las medidas habituales de prevención respiratoria (higiene de manos, uso de mascarilla en contextos de alta transmisión y quedarse en casa si se está enfermo).

    Los análisis genéticos y antigénicos de la vacuna de la influenza utilizada este año muestran una divergencia importante entre el H3N2 K y la cepa H3N2 incluida en la formulación, lo que se traduce en una posible menor efectividad frente a la infección sintomática. Sin embargo, las estimaciones tempranas indican que la vacunación sigue reduciendo de forma importante el riesgo de visitas a urgencias y de hospitalización, sobre todo en niños y, en menor medida, en adultos mayores, sin evidencia de resistencia a antivirales estándar como el oseltamivir.

    Cada año la gripe o influenza causa, en promedio, al menos 290 000 muertes en el mundo. La nueva variante, a pesar de predominar globalmente, no aparenta tener mayor gravedad ni mortalidad que las cepas previas en los casos identificados. El caso de Antonio probablemente fue causado por esta nueva variante, que con toda seguridad ya circula en nuestro país. La gripe es, y siempre ha sido, una enfermedad de cuidado. Por ello, es altamente recomendable vacunarse: todas las personas que puedan hacerlo, pero con especial urgencia aquellas pertenecientes a grupos de alto riesgo, como los adultos mayores de 65 años.

    *El Dr. Alfonso Rosales es médico epidemiólogo, consultor internacional.

  • Necesario mea culpa

    Necesario mea culpa

    Hablar en este paisito de memoria histórica, nos remite a las atrocidades acontecidas antes y durante la guerra interna del siglo pasado perpetradas por la dictadura militar que inició y se estrenó con la matanza de enero de 1932; dictadura superada seis décadas después, al firmarse el llamado “Acuerdo de Chapultepec” y terminar el enfrentamiento armado. En ese ejercicio observamos que ya transcurrió más de medio siglo de la represión brutal contra estudiantes universitarios en las calles capitalinas y pasaron casi 47 años desde aquel mayo heroico y sangriento de 1979, 45 de los terribles hechos ocurridos a lo largo de 1980, 44 de la masacre en El Mozote, 36 de la ejecución sumarísima y cobarde de dos mujeres y seis jesuitas en la universidad de dicha congregación…

    Todo eso y más lo hemos señalado amplia e insistentemente. La respuesta casi recurrente de quienes aún viven y no deberían dormir tranquilos por ser sus responsables indispensables, quizás acuerpados por su descendencia y una intransigente “barra brava”, es que nosotros nunca hicimos lo mismo ‒en lo que le toca‒ con el accionar insurrecto en perjuicio de la población civil no combatiente considerada “enemiga”.

    Falso. Callarlo sería incongruente con el deber de honrar, a plenitud, nuestra memoria histórica. Así, desde Víctimas Demandantes (VIDAS) hemos presentado denuncias en la Fiscalía General de la República señalando liderazgos de organizaciones que integraron el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional ‒el FMLN‒ antes y después de que este naciera. Una es la de los asesinatos de Roque Dalton y Armando Arteaga a manos del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), acusando puntualmente a Joaquín Villalobos; también lo hicimos con la salvajada continuada y masiva consumada por estructuras de las Fuerzas Populares de Liberación (FPL) encabezadas por un tal “Mayo Sibrián” en la zona paracentral del país, cuya responsabilidad mediata recae en su comandancia general encabezada por Salvador Sánchez Cerén.

    Necesariamente debe tomarse en cuenta esa punzante y dolorosa parte de nuestra realidad, considerando que las culpas no se miden únicamente en términos cuantitativos; “la responsabilidad en el 85 % de casos ‒suelen decir‒ recae en agentes estatales y solo el cinco en el FMLN según la Comisión de la Verdad”. Ciertamente la diferencia numérica es grande, pero el sufrimiento de la madre de una víctima directa de desaparición forzada atribuida a uno u otro bando es igualmente inmenso.

    Entonces, la esencia del análisis debe centrarse en lo cualitativo ya que el Estado debía garantizar el respeto de los derechos humanos y no dedicarse a violarlos de una forma tan flagrantemente terrible; en cambio las agrupaciones rebeldes estaban constituidas por alzados en armas y no por funcionarios o empleados públicos, lo cual no las exime de rendir cuentas en el ámbito del derecho internacional humanitario. Por eso nuestro santo profeta les demandó –en enero de 1980– cesar los “actos de violencia y terrorismo, muchas veces sin sentido, y que son provocadores de situaciones más violentas”.

    Todo lo anterior es parte de nuestra memoria histórica, pero en el marco de la preguerra y la guerra hay que considerar también esta cuestión: ¿valió la pena tanto y tan grande sacrificio popular? Porque en su inmensa mayoría, las víctimas habitaban en El Salvador pobre y profundo. De ahí el inicio del llamado directo y valiente que hizo monseñor Romero –el 23 de marzo de 1980– “a los hombres del ejército y en concreto a las bases de la Guardia Nacional, de la Policía, de los cuarteles: hermanos, son de nuestro mismo pueblo, matan a sus mismos hermanos campesinos…”

    Política y personalmente, estoy convencido de que sí valió la pena por muy cruel y amargo que haya sido ese pasado reciente. En los acuerdos firmados por las partes beligerantes se diagnosticaron las graves enfermedades que padecía nuestra sociedad y se incluyeron los tratamientos para curarlas progresiva y quizás hasta definitivamente. Pero no, pese a que lo acordado era algo bueno. Hubo avances tímidos en el trayecto; sin embargo, la impunidad no se superó y la militarización de la seguridad pública rápidamente resurgió poco a poco. Además, no se encaró la muerte lenta producto de la injusticia social. Eso también es memoria histórica. De ahí que estemos como estamos.

    Los responsables de dicho descalabro deberían hacer un mea culpa. Principalmente,  quienes enarbolaron la bandera izquierdista y desperdiciaron la oportunidad estando en el poder; también debería extenderse a Bolivia, Honduras, Chile y otros países de la región. Asimismo, debe decirse, lo debería hacer la “preocupadora” de derechos humanos ‒Raquel Caballero de Guevara‒ quien desatiende y se burla de víctimas del “bukelato” creyendo que al visitar El Mozote rodeada de guardaespaldas levantará su tan deplorable imagen.

  • ¿Temes a un engaño o estafa?… llama al 29999999

    ¿Temes a un engaño o estafa?… llama al 29999999

    Nadie se gana un premio de la lotería sin haber comprado por lo menos un vigésimo. La suerte no es casual, más bien es causal o consecuencia de una situación específica. Para anotar un gol hay que patear o cabecear a la meta o que el rival cometa un error.

    Diciembre se presta para felicitar y desear bendiciones a los demás, puntualmente a nuestros seres queridos o conocidos. Este mes nos volvemos más humanos y en la medida de nuestras capacidades y bondades damos obsequios a la gente que queremos.

    Sin embargo, en medio de esa espiritualidad que se desarrolla este mes por la navidad y el venidero año nuevo, florecen las estafas por parte de personas del mal vivir que se aprovechan de las inocentadas o las ambiciones de otros. En realidad, todo el año los estafadores y embaucadores están engañando a las personas, pero en diciembre se incrementan estos casos.

    Las redes sociales y la inteligencia artificial se convierten en herramientas idóneas de las malas personas para engañar a muchos. Las personas son perturbadas por mensajes en los cuales le notifican que se han hecho acreedores de premios de sorteos en los que no han participado. Algunas personas ingenuamente se creen los avisos y mandan sus datos a cuentas desconocidas o hacen depósitos a cuentas en el exterior.

    Hay personas que se creen al pie de la letra todo lo que ven en redes sociales, especialmente si son personajes con trayectoria internacional cuyas imágenes son utilizadas con inteligencia artificial quienes hacen pedidos, ofertas, propuestas o desinformación. Recientemente circuló un video en el que aparecía Su Santidad Francisco, pidiendo colaboración para operar a un niño de Siberia que había nacido con tres piernas. Algunos, especialmente católicos cayeron en el fraude e hicieron el depósito en la cuenta bancaria, que resultó haber sido abierta en Filipinas. Por supuesto que el caso era falso y el pontífice Francisco nunca se dio cuenta que su imagen era mal utilizada.

    También circulaba un video manipulado con inteligencia artificial en la cual el futbolista Lionel Messi pedía a sus fanáticos que enviaran su número de whatsapp a un teléfono internacional cuyos dígitos eran colombianos y que depositaran $25 o $50 a una cuenta, pues si llegaba a los $50 mil,  él regresaba al Barcelona. El video desapareció de las redes, pero fácilmente hubo gente engañada.

    Actualmente el gobierno salvadoreño mantiene una intensa campaña para orientar a la población a efecto que no se dejen engañar por falsos premios o propuestas. Advierte a la población que ninguna institución gubernamental o entidad financiera llama para pedir datos de los usuarios. Es decir,  a usted no le van a llamar del Estado ofreciéndole una plaza laboral a cambio de sus datos personales, tampoco le llamaran del sistema financiero para pedirle sus datos porque ha sido beneficiado con un préstamo o con el uso de una tarjeta crediticia.

    El mensaje de la campaña se centra en qué si la persona recibe una llamada o mensaje de texto en la cual le piden datos personales, números de tarjeta, efectuar depósitos bancarios o amenazas de cobros falsos, de inmediato hay que llamar al 29999999, que es el teléfono utilizado por la Superintendencia del Sistema Financiero (SSF) para verificar la veracidad. En la campaña reiteran que ni los bancos ni las instituciones del Estado llaman o mandan mensajes para pedir datos personales a cambio de nada.

    La campaña también insta a la población a  no hacer click en enlaces dudosos, pues  se corre el riesgo de permitir el acceso de maleantes a los datos del usuario. Muchos sitios son “caza datos” y pululan en las redes sociales pidiendo datos, entre ellos el número de whatsapp, lugares de trabajo y nombres completos hasta las direcciones domiciliares, números de DUI y cuentas bancarias. Hay personas ingenuas que se dejan timar y de repente se dan cuenta que les han retirado dinero de sus cuentas o que en su nombre se está solicitando fondos para causas ficticias.

    En esta época proliferan las distintas formas de estafas. Desde quienes reciben llamadas o mensajes de un “pariente”, “amigo” o “conocido” en redes sociales, que tiene problemas para sacar sus maletas porque le hacen falta mil dólares o más y que no pueden pagar porque precisamente en una de las maletas tiene joyas y 50 mil dólares en efectivo. Llama a su víctima para que le mande el dinero y poder pagar a fin de poder sacar las maletas y desde luego, le devolverá duplicado o triplicado el dinero prestado. Muchos han caído y hasta con sumas altas de dinero. Estos casos también hay que denunciarlos ante la Fiscalía General de la República (FGR), aunque lo ideal es no caer en este tipo de trampas “atrapa ingenuos” y ambiciosos.

    Hay que estar muy atentos. La campaña del gobierno advierte a la población que los timadores utilizan inteligencia artificial y a figuras prominentes para darle más “credibilidad” y lograr engañar a sus víctimas. No todo lo que circula en redes es real.  Un video elaborado por un creador de contenidos europeo señala que en El Salvador hay 22 aeropuertos internacionales y que la pupusa es originaria de Honduras.

    Recuerda salvadoreño, si te piden datos personales, depósitos bancarios, plazas a cambio de dinero o alguna “oferta” bonancible, debes dudar y llamar al 29999999 o la FGR para denunciar.  Ni la ingenuidad  ni la ambición nos debe llevar a ser víctimas de fraudes o estafas.

    *Jaime Ulises Marinero es Periodista

  • Kast

    Kast

    Se ha cerrado el ciclo del gobierno progresista del Frente Amplio, con Gabriel Boric a la cabeza. El resultado electoral en el balotaje no deja lugar a dudas de lo que los votantes chilenos quieren, ‘ahora’. Se han decantado, de un modo intuitivo (por decirlo de manera suave) por la antípoda que no respaldaron hace 4 años. ¡Curioso malabarismo mental!

    Esto no debe tomarse a la ligera, puesto que el impacto que se viene sobre Chile será inmediato, si es que los anuncios de Kast en pro de un giro en inmigración, en economía y en seguridad, sobre todo, no eran una trampa cazabobos.

    Como está ya sucediendo, desde el regreso de Trump a la presidencia de Estados Unidos, todos aquellos ‘parientes políticos’ que acceden a cuotas de poder estatal se lanzan a deshacer lo que los adversarios han concretado y a ‘sembrar’ sus anunciadas promesas. El caso de Milei, en Argentina, no puede ser más patético en su entrega sin recato al Gran Poder del Norte. No pareciera importar a los ejecutores de las acciones de desmantelamiento económico y político (que se ejecutan a los gritos y empellones por parte de La Libertad Avanza de Milei) el perjuicio que se ocasiona a millones de argentinos. Este ‘nuevo fanatismo’ tiene prisa y no quiere dejar títere con cabeza.

    En Argentina, Milei y su banda hace poco volvieron a revalidar (y ampliar) su apoyatura electoral, y esto los ha envalentonado en lo político, y ahora tienen más apremio que nunca, porque saben que la confusión y la incomprensión ciudadana no durarán para siempre, y el humo que venden se disipará…. Quizás hacen cuentas alegres con los resultados electorales y se les olvida lo de la volatilidad electoral, porque hay indicios de que desde la base de la sociedad argentina se están configurando diversas respuestas político-sociales. De ahí que el descuaje del Estado deba hacerse con gran celeridad y sin guardar las formas.

    Habrá que ver si Kast en Chile procederá de esta forma. De ser afirmativo, tomará la vereda más corta pero la que está llena de muchos obstáculos.

    El debilitamiento del aparato estatal trae inmediata insatisfacción social, porque los recortes que se plantean tienen a los sectores educación y salud como destinarios preferenciales, y eso afecta a millones de personas.

    Son tiempos muy complicados los que América Latina vive y vivirá en lo inmediato, y la administración Trump lo está haciendo patente. El episodio aún no finalizado del asedio militar a Venezuela es el expediente más descarado que Trump está poniendo sobre la mesa y donde está diciendo que no hay alianzas con nadie, solo subordinaciones vergonzosas a sus designios.

    Los cuatro años de gobierno del Frente Amplio en Chile ahora sus dirigentes lo están evaluando y quizá no pocos se vean tentados a decir que ‘todo’ fue un fracaso y que ‘nada’ se hizo bien. Si así ocurriera, las fracturas de esa convergencia política no se harán esperar y entonces le allanaran el camino a Kast. Y quien tendrá que cargar con todo ese ‘fracaso’ ya se sabe quién será: Gabriel Boric. Sin embargo, esa forma de analizar los procesos políticos no considera las complejidades del tejido social sobre el que se actúa. Es una pena el analfabetismo sociológico de las fuerzas políticas que aspiran a cambiar las cosas.

    Ha ganado Kast (a saber si el electorado chileno calibró con cuidado la calidad de esas propuestas regresivas), pero eso no quiere decir que ya terminó el juego. Si hay imaginación y coherencias políticas, los derrotados del Frente Amplio o algunos de sus segmentos deberán de volver a la llanura y dar batalla cívica y construir y reformular perspectivas. Es un pésimo consejo el que algunos han comenzado a difundir desde mullidos sillones al decir que le fue mal al gobierno de Boric por haber sido muy moderado.

    En América Latina siempre han estado en tensión dos nociones: democracia y transformación social. Se dice: los blandos van por la democracia y los duros por la transformación social. Pero esos argumentos son simples y vaciados de sustantividad.

    Lo que sí es cierto es que la apuesta estratégica por la vida en democracia no puede seguir siendo un asunto que solo tiene que ver con el hecho de votar. Esto no quiere decir que sea un asunto menor el hecho de votar, significa que los procesos electorales deben ser blindados frente a toda tentación autoritaria y para eso deben ser por completo libres de toda presión y manipulación y, además, debe garantizarse el ejercicio irrestricto de la ciudadanía en todos los ámbitos. Es decir, la disensión debe ser administrada con justeza, no pulverizada ni enjaulada.

    La transformación social como horizonte también debe ser replanteada para no seguir repitiendo los ritos inviables ni las frases de cajón que ya no ilusionan a nadie.

    *Jaime Barba, REGIÓN Centro de Investigaciones

     

  • Cuando el rechazo se convierte en propósito

    Cuando el rechazo se convierte en propósito

    Hay jóvenes que no fracasan porque no se esfuerzan, sino porque nacieron en un lugar donde el punto de partida ya era una desventaja. Crecer en pobreza no solo significa tener menos recursos materiales; significa vivir con menos expectativas, menos contactos, menos margen de error. Muchos jóvenes aprenden desde temprano que deben trabajar el doble para obtener la mitad, que el mundo no es neutral y que las oportunidades suelen concentrarse lejos de sus comunidades. En ese contexto, el rechazo no siempre es explícito, pero es constante, silencioso y acumulativo.

    Sin embargo, la historia demuestra que nacer pobre no cancela el futuro, y que el origen no tiene autoridad para definir el destino cuando hay visión, perseverancia y dignidad. Una de las historias más claras y comprobadas de esta verdad es la de Howard Schultz, exdirector ejecutivo y principal impulsor del crecimiento global de Starbucks. Schultz no nació en privilegio ni en abundancia. Creció en Brooklyn, Nueva York, en un complejo de viviendas públicas para familias de bajos recursos. Su padre era un obrero eventual, sin seguro médico ni estabilidad laboral.

    Cuando sufrió un accidente trabajando, la familia quedó sin ingresos ni protección social. Howard Schultz ha relatado en múltiples ocasiones que esa experiencia marcó profundamente su vida, no desde la comodidad, sino desde la vulnerabilidad y la inseguridad que viven millones de familias pobres. Durante su juventud, Schultz entendió algo doloroso pero decisivo: el sistema no estaba diseñado para proteger a los mas vulnerables. No había redes de apoyo, ni herencias, ni puertas abiertas. Todo debía ganarse con esfuerzo y constancia.

    Aun así, logró estudiar gracias a becas deportivas y académicas, convirtiéndose en el primer miembro de su familia en asistir a la universidad. No llegó allí con contactos ni con dinero, sino con una convicción silenciosa: no permitir que su origen determinara su final.

    Años después, cuando se incorporó a una pequeña empresa de café llamada Starbucks, Schultz no solo vio un negocio; vio una oportunidad de hacer las cosas de manera distinta. Recordando la precariedad laboral de su padre, tomó una decisión que en su momento fue considerada arriesgada e innecesaria: ofrecer seguro médico y beneficios sociales incluso a los empleados de medio tiempo.

    Esa decisión no nació del cálculo financiero, sino de la memoria del dolor. Schultz entendió que el éxito verdadero no consiste solo en crecer, sino en no olvidar de dónde se viene.

    La historia de Howard Schultz es especialmente relevante para los jóvenes pobres y marginados porque demuestra que la carencia no es una condena, sino un contexto. No romantiza la pobreza, pero tampoco la convierte en un obstáculo insuperable. Enseña que es posible avanzar sin negar el pasado, y que incluso las experiencias más duras pueden convertirse en una brújula moral para construir algo distinto.

    La Biblia expresa esta verdad con una profundidad que sigue vigente hoy cuando declara:
    “Jehová levanta del polvo al pobre, y al menesteroso alza del muladar” (Salmos 113:7). Este texto no promete caminos fáciles, pero sí afirma que Dios no es indiferente al origen humilde y que la dignidad humana no depende del estatus social. Otro pasaje lo reafirma con claridad esperanzadora: “Bienaventurado el pobre en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos” (Mateo 5:3). Aquí no se glorifica la carencia, sino la humildad perseverante, la conciencia de necesidad y la dependencia de Dios como fuente de fortaleza.

    Para los jóvenes que hoy sienten que no tienen nada que ofrecer, esta historia real les dice algo esencial: tu historia aún no ha terminado. No estás definido por el barrio donde creciste, ni por la falta de recursos, ni por las puertas que nunca se abrieron. El mundo puede no apostar por ti hoy, pero eso no invalida lo que puedes llegar a construir mañana.

    Howard Schultz no olvidó su origen, y precisamente por eso pudo cambiar la forma en que millones de trabajadores son tratados. Su historia demuestra que el rechazo, la escasez y la marginación pueden convertirse en conciencia, visión y liderazgo cuando no se renuncia a la dignidad ni a la esperanza.

    Porque al final, no son los contactos los que determinan el futuro, aunque el mundo insista en lo contrario. No son las palancas, los apellidos, los círculos de influencia ni los privilegios heredados los que construyen una vida con sentido. Todo eso puede abrir puertas momentáneas, pero no sostiene una trayectoria. Lo que verdaderamente define el futuro es la perseverancia, esa decisión silenciosa de seguir avanzando cuando nadie aplaude, cuando el esfuerzo parece no dar resultados inmediatos y cuando el cansancio emocional amenaza con detener el camino. La perseverancia no nace del privilegio, nace de la convicción interna de que la vida tiene un propósito más grande que la circunstancia presente.

    No es el origen el que define la vida. No es el  comunidad donde naciste, ni la escuela a la que fuiste, ni la pobreza que marcó tu infancia, ni las carencias que te acompañaron durante años. El origen puede explicar heridas, pero no tiene autoridad para dictar tu destino. Lo que verdaderamente define la vida es la capacidad de caminar con propósito aun cuando el camino es cuesta arriba, cuando cada paso exige más esfuerzo que el anterior y cuando avanzar parece injustamente más difícil para ti que para otros. Caminar con propósito es decidir no rendirse, es mantener la dignidad cuando todo invita a resignarse, es creer que tu vida tiene valor incluso cuando el mundo no lo reconoce.

    Y para quienes hoy sienten que no tienen nada —ni recursos, ni contactos, ni oportunidades claras— esta verdad permanece firme e inquebrantable: Dios puede hacer mucho con quienes el mundo considera poco. Dios no comienza sus obras preguntando cuánto tienes, sino cuánto estás dispuesto a confiar. Él no selecciona a las personas por su currículum, sino por su corazón. A lo largo de la historia bíblica y humana, Dios ha tomado lo pequeño para avergonzar lo grande, lo débil para manifestar su poder, y lo olvidado para convertirlo en testimonio vivo de esperanza.

  • Las huelgas de los sin derechos

    Las huelgas de los sin derechos

    Los abusos y crímenes del castrismo no terminan, pudiéramos decir que es un sistema que se supera a si mismo en crueldad y en la violación sistemática de los derechos humanos. Gestión, en la que el totalitarismo insular no está solo, ya que cuenta con la compañía de sus pares de Nicaragua y Venezuela, un triunvirato maligno que siempre será recordado por su constante vesania.

    Los presos políticos de estos tres regímenes sobreviven en condiciones muy lamentables de fácil figuración, si apreciamos las precarias condiciones en las que subsisten los ciudadanos que no han sido encarcelados, situación que obliga a unos y otros a reclamar lo que las respectivas dictaduras les niegan.

    Lo injusto de las sentencias y lo precario de los ambientes en los que se encuentran determina que los prisioneros escenifiquen numerosas protestas como las que recientemente ocurrieron en varias prisiones cubanas, al extremo que se llegó a informar, que, al menos, diez prisioneros políticos se encontraban en huelga de hambre para denunciar a riesgos de sus vidas, los malos tratos y vejaciones de que eran objetos.

    Nunca pudimos comprobar si la cifra mencionada era un reflejo incuestionable de la realidad, pero sí sabemos que al menos 13 presos políticos en la Isla han fallecido en huelgas de hambre, tragedias que han podido ser muchas mas como recoge el escritor Jose Antonio Albertini en su libro “Cuba y Castrismo: Huelgas de hambre en el presidio político cubano”.

    Albertini recoge en su obra varios testimonios de huelguista, entre ellos el de Ernesto Diaz Rodríguez que afirma haber estado en mas de quince huelgas de hambre en los 23 años que estuvo encarcelado y que cuando concluyó una de esas huelgas de 180 libras solo quedó pesando 70, también alude a huelgas de hambre colectivas como la que relata Roberto Martin Pérez, 28 años preso, en la cárcel de Guanajay en la que participaron mas de un centenar de reclusos.

    Demás está decir que las huelgas de hambre son muy peligrosas, máxime, cuando se efectúan en una dictadura que no respeta el derecho a la vida de ninguna persona, principalmente, si es un opositor, como fue el caso de Yosvany Aróstegui Armenteros, hasta el momento el ultimo fallecido en huelga de hambre a los 40 días de haber iniciado el ayuno el 7 de agosto de 2020, en la provincia de Camagüey.

    Para pesar de los cubanos, nicaragüenses y venezolanos el despotismo que padecen no conoce fronteras morales y nunca deja de arrinconar a quienes aman la libertad como le ha sucedido a dos ciudadanos cubanos nacidos después del triunfo de la insurrección castrista, dos hombres que nunca han conocido la libertad y menos disfrutado de sus derechos ciudadanos como ocurre con Yosvany Rosell García Caso y José Antonio Pompa López.

    García Caso, 37 años, nació después del éxodo del Mariel, 1980, ha sufrido toda su vida la falta absoluta de sus derechos en un ambiente represivo caracterizado por la miseria y el terror y como colofón ha tenido que realizar una huelga de hambre de 40 días que lo puso al borde la muerte.

    Yosvany está en la cárcel por participar en las protestas pacificas del 11 de julio del 2021, no asesinó a nadie, no le ocuparon armas de ninguna clase, sin embargo, fue sancionado a 15 años de prisión, la misma condena que recibió Fidel Castro por dirigir el ataque al cuartel Moncada en 1953 que ocasiono la muerte de decenas de personas. Castro, un verdadero criminal, fue amnistiado a los 22 meses de su encarcelamiento al igual que su hermano Raúl, otro asesino.

    Otro huelguista fue Jose Antonio Pompa López, un activista de Cuba Independiente y Democrática y de Cuba Primero, un hombre de 50 años que nació 5 años después de la fracasada zafra de los “Diez Millones” y 8 años más tarde del tristemente famoso “Cordón de La Habana”, dos fantasías del tirano mayor que contribuyeron fuertemente a la destrucción de la economía cubana, gestiones, para las cuales, el pueblo fue movilizado de manera criminal e injusta por la dupla Fidel y Raúl Castro, dos depredadores que la historia nunca absolverá.