Categoría: Opinión

  • La Belleza encarnada

    La Belleza encarnada

    Cada año, al acercarse diciembre, en muchos hogares de nuestro país reaparece el Nacimiento, Belén o Pesebre: la Sagrada Familia, los pastores, los reyes magos, los animales y ese pequeño universo que rodea al Niño Dios. No se trata solo de una tradición entrañable, infantil o ingenua, sino de una expresión sencilla de lo que significa la Navidad: que Dios entra en la vida cotidiana, en lo humano, en lo frágil y lo simple. Por eso, en el Belén cabe todo: el panadero, el herrero, las mujeres que llevan agua, los niños que juegan. Es una forma de recordar que, en el mundo inaugurado por Jesús, hay lugar para toda criatura y para cada una de nuestras vidas.

    Podemos pensar que las imágenes de esta sencilla escena son un accesorio más entre los muchos que adornan la casa y perder de vista la revolución que significaron. No lo digo solo en términos religiosos —que también—, sino en la cultura y en la historia del arte.

    Conviene recordar que, en el Deuteronomio, quinto libro de la Biblia, existía una prohibición tajante por parte de Yahvé de hacer imágenes: “No te harás escultura ni imagen alguna de lo que hay arriba en el cielo, abajo en la tierra o en las aguas debajo de la tierra. No te postrarás ante ellas ni les darás culto…” (5, 8–9); y también: “No vayáis, pues, a corromperos haciéndoos una imagen con forma de hombre o mujer…” (4, 15–16).

    Este es el motivo por el que en la tradición judía antigua predominó un arte no figurativo, aunque en determinados periodos se desarrollaron también formas representativas. Por su parte, el arte islámico destacó por su uso de la geometría, la caligrafía y el arabesco. Fue el cristianismo el que dio origen e impulsó un arte fuertemente figurativo y narrativo; y esto solo fue posible gracias al misterio de la Encarnación.

    Dentro del cristianismo hubo una fuerte controversia entre quienes promovían el culto de las imágenes y quienes lo rechazaban tajantemente. Esta disputa pasó a la historia con el nombre de «lucha iconoclasta», que tuvo lugar principalmente en los siglos VIII y IX, sobre todo en el Imperio Bizantino. El Concilio celebrado en Nicea en el año 787 fue el que zanjó la cuestión y confirmó la licitud del uso —y del culto, en su sentido propio— de las imágenes. Fue un acontecimiento decisivo no solo para la fe, sino también para la cultura. El argumento central al que recurrieron los obispos fue el misterio de la Navidad: si el Hijo de Dios ha entrado en el mundo visible, tendiendo un puente entre lo humano y lo divino, entonces una representación puede funcionar, en la lógica del signo, como una evocación sensible del misterio. El icono no se venera por sí mismo, sino que remite al sujeto representado (Juan Pablo II, Carta a los artistas, 2000, n. 7).

    Si Dios se hizo visible en Jesús, si adquirió un rostro, entonces puede ser representado. La imagen no sustituye al misterio, pero lo evoca y lo hace cercano. Gracias a esta certeza, la historia de la salvación se convirtió en una fuente inagotable para pintores, escultores, músicos, arquitectos y escritores.

    Una mirada al Nacimiento basta para comprender el sentido de la llegada de Jesús: la luz que entra en la oscuridad, la paz que se ofrece al mundo, la ternura de un Dios que se acerca sin imponerse. El arte permite intuir aquello que supera nuestras palabras y que nuestra mente no alcanza del todo. Como dice la Escritura, “lo que ni el ojo vio ni el oído oyó”, puede, sin embargo, percibirse de algún modo a través de la belleza.

    Por eso la Navidad sigue inspirando canciones, cuadros y escenas que, incluso sin proponérselo, preparan el alma para el misterio. Así que al colocar el Nacimiento y llenarlo de aserrín de colores estamos disponiendo nuestro corazón para recibir a Dios. Al sostener al niño en brazos y apretarlo contra nuestro pecho esa ternura llega hasta Él. Al besar la imagen de Jesús niño ese beso trasciende y lo siente Dios.

    *Fernando Armas Faris es Sacerdote y Doctor en Filosofía 

     

     

  • Reformas en salud: el costo oculto para las familias salvadoreñas

    Reformas en salud: el costo oculto para las familias salvadoreñas

    En los últimos meses, a raíz de los cambios que el gobierno ha propuesto e iniciado en el sistema nacional de salud, diversas organizaciones de la sociedad civil y representantes del gremio médico han expresado preocupación ante la posibilidad de que estas reformas abran paso a una mayor participación del sector privado en la prestación de servicios sanitarios.

    Según estas organizaciones, existen indicios concretos de una ruta hacia la privatización. Entre ellos destacan: la nueva Ley de la Red Nacional de Hospitales, que habilita concesiones y un régimen especial de compras con contratación directa de empresas privadas; la creación de una red hospitalaria autónoma subordinada a Casa Presidencial y no al Ministerio de Salud; y la combinación de más de 5,000 despidos en el sector público con la salida de centenares de especialistas del ISSS, fenómeno que debilita la capacidad del sistema estatal y empuja a la población hacia proveedoras privadas. Detrás de un lenguaje positivo sobre la “modernización” del sistema público parece esconderse una tendencia clara hacia su “privatización”, con implicaciones directas sobre el gasto de bolsillo de los hogares salvadoreños.

    Las fuerzas económicas señaladas como más influyentes hoy incluyen bancos y organismos internacionales que prestan al Estado; grandes empresas de servicios médicos —como plataformas de telemedicina y firmas de outsourcing de personal—; cadenas de farmacias y laboratorios privados; así como aseguradoras y grupos hospitalarios que buscan expandir el negocio de la salud.

    Préstamos internacionales, como el otorgado por la CAF por 77 millones de dólares para “modernizar” el sistema, se ejecutan mediante esquemas que tercerizan servicios, reforzando la dependencia del sector público respecto a empresas privadas. Grupos financieros como Banco Promérica aparecen vinculados a proyectos y fideicomisos que canalizan recursos públicos hacia servicios gestionados bajo lógica empresarial.

    Empresas como Manpower Group participan en la contratación de personal médico para programas públicos bajo esquemas laborales precarios, que trasladan fondos estatales a intermediarios privados. Asimismo, una parte creciente de estudios de laboratorio y diagnósticos se realiza en una red de laboratorios privados pagados con fondos públicos, en lugar de fortalecerse la infraestructura del MINSAL o del ISSS.

    La expansión de la telemedicina canaliza la consulta pública hacia plataformas privadas y la prescripción hacia cadenas como Farmacia Cristal o Farmacia La Buena, bajo contratos poco transparentes. Paralelamente, el desabastecimiento de medicamentos en hospitales públicos obliga a los usuarios a comprarlos en farmacias privadas, trasladando así el costo de la salud directamente a los hogares.

    Aseguradoras y hospitales privados concentran la oferta de servicios de alta tecnología y tiempos de atención más rápidos, accesibles solo para quienes pueden pagar de su bolsillo o cuentan con pólizas. Estos centros se benefician de la saturación —deliberada o no— del sistema público. El gremio médico advierte que la nueva Ley de la Red Nacional de Hospitales abre la puerta para que empresas enfocadas en vender servicios de salud gestionen hospitales y paquetes de atención financiados con recursos del Estado.

    Aunque el gobierno presenta estas reformas como “modernización”, sus efectos potenciales son significativos. Uno de los más graves es el incremento del gasto de bolsillo de las familias salvadoreñas. Si la combinación de recortes, despidos y desabastecimiento sigue debilitando la capacidad del sistema público, más personas se verán forzadas a acudir a clínicas, laboratorios y farmacias privadas, pagando directamente consultas, exámenes y medicamentos. La tercerización de servicios y la telemedicina, si dependen de proveedores privados sin regulaciones claras de precios, pueden introducir nuevos “peajes” tecnológicos que terminarán cubriendo las familias.

    Los hogares de ingresos medios y bajos —dependientes del MINSAL y del ISSS— serán los más afectados, especialmente en zonas rurales y periurbanas. El modelo que parece consolidarse es uno en el que el gobierno financia infraestructura y parte de la operación, mientras la provisión de los servicios se traslada cada vez más a empresas privadas. El resultado inmediato: un aumento del gasto de bolsillo como proporción del gasto total en salud. La familia salvadoreña no solo financia el sistema público vía impuestos, sino que ahora también debe pagar por la atención que debería recibir dentro de ese mismo sistema.

    Frente a este escenario, surge una pregunta inevitable: si las reformas no benefician al ciudadano, ¿a quién benefician?

    *El Dr. Alfonso Rosales es médico epidemiólogo y consultor internacional.

  • Plataforma CERTIFICATE y la apuesta por Platzi

    Plataforma CERTIFICATE y la apuesta por Platzi

    Durante décadas, la promesa del desarrollo en Latinoamérica se basó en la manufactura y la exportación de materias primas. Sin embargo, el siglo XXI ha cambiado ese paradigma, la riqueza de las naciones ya no depende de lo que extraen de la tierra, sino de lo que cultivan en la mente de su gente. En este contexto, la iniciativa «Certifícate» del gobierno del presidente Nayib Bukele no es de manera simpleun programa de becas; es una declaración de intenciones para insertar a El Salvador, de una vez por todas, en la economía del conocimiento. La premisa es sencilla pero muy potente: acceso ilimitado y gratuito a educación tecnológica de primer nivel. Pero el verdadero acierto de esta estrategia no es solo la gratuidad, sino el vehículo elegido para entregarla: Platzi.

    Para quien no esté familiarizado con el ecosistema tech, Platzino es una plataforma de cursos online más. Es la escuela de tecnología más grande y prestigiosa del mundo hispano.Fundada por el colombiano Freddy Vega y el guatemalteco Christian Van Der Henst, Platzi ostenta el sello de aprobación de Y Combinator, la aceleradora de startups más importante de Silicon Valley, cuna de empresas como Airbnb y Dropbox. Su prestigio radica en una métrica que destroza a la competencia: mientras que en la educación online tradicional apenas el 10% de los estudiantes termina sus cursos, en Platzi esa cifra se dispara gracias a una metodología de «educación efectiva online» diseñada para crear comunidad y retener el aprendizaje.

    Al otorgar acceso a esta plataforma, el gobierno no está entregando un acceso gratuito cualquiera, está entregando las llaves de un arsenal de herramientas para la empleabilidad moderna. ¿Qué podemos encontrar los salvadoreños al ingresar? Un universo de más de 1,600 cursos, 17 escuelas de formación especializadas, 155 rutas de aprendizaje, contenidos estructurados para el desarrollo de competencias actuales y de alta demanda.

    El catálogo es vasto y estratégico. Un joven en Santa Ana o San Miguel puede empezar desde cero en la Escuela de Desarrollo Web, aprendiendo JavaScript o Python, lenguajes que hoy garantizan salarios competitivos y la posibilidad de trabajo remoto. Pero va más allá del código. La plataforma ofrece una robusta Academia de Inglés, vital para nuestra economía de servicios; escuelas de marketing digital, diseño de producto, criptomonedas y, crucialmente, Inteligencia Artificial.

    Quizás lo más valioso de Platzi, y lo que a menudo se ignora, es su enfoque en las habilidades blandas (soft skills):liderazgo, gestión del tiempo y productividad. No solo enseñan a programar, enseñan a aprender y a trabajar en equipos de alto rendimiento.

    El programa «Certifícate» elimina la barrera financiera, que suele ser el muro más alto para el talento en desarrollo. Sin embargo, la decisión es suya estimado lector, será usted quien decida aprovechar estas oportunidades. La tecnología y el acceso están servidos; la disciplina, la curiosidad y la constancia deben ser el aporte de cada salvadoreño.

    Si logramos capitalizar esta oportunidad como sociedad, El Salvador dejará de ser visto únicamente por su mano de obra operativa para convertirse en un país que puede ofrecer talento digital preparado y acorde a la realidad actual y de la próxima. La educación es la única inversión con retorno infinito, y hacerlo de la mano de los líderes de la industria es, indudablemente, el camino correcto. Y usted que espera para registrarse e inscribirse en su primer curso formativo. No hay límites de ningún tipo, menos la edad. En menos de sus primeras 24 horas de lanzamiento más de 60,000 salvadoreños nos hemos registrado

    *Por Ricardo Sosa, Doctor y máster en Criminología

    @jricardososa

     

  • Razones por las que se está leyendo menos

    Razones por las que se está leyendo menos

    Es preocupante; las personas están leyendo menos; los seres humanos hacen caso omiso a perderse entre las páginas de los libros y disfrutar de un sinfín de historias.

    El uso de la Inteligencia Artificial (IA) es un factor por el cual los niños y jóvenes leen menos. Si antes existían los resúmenes de libros, ahora la IA hasta explicado lo brinda. Eso hace que no se analice, que no haya razonamiento y pensamiento crítico.

    En publicación del New York Times: “Investigadores del University College de Londres y de la Universidad de Florida… descubrieron que el porcentaje de personas que declararon leer por placer en un día determinado descendió de un máximo del 28 por ciento en 2004 al 16 por ciento en 2023, es decir, una caída de alrededor del 40 por ciento. Durante esas dos décadas bajó alrededor de un 3 por ciento por año”. Este dato es preocupante; ya que, la buena lectura hace que haya mejor léxico, mejor comunicación y aprendizajes.

    Para el comunicólogo Jesús Martín Barbero, “apropiarse de la lectura es hacer de la palabra un modo de presencia social, un modo de intercambio activo y de interacción social”. Sin duda alguna, mientras más se lee, el acervo cultural se incrementa. Para los niños, la comprensión lectora debe de ser prioridad.

    Mientras tanto, el periodista y escritor Andrés Oppenheimer menciona que cuando se lee un libro, un ensayo o un artículo científico, se puede frenar para analizar si se está de acuerdo con el contenido. Exhorta que la capacidad de atención está cayendo en picada y que el mundo está cada vez más bobo viendo videos de quince segundos. La mente se está atrofiando. Ya se lee menos cosas que estimulen el cerebro para bien. Esas pantallas mediáticas son un porcentaje alto el porque muchos no quieren leer.

    ¿Qué es lo que la mayoría lee? Lógicamente, muchos leen, pero mensajes de texto en Messenger o WhatsApp; sin embargo, se corrobora, los errores ortográficos y la falta de sintaxis. Todo eso se va perdiendo por la falta de lecturas serias como se encuentra en un libro.

    En otro contexto, mientras más conectados estén las personas en Tik Tok y otras redes sociales video tras video, perderán el interés de leer libros. Las tecnologías están ganando terreno; ya que, están captando la atención de muchas personas que eran lectoras.

    Grave error si en las escuelas los docentes no incentivan a los estudiantes a leer cuentos, leyendas, poemas, novelas, etc. Las tecnologías ayudan; sin embargo, si no se usan correctamente, muchas personas perderán el tiempo en trivialidades (…).

    Es importante promover la lectura, en países desarrollados, en las paradas de buses y en lugares estratégicos colocan libros para que sean leídos. Recuerdo que la Biblioteca Nacional tiene una “Biblioteca móvil”, la cual llega a lugares recónditos en donde no existen bibliotecas. Hablando de bibliotecas, muchos niños y jóvenes leían en las Casas de la Cultura, pero las cerraron. Otra razón por las que se lee menos. Felicito a algunas cafeterías en donde tienen libros para que sus clientes disfruten de una excelente lectura. No se trata solo de verlos, hay que leerlos.

    Ojalá que los que leen esta columna regalen un libro para esta Navidad; será un excelente obsequio, especialmente para los niños, quienes se alegran cuando abren un libro. Si no saben leer y escribir, es oportuno que los padres de familia les lean, específicamente en la noche antes de dormir, como es de costumbre. Los infantes son una esponjita y necesitan alimentar su mente con historias que les estimulen la creatividad.

    *Fidel López Eguizábal, Docente e investigador Universidad Nueva San Salvador

    fidel.lopez@mail.unssa.edu.sv

     

  • Tiempo para el encuentro, no para el encontronazo

    Tiempo para el encuentro, no para el encontronazo

    Estamos llamados a reunirnos y a unirnos, a vislumbrar y a testimoniar esta presencia en un orbe frecuentemente distraído, hasta el extremo de dejarse corromper y no dejar que resplandezca en nuestra existencia la luz que iluminó la gruta de Belén. Con demasiada frecuencia, olvidamos que construir un mundo más celeste que terrícola, sólo es posible si la perversión no se interpone en nuestros andares, lo que requiere poner alma más que armas y mística poética más que política mundana. Vuelva a nosotros ese espíritu cercano y abandonemos por siempre aquello que nos degenera por completo. Sin duda, nuestra mayor perversión actual se sustenta en la universalidad de esta deformación que nos destruye, lo que nos invita a un cambio interior más auténtico y donante.

    Indudablemente, si no peleas por dar fin a este estado de podredumbre, acabaremos todos formando parte de él, lo que nos requiere moldear la integridad del mañana, que comienza con las decisiones que tomemos hoy. Será bueno, por consiguiente, que nos reencontremos para lograr enaltecer la voz con valentía. Un buen referente puede ser la escena de la creación de Adán pintado por Miguel Ángel en la Capilla Sixtina, donde el dedo del Padre glorioso roza el dedo del hombre; así también, entre nosotros, lo humano y lo etéreo ha de sentirse para hallarse y descubrirse. Quizás entonces no concentraríamos el esfuerzo en la posesión y aún menos en el dominio. Al fin y al cabo, lo trascendente radica en encender la gran estrella del amor y  en dejar que reluzca en el camino.

    Lo complicado es andar perdido y no reconocerse. Cuando el propio corazón no se considera a sí mismo, tampoco se estima nada. Es el momento de la llamada interior, de la preparación a un examen sincero sobre nuestros ritmos. El tiempo es el mejor autor; démonos ocasión para generar tranquilidad  e injertar concordia en el horizonte diario, mientras nos ayudamos a edificar entornos de trabajo transparente, inclusivo y responsable. Reforcemos los estándares éticos en toda la sociedad. Quitemos muros y facilitemos espacios comunes, que sirvan para ofrecer calor de hogar. No hay mejor paz que la que uno mismo difunde e infunde a golpe de pulso, como fruto de la compasión vivida y de la amorosa pasión injertada.

    Se trata de un auténtico amor desinteresado, que se expresa en el amor fraterno que evita los litigios, no juzga y perdona, porque lo sustancial es conjugar el inmaculado ardor entre sí, comenzando por quererse uno a sí mismo para luego amar a los demás. Por eso, es vital que en cada amanecer tengamos una conversión, que nos lleve a desmantelar el aluvión de tormentos que nos atormentan, a frenar los flujos financieros ilícitos, garantizando que los recursos públicos se gestionan de forma transparente. Así, cuando los gobiernos actúan con rectitud, también uno se mueve bajo estos parámetros, haciendo que la confianza sea un hecho real. De lo contrario, resulta difícil restaurarse con el choque de beneficios terrenales, ya que el egoísta únicamente se ama a sí mismo sin rivales.

    Por desgracia, siempre se repite la misma historia, la del enfrentamiento entre semejantes, con la dificultad manifiesta de hacer genealogía, propagando un estado salvaje e inhumano, en el que tantas veces se hace realidad el dicho de que el hombre es un lobo para el hombre. Precisamente, ahora que estamos en un período de acogida, despertemos de todo este letargo y salgamos de este espíritu putrefacto que nos separa, engañados por historias que nos llevan a los callejones sin salida del consumismo. Es menester cuestionarse, buscar y rebuscar el verdadero amor, que no es otro que aquel que colma de significado y alegría la vida. Sea como fuere, estamos en un soplo de espera e ilusión, de reflexión y de transformación. Prepararse para ello, es la luz, que espigará en fraterna filiación.

     

  • Cambio de rumbo

    Cambio de rumbo

    Las condiciones no estaban dadas. No fue antes ni después que cumpliera su ciclo. Es como si fuera aquello de todo tiene su tiempo:  “Todo tiene su momento, y cada cosa su tiempo bajo el cielo…su tiempo la guerra  y su tiempo la paz..” Eclesiastés 3.8.

    Desde ese fatídico martes 2 de febrero de 1999, cuando aquél vanidoso, envalentonado, irrespetuoso y felón ex-militar alzó su mano derecha  y posó su izquierda sobre la Constitución de 1961 sobriamente empastada, mientras pronunciaba su histórica irreverencia que presagiaba los tormentosos y dolorosos días a porvenir: ”Sí, juro ante esta Constitución moribunda…”, Venezuela no sería la misma, ni para ella, ni para el continente, ni para el mundo.

    Primero se le llamó el proceso, luego revolución bolivariana, y finalmente el filósofo alemán nacionalizado mexicano Heinz Dieterich Steffan le otorgó el edulcorado nombre de Socialismo del Siglo XXI. Y con ese romántico nombre con aroma soviético/cubano, se inició el proceso más tenebroso, sufriente y alocado que haya conocido el continente americano, y buena parte de la comunidad internacional.

    Y con ese pomposo nombre, y una vez asegurada la cooptación de los poderes legislativo y judicial, los medios de comunicación, se inició el proceso de influenciar, financiar y participar en la actividad política y económica del resto de los países hispanoamericanos desde México a la Argentina, sin olvidar el esquivo Caribe angloparlante. Argentina, Uruguay, Chile, Ecuador, Perú Bolivia, Nicaragua, El Salvador, Honduras, Paraguay, Brasil, Ecuador, Perú. Todos ellos, alineados en un solo objetivo: enfrentar la influencia de los Estados Unidos en Hispanoamérica  y el Caribe; neutralizar la Unión Europea con su complejo del Buen Salvaje y buscar alianzas políticas, militares y comerciales, con Rusia, China, Irán, Corea del Norte, Turquía, Siria y el Medio Oriente en general, salvo con  el Estado de Israel, declarado por el mismísimo Chávez como enemigo de la humanidad y con quien muy pronto rompió relaciones diplomáticas .

    Cuba fue otro esquema, en realidad, se fundió con la Venezuela y el Socialismo del Siglo XXI una alianza casi consanguínea, al punto que el propio Chávez lo presentaba como su padre.

    En el 2005 se debió reunir en la ciudad de Mar de Plata/Argentina una Cumbre Extraordinaria de Las Américas, para tratar el tema económico, una especie de ALCA continental. Cumbre que fue saboteada por los peronistas del ala kirchnerista bajo la protección y financiamiento de Venezuela. Allí se jugó la suerte del continente, y se supo desde ese momento que el objetivo era la destrucción de los valores democráticos occidentales sustentados en la libertad individual, la separación de los poderes públicos republicanos y la libertad de mercado.

    Desde ese momento, el objetivo fue sustituir  la OEA por una nueva organización continental  sin la presencia e influencia de los Estados Unidos y Canadá. Y se consiguió. Ya para ese entonces el precio del petróleo había subido  de manera tan repentina y exponencial que le fue posible a Venezuela no solo crear, con la asistencia del Foro de Sao Paulo, diferentes organizaciones latinoamericanas y del Caribe que se podían financiar con el apoyo exclusivo de Venezuela.

    Fue el caso de la Alianza latinoamericana para los pueblos de Nuestra América (ALBA) fundada por Hugo Chávez y Fidel Castro en el 2004, Petrocaribe fundada en el 2005, la Unión Suramericana de Naciones (UNASUR) fundada en el 2008, TeleSur fundada en el 2005 que transmite en televisión de alta definición, y que desde el 2014 en inglés desde Quito, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), creada en el 2011, AlbaPetróleo en el 2006 entre PDVSA y una organización de 19 municipios de El Salvador gobernadas por el FMLN, Albanisa de Nicaragua (2007).

    En medio de esta ebriedad monetaria sin control en Venezuela ni en el país receptor, el Socialismo del Siglo XXI creó una alianza con los mismos fines ideológicos que abarcó  todo el continente hispanoamericano y el Caribe, la España de Zapatero y Pedro Sánchez, y las ciudades de Londres, Italia y Nueva York, además de sus alianzas políticas con Rusia, Bielorrusia, Irak, Siria, Irán, Turquía y Libia.

    Cuando no era donando o vendiendo petróleo y asfalto a precios reducidos, pagaderos a largo plazo, con intereses irrisorios, lo fue prestando un servicio público loable como la Misión Milagro, solo que los beneficios eran remitidos a Cuba.

    Hoy, todo es diferente. Nuestro continente hispanoamericano, decidió rechazar de forma contundente, esos cantos de sirenas sostenidos con dinero mal habido y peor distribuidos. Desde Argentina a Venezuela se ha rechazado el modelo estatista y unipersonal totalmente ideologizado del Socialismo del Siglo XXI, que no fue más que el mismo proyecto marxista tropicalizado por Fidel, que se derrumbó por sí solo.

    El primero en cambiar el ritmo sostenido fue El Salvador con la presidencia de Nayib Bukele, le siguió Ecuador, Bolivia, Peru, Paraguay, Chile, Saint Vincent y las Granadinas, Guyana, Trinidad y Tobago, República Dominicana, y tal como despuntan los resultados, Honduras. Con un hecho muy representativo, en Chile, y ahora en Honduras, cualesquiera fuere en definitiva el ganador, el 80% del electorado rechazó en forma irreversible cualquier propuesta que conlleve caudillismo, comunismo, socialismo, partidismo, negadores todos de la dignidad humana, la libertad y el Estado de Derecho democrático.

    *  Juan José Monsant Aristimuño es diplomático venezolano retirado. Fue embajador de Venezuela en El Salvador

  • ¡Impresentable!

    ¡Impresentable!

    Este martes 2 de diciembre se cumplieron 45 años de la captura, la violación sexual y el asesinato de Ita Ford, Maura Clarke, Dorothy Kazel y Jean Donovan. Creo no equivocarme al afirmar que con el sacrificio de estas cuatro religiosas estadounidenses, culminaron las muertes violentas más sonadas en el país y conocidas en el mundo durante 1980. La primera víctima fue Mario Zamora Rivas; este era hermano de Rubén, quien quizás por ser crítico de Nayib Bukele está siendo procesado de la manera más estúpida en el caso de la masacre en El Mozote. Tras la muerte de Mario, procurador general de pobres y dirigente del Partido Demócrata Cristiano, hubo más ejecuciones; monseñor Óscar Arnulfo Romero y otros nombres engrosaron la larga lista. Entonces no existía la figura estatal del “ombudsman”, cuya traducción al español es “defensor del pueblo”.

    Pero esos crímenes no fueron los únicos. Según la Comisión de la Verdad, citando al Socorro Jurídico Cristiano, la matancinga en ese año sumó casi doce mil personas entre la población civil no combatiente; la inmensa mayoría asesinadas a manos de fuerzas gubernamentales, pero también las hubo producto del accionar guerrillero. Además, una gran cantidad de gente fue detenida arbitrariamente y torturada; también abundaron las desapariciones forzadas. Junto con otras atrocidades ocurridas antes y durante la guerra, a excepción del caso de la masacre de los periodistas holandeses, quienes ordenaron y planificaron la barbarie así como quienes la financiaron y encubrieron permanecen protegidos por la impunidad.

    Solo que ahora, existe la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH) como institución encargada –entre otras funciones– de asistir a “presuntas víctimas”. Al menos aún aparece en nuestra ninguneada y violada Constitución. Y todas las personas que sobrevivieron a los atropellos contra su dignidad junto a aquellas familias de las que no, no son “presuntas víctimas” sino víctimas reales que sufrieron antes por dichos vejámenes y han seguido siendo ultrajadas hasta la fecha al negarles siempre el conocimiento de la verdad sobre los hechos que las afectaron, la justicia que debió ser impartida y la reparación que les es debida.

    Fuera de algunos informes puntuales y bastante contados, como en el caso de la masacre dentro de la universidad jesuita perpetrada hace más de 36 años, la PDDH no ha estado a la par de esa parte de nuestro pueblo sufriente que en su mayoría habitó y habita el abajo y el adentro nacionales. Podríamos imputar a sus anteriores titulares de haber pecado por omisión, con o sin mala leche, al no agarrar por los cuernos al toro de la arbitraria protección de los autores imprescindibles de las canalladas del pasado.

    Pero ni el primer procurador –Carlos Mauricio Molina Fonseca, buena persona pero desconocedor en su momento de la materia– ni Eduardo Peñate Polanco, exjuez y exmagistrado cuestionado por su pasado en la judicatura y sancionado internamente dentro del Órgano Judicial que renunció al cargo, ni Marcos Valladares quien por ser su adjunto lo sustituyó, hicieron lo que Raquel Caballero de Guevara hizo y está haciendo: arrodillarse sin vergüenza ante el poder y ser tapadera de los malacates oficialistas y sus maldades mientras se dedica a ofender con su desprecio hacia las víctimas y hasta burlarse de estas.

    A sus actitudes y expresiones bayuncas –como enojarse y no responder en una entrevista al preguntarle por el nepotismo comprobado durante su primer mandato o presumir de su “linda cara” mientras “comparecía” ante la comisión legislativa respectiva al cuestionarla por sus viajes al exterior durante el segundo– debe sumarse algo más reciente e infame: la repartición de los premios y reconocimientos institucionales que acostumbran realizar anualmente desde hace un buen tiempo. ¿Por qué? Pues, entre otras razones, por haber galardonado a la Policía Nacional Civil siendo acusada de violar derechos humanos en el marco del régimen de excepción

    Además, por haberle entregado una estatuilla a Carlos Marroquín –alias “Sliptone”– nombrado por Bukele como director de Reconstrucción del Tejido Social y mantenido en el cargo hasta la fecha pese a que hace unos años escuchamos una grabación nunca desmentida en serio, no obstante la anuencia del medio que lo publicó a someterla a un peritaje para demostrar su autenticidad. En este, Marroquín se oye conversando con un desconocido integrante de una mara acerca de la protección y la ayuda que le brindó a un destacado líder pandillero para huir del país.

    A él, junto a la citada corporación policial y otras objetadas entidades estatales, la “defensora del puesto” le agradeció “por cada palabra y acción” buscando “proteger la vida, acompañar el sufrimiento, promover la justicia y sembrar esperanza”. ¿Proteger a quiénes? ¿A los liderazgos de esas agrupaciones criminales? ¿Sembrar esperanza entre una población desesperada por tantas causas? Debería ella responder tales interrogantes. Y usted que leyó estas líneas, me gustaría que respondiera esta: ¿Esta doñita es impresentable?

  • Modernización acelerada, viejos retos por afrontar: la transformación del Derecho Laboral salvadoreño en 2025

    Modernización acelerada, viejos retos por afrontar: la transformación del Derecho Laboral salvadoreño en 2025

    El Derecho Laboral en El Salvador atraviesa un proceso de modernización profunda. La reciente aprobación de la Ley para la Protección de Datos Personales ofrece un hito importante: por primera vez el país cuenta con una norma integral que regula el tratamiento de información personal de trabajadores y empleadores, consolidando derechos al acceso, rectificación, cancelación y oposición (ARCO-POL), así como obligaciones de custodia, seguridad y transparencia. Esta ley no es un accesorio: es una herramienta que reconoce la dignidad de las personas en un mundo laboral crecientemente digital y globalizado.

    De igual forma, la ratificación del Convenio 190 de la OIT sobre violencia y acoso en el mundo del trabajo consolida un compromiso internacional: visibilizar y sancionar conductas que vulneran la dignidad, la integridad física y psicológica de quienes laboran. Por primera vez, la normativa internacional exige que empleadores, sindicatos y Estado garanticen espacios laborales libres de violencia, sea en oficinas, casas, centros de trabajo o en entornos virtuales.

    Existiendo, a nuestro criterio, una deuda pendiente con una normativa secundaria que desarrolle todos los derechos y obligaciones detallados en el Convenio referido. A ese impulso normativo se añade una práctica judicial moderna: cada vez con más frecuencia se admite la prueba digital en procesos laborales, reconociendo que las relaciones laborales, los contratos, las comunicaciones y hasta las evidencias de acoso o incumplimiento pueden residir en plataformas electrónicas.

    Ese reconocimiento —aunque todavía con matices— desplaza la cultura del papel y consolida un enfoque de Derecho Laboral adaptado a la era digital. No obstante, más allá de estos logros, el escenario exige anticipación.

    Tal como advierte un reciente artículo sobre empleos en riesgo para 2030, la automatización y el uso de inteligencia artificial (IA) amenazan empleos administrativos, de oficina, contables, teleoperadores y otras ocupaciones repetitivas. Esa tendencia obliga al país no solo a modernizar la regulación tradicional, sino a construir un marco jurídico capaz de responder a la transformación estructural del trabajo: modalidades transnacionales, teletrabajo mas flexible, colaboradores que prestan servicios desde otro país para empresas sin presencia local, jornadas asincrónicas, la desconexión digital, regulación de algoritmos y protección de Derechos Fundamentales en entornos virtuales.

    En pocas palabras: el Derecho Laboral salvadoreño requiere Normas que garanticen Derechos ante la algorítmica, reglamentos claros para trabajadores remotos y transnacionales, protección frente a vigilancia digital, regulación sobre inteligencia artificial en la gestión del talento, así como estándares de formación continua. El camino recorrido en 2024–2025 demuestra voluntad normativa: protección de datos, dignidad, acoso cero, reconocimiento de lo digital.

    Pero el desafío del futuro —una revolución en la naturaleza del trabajo— demanda visión, actualización constante y compromisos de largo plazo. Si logramos anticipar esos cambios con regulación adecuada, no solo preservaremos Derechos sino que construiremos un mercado laboral competitivo, justo y preparado para la economía del siglo XXI.

    * Jaime Solís es experto en Derecho Laboral

  • Navidad: la sabiduría que adquiere un rostro humano

    Navidad: la sabiduría que adquiere un rostro humano

    Dos grutas han marcado un antes y un después en la historia de la humanidad: la caverna de Platón y la gruta de Belén. La primera, un mito narrado por un filósofo griego del siglo IV a. C.; la segunda, un acontecimiento histórico recogido por Lucas en su Evangelio.

    En el mito platónico se narra la historia de unos prisioneros encadenados dentro de una cueva desde su nacimiento, donde solo ven sombras proyectadas en la pared y las confunden con la realidad. Uno es liberado, descubre primero el fuego y luego, al salir, el mundo verdadero y el sol, causa de todo lo visible. Al regresar para ayudar a los demás y liberarlos, es rechazado y ridiculizado. Esta alegoría describe el paso de la ignorancia al conocimiento y la misión del filósofo de guiar hacia la verdad, aun frente a la resistencia (República, VII, 514a–517a).

    La escena de Belén es muy distinta: una noche silenciosa, una gruta humilde utilizada como refugio para animales, oscura y sin ornamentos. Allí, María dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo recostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en la posada (Lucas 2, 6-7).

    Con cuatrocientos años de distancia ambas historias nacen en una cueva: entrada estrecha, interior más amplio, penumbra que pronto se convierte en oscuridad; frío, ambiente húmedo y aire denso. El suelo, irregular y resbaladizo por las filtraciones, se acompaña de ecos que amplifican cualquier sonido, en un silencio que invita al recogimiento, creando una atmósfera de misterio y sacralidad.

    En ambos relatos, la oscuridad es el punto de partida, pero ambos terminan en la luz: en Platón, una luz exterior que revela la verdad; en Belén, una luz interior que nace de Dios hecho hombre. Para Platón, el hombre debe salir para encontrarse con la realidad; en el cristianismo, es necesario entrar para encontrarse con Aquel que es “el Camino, la Verdad y la Vida” (Jn 14, 6). La caverna platónica exige esfuerzo humano y educación filosófica para llegar al bien; la cueva de Belén muestra a un Dios que se ofrece gratuitamente como nuestro único Bien.

    En Platón, el hombre emerge de la oscuridad hacia la luz para desplegar su facultad más divina: la inteligencia; en Jesús, en cambio, la Luz desciende a la oscuridad para manifestar la dimensión más humana de Dios: un bebé recién nacido.

    En el Evangelio, los pastores dormían al raso cuando “el ángel del Señor se les apareció, y la gloria del Señor los envolvió con su luz” (Lc 2, 8-9); en Platón, los prisioneros deben ser despertados por quien consideran un loco. El paso del sueño a la vigilia, de las cadenas a la libertad, de la ignorancia al conocimiento, la gracia de la conversión… supone siempre un despertar a la realidad.

    La gruta de Belén, lugar de sombras, se llenó de una luz que no provenía del fuego ni del sol, sino de la Eternidad hecha carne. Era como si el sol de la Verdad, del que hablaron los filósofos, hubiese entrado en la caverna de los hombres no para llamarlos desde fuera, sino para iluminarlos desde dentro.

    Ambos relatos coinciden en que la luz transforma radicalmente la visión de la realidad, pero difieren en el origen y en el modo de alcanzarla: en Platón, es fruto de la ascensión del hombre; en el cristianismo, es del descenso de Dios en la Encarnación. Para Platón, es el encuentro con la realidad; para Dios, es el encuentro con el hombre. Como dejó escrito san Agustín en las Confesiones (X, 27): “Tarde te amé, hermosura tan antigua y tan nueva, tarde te amé. Y tú estabas dentro de mí, y yo fuera… Tú estabas conmigo, más yo no estaba contigo”.

    La Navidad nos recuerda que la Encarnación del Hijo de Dios realiza la síntesis más alta que la mente humana, por sí sola, jamás habría imaginado: la verdad no es solo un tema de erudición, sino, en Jesucristo, es sobre todo un tema de Adoración. El Logos eterno requiere estudio, pero un estudio que se ha de realizar de rodillas.

    *Fernando Armas Faris, Sacerdote y Doctor en Filosofía 

     

  • Yamil Bukele, el nuevo presidente de la FESFUT

    Yamil Bukele, el nuevo presidente de la FESFUT

    A partir del próximo viernes asumirá oficialmente como presidente de la Federación Salvadoreña de Fútbol (FESFUT), Yamil Alejandro Bukele, quien desde hace seis años y medio ha desempeñado el cargo de presidente del Instituto Nacional de los Deportes de El Salvador (INDES). Sobre Bukele se han generado, desde la prensa deportiva, una serie de expectativas alimentadas por el fracaso de los dirigentes anteriores que llevaron a nuestro fútbol once a ser un total fracaso localmente y en toda competición más allá de las fronteras.

    Las elecciones para el período 2025-2029 están programadas para el 12 de diciembre con la participación de los delegados de todas las categorías del futbol nacional, quienes de “forma secreta” emitirán su voto. Para dichas elecciones se postuló una planilla única abanderada por Bukele, quien lleva como compañeros de trabajo a Fabio Miguel Molina (sector privado) en calidad de primer vicepresidente; José Eduardo Amaya (sector privado) como segundo vicepresidente; y para los cargos de  directores postula a Brenda Alejandrina Salmerón (sector privado), Samuel Edgardo Gálvez (sector fútbol profesional), Mario Indalecio Miranda (sector aficionado) y Santos Antonio Zelaya (sector de fútbol aficionado).

    En otras palabras la planilla única es la que asumirá el reto de darle transparencia a la FESFUT y de generar las condiciones necesarias para sacar al fútbol nacional, en la modalidad once, del fondo que ha tocado desde hace varios años. Bukele sin tener competencia de otra planilla y contando con el apoyo casi unánime de la prensa deportiva, presentó su “Plan Maestro de Fútbol Salvadoreño 2025-2029” en el cual promete realizar una reingeniería uniendo el fútbol base, profesional y privado. Promete la transparencia y el desarrollo como pilares para lograr el gran objetivo.

    Su plan de reingeniería total contempla el reordenamiento institucional y la buena gestión administrativa y deportiva. Con el reordenamiento pretende profesionalizar el sistema  y establecer un modelo de transparencia para romper con prácticas deshonestas de dirigencias pasadas y sanear la institución; mientras que con la administración deportiva proyecta elevar el nivel del fútbol nacional y mejorar las condiciones de los actores del fútbol, léase jugadores, entrenadores, aficionados, árbitros y todos los protagonistas.

    El “Plan Maestro” también contempla el desarrollo de las selecciones en todas sus categorías y modalidades con reformas profundas enfocadas en el crecimiento y la mejora en el rendimiento de las selecciones nacionales; asimismo,  la gobernanza y la tecnología  a través de la modernización del uso tecnológico; además, contempla el área de la infraestructura, en el sentido de darle sostenibilidad al plan, es decir apostarle a mejores canchas y escenarios, básico para generar desarrollo.

    El plan de Bukele parece perfecto en un deporte donde por décadas todo se ha hecho mal. Tan mal se ha hecho que el mismo Bukele sin haber sido electo oficialmente, ya tomó decisiones como presidente de la FESFUT, por ejemplo ratificar a Hernán Darío “Bolillo” Gómez como director técnico de la Selección de Fútbol o presentar al ecuatoriano Galo Izurieta, como secretario general de la FESFUT.

    A los aficionados no nos queda más que confiar en que la gestión de Bukele ayudará a sentar las bases para sacarnos del fondo del fútbol once y que el futbol femenino y el futbol playa continuarán en alza respetando procesos de crecimiento y desarrollo. Al fútbol hay que masificarlo y  volverlo competitivo. La creación de escuelas de fútbol y el desarrollo transversal en el sistema educativo  nacional deben ser vitales. Las alcaldías y el Ministerio de Educación deben jugar un papel trascendental para fomentar los deportes y particularmente el fútbol. A las clases deben volver los profesores de educación física y cada distrito debe tener las escuelas o academias de fútbol necesarias. Los juegos estudiantiles a nivel nacional deben volver con el grado de competitividad  que tuvo en las décadas del 60, 70 y 80. Acá , el nuevo directorio, con Bukele a la cabeza, debe presentar planificaciones viables que se ejecuten con la inmediatez que se requiere.

    La nueva FESFUT debe ser abierta a las propuestas de los diferentes sectores, sin politizar con fines partidarios. La empresa privada y las instituciones públicas son necesarias no solo con patrocinios, pues también son fundamentales sus escuelas. Si tienen guarderías, pueden tener escuelas de futbol alentadas por medidas como excepción de impuestos o cualquier otro tipo de incentivos. Las propuestas del desarrollo del fútbol a escala nacional deben emanar de la FESFUT y para ello deben escuchar a genta con criterio de estadista y amante del fútbol, deseosos de querer servir al desarrollo de este deporte.

    Bukele ha iniciado con una medida impopular, como ha sido el anunció de la renovación del “Bolillo” Gómez, un buen técnico en su momento, pero que parece desfasado y que se ha quedado con la retórica de su pasado. Yamil tenía la oportunidad de iniciar con “casa limpia” y darle las gracias al “Bolillo”, quien hizo algo insólito al celebrar la goleada que Panamá le propinó a  nuestra Selecta. Ante todo el mundo celebró la derrota cuscatleca y luego se desligó del “fracaso” al culpar a los más de 40 años de inoperancia de nuestro deporte rey. Tenía razón en cuanto a la verdadera culpa, pero su promesa fue mejorar el rendimiento de la Selecta y “llevarnos al mundial”. Muchos le creyeron.

    Hay que agregar que con el “Bolillo” al frente la Selecta apenas pudo ganarle de manera inmerecida a Guatemala y luego sumó cinco derrotas seguidas, incluyendo las tres consecutivas en el estadio Cuscatlán, otrora escenario que daba miedo a los rivales. El “Bolillo” lanzó una pintoresca cortina de humo al mandar a reducir las dimensiones de la cancha lo cual mantuvo entretenidas las discusiones de los aficionados y algunos periodistas deportivos que vieron esa acción como una estrategia de primer nivel. Tres derrotas consecutivas en el Monumental nos demostraron que solo fue retórica barata. Por esta y otras realidades Bukele no lo debió ratificar cuando ni siquiera ha asumido el cargo de manera oficial. Ojalá  que por el bien de todos el  “Bolillo” no cierre la boca a los que no estamos de acuerdo con su ratificación o que Bukele rectifique.

    En cuanto al anunciado nuevo secretario general de la FESFUT, con todo respeto para el ciudadano ecuatoriano, pienso que en el país hay destacados profesionales con similar o mejor currículo. Como todo aficionado amante del fútbol, espero que Galo Izurieta me mande a callar con su buen desempeño.

    Bukele va a requerir de buenos asesores y honestamente pienso que los tendrá y sabrá escuchar. Ya dos de sus personajes de la planilla han sido criticados porque han ocupado cargos de decisión y no han sido del todo eficientes. Ojalá y alguien lo asesore y le diga que en primera división salen sobrando cuatro equipos y que en la liga ocho equipos, con un máximo de tres buenos extranjeros y con  buenos escenarios, son suficientes.

    Por ahora Yamil tiene el voto de confianza de la afición y el apoyo casi generalizado de la prensa deportiva . Todos los aficionados esperamos que al frente de la FESFUT haga un buen papel que se vea reflejado en un mejor nivel competitivo de nuestro fútbol. Suerte Yamil, suerte aficionados.

    *Jaime Ulises Marinero es periodista