Categoría: Opinión

  • La guagua se quedó sin combustible: la crisis de Cuba (III)

    La guagua se quedó sin combustible: la crisis de Cuba (III)

    En este escrito entrevisté al cubano Juan, nombre ficticio para evitarle problemas. La economía cubana está agonizando, parece que son sus últimos días como régimen comunista.

    ¿Cómo ha afectado el éxodo a los cubanos? Bueno, a lo largo de estos 67 años de gobierno dictatorial o como quiera llamarse, siempre ha existido el éxodo cubano. Cuando fueron las protestas del 11 de julio de 2021 por la escasez de alimentos y medicamentos, el éxodo incrementó, incluso a mayores cantidades que la de años anteriores de otras crisis de migración como la del 90 y la del 83. Eso ha afectado, porque miles de familias se han dividido y hay lugares que se han quedado sin personal calificado porque se ha ido de su trabajo. De 11 millones, ahora somos 9 millones de habitantes los que vivimos en Cuba.

    ¿Es cierto que el gobierno cubano oculta a los indigentes? Sí, es cierto, el gobierno cubano camuflajea u oculta a los indigentes. La indigencia en Cuba, siempre ha existido, pero se ha visto de manera muy marcada a razón del 2020, cuando empezó el llamado “ordenamiento monetario”, que ha sido la caída más estrepitosa que ha tenido la economía cubana en sus 67 años. A razón de ese colapso económico, que no ayudó en nada a la economía familiar de los cubanos. Pues, se ha notado la indigencia, hay personas que no tienen cómo sobrevivir de un salario ni en nada, personas ancianas, pensionados, jubilados, pues, se han visto en la penosa situación de sobrevivir en las calles, de comer de la basura, de pedir dinero y comida en la entrada de restaurantes y tiendas.

    El gobierno cubano intenta esconder la indigencia llamándola con el término de “personas vulnerables”. Yo mismo gano 7000 pesos cubanos como enfermero, que equivale a 25 dólares mensuales, y probablemente un paquete de pollo me cuesta 3500 pesos cubanos, que me quedaría para mí apenas 4000 pesos, pero si fuera a comprar un paquete de leche en polvo, ya el paquete de leche costaría 2500, ya estaría prácticamente quedándome sin ningún tipo de salario.

    ¿Cómo está la situación para los pequeños comerciantes? Es una situación muy difícil, extremadamente compleja, porque los pequeños comerciantes tienen que comprar sus productos en dólares y venderlos al pueblo en pesos cubanos, pero entonces, a medida que va escaseando un producto, por ejemplo, un producto alimenticio, pongamos el ejemplo del paquete de pollo, ellos entonces aumentan el precio para poder sostener la demanda de ese producto, pero entonces el gobierno también les impone los llamados “Corralitos financieros”, o sea, no pueden extraer su propio dinero una vez que lo depositan en una cuenta bancaria.

    ¿Será que los cubanos guardan una esperanza de que Trump intervenga igual como lo hizo en Venezuela? Yo diría que sí, muchos deseamos que haya paz, que realmente haya un entendimiento entre el gobierno cubano y el gobierno estadounidense, pero es el gobierno cubano, el que no quiere ningún entendimiento, porque el gobierno cubano no quiere negociar ni su modelo económico, ni su sistema político, ni su constitución, ni sus elecciones, ni nada. El gobierno cubano quiere mantenerse tal y como está con ese orgullo nacional disfrazado de soberanía. En el fondo, los más perjudicados; no son la gente del gobierno, sino nosotros los del pueblo cubano, los de a pie, los que día a día tratamos de sobrevivir y salir adelante.

    Mientras tanto, sigo conversando con cubanos, sigo viendo videos en noticieros, sigo leyendo las penas que pasan miles de cubanos en los periódicos. Juan, igual que millones de cubanos, están viviendo una de sus peores crisis. Hablar de democracia cuesta, cuando lo más importante es tener el alimento diario.

    El poeta y político cubano, José Martí. Exhortó: “Un pueblo libre y justo es el único homenaje propio de los que mueren por él”. Me pregunto, ¿qué pensaría de su pueblo si estuviese viendo la realidad crítica de muchos cubanos”.

    *Fidel López Eguizábal, Docente e investigador Universidad Nueva San Salvador

    fidel.lopez@mail.unssa.edu.sv

     

  • Nos incumbe desarmarnos y amarnos para prevenir nuestro futuro en paz

    Nos incumbe desarmarnos y amarnos para prevenir nuestro futuro en paz

    Debemos calmar los ánimos y colmarnos de paciencia, con lenguajes de concordia y abecedarios de apaciguamiento, para poder desarmarnos y tejer otro porvenir más armónico, con un quehacer además desprendido y un obrar clarividente. Hoy más que nunca, tenemos que ganar quietud en nuestro propio fuero interno y trabajar la transparencia del cantar de la vida, si en verdad queremos encender los corazones de afectos. Nadie puede ofrecer lo que no posee. Por ello, hemos de cultivar los acuerdos cada día, haciéndolos presencia y camino en nuestros andares. De lo contrario, se impregnará en nosotros un gran sentimiento de impotencia, ante el curso de los acontecimientos, cada vez más inciertos.

    Cuando convenimos la coalición entre cultos y culturas como un ideal lejano, terminamos por no considerar escandaloso que se activen las contiendas, e incluso que se fomenten las batallas para poner orden. No hay nada más mezquino que esta actuación guerrera. Como gentes de verso en verbo que debemos ser, la agresividad hay que destronarla de nuestros diarios existenciales; máxime sabiendo que cuando estallan los conflictos, los niños son los más afectados. Desde luego, la mejor protección es acabar con las guerras. Ojalá que sea el conocimiento y la comprensión, lo que se valore plenamente en todas las sociedades. Esto significa cumplir con las obligaciones del desarme, reconstruyendo la familiaridad y reforzando las atmósferas del entendimiento entre análogos.

    Fomentar la vía del diálogo en un mundo globalizado como el actual, es lo más acorde para no caer en una espiral destructiva, que nos deja sin conciencia en un territorio salvaje. No hay que ser el más león, sino el más conciliador. Se nos olvida que, buscando el bien de nuestros semejantes, también encontramos el nuestro. La bondad, más que ninguna otra cosa, es lo que mejor desarma a los hombres. Quizás, por eso, sea bueno a veces volvernos párvulos. Nada tiene la capacidad de cambiarnos tanto como un hijo. Está visto que nada nos inquieta, como pensar en nuestros descendientes y en su fragilidad, hasta el extremo de hacernos más humanos y lúcidos, respecto a lo que permanece o a lo que pasa, a lo que da savia y a lo que provoca muerte.

    Sea como fuere, a poco que nos adentremos en la cotidianidad de nuestro mundializado diario, percibiremos que el sueño de la estabilidad y el equilibrio parece un imposible, puesto que cada aurora está todo más en peligro. El uso de armas nucleares está ahí, es el más grande en decenios. La crecida de tensiones tampoco cesa, llevándonos a un gasto militar que verdaderamente causa pavor. Lo mismo sucede, con el aluvión de oscuridades sembradas, a las que hay que añadirle todo tipo de armas que están proliferando y que, sumadas a las tecnologías emergentes, hacen que los trances sean aún más tóxicos. Ojalá aprendamos a discernir, comenzando por reconocer que una tregua internacional verdadera y constante no puede apuntalarse en el equilibrio de fuerzas militares, sino en la confianza recíproca.

    Es deseable que, cada espacio viviente, se convierta en un espacio habitable de convivencia; sin conveniencia, donde cada cual aprenda a reprenderse para poder desactivar la hostilidad, que reina y gobierna en muchas partes del planeta. La unión no es una utopía, se trata de comprometerse con el cumplimiento de las condiciones acordadas, para iniciar una alianza firme y amistosa; lo que conlleva tomar la cultura del abrazo, como senda de la mediación y sanación. Un espíritu reconciliado consigo mismo, sabe apaciguar también con los demás, y no levantar la espada de la discordia, que es lo que nos tritura el alma. Un nuevo orbe nace cuando dos seres se abrazan. Cultivemos esta hazaña, ¡amándonos! Venga a nosotros, pues, el pan de cada día con la paz en cada noche.

     

  • México lindo y… ¡qué herido!

    México lindo y… ¡qué herido!

    Salí del país vía Comalapa rumbo al Aeropuerto Benito Juárez el 31 de octubre de 1983. Llegando me dirigí a Villa Coapa, zona urbana ubicada al sur del Distrito Federal mexicano en Tlalpan y muy cercana al Estadio Azteca; sus orígenes se remontan hasta 1967, antes de la masacre en Tlatelolco y las Olimpiadas celebradas en aquel país. Permanecí unos meses en la casa de un compatriota, profesional y académico, amigo de juventud que con su esposa e hijo vivían en el exilio; de haberse quedado, seguramente lo hubiera asesinado la dictadura. Bueno, en enero de 1981 su hermano y su cuñada ingresaron a la lista de las miles de personas desaparecidas de manera forzada.

    No obstante haber sufrido un episodio grave para mi seguridad en agosto de ese año, mi partida se consumó hasta noviembre de 1983. Fue una especie de autoexilio al que recurrí convencido de que duraría poco y me veía regresando lo más pronto posible. Pero me quedé ocho años, dos meses y cinco días para hacer de México mi otra patria tras haber sido cofundador ‒en 1984‒ del Centro de Derechos Humanos “Fray Francisco de Vitoria, O. P.”, perteneciente a los religiosos dominicos, y secretario ejecutivo del mismo hasta finales de 1991.

    Desde dicho espacio conocí la dura situación que golpeaba a sus mayorías populares, acompañándolas en sus angustias. Antes había escuchado decir que,allá, “los derechos humanos se respetaban del esmog para arriba”; no así de esa contaminada nube negra hacia abajo. Siendo “extranjero”, terminé expulsado por meterme en “asuntos internos” y volví a mi país de origen ‒ya contratado‒ a dirigir el Instituto de Derechos Humanos de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (IDHUCA), dos años y meses después de la ejecución impune de su fundador: el jesuita Segundo Montes.

    Pero aquel compromiso permaneció y así fuiexpulsado nuevamente en abril de 1997 ‒por la misma razón‒ cuando integré una misión internacional encargada de observar la situación de derechos humanos, particularmente en los conflictivos Estados de Guerrero y Chiapas. Continuaron, pues, mi interés sobre dicha realidad y la relación con colegas de allá. Ello, pese a que después de esta última eventualidad me negaron la visa. Solo pude retornar hasta finales de mayo del 2003; es decir, siete años despuésgracias a la intervención de la querida Mariclaire Acosta cuando fungió como subsecretaria para Derechos Humanos y Democracia en la cartera de Relaciones Exteriores. Dicho cargo desapareció en agosto. Para mi suerte, esa oportuna gestión me posibilitó contar con un salvoconducto e ingresar al territorio del hermano país apenas tres mes antes.

    ¿Por qué comparto hoy esta historia? Pues porque, además de haberme involucrado directamente en la promoción y defensa de los derechos humanos del pueblo mexicano durante algunos años hace más de cuatro décadas, he permanecido pendiente de lo ocurrido luego hasta la actualidad. Eso me vincula con aquel entorno que no es ajeno al nuestro.

    Ciertamente, acá comenzaron a reducirse progresivamente las muertes violentas a partir del 2016. Después se instauró desde hace cuatro años el régimen de excepción que aún permanece. Disminuyeron además las desapariciones forzadas,aunque oficialmente no se busquen las víctimas directas; también comenzaron a bajar las extorsiones y el temor a las pandillas. ¡Qué bien!, pese a cómo se logró. Pero eso no convierte a El Salvador en “el país más seguro del hemisferio occidental”, como presumen el oficialismo y sus aplaudidores.

    Es, sí, el más militarizado; en tal escenario se presentó recientemente acá una famosa artista colombiana. La misma acaba de realizar en México una gira de catorce conciertos que cerró ante más de cuatrocientas mil personas en el Zócalo capitalino, rompiendo allá el récord de asistencia a ese tipo de eventos y sin el montón de soldados rodeándola como acá.

    Por eso, pregunto, ¿es México un país seguro como la versión gubernamental salvadoreña alardea del nuestro? Para responder atinadamente, se debe considerar de forma integral cada contexto. En el nuestro, se dice que personeros policiales intentaron negociar con el Cártel Jalisco Nueva Generación ‒ese que encabezaba “El Mecho”, recién abatido‒ para secuestrar y regresar desde aquella nación a la nuestra a uno de los máximos líderes mareros. El tamaño, las finanzas, el armamento y el poder de fuego de los grupos criminales salvadoreños para nada se acercaban al de los mexicanos como el mencionado, cuyos tentáculos se extienden por el mundo. Pero resulta raro que acá, que yo sepa, no hubo bajas entre las pandillas.

    Llenar estadios y otros escenarios con aplausossonoros a “lobas” y “murciélagos”, no significa vivir y disfrutar de una paz sólida y duradera. Por ello, debemos esforzarnos para que nuestros países ‒además de ser “lindos”‒ ya no sigan siendo “heridos”recurrentemente y de variadas formas.

  • Lo difícil y lo fácil

    Lo difícil y lo fácil

    Hay quienes piensan que la literatura es inútil para lo concreto. Y entienden lo concreto como aquello que se monetiza y se comercia. Y en eso tienen razón, la literatura no sirve para esos menesteres. Lo suyo es la divagación, la exploración en ‘mundos’ extraños …

    Por eso es que no leen a Borges, y también tienen razón. Porque leer a Borges, para quienes hacen de lo fácil su divisa, es un asunto que les revuelve las tripas o les engarrota las manos o les complica la espalda.

    Dijo un día José Lezama Lima: ‘Solo lo difícil es estimulante’. Los caminos trillados, los lugares comunes y los recursos manidos de la repetición interminable no son para los espíritus humanos libres. Menudo problema, entonces, enfrentan las nuevas generaciones que todos los días, a toda hora, en todos lados, se ven maniatados a ‘la pantallita’ que les ofrece la conexión instantánea pero vacua y sosa. Un ejemplo más de lo que Byung-Chul Han llama ser ‘esclavos de sí mismos’. Mientras los que deciden qué lugar del planeta debe ser aplastado se divierten en sus rascacielos, en sus prados de golf.

    Lo fácil es evadir el núcleo de los asuntos importantes e irse por las ramas. Lo fácil da resultados inmediatos, que si se adornan y camuflan parece que son eternos. Pero basta pasarle el test de las preguntas incómodas (‘qué, cómo, por qué, cuándo’) y lo fácil se vuelve un dolor de cabeza.

    Lo difícil retrasa y complica las cosas, por eso el expediente de lo fácil siempre está ahí, disponible para ser usado. Hay tantos ejemplos de este cambio de lo difícil por lo fácil, que casi es innecesario mencionarlos. Aunque siempre es bueno ponerlos en vitrina.

    Frente a la destrucción del planeta que las grandes corporaciones y las grandes potencias han generado al propiciar este modelo de la ‘sociedad chatarra’, es decir, producir chatarra y sus restos aventarlos al andén, a la laguna, al río, al mar. Entonces vienen los ‘profetas de la salvación’ y anuncian que hay que irse de la Tierra y que Marte es un buen lugar. Y de paso, este genio deschavetado de Musk anuncia que con un par de bombas atómicas que se detonen en la superficie de Marte la temperatura permitiría la adaptación de la vida humana. Eso es lo fácil. Lo difícil es parar este modo absurdo de civilización (del que China, sin duda, también forma parte) y reconsiderar los parámetros económicos y las modalidades de convivencia.

    Lo fácil es decir que un país como Ghana (238 533 kilómetros cuadrados, con costa al Atlántico, y un poco más de 33 millones de habitantes) está en vías de desarrollo y que de la mano de China va hacia un estado de estabilidad y autonomía. Es fácil decirlo, porque es mentira. Ghana es el caso típico de ‘situación neocolonial’. Y lo difícil es plantearse vías no tradicionales de desarrollo para países como Ghana, en África, en Asia y en América Latina. Lo que China se lleva de Ghana son recursos naturales estratégicos (petróleo, bauxita, manganeso, cacao, madera, chatarra de cobre, oro). No se los ‘roba’, sino que ha firmado acuerdos de ‘intercambio’ por préstamos para infraestructuras clave (transporte, energía, telecomunicaciones). Es decir, dice China, ‘a cambio de tus recursos naturales, te presto para las infraestructuras que necesités’. Eso sí, Ghana debe pagar, porque de lo contrario China tendría derechos sobre ingresos futuros de la venta de materias primas. Y como a veces no podrá pagar Ghana a China, pues perdería propiedades estatales y activos productivos.

    Por todo esto es que Ghana vive una ‘situación neocolonial’. El análisis de la balanza comercial entre China y Ghana informa a la perfección el amarre ciego que el país africano tiene: Ghana importa de China cerca de 1220 millones de dólares, pero solo exporta a China 200 millones de dólares. Peor no puede ser esa condición de dependencia y vulnerabilidad. Pero también Estados Unidos se lleva de Ghana cacao (Ghana es el segundo productor del mundo), oro (Ghana es el más importante productor de África), gas, petróleo, bauxita, madera. Y además de los proyectos militares norteamericanos que involucran a Ghana. Pero a diferencia de China, la balanza comercial es deficitaria para Estados Unidos (exportación de productos por 968.2 millones de dólares frente a 1200 millones de dólares en importaciones).

    Este camino por el que va Ghana es lo fácil, porque solo se trata de ‘dejar’ que las grandes potencias sacien su gula económica. Lo difícil sería replantear la condición de Ghana como pequeño país periférico, endeudado y dependiente.

    * Jaime Barba, REGIÓN Centro de Investigaciones

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

  • Cuba en la encrucijada

    Cuba en la encrucijada

    El título de esta columna ha sido tomado de una conferencia que recientemente organizara Patria de Martí, formación que dirige el politólogo cubano Julio Schiling, un nombre más que adecuado para intentar describir la tragedia existencial ante el totalitarismo castrista de la mayor de las Antillas.

    La inmensa mayoría de los observadores de la situación cubana han podido apreciar a través de los intensos y desesperantes escenarios que superan las seis décadas y media, que el totalitarismo se encuentra en el trance más negativo de su historia, desgraciadamente, no como consecuencia de acciones de la oposición, sino por la terrible ineptidud y corrupción de sus funcionarios, particularmente, de sus líderes.

    Sin embargo, ninguna persona informada podrá negar conscientemente los esfuerzos de quienes se han opuesto al castrismo todos estos años. Incontables han sido las estrategias, los medios recurridos y el sacrificio de un sector importante de cubanos y hasta extranjeros que también entregaron sus vidas ante el paredón de fusilamiento o languidecieron en largos años de encierro. Todavía hoy cumplen cárcel por causas políticas más de 1,200 mujeres y hombres.

    Por un periodo de tiempo una parte importante de nuestra sociedad creyó en las promesas del totalitarismo, a nadie le amargaba un dulce, como solía decir el inolvidable “Paco” Lorenzo.

    Las promesas de educación, salud y deportes prendieron fuertemente en la población, a lo que debemos sumar, entierros gratis, espectáculos sin costo, ropa y zapatos de trabajo sin tener que pagar un céntimo, en fin, instrumentaron una maniobra bien aderezada con represión, para convertir a los gobernados en carneros felices.

    Empero, la nueva clase, más corrupta y despiadada que la que le precedió y de una ineficiencia colosal, no fue capaz de producir riquezas para mantener el supuesto milagro que más de uno elogió sin querer ver que todo lo que se regalaba en la Isla, en primer lugar, provenía de las riquezas acumuladas de la República que ellos extinguieron y después, de los formidables subsidios soviéticos.

    Al final de cuentas el sistema en sus 67 años solo ha acumulado fracasos y errores, con lamentables consecuencias. El ciudadano cubano en el presente cuenta con menos recursos que cualquiera de sus antepasados, padeciendo una pobreza material y espiritual sin precedentes.

    Fidel y Raúl Castro resultaron ser unos cuentistas con narrativas fracasadas. El cúmulo de sus promesas incumplidas hizo más popular en Cuba la ya conocida expresión “Tía Tata cuentas cuentos”, nombre de un conocido programa de la televisión que protagonizaba Consuelito Vidal, quien fuera una de sus partidarias más devotas.

    La infelicidad acumulada y la desesperanza endémica causada por el sistema han hecho despertar a la mayoría de la población. No soportan más mentiras, manipulaciones y miserias. La ciudadanía está harta de vivir a un límite que el régimen extiende sin cesar.

    Han sido numerosos los factores que han conducido al sistema totalitario a esta precaria situación, destacando entre todos, la conculcación absoluta de los derechos ciudadanos y la represión sistemática a quienes no asumen como válidas las premisas que dicta el régimen. El totalitarismo ha fallado estructuralmente, porque donde no hay libertad el progreso se ausenta a instancias difíciles de imaginar.

    No obstante, durante años, a través de una política de garrotes y zanahorias, lograron someter a un amplio sector de la población a la servidumbre, circunstancia que demuestra la importancia de la represión para condicionar a las personas a una obediencia desmedida, siendo, lo más paradójico, que como resultado del control social y del acondicionamiento de la población, todavía cuenta con defensores como acontece con otras propuestas políticas que a pesar de sus fracasos y crímenes, no dejan de tener protectores.

    Por otra parte, haciendo la encrucijada más dramática, el Gobierno de Estados Unidos le ha privado de su más valioso aliado, Nicolás Maduro, mientras, el presidente Donald Trump afirma que «no habrá más petróleo ni dinero para Cuba» colocando al sistema y a la población en una coyuntura terminal que puede derivar en fin de una precaria convivencia que ha convertido al sistema totalitario cubano en el más longevo de América y uno de los más veteranos del mundo.

    La encrucijada en la que se encuentran los cubanos es extremadamente peligrosa. Ojalá, el desenlace nos conduzca a la desaparición de las víctimas y victimarios.

     

     

     

  • Salud pública: ¿Técnica o política? Prioridades invisibles en El Salvador

    Salud pública: ¿Técnica o política? Prioridades invisibles en El Salvador

    En una columna anterior reflexioné sobre si la salud pertenece al ámbito técnico o político. Mis argumentos se inclinaban hacia este último. Sin embargo, los actuales líderes de salud del gobierno —al menos según sus decisiones— parecen empeñados en confinarla al terreno técnico, limitándola a cuestiones clínicas y relegando su dimensión social, política y ética.

    Elementos como el acceso a servicios, la prevención, el financiamiento, la equidad y la calidad de atención son tan cruciales como los aspectos médicos. La mayoría de las especialidades médicas se centra en el paciente individual, pero existe una disciplina fundacional para todo sistema: la salud pública, que permite a la ciudadanía prevenir enfermedades, mantener el bienestar o recuperar la salud.

    Su relevancia solo se reconoció ampliamente durante la pandemia de COVID-19, cuando la sociedad entendió que proteger la salud colectiva es la base de la individual. Pero para proteger y mantener la salud colectiva, el liderazgo político en el área de la salud debe tener no solo capacidad, sino también la autoridad en la toma de decisiones pertinentes a ese campo. Como se atribuye a Amit Kalantri: «Los sistemas fallan cuando las personas con capacidad no tienen autoridad, y las que tienen autoridad carecen de capacidad».

    La salud pública se discute principalmente cuando falla: faltan medicamentos, las citas se postergan indefinidamente o una emergencia revela las grietas del sistema. Rara vez se debate como decisión política cotidiana que define quién accede a la atención, con qué calidad y a qué costo social. No se trata de hospitales, sino de prioridades nacionales.

    El Plan Estratégico Institucional 2021-2025 del MINSAL prioriza cuatro áreas: salud materna e infantil; embarazo adolescente; mortalidad prematura (enfermedades cardiovasculares, metabólicas, cáncer, enfermedad renal crónica y trastornos mentales); y enfermedades transmisibles (VIH, tuberculosis, hepatitis B y vectores).

    Este documento de 25 páginas parece elaborado solo por personal del MINSAL, sin evidencia de participación intersectorial o de la sociedad civil. El proceso de priorización es opaco, sin justificar inclusiones o exclusiones. Sorprende la aparente ausencia de expertos en salud pública; en cambio, lo lideran cirujanos, como el ministro y el viceministro de Gestión y Desarrollo, ellos según sus estudios y experiencia documentada en su historial académico y de trabajo, al parecer carecen de estudios o experiencia en salud pública. Kalantri lo advertía.

    Un análisis revela que estas prioridades no reflejan las causas principales de mortalidad. De las cuatro áreas, solo la mortalidad prematura califica como tal. En 2025, las enfermedades crónicas no transmisibles (ENT) —cardiovasculares, cáncer y diabetes— representaron cerca del 61% de las muertes, patrón estable desde 2024. Destacan infartos, eventos cerebrovasculares, tumores malignos, diabetes mellitus y enfermedades respiratorias crónicas. Las transmisibles (dengue, neumonía, diarreas) generan menos muertes, pese a su potencial epidémico. Debido a la falta de transparencia en la información relacionada con la salud del ciudadano salvadoreño por parte del ente rector de nuestra salud, es difícil tener una imagen completa de la salud general del pueblo salvadoreño. Sin embargo, existen otras fuentes de información, que al parecer el MINSAL no consideran parte del área de la salud.

    Una de esas causas críticas que pasa desapercibida son los siniestros viales. En 2024 hubo más de 1.100 fallecidos (distracción al volante, exceso de velocidad, invasión de carril como principales factores); en 2025, la cifra subió a 1.238, según el Observatorio Nacional de Seguridad Vial. Estos representan una de las primeras causas de muerte en edad productiva (18-59 años): entre enero y julio de 2025, de 630-644 víctimas viales, 452-462 eran de este grupo (70-72%).

    En El Salvador, priorizar la salud pública exige reconocer la carga real de mortalidad: ENT como líderes absolutos, seguidos de siniestros viales en población productiva. El Plan MINSAL 2021-2025 falla al ignorar esta evidencia, optando por un enfoque técnico que evade lo político. Adicionalmente el MINSAL ignora y evade la participación de la sociedad civil, sino incluso excluye en su planificación otros sectores del gobierno que tienen directa implicación en salud. No hace mucho los impuestos para las bebidas alcohólicas fueron reducidos por la asamblea legislativa, con sus consecuencias directas en el consumo de bebidas alcohólicas por la población.

    Este hecho singular e insólito tiene un efecto trascendental en la protección y mantenimiento de la salud del pueblo salvadoreño. Urge un proceso transparente, intersectorial y basado en datos —con liderazgo de salud pública— para alinear prioridades con la realidad. De lo contrario, los sistemas seguirán fallando, y las vidas perdidas por lo evitable persistirán como deuda nacional. Solo decisiones políticas audaces transformarán la salud en derecho efectivo, no en promesa técnica.

     

    *El Dr. Alfonso Rosales es médico epidemiólogo, consultor internacional

  • Donald Trump no podrá destruir la democracia americana

    Donald Trump no podrá destruir la democracia americana

    En abril de 2025, en esta misma columna de opinión, compartimos el asombro que nos causaba la amenaza del presidente de Estados Unidos de aplicar obstáculos al libre comercio a buena parte del mundo. Calificándola como “inexplicable”, advertimos de que las “razones” expuestas por la Casa Blanca para justificar su ofensiva arancelaria eran, en realidad, meras excusas, porque ni la lógica de la bravuconada como herramienta de intimidación ni el hipotético deseo de hacer caer los tipos de interés de la deuda americana vía recesión, tenían sentido. Los posibles beneficios de estas medidas no iban a compensar los peligros asumidos a través de ellas.

    Los tres resultados que previmos se cumplieron a cabalidad: progresión de las respuestas comerciales bilaterales, nuevas alianzas en torno a polos de desarrollo alternativos a Estados Unidos y una ola inflacionaria que ha arrasado con la estabilidad de miles de hogares americanos. La argumentación de Trump relativa a supuestos “equilibrios comerciales” era insostenible, aberrante y antiliberal. Por eso sus efectos están golpeando al presidente en las encuestas y abriendo boquetes innecesarios en la imagen de su país como socio confiable.

    La argumentación de Trump relativa a supuestos “equilibrios comerciales” era insostenible, aberrante y antiliberal
    Faltaba, sin embargo, la cereza del pastel. ¿Iba la Corte Suprema de Justicia a fallar en contra de la agenda económica de Trump, tumbando su estrategia arancelaria? Porque lo cierto era que ningún mandatario antes del actual, al menos en el último medio siglo, había ido tan lejos en su desafío a la independencia judicial. Justo en septiembre pasado recordábamos que los tribunales estaban inundados de órdenes ejecutivas y que, de veintiún procesos elevados a la última instancia judicial, solo en tres de ellos la Corte no se había inclinado por otorgar mayor margen de maniobra al presidente en detrimento de las decisiones tomadas en primera instancia.

    Si bien todavía nada de lo anterior suponía una violación flagrante a la Constitución, estaba claro que Trump hostigaba al sistema. En su segundo mandato, por tanto, solo el valladar del Estado de derecho podía impedirle abusar de sus funciones, a la usanza de los autócratas del sur de América o del África subsahariana.

    El 20 de febrero, finalmente, con una mayoría de seis a tres, los magistrados del máximo tribunal hicieron su trabajo, recordándole a Donald Trump que la independencia de los poderes es un pilar de la democracia estadounidense y que sus facultades ejecutivas no pueden sobrepasar el marco legal en que dichas facultades se originan.

    Al final de su voto concurrente, el juez Niel Gorsuch, aludiendo a la necesidad de que Trump acate los procedimientos constitucionales, escribió: “Sí, legislar puede ser difícil y llevar tiempo. Y sí, puede ser tentador eludir al Congreso cuando surge un problema acuciante. Pero la naturaleza deliberativa del proceso legislativo fue el propósito central de su diseño. A través de ese proceso, la Nación puede aprovechar la sabiduría combinada de los representantes electos del pueblo, y no solo la de una facción o la de un hombre. Allí, la deliberación modera los impulsos y el compromiso transforma los desacuerdos en soluciones viables. Y dado que las leyes deben obtener un apoyo tan amplio para sobrevivir al proceso legislativo, tienden a perdurar, permitiendo a la gente común planificar sus vidas de maneras que no podrían si las reglas cambiaran día a día”.

    Tres jueces que la prensa estadounidense llama “conservadores” —John Roberts, Amy Coney Barret y el citado Gorsuch— han ofrecido al mundo una prueba de eso que hace grande a Estados Unidos: su fortaleza institucional. Y lo hicieron, por cierto, no porque tengan animadversión contra el presidente Trump o quieran dar mayor poder al Capitolio, sino porque entienden que la posteridad les juzgará a ellos severamente por sus decisiones, mismas que deben estar fundamentadas en la Constitución y en la tradición de los grandes valores liberales.

    Al unir su opinión a la de la mayoría de los magistrados de la Corte, la jueza Ketanji B. Jackson recalcó que la historia legislativa de EE UU provee clara evidencia sobre qué intentaba el Congreso al formular la Ley Internacional de Poderes Económicos de Emergencia (Ieepa, por sus siglas en inglés), en la que Trump pretendía basar su arremetida arancelaria. Y agrega Jackson: “Dada esta evidencia, no necesitamos especular ni, peor aún, ponernos en el lugar del Congreso y formular nuestras propias opiniones sobre qué poderes sería mejor delegar al Presidente para su uso durante una emergencia”.

    Dicho en otros términos, aparte de enviar un mensaje a los congresistas (republicanos sobre todo) para que conozcan y defiendan su poder legislativo, la Corte Suprema fue coherente al respetar la letra de la ley y evitar incurrir en la invasión de las facultades constitucionales del Capitolio, lo que habría supuesto una gigantesca incoherencia.

    Donald Trump, por supuesto, al denostar la conclusión del máximo tribunal, ha sido particularmente grosero con los dos jueces que él colocó allí: Barret y Gorsuch. Como es usual en su retórica, apunta a la reputación de aquellos a quienes no puede vencer con argumentos. Pero su furiosa diatriba también va dirigida a los congresistas de su partido, que ahora deberán otorgarle una opción legal al presidente a pocos meses de jugarse ellos mismos sus respectivos escaños, en las elecciones de noviembre.

    Pase lo que pase, la buena noticia para Estados Unidos y el mundo es que la institucionalidad democrática americana sobrevivirá a Donald Trump.

  • Estrategias de prevención familiar frente al fenómeno de los Therians

    Estrategias de prevención familiar frente al fenómeno de los Therians

    Esta es una columna de seguimiento a la semana anterior, a menudo veo que la prevención más efectiva de las conductas de riesgo o de desviación no las podemos ver o leer en las audiencias en los tribunales, la cárcel o delegaciones policiales, sino que debería de ser en las salas y comedores de nuestras casas. Si entendemos que fenómenos como el de los therians son un síntoma de una necesidad humana fundamental no cubierta como la identidad, pertenencia y seguridad; el abordaje y el tratamiento desde mi opinión debe enfocarse en restaurar el núcleo familiar, restaurando las familias.

    Desde la perspectiva de la criminología la prevención conductual y la teoría de los vínculos sociales, un adolescente con lazos fuertes hacia su familia y su entorno real tiene menos probabilidades, mínimas, de buscar refugio en subculturas extremas o de imitación. A continuación, presento algunas posibles estrategias claves para reconstruir o iniciar esa comunicación y anclar a nuestros jóvenes a la realidad:

    1. Fortalecer el control social informal

    La criminología sociológica nos enseña que el comportamiento se regula a través de nuestros vínculos con la sociedad. Cuando un joven está invertido en metas tangibles, es menos propenso a desviarse.

    Qué hacer: Fomente la participación de su hijo en actividades prosociales en el mundo físico. Deportes, arte, voluntariado, música o clubes extracurriculares. Estas actividades construyen una identidad basada en habilidades reales y fomentan relaciones con pares de carne y hueso, compitiendo directamente con la validación efímera de las redes sociales y el internet.

    2. Establezca límites claros, no castigos 

    La hiper-permisividad genera tanta ansiedad en los adolescentes como el autoritarismo extremo. Un joven necesita saber dónde están las barreras para sentirse seguro.

    Qué hacer: Diferencia entre el mundo digital/privado y el espacio público. Validar sus emociones no significa tolerar que interrumpa su vida académica o social por una conducta de imitación. Establezca reglas claras sobre el uso de dispositivos y los espacios donde ciertos comportamientos no son aceptables, y explique el porqué preparación para la vida adulta, respeto a las normas sociales, etc.

    3. La regla del refuerzo positivo

    Si un adolescente solo recibe atención de sus padres cuando hace algo raro o problemático, su cerebro aprenderá que esa es la única forma de ser mirado y que capta atención

    Qué hacer: Atrape a su hijo haciendo cosas bien. Refuerce positivamente cuando enfrente problemas del mundo real, cuando comunique sus frustraciones con palabras y no con gruñidos o aislamientos, y cuando participe en la dinámica familiar.

    4. La escucha activa como herramienta de «diagnóstico»

    En los casos que ya estén presentes características o manifestaciones, el análisis conductual, nunca nos quedamos con el comportamiento superficial; buscamos su función. ¿Qué logra el adolescente al ponerse una máscara y actuar como un animal? ¿atención? ¿Evadir la ansiedad social? ¿Pertenecer a un grupo en TikTok?

    Qué hacer: Ya no puede prevenir, en lugar de lanzar un interrogatorio acusatorio ¿Por qué haces esas ridiculeces? ¿Qué acaso sos animal?, utilice preguntas abiertas orientadas a la curiosidad «He notado que te sientes muy cómodo con este grupo/comportamiento, ¿qué es lo que más te gusta de ello?». Escuche sin interrumpir y sin emitir juicios inmediatos.
    La crianza moderna requiere competir contra algoritmos diseñados por ingenieros para capturar la atención de nuestros hijos de las redes sociales. No podemos ganar esa batalla solo apagando el router de internet o quitándole el dispositivo móvil; debemos ofrecerles algo mejor del otro lado de la pantalla: una presencia adulta significativa, constante, firme, empática y real. Romper y salir de nuestra zona cómoda, y en muchos casos pedirles perdón a nuestros hijos por nuestra indiferencia, abandono, falta de cuido y por no involucrarme en cada día, y haga un compromiso de cambio, establezca canales de comunicación. Inicie compartiendo los alimentos en el comedor sin dispositivos móviles y sin televisión, aún es tiempo de restauración familiar.

    *Por Ricardo Sosa / Doctor y máster en Criminología / @jricardososa 

  • La guagua se quedó sin combustible: la crisis de Cuba (II)

    La guagua se quedó sin combustible: la crisis de Cuba (II)

    Continúo brindándoles información de la crisis cubana, en donde el bloguero Luis Llanes, analiza la situación de su país de manera objetiva y sin tapujos. Cuba está colapsando nuevamente. Y, no solo la guagua se quedó sin combustible, también las ambulancias y otros medios de transporte. Los carros eléctricos y las bicicletas son los más demandados. La situación se complica más al ver que los cubanos subsisten con lo poco que el Estado les provee.

    ¿Qué debería hacer el gobierno cubano al ver la crisis que están pasando? Es abrir su economía de una vez por todas; de esta manera, las personas pueden emprender, que pueden hacer dinero, que pueden tener una vida mejor. El gobierno debe pagar salarios dignos a la gente, no la miseria que se paga hoy. Y,permitir que también entre el sector privado extranjero, porque si en Cuba se permite que cadenas hoteleras operen en Cuba, y tengan más de 20 hoteles, algunas de ellas, también podrían permitir que entren cadenas de tiendas de mercados de telecomunicaciones, firmas de automóviles, etc. También, se le podría permitir a otras empresas, de otros sectores, que entran al país, que paguen salarios dignos a la gente, que contraten directamente mano de obra cubana, sin que el Estado cubano intermedie y se lleve la mayor parte del salario de esos trabajadores, como hacen ahora con muchas empresas intermedias; una de ellas es PALCO. Otra es la que vende servicios médicos a nivel internacional. También los deportistas,ingenieros y en el sector artístico experimentan esa situación.

    ¿Cómo está la economía de los comerciantes cubanos?Los pequeños comerciantes cada vez la tienen más difícil, porque en Cuba no hay libertad económica y el gobierno cubano, lo que ha intentado siempre ha sido controlar al sector privado, restringirlo a su mínima expresión, y en la medida en que la situación económica se le pone más compleja. Ahora lo que el gobierno cubano hizo es permitirles que las MIPYMES importen petróleo, eso para burlar las sanciones que el gobierno norteamericano tiene ahora sobre ellos. Cada vez que el gobierno cubano está contra la pared, comienza a hacerle concesiones al sector privado dentro de Cuba.

    ¿Cómo analiza el éxodo de sus paisanos? El éxodo ha afectado a los cubanos, muchos cubanos aspiran a emigrar, porque es la única solución que tienen para salir adelante dentro de un país con un gobierno que tiene muchas prohibiciones sobre la población. Hablamos de prohibiciones de todo tipo, ya no solamente de libertad de expresión, hablamos de prohibiciones económicas y otras. Es imposible prosperar para una joven, más si queda embarazada; ya que, no hay condiciones sanitarias en los  hospitales.Y, ya hoy en un mundo más globalizado, donde en Cuba ya se tiene acceso a la información; la mayoría de las personas saben que se puede vivir mejor porque tiene contacto con el exterior. Sin embargo, el éxodo afecta al país, la población que más se va son los jóvenes y eso afecta el sistema de pensiones que hay en Cuba. Haciendo una carga mayor para los que quedan dentro de la isla.

    ¿Qué hacen los jóvenes ante esta situación? La fuerza laboral capacitada, que es la juventud; hablamos de técnicos, ingenieros, especialistas. Todos los que tienen una carrera, que saben que pueden lograr algo en un país, mejor se van, porque tienen un conocimiento que saben que es valioso fuera del país, que es bien pagado.Fuera de la isla les va a ir mejor ejerciendo su profesión o cualquier otro trabajo; aunque no sea su profesión,van a cobrar más que lo que ganan en Cuba.

    Se evidencia la crisis en muchos aspectos, no solo la precariedad, la falta de alimentos y el combustible, sino que también se analiza la situación desde otras aristas.Los invito a evidenciar la realidad de Cuba en el canal The Spartang Vlog. Son más de 700 videos en donde expone, desde hace 5 años, la crisis en la isla. https://www.youtube.com/c/TheSpartanVlog/streams

    * Fidel López Eguizábal. Docente e investigador Universidad Nueva San Salvador

    fidel.lopez@mail.unssa.edu.sv

  • El margen de la historia

    El margen de la historia

    La neblina bajo temprano sobre los pinos de Tapalpa. A esa hora, el bosque respiraba lentamente, una especie de humo blanco parecía ascender desde las raíces de los árboles, y el olor a tierra mojada inundaba los alrededores. El pueblo cercano aun no despertaba, y sus pobladores aun ignoraban que aquellas personas que habitaban esa cabaña aislada, escondida entre barrancas, mantenían el aliento de todo un país entrecortado.

    El teniente Emiliano Vargas, había aprendido desde temprana edad a leer el bosque. El bosque había crecido en él, era parte de su ser. Nunca se imaginó durante su entrenamiento militar y policial, que aquellas experiencias de su niñez le serian de tanta utilidad durante estos momentos de vida o muerte. Esa madrugada, acurrucado entre la maleza, todo le sonaba distinto. No era miedo -se dijo- era la conciencia de estar transitando al margen de una delgada línea que separaba la rutina de la historia.

    Los susurros emanaban de la radio que portaba en la bolsa de su chaleco. La orden había sido clara: avanzar en lo invisible, cerrar las vías de escape, y evitar daños colaterales. Capturar no abatir, le habían repetido hasta el cansancio a los miembros del batallón de Armas y Tácticas Especiales, cuyos miembros estaban bajo su dirección en aquella misión especial. Capturar no abatir.

    Desde hacía unos meses la inteligencia militar del ejército mexicano, en colaboración con la DEA (Drug Enforcement Administration) de los Estados Unidos, había seguido un hilo casi imperceptible: movimientos mínimos, visitas discretas, compras en efectivo en tiendas lejanas. Un patrón que no parecía patrón hasta que no se observó a través del universo, dibujando un mapa. El mapa conducía a la sierra.

    El bosque olía a promesa y a pólvora anticipada. Los miembros del batallón se dispersaron en diferentes flancos, en anticipación de vías de huida potenciales. El silencio reinante era inusual, hasta los grillos habitantes usuales de esas tierras callaban. Emiliano, lideraba un grupo de militares especializados que debía cerrar la salida hacia la cañada. Eran tres grupos de militares estratégicamente plantados y se encontraban posicionados en sus respectivos flancos. A los lejos se escuchaba tenuemente el motor de un helicóptero que se confundía con el viento.

    Dentro de la cabaña no se escuchaban voces, pero una lámpara permanecía encendida. Su luz amarilla atestiguaba la presencia de alguien en el interior. Afuera, los soldados se deslizaban entre las sombras, avanzando en lo invisible. De pronto se oyó un chasquido, breve y seco. Luego, el primer disparo. El silencio se rompió como vidrio, estallando en una oleada de detonaciones ensordecedoras que abrumaban los sentidos. El teniente Vargas sintió la cara contra la humedad del suelo, protegiéndose de las balas que silbaban a diestra y siniestra.

    El motor del helicóptero se acercaba cada vez más, apoyando con su artillería pesada a las tropas de asalto. Súbitamente, la puerta de la cabaña se abrió de golpe. Tres hombres cubrían la retirada de un cuarto que corría hacia un vehículo blindado, ya en marcha y listo para la huida. Todo indicaba que se trataba del objetivo del operativo militar: Nemesio Oseguera Cervantes, jefe supremo del CJNG, el cártel de Jalisco, reyes del tráfico de anfetaminas y fentanilo que cruzaban impunemente la porosa frontera con los Estados Unidos.

    La voz en el auricular del teniente Emiliano seguía crujiendo: “intenten asegurarlo con vida”. Emiliano se levanto lo justo para situarse muy cerca del objetivo, pero el intercambio de fuego continuo por unos minutos que parecieron horas sintió un dolor agudo en su brazo izquierdo, al cual respondió automáticamente. Vio la silueta tropezarse con una raíz y caer de bruces, simultáneamente los hombres que lo protegían caían abatidos por el fuego cruzado de sus compañeros. Vio el instante en que todo se decidió sin palabras. El bosque engullo su silencio ritual.

    El enfrentamiento había terminado y en el suelo yacía el hombre que había sido perseguido durante años. Emiliano lo miro sin triunfo. La historia, pensó, no siempre se parece a las películas. No hay música épica, no hay cámara lenta. Solo respiraciones entrecortadas. El objetivo todavía se encontraba con vida, pero con heridas serias que comprometían su supervivencia. Emiliano pidió apoyo de transporte aéreo por la radio. Al momento el helicóptero aterrizo evacuando el cuerpo malherido del líder supremo del cartel de Jalisco.

    Horas después, en una conferencia de prensa, la presidenta de México Claudia Sheinbaum hablo de la coordinación del operativo, de su legalidad, de un operativo planeado para capturar. En el auditorio, los flashes parpadearon, como reflejos del fuego cruzado que termino con la vida de Nemesio Oseguera Cervantes. La noticia se esparció con la velocidad de las redes. En algunas ciudades hubo bloqueos, en otras, silencio expectante. En Jalisco, la gente miro al cielo con una mezcla de alivio y temor, como si esperara una réplica.