Categoría: Opinión

  • Ortega y Murillo, discípulos aventajados de Castro

    Ortega y Murillo, discípulos aventajados de Castro

    El reiterado cinismo de lo codictadores, Daniel Ortega y Rosario Murillo, hubiera quebrado cualquier instrumento que sirviera para medir la procacidad de ambos cuando declararon públicamente que en Nicaragua no se celebrarían más elecciones, como si el país fuera una finca de su propiedad y les dijeran a los trabajadores que no pueden elegir al jefe.

    La siniestra pareja que ha ostentado el poder de forma continua desde 2007, no dejó lugar a duda al anunciar que su voluntad es que no haya alternabilidad en el gobierno, que quienes no sigan fielmente sus dictados serán proscritos, faltándoles solamente declararse dictadores perpetuos o designar un heredero al trono, decisión que es de esperar si tomamos en cuenta que quien fuera su amo y protector, Fidel Castro, impuso en Cuba una dinastía y declaró, pocos meses después de conquistar el poder, que en el país no eran necesarias elecciones, popularizando la consigna, “Elecciones para qué”.

    No tengo dudas que Fidel Castro acogió como uno de sus pupilos más dilecto a Daniel Ortega, de ahí, mi convicción de que ha sido el educando que mejor ha seguido difundiendo sus enseñanzas.
    Lo que me motiva a proponer a todos los opositores al castrochavismo que deberíamos estudiar más las similitudes y alianzas entre los conductores de esa propuesta autocrática de gobierno y así prepararnos mejor para las constantes eventualidades que puedan recrear, tomando como base, que se repiten tanto en sus consignas como en la práctica.

    Estos sujetos actúan como si estuvieran siguiendo un manual de gobernanza que ajustan a las necesidades de cada autócrata. Un guion a ejecutar que hasta el presente cuenta con variados admiradores que van desde Luiz Inacio Lula da Silva al matrimonio Kirchner -Fernández y ejecutores como Evo Morales y Rafael Correa, porque sus propuestas no son ideológicas, tampoco políticas, sino fórmulas para la toma y conservación del poder.

    Entre estos depredadores hay denominadores comunes, señales que les distinguen como grupo criminal que asume el poder político para judicializar todo lo que sea contrario a sus intereses.

    Por norma, son populistas, ganan adeptos gracias a las limosnas que reparten, y demagogos porque prometen todo lo que sea apetecible, mientras, se identifican con un nacionalismo próximo al chauvinismo que traicionan a favor de quien mejor les compense, siendo el mejor ejemplo el de los venezolanos Diosdado Cabello y los hermanos Delcy y Jorge Rodríguez, que despues de ser enemigos confesos de Estados Unidos, actúan públicamente como los siervos más fieles de Washington.

    Todos estos sujetos procuran destruir la confianza de la población en los notables de la sociedad, instrumentando una campaña contra los valores nacionales más eminentes como la familia, tradiciones, religión y fechas patrias. Simultáneamente, tergiversan la historia, rehaciéndola a sus propuestas, impulsando la división social, el sectarismo y denostando de la política y los políticos.

    Seducen a los mediocres, estimulan la envidia y el resentimiento contra quienes han logrado diferenciarse de las mayorías. Convierten el progreso material y las riquezas en un crimen, recurriendo al control de la información más estricto para evitar que se propague la creciente corrupción y el nacimiento y desarrollo de cualquier oposición.

    Forjan la convicción de que los bienes solo se alcanzan con la explotación del prójimo, difundiendo la autosugestión de que todo debe ser de la población; que la propiedad en cualquiera de sus formas debe estar manejada por el estado, fraguando una nueva clase compuesta por burócratas que administra los bienes de la clase dirigente, que, en realidad, son los nuevos propietarios, los nuevos ricos.

    La represión es una constante. Lo que no está expresamente autorizado, está prohibido. Las cárceles se multiplican y las ejecuciones publicas una advertencia, sin que falten los desaparecidos y el desprestigio permanente y sistemático de quienes se les oponen.

    Además, todos buscan el poder a perpetuidad y de manera absoluta. En lo único que no mienten es que proclaman que para convertir el país en un edén deben detentar el mando supremo, control absoluto de las funciones públicas, condición que implica el usufructuó de los bienes y el deterioro de toda capacidad productiva, porque otros factores que los identifica es una innegable capacidad represiva y una indudable ineptitud en la gestión económica así como un afán criminal de destruir la clase trabajadora, gestión en la Ortega-Murillo han demostrado ser muy capaces.

  • La resiliencia de la caficultura ante el cambio climático

    La resiliencia de la caficultura ante el cambio climático

    Estoy pendiente de todo lo que sucede con el rubro del café. En esta ocasión participé con un póster científico en el I Simposio Nacional de Ciencia y Tecnología: Ciencias Agropecuarias y Sostenibilidad, que se realizó el miércoles 23 de septiembre de 2026 en la Universidad de El Salvador. El congreso se llevó a cabo gracias al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) y el Ministerio de Educación.

    Mi póster científico se identificó con la investigación: “La caficultura de El Salvador y su resiliencia ante el cambio climático, precios internacionales y la falta de apoyo.  Una crisis anunciada que se debe superar”.

    Realicé una investigación cuali-cuantitativa, en donde indagué aspectos generales sobre la crisis de la caficultura, datos que se obtuvieron de entrevistas a cafetaleros y a representantes de gremiales y se realizó una encuesta a 92 caficultores, con el objetivo de obtener información sobre la crisis y solución de la caficultura.

    Según el Programa Cooperativo Regional para el Desarrollo Tecnológico y la Modernización de la Caficultura (PROMECAFE), “… entre los países miembros producen el 25 % del arábica de todo el mundo. Para 2050, la demanda mundial se duplicará; la apuesta es que la región pueda vender más. Para lograrlo, los países deben superar el problema del cambio climático, que ha traído extremos de lluvia y temperaturas más altas; esto ha hecho que el manejo de las plagas, como la roya y la broca, se vuelva más complejo”.

    El cambio climático continúa afectando la caficultura salvadoreña. El fenómeno El Niño afecta la floración de los cafetales y el crecimiento. Eso reduce la cosecha de café. La caficultura también tiene periodos de vacas gordas y vacas flacas.

    Mientras tanto, el Gobierno central, a través del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), el Instituto Salvadoreño del Café (ISC) y el programa de Resiliencia Climática en El Salvador, están haciendo un trabajo en conjunto para ayudar al sector cafetalero. El actual gobierno tuvo reunión con el sector cafetalero; sin embargo, es preocupante analizar que las exportaciones del aromático han disminuido y cada vez va perdiendo fuerza como principal rubro de exportación, tal como lo fue antes.

    En el periodo 2010 a 2015, muchos cafetales se vieron afectados por la roya; además, los precios internacionales del aromático impactaron. Recordemos que el café es biodiversidad, es vida, es generador de empleo y, sobre todo, es parte del patrimonio salvadoreño. ¿Será posible que volvamos a los tiempos de bonanza de la caficultura?

    Una solución es aplicar la ciencia en el café, ello implica manipular su crecimiento, con respecto a la genética, ayuda a tener cafetos con mejores cosechas, resistentes a plagas y enfermedades. Café Cuscatleco es una de las variedades que tiene más resistencia a la roya y, por ende, brinda excelentes cosechas.

    Enhorabuena, los precios internacionales del café para el 2026 han presentado una mejoría, eso motiva a muchos cafetaleros a seguir produciendo el aromático. Según el ISC los ingresos por las exportaciones de café en los ochos meses del ciclo cafetero 2025-2026 de El Salvador sumaron 141,36 millones de dólares, un 27,9% más que año anterior.

    Para ayudar a los cafetaleros, se creó el Programa de Resiliencia Climática de los Bosques Cafetaleros, ejecutado por el Ministerio de Agricultura y Ganadería de El Salvador. Su objetivo es fortalecer la capacidad del sector cafetalero para hacer frente al cambio climático.

    Algunas de las sugerencias de los cafetaleros en mi investigación fueron: 1. La diversificación y retornar a las prácticas tradicionales de cultivo que fueron muy buenas en el pasado, no veo ninguna otra forma en que la caficultura pueda volver a ser rentable, 2. Adquirir análisis portables para prevenir enfermedades como la roya, tomar ejemplos como el caso de Honduras, donde el Estado, los gobiernos municipales, la empresa privada y la cafetalera se unieron, 3. Facilitar la venta de café a precio justo, tanto en el interior/exterior,pero, sobre todo, incentivar la cultura del consumo de nuestro (buen) café, 4. Mejorar la calidad del café e incentivos ambientales para mantener los bosques del país, etc.

    Es aconsejable diversificar las fincas para tener otros ingresos y aumentar la cantidad de plantaciones en las zonas cafetaleras. Con respecto al simposio, fue enriquecedor las temáticas referentes a la agricultura.

    Mi investigación la pueden encontrar en chrome-extension://efaidnbmnnnibpcajpcglclefindmkaj/https://idus.us.es/server/api/core/bitstreams/6bdc438c-e250-4cec-b4a3-6c35abebeca2/content

    *Fidel López Eguizábal, Docente e investigador Universidad Nueva San Salvador

    fidel.lopez@mail.unssa.edu.sv

     

  • ¡Firmes!, marchando hacia atrás 

    ¡Firmes!, marchando hacia atrás 

    Durante la década de 1980, la sociedad salvadoreña padecía una militarización exacerbada. No existía uno sino dos ejércitos enfrentados en buena parte del país: el gubernamental y el guerrillero. Ese escenario de entonces, fue superado con el alto al fuego alcanzado mediante la firma de diversos acuerdos entre ambas partes. Así se materializó el primer componente del proceso iniciado en Ginebra, Suiza, el 4 de abril de 1990; se logró, tal como se planteó, “por la vía política al más corto plazo posible”.

    Un año después –el 27 de abril de 1991– se establecieron en la Ciudad de México otros compromisos más puntuales entre los cuales destacaban las reformas constitucionales que afectarían directamente a la Fuerza Armada de El Salvador (FAES), a fin de colocar en primer lugar su sometimiento pleno al poder civil.

    En el Acuerdo de paz de El Salvador, más conocido como el Acuerdo de Chapultepec por el castillo adonde se firmó, el capítulo inicial estaba dedicado a dicha institución. Primero se abordó lo relativo a sus principios doctrinarios, que se resumen así: tiene como misión institucional la defensa de “la soberanía del Estado” y “la integridad del territorio”, basada en “los valores democráticos” y el “estricto respeto a la Constitución”; es permanente, obediente, profesional, apolítica y no deliberante; su régimen y su actuación debe enmarcarse en el Estado de derecho y sus principios así como en el predominio “de la dignidad de la persona humana y el respeto a sus derechos”, garantizando una “relación armónica con la sociedad civil”. Además, debe respetar el “orden político determinado por la voluntad soberana del pueblo”.

    Fundamental para su desarrollo, según se acordó, era la distinción entre los conceptos de seguridad y defensa nacional tomando en cuenta que la primera está fuera de su “misión ordinaria” y la milicia solo podrá participar en esta de manera “excepcional”. Esto último, desde 1993 fue incumplido en la práctica. Asimismo, se reformó su sistema educativo; también se acordó impulsar los procesos para depurarla y reducirla. Únicamente se puede hablar bien del segundo en cuanto a su cumplimiento, pues se asegura que ‒de un total de más de 50 000 integrantes durante el conflicto bélico‒ en los primeros años de la posguerra su membresía bajó a 13 000.

    Actualmente, cuenta con alrededor de 25 000 elementos entre la tropa y su oficialidad; tal cantidad puede llegar hasta las 40 000, si se considera la reserva. Pero la aspiración de Nayib Bukele es la de tener una nómina similar a esta última cifra, sin contar con la reserva mencionada que al agregarse quién sabe a cuánto ascendería la totalidad.

    Junto a lo anterior, se debe tener presente el presupuesto anual que se le ha asignado del 2019 hasta el 2026: pasó de un aproximado de 145 millones de dólares a casi 335. Entonces, la casta militar recibió en este año un monto superior al doble del adjudicado cuando hace siete Bukele asumió como presidente de la república ‒entonces constitucionalmente‒ para completar el pago de salarios y prestaciones, aparatos aéreos y navales, vehículos terrestres, armamento moderno, alimentación, salud y mantenimiento de las instalaciones castrenses, entre otros. Al menos, así debería ser. Y tras alardear mucho de eso durante el seguramente oneroso desfile del pasado martes 15 de septiembre, surge la gran interrogante: si el Gobierno terminó triunfante la “guerra contra las maras” sin enfrentamientos ni bajas, ¿se está alistando para otra?

    El exconvicto y exfutbolista brasileño recién traído para participar en una “pedaleada” oficialista dentro de un “Centro Histórico” venido a menos para nuestras mayorías populares, nomás bajarse del avión se dedicó a hablar “maravillas” de una “patria inexacta” ‒parafraseando a Escobar Velado‒ al declarar que El Salvador atraviesa, “desde su perspectiva”, un proceso de “restauración, de cambiar” y de “transformación”. Eso dijo, tres días después de una militarizada “celebración” de la independencia centroamericana.

    “En el hoy nuestro ‒escribió hace un par de años nuestro querido y recordado “Chema” Tojeira‒ es necesario reflexionar sobre las personas a las que hacemos sufrir injustamente, como a las que metemos presas siendo inocentes o las que tienen dificultades para comer los tres tiempos. Independencia es dar libertad y dignidad, trabajo digno y protección social a todos los que viven en el país. Así como la esclavitud era necesario abolirla en una país que se consideraba libre, así también hoy tenemos que enfrentar las necesidades de los más pobres y vulnerables de nuestro país, que en algunos aspectos conservan situaciones impuestas semejantes a las antiguas de los esclavos”.

    La guerra que vendrá, pregunto, ¿será contra esta gente y para eso se están armando tanto?

  • A trompicones 

    A trompicones 

    Dentro de las guerras que podrían ser llamadas pérsicas o iraníes, otro asalto sitúa a Estados Unidos y a Israel frente a Irán en una dinámica que oscila entre ataques y altos el fuego. En este aspecto, tampoco el nombre de este episodio termina por aclararse: tercera guerra del Golfo o guerra del Ramadán son algunos de los candidatos. Con relación a la última opción, dadas las conmemoraciones sagradas que convivieron con el conflicto y sus vaivenes, casi merece ser conocido como la guerra de los ayunos intermitentes.

    Por lo tanto, se muestra como una contienda entrecortada en sus diferentes ingredientes, incluso en los resultados: la voluntad busca desenfrenadamente definir un triunfo o una derrota, pero ni siquiera ahí se encuentra la tranquilizadora exactitud. Es imperioso subrayar que las guerras, aunque posean un potente carácter lúdico, no se asemejan al deporte; la complejidad de sus causas, desarrollo y consecuencias se hace más inasible cuando los protagonistas se desbordan de sus fronteras. Los imperios no ganan ni pierden, sino que empatan la mayoría de las guerras que emprenden. He aquí la lógica de su esencia.

    Es cierto que los bombardeos estadounidenses e israelíes fueron humillantes y afectaron gravemente tanto a la estructura militar persa como al poder del régimen, empezando por la muerte de Alí Jamenei. Por otro lado, la inicial respuesta de leopardo persa acorralado (que se manifestó en los ataques a buena parte de sus vecinos árabes) inyecta, más allá de las diferentes reacciones de los damnificados, una imagen deteriorada con forma de incómoda peligrosidad en los materialistas ojos del Golfo.

    En torno a aquellas divergencias, Emiratos Árabes Unidos deja la OPEP, acercándose más a Washington y a su objetivo de disipar parcialmente la capacidad de maniobra de esta organización en cuanto al mercado del petróleo.

    Con todo, Irán ha contestado al aislamiento regional, al acorralamiento militar y al estrangulamiento financiero ahorcando el estrecho de Ormuz: desesperación que irradia, al fin y al cabo, poder, puesto que de esta manera afecta a la economía global.

    Siempre dentro del pródromo constante, donde se desarrolla la entretejida carrera de la sopa negra del apremio y del papel verde de la confianza, el juego de anillos está servido con Estados Unidos enroscándose, por fin, en su enemigo iraní. Este, a su vez, hace lo propio sobre sí mismo, mientras, gracias a Israel, enrolla su zona de influencia inmediata. La defensa mosaico le ha permitido, a través de sus varias capas, funcionar casi en automático: una descentralización para presentar cierta resistencia e intentar evitar el colapso.

    Ahora bien, en este encrespado contexto, los nudos se embrollan con la siguiente respuesta estadounidense: el bloqueo del bloqueo. La realidad demuestra que, con pocos recursos tales como lanchas, minas o drones, se puede obstruir o perjudicar bastante el flujo de los chokepoints. Así también, los hutíes vienen a complicar la situación cuando hostigan Bab el-Mandeb y ponen en riesgo la válvula de escape saudí hacia el mar Rojo. No obstante, solo una talasocracia disfruta de la capacidad para rodear desde mar abierto y no atorarse en los estrechos.

    En este sentido, con respecto a América, además de enlazar más a Venezuela y Groenlandia, Washington logra que se anule el contrato de una empresa china para operar dos puertos clave del canal de Panamá.

    China—relativamente aquejada por la situación en Ormuz, bastante ofuscada por lo que sucede en Panamá y cuya peor afrenta simbólica se confirma en el estrecho de Taiwán—entiende el peligro de depender de estas vías navegables y no controlarlas. El congestionado estrecho de Malaca, el cual separa Indonesia y Malasia, con Singapur en su extremo sur, es la ruta más corta entre los océanos Índico y Pacífico, y, en consecuencia, por donde transita la mayor parte de sus imprescindibles importaciones petroleras y sus vitales exportaciones baratas; el dilema de Malaca persevera.
    Así entonces, para Pekín, el bebistrajo que forman su inmadura armada y su falta de autonomía energética se sirve en el temor al sencillo bloqueo naval que el puerto pakistaní de Gwadar todavía no puede calmar.

    La talasopolítica desnuda la impotencia de las potencias cuando se embarran en tierra firme o se marean demasiado en alta mar. La superpotencia americana, amerizando con superprepotencia y más cómoda tanto en su florido patio trasero como en su desolada terraza, empantana, como siempre con la confusión que proyectan sus metas, en este caso en relación con la herida fiera persa que, tras tantos zarpazos, se aferra al estrecho de Ormuz.

    Sea como fuere, cada uno sabe que, en gran medida, la amplitud del poder se calcula en los estrechos.

    *Augusto Manzanal Ciancaglini es politólogo

     

     

  • Ahí vamos otra vez con la Selecta, aficionados fieles y masoquistas

    Ahí vamos otra vez con la Selecta, aficionados fieles y masoquistas

    Ahí vamos otra vez con la Selecta, Los salvadoreños, bueno, la mayoría, somos masoquistas, y aunque estamos conscientes que futbolísticamente ya hace años tocamos fondo, aún albergamos esperanzas con la Selecta y contra todo pronóstico, tenemos esperanzas y anhelamos triunfos de la azul y blanco. Es el orgullo de ser salvadoreños que a veces nos hace idealistas en bancarrota.

    El viernes próximo, a las 9:00 de la noche (Dios quiera que no llueva) en el estadio  Jorge “Mágico” González El Salvador inicia su aventura en el grupo B de la Liga A de la Copa de Naciones de la CONCACAF enfrentando a Martinica y pese a que tenemos conciencia de lo mal que anda nuestra liga y por lo tanto nuestros futbolistas convocados, de todo corazón queremos un gane convincente de nuestra Selecta.  Con Martinica, El Salvador ha jugado cinco veces de las cuales ha ganado dos, ha perdido dos y han empatado una vez.  Cada país ha anotado tres goles a su favor.

    El objetivo de la Selecta será ganar los suficientes puntos para no descender de liga y clasificar a la próxima Copa Oro a realizarse en 2027. Esto obliga a ganar los dos juegos de local y sumar al menos uno o dos puntos jugando de visitante. De irnos bien El Salvador clasificaría a los cuartos de final, donde ya están clasificados los cuatro mejores de la CONCACAF, es decir Estados Unidos, México, Canadá y Panamá. Es un sueño, pero conociendo nuestra realidad fácilmente se puede convertir en pesadilla. Por ahora se vale soñar,

    La suerte nos puso en el grupo B junto a Martinica, Guatemala, Jamaica, Honduras y Surinam. El sistema suizo ha permitido que cada país solo juegue cuatro partidos, dos de visita y dos de locales, repitiendo con uno la localía y la visita, de tal manera que El Salador jugará de local y visita contra Martinica, de visita contra Guatemala y de local ante Jamaica. El sorteo evitó que la Selecta jugara contra Honduras y Jamaica, dos países que en la actualidad tienen un nivel muy superior al nuestro.

    Este viernes contra Martinica de local, luego el próximo martes de visita juega con Guatemala, posteriormente de local el viernes 2 de octubre enfrenta a Jamaica y cierra de visita  el domingo 4  al enfrentar a Martinica. En estos cuatro partidos se define si El Salvador avanza a cuartos, si se mantiene en la Liga A de la CONCACAF, si clasifica a la Copa Oro o pasa a repechaje para  buscar la clasificación a dicho torneo. Desde ya las autoridades deben tener claro los  propósitos y si la Selecta descendiera o no clasifica a la Copa Oro, será justo y necesario analiza a conciencia rescindir del director técnico Hernán Darío “Bolillo” Gómez, responsable de la convocatoria de futbolistas para la Selecta y del fracaso. Ojalá que el Bolillo nos callara la boca a quienes no creemos en él como el técnico que nos llevará a un Mundial o al menos que nos sacará del fondo.

    El que sabe de fútbol es el “Bolillo”. Nosotros solo somos aficionados con el privilegio de opinar, pero precisamente por ser aficionados somos capaces de ver a simple vista posibles errores que a veces un técnico no ve porque se ensimisma con sus ideas y esquemas. Los aficionados solemos ser resultadistas y queremos triunfos y juego bonito. Con simpleza entendemos que la selección es para los mejores, sin importar si son jóvenes o veteranos.

    El problema de un técnico de selección de fútbol es que dirige al equipo que representa la patria, los sentimientos de todo un pueblo, la ilusión de un país entero, los anhelos de una nación y los sueños de miles o millones de compatriotas que han dejado a un lado ideologías, clases sociales, niveles intelectuales, creencias religiosas, modismos regionales, lucha e géneros y todo factor que divide  internamente a las naciones del mundo. En otras palabras, un técnico de selección tiene la responsabilidad de guiar al equipo de todos y debe hacerlo con mucho profesionalismo y alta dosis de ética y capacidad.

    El ”Bolillo” ha demostrado que es un especialista en peroratas retóricas y que vive de sus logros pasados, los que tiene derecho a recordar y atesorar con orgullo, pues no cualquiera clasifica a tres países diferentes a un mundial de fútbol; sin embargo, es posible que  su tiempo ya haya caducado y ahora esté aprovechándose de la inocencia futbolística de un país que desde 1981 no sabe que es clasificar a un Mundial de fútbol y que desde entonces ha ido de mal en peor.

    Pese a todo el próximo viernes refrendamos nuestro amor por El Salvador y una vez más vamos a apoyar incondicionalmente a nuestra Selecta deseando de todo corazón una victoria que nos permita soñar y el impulso suficiente para tener una buena fase y avanzar a cuartos de final de la Liga  A de la Copa de  Naciones y clasificar a la Copa Oro 2027.

    El viernes comienza una nueva aventura futbolística. Dios quiera que a la Selecta le vaya bien y que los aficionados salvadoreños podamos sentirnos felices por los goles guanacos que nos den triunfos y nos hagan vivir gestas gloriosas que muchos ya no recordamos. Salvadoreños, vamos todos a apoyar a nuestra Selecta que representa a nuestra patria a la cual nunca se le abandona. Como aficionado fiel y masoquista quiero un triunfo salvadoreño,

    *Jaime Ulises Marinero es periodista

     

     

     

  • Regalar un libro: una historia que pasa de tus manos a las mías

    Regalar un libro: una historia que pasa de tus manos a las mías

    Se acerca el cumpleaños de alguien a quien queremos. Comenzamos a pensar qué regalarle. Quizá una camisa, un perfume, unos zapatos, dinero o algún aparato electrónico. Visitamos tiendas, comparamos precios y buscamos algo que le produzca alegría.

    Pero pocas veces nos hacemos una pregunta muy sencilla: ¿Y si le regalamos un libro? No hablo de entregar cualquier libro, envolverlo y cumplir con el compromiso. Hablo de pensar en aquella persona, conocer sus gustos y buscar una historia que pueda acompañarla.

    Porque regalar un libro tiene algo especial: entregamos un objeto, pero también ofrecemos una experiencia que todavía no ha comenzado.

    No todos necesitamos leer lo mismo

    Imaginemos a un adolescente que disfruta las aventuras. Quizá nunca ha terminado una novela, pero le encantan las películas de viajes, misterios y personajes valientes.

    ¿Por qué regalarle un libro complicado que no le interesa? Busquemos una buena novela de aventuras. Una historia que lo lleve a lugares desconocidos, que despierte su curiosidad y lo haga preguntarse qué sucederá en la siguiente página.

    Pensemos también en una persona que atraviesa una dificultad. Ha perdido su empleo, enfrenta una enfermedad en la familia o intenta comenzar nuevamente. Tal vez una biografía inspiradora pueda acompañarla.

    Leer cómo otra persona enfrentó sus propias dificultades no resolverá sus problemas, pero puede ayudarle a descubrir que todavía existen caminos por recorrer.

    ¿Y un niño? Un cuento ilustrado puede convertirse en una experiencia familiar. Su padre o su madre se sienta junto a él, abre el libro y comienza a leer. El niño escucha. Pregunta. Se ríe. Pide que le lean otra vez aquella página que tanto le gustó.

    Años después, posiblemente no recordará cuánto costó el libro. Pero podría recordar aquella voz que le contaba historias antes de dormir.

    El regalo comienza antes de comprarlo

    Después de tantos años dedicados al estudio de la literatura, a su enseñanza en las aulas y al oficio de escribir, he llegado a pensar que los mejores regalos llevan siempre un poquito de nuestra atención.

    Cuando conocemos a alguien, sabemos qué le entusiasma, qué le preocupa, qué sueños conserva y de qué cosas disfruta. Esa información vale mucho más que el precio de un obsequio.

    A un joven interesado en los negocios podemos regalarle la historia de un emprendedor. Si se trata de una persona que disfruta nuestra cultura, conviene regalarle una obra de SALARRUÉ o de otro escritor salvadoreño; y si ama la poesía, un pequeño libro de versos.

    Incluso podemos regalar una obra que nosotros mismos leímos y disfrutamos. Entonces el regalo adquiere otro significado. Ya no estamos diciendo solamente: “Feliz cumpleaños”. También estamos diciendo: “Leí esta historia y pensé en ti”.

    Una dedicatoria que permanece

    Hay algo que me gusta especialmente de los libros regalados: las dedicatorias. Una frase escrita en la primera página puede convertir un ejemplar común en un recuerdo entrañable. No necesitamos escribir grandes discursos. Bastan unas palabras sinceras:

    “Para mi hija, con la esperanza de que nunca deje de soñar”.

    “Para mi amigo, que siempre encuentra fuerzas para comenzar de nuevo”.

    “Para mi nieto, con el deseo de que descubra muchos mundos entre estas páginas”.

    Conservo la convicción de que esas pequeñas palabras pueden sobrevivir al paso del tiempo. Un perfume se termina. Una camisa se desgasta. Los aparatos electrónicos son reemplazados por otros. Pero un libro dedicado puede permanecer durante décadas en una biblioteca familiar.

    Y cuando alguien vuelve a abrirlo, encuentra dos historias: la que escribió el autor y la de aquella persona que se lo regaló.

    No regalemos una obligación

    También debemos tener cuidado. Un libro no debería entregarse como una forma de corregir a alguien. “Te regalo esto para que dejes de perder el tiempo”. “A ver si así aprendes algo”. “Necesitas leer porque no sabes expresarte”.

    Con esas palabras podemos arruinar una buena intención. El libro debe llegar como una invitación, no como un regaño. Si deseamos que nuestros hijos lean, procuremos que nos vean leyendo. Si queremos despertar el interés de un amigo, conversemos con él sobre alguna historia que nos emocionó.

    Y si regalamos un libro, dejemos que la otra persona decida cuándo abrirlo. Las buenas historias no necesitan perseguir a sus lectores.

    Epílogo: de tus manos a las mías

    Me gustaría que recuperáramos la hermosa costumbre de regalar libros. En los cumpleaños, las graduaciones, la Navidad o simplemente cualquier día en que deseemos expresar cariño.

    No tienen que ser libros costosos ni ediciones de lujo. Puede ser una novela pequeña, un cuento, una biografía, un poemario o una obra de algún autor salvadoreño. Lo importante es que exista una intención detrás de ese regalo.

    Quizá el libro que entreguemos mañana permanezca cerrado durante algunas semanas. Tal vez su destinatario lo lea dentro de un año. No lo sabemos. Pero un día podría abrirlo, encontrar nuestra dedicatoria y recordar que alguien pensó en él con cariño.

    Entonces comprenderá que aquel regalo no consistía únicamente en páginas impresas. Era una historia que pasó de mis manos a las suyas. Y, junto con ella, una pequeña parte de mi afecto.

    La Biblia expresa una hermosa verdad: “MANZANA DE ORO CON FIGURAS DE PLATA ES LA PALABRA DICHA COMO CONVIENE” (Proverbios 25:11). Un libro elegido con cariño y entregado en el momento oportuno puede convertirse, precisamente, en una de esas palabras que llegan cuando más las necesitamos.

    *Alfredo Caballero Pineda es escritor y consultor empresarial.

  • La manipulación del terror

    La manipulación del terror

    Ha pasado más de un cuarto de siglo desde el día que Estados Unidos se conmovió hasta sus fundamentos. Dolorosa evidencia del resentimiento y odio que sienten gobiernos y personas hacia el país, que, con defectos, errores y numerosos aciertos, ha conquistado cotas que sus propios enemigos quisieran alcanzar.

    El 11 de septiembre de 2001 permanecerá en la memoria colectiva de esta nación con parecida intensidad que el 7 de diciembre de 1941, ataque de Japón a Pearl Harbor, fechas, que nadie podrá ignorar porque fueron sucesos que marcaron un antes y después para Estados Unidos y el resto del mundo, porque lo que pasa aquí, no se queda, le da la vuelta al planeta en segundos.

    Me encontraba en la sala de redacción de Radio Martí. Los televisores estaban activos cuando alguien llamó la atención sobre el incendio en una de las desaparecidas torres. No creo que alguno de nosotros conjeturara que fuera un acto terrorista, convencimiento que nos atrapó cuando la segunda aeronave impactó la otra torre, aquella fue una evidencia demoledora, creo que todos pensamos en las víctimas de aquel acto horrendo, mientras, nos percatábamos que nadie está protegido del mal.

    Había visitado las torres unos meses antes, fue una experiencia extraordinaria, pero lo más impresionante para mí fue la velocidad que adquirían aquellos ascensores y la fabulosa vista de la célebre manzana, que temo, esté en proceso de descomposición, tanto por las amenazas externas, como por el liderazgo ideológico que la conduce en la actualidad, porque ver a la congresista Alejandra Ocasio-Cortes y al alcalde Zohran Mamdani riendo en plena ceremonia conmemorativa de los atentados, como si hubieran estado en un acto social, podría entenderse como un descuido o que no sienten el más mínimo respeto por la memoria de los que fueron asesinados por el terrorismo islámico.

    La historia ha demostrado que una clase política equivocada puede hacer tanto o más daño que la conflagración más catastrófica, y no tengo dudas, por experiencias, que ambos políticos auspician el peor futuro para este país, porque sus propuestas han fracasado en todos los países que han llegado al poder, aunque ellos, para justificarse, repitan como un mantra que el socialismo nunca ha sido construido.

    Desde aquel aciago día el país ha cambiado mucho. Los actos terroristas no triunfaron en la medida de hacer que los gobiernos nos hagan vivir en estado de sitio, pero el conocimiento de que el peligro es una constante, que los depredadores están al acecho, esperando la oportunidad para atacar causando los mayores daños posibles es una realidad que no deja de lastrarnos.

    La confianza del pasado se ha extinguido, haciendo más que necesarias las medidas de seguridad en todos los ámbitos, controles y chequeos que pueden molestarnos, pero nos protegen.

    El terror es un eficiente medio de control y manipulación. La falta de escrúpulos de los terroristas es inconcebible. Son capaces de repetir crímenes horrendos como los del 11 de septiembre y superarlos, su creatividad para el mal es ilimitada, por eso los conflictos, aunque son muy devastadores en ocasiones son inevitables.

    Por ejemplo, en su momento fue forzoso el conflicto bélico con Afganistán, era el santuario de los criminales más crueles y refugio del peor de todos, Osama Bin Laden.

    En la actualidad, el trance bélico con Irán es más que pertinente, la dictadura teocrática de la antigua Persia no solo violenta a su propio pueblo colgando en grúas a quienes se les oponen o a aquellos que simplemente exponen públicamente su descontento, sino que atacan a sus vecinos o niegan la existencia de estados como hacen con Israel.

    La teocracia iraní es el país que contraria más los valores de occidente, combinando diferentes recursos para imponer sus planes. Recurriendo a prácticas financieras, institucionales, militares y tecnológicas para aplicar formas de guerra asimétrica con el objetivo de desestabilizar a sus enemigos, mientras, busca aliados en zonas de interés de Estados Unidos para tener oportunidad de atacar por la retaguardia, de ahí, su estrecha colaboración con Cuba, Nicaragua, Bolivia y la Venezuela de Hugo Chávez y Nicolás Maduro.

    Teherán ha usado los recursos del país para forjar fuerzas que impongan su voraz apetito de poder en todas partes, como lo evidencian las acciones de Hezbolá, la organización joya de los ayatolas, opera como milicia armada y partido político; los hutíes, en la costa occidental de Yemen que atacan a los aliados de Occidente con los recursos que Irán les suministra y también a Hamas, que recibe armas y financiamiento del mismo patrón.

    *Pedro Corzo es periodista cubano

  • La Mediación: el escudo silencioso contra la escalada del conflicto en El Salvador

    La Mediación: el escudo silencioso contra la escalada del conflicto en El Salvador

    La justicia tradicional suele intervenir cuando el tejido social ya se ha roto y el daño está hecho, el denominado control social formal. Sin embargo, desde la criminología moderna, sabemos que la verdadera prevención del delito y de la violencia radica en desactivar las tensiones antes de que escalen. En El Salvador, esta respuesta temprana, pacífica y estructurada tiene un vehículo claro: la mediación. Lejos de ser una simple «ruta secundaria» legal, es una herramienta poderosa de cohesión social que, respaldada por datos duros, se consolida como un pilar indispensable para nuestro sistema de justicia.

    En el marco de la reciente clausura de la Semana de la Mediación y la conmemoración de su Día Nacional, la Procuraduría General de la República (PGR) ratificó su papel protagónico como el ente rector que impulsa esta cultura de diálogo en el país. Durante este espacio de reflexión desde el corazón del Centro Histórico de San Salvador sobre el acceso a la justicia, el Procurador General, Licenciado René Escobar, presentó la Rendición de Cuentas de la Procuraduría Especializada de Mediación y Conciliación.

    Como analistas de la conflictividad, solemos buscar que las políticas públicas se sostengan en la evidencia, y las cifras expuestas por la institución son contundentes. Entre 2022 y 2026, el país ha brindado casi 75,000 servicios en materia de mediación. Este volumen no es solo un dato o número en el discurso, es el reflejo directo de la confianza de una población que ahora reconoce en el diálogo facilitado una opción viable, rápida y segura para la solución de sus controversias.

    El impacto material es igual de revelador: las mediaciones con acuerdo han logrado un monto económico acumulado que supera los 15 millones de dólares, representando un beneficio directo para la economía de los usuarios y un ahorro invaluable en el desgaste del aparato judicial tradicional, no es un monto menor estimado lector es altamente significativo el trabajo de la PGR.

    Estos resultados son el fruto de 27 años de trabajo ininterrumpido de la PGR. A través de la ponencia «La Mediación en El Salvador: Evolución Institucional, Acceso a la Justicia y Construcción de una Cultura de Paz», el Procurador René Escobar detalló cómo la institución sigue generando alianzas estratégicas para formar profesionales capaces de promover la resolución pacífica de conflictos, acercando la justicia a la cotidianidad del ciudadano.

    El modelo salvadoreño no solo se apoya en su madurez institucional, sino que tiene la vista puesta en la innovación. La inclusión de la conferencia «Mediación y Nuevas Tecnologías», a cargo del Dr. Marco Rossi, director del Laboratorio de Inteligencia Artificial, Innovación y Tecnología de la Universidad de Tucumán (Argentina), demuestra un entendimiento claro de que la modernización es el siguiente paso. Integrar herramientas tecnológicas en la mediación potenciará su eficiencia y garantizará que este servicio vital llegue a más rincones del país.

    Fue significativo y de mucha satisfacción escuchar las intervenciones de los representantes de la Universidad Evangélica de El Salvador UEES por medio del maestro Bolívar Aguirre coordinador de la licenciatura en ciencias jurídicas la presentación del modelo de simulación de mediación mediante el uso del Metarveso, que combina la realidad virtual y la realidad aumentada con entornos tridimensionales, una apuesta de la UEES de alta innovación para la educación superior, y faltaba una noticia mas que propicia en el marco del mes de la mediación, se anunció el primer diplomado en Mecanismo Alternativos de Solución de Conflictos MASC que tiene respaldo y apoyo internacional se encuentra ya a disposición de la sociedad salvadoreña, iniciará el 17 de octubre 2026 en modalidad semipresencial los días sábados, con tres módulos y facilitadores certificados en mediación.

    Por cierto, la UEES recibió un reconocimiento por parte de la PGR por impulsar la mediación desde dicho centro de educación superior y continuar en el proceso de formación de facilitadores externos, siendo recibido la distinción por medio de la señora vicerrectora académica Dra. Mirna García de González y el señor decano de Ciencias Jurídicas maestro Marcos Martínez

    Como experto en criminología y formado en mediación, sostengo y promuevo en todos los medios de comunicación que puedo una premisa fundamental: cada conflicto resuelto en una mesa de mediación es un litigio evitado, una relación comunitaria salvada y, potencialmente, un acto de violencia prevenido. La mediación no es una justicia alternativa de segunda categoría; es la justicia preventiva del futuro. Los datos demuestran que El Salvador está en la ruta correcta, transformando el paradigma punitivo por uno donde la palabra y el acuerdo son los verdaderos constructores de la paz.

    *Por Ricardo Sosa / Doctor en Criminología / Mediador certificado / @jricardososa 

  • La historia de resiliencia de una caficultora

    La historia de resiliencia de una caficultora

    Berta Clementina Eguizábal Aguirre nació en Tacuba el 31 de diciembre de 1929, ese año fue la Gran Depresión en Estados Unidos. En El Salvador, hubo en esa época, una gran pobreza. En ese año las exportaciones del café salvadoreño eran el 90%; sin embargo, los precios internacionales del café se desplomaron inmediatamente, eso provocó miseria y desempleo.

    Clementina era la mayor de 10 hermanos y sus padres tenían que salir adelante a pesar de las vicisitudes. Esa señora bien vestida y elegante quien le dio un cambio a su vida desde muy joven. Su sonrisa era única, su mirada fuerte y su elegancia era auténtica. A su sonrisa se le sumaba su tez morena suave y sus ojos color avellana. Nunca salía de la casa sin estar bien arreglada. Era una de sus principales características. Su conversación era como la de aquellas señoras de alcurnia, su forma de sentarse, de manejar su lenguaje no verbal y su sonrisa, eran su fórmula perfecta para no aburrirse en las tertulias.

    En finca San José, ubicada en Concepción de Ataco, solo se cosechó café clase bourbon, así en otras fincas que tenía en Tacuba y Santa Catarina Masahuat. La historia de la caficultura ha tenido también periodos de vacas flacas y gordas. Cuando la caficultura tiene precios bajos y muchas cosas no marchan bien, es momento de ser resilientes. Los precios internacionales y plagas como la roya han hecho que la caficultura ya no sea la principal fuente de exportación del país.

    Tacuba fue el lugar en donde viví con mi madre. Solo éramos los dos, ya que mi padre, Rafael Alfonso López Calderón, murió cuando yo tenía apenas 5 meses. Mi madre se la pasaba todo el día ocupada, es que, sabía hacer un sinfín de cosas. Cuando íbamos a la finca era como ver una película de una mujer emprendedora.

    Con respecto a la gastronomía degusté el exquisito pan torta, empanadas y otras exquisiteces que provenían de las manos de mi madre. Por cierto, en la finca, yo le ayudaba a llevar las casolejas para el horno artesanal que estaba ubicado atrás de aquella gran casa de finca. Aún tengo impregnado ese rico olor del pan que se expandía por la cordillera cafetalera. Los cafetales eran testigos. Además, sabía hacer variedad de jaleas y dulces.

    Mientras esperaba que la cosecha de café diese el punto exacto, en el transcurso del año confeccionaba vestidos, no era una modista exclusiva para una clase social en específico. La máquina de coser marca Singer era la que rompía el silencio en Tacuba y en la finca San José, ya que tenía dos. Cuando alguien se dedica a la caficultura también se puede aprovechar la leña, frutales y maderables, entre otras bondades.

    La caficultora tenía muchas amistades, yo degustaba de las frutas que le llevaban sus amigas de los cantones del pueblo. Siempre les atendía con un café. Hablando de café, ella me preparaba en las mañanas un exquisito café con leche. Era parecido al capuchino.

    El rubro del café es igual que una empresa, se debe tener primero a una persona que sea el que dirija, en este caso le llama “el mandador”, quien es como el gerente. Sabe de todos los trabajos que se deben realizar en el año en la finca. Clementina Eguizábal de López, tenía un librito para hacer cuentas, sabía todos los trabajos que se realizan en una finca durante el año. Gracias a Clementina, muchos de sus familiares salieron adelante, les echó la mano. Eso, gracias a la bonanza de la caficultura.

    La emprendedora observó que la variedad de café bourbon no era resistente a la roya y otras plagas, fue que cosechó variedad Pacamara. La resiliencia también aplica con las consecuencias que conlleva el cambio climático.

    Cuando tomé las riendas, me inscribí a un diplomado de Mayordomo de fincas cafetaleras impartido por el extinto PROCAFÉ. Lo importante es continuar la cuarta generación de caficultores. Al presente, con mi esposa y mis tres hijas seguimos cosechando café. Clementina falleció el 15 de septiembre de 1994, a quien le juré cuidar lo que a ella tanto le costó cultivar.

    *Fidel López Eguizábal,  Docente e investigador Universidad Nueva San Salvador

    fidel.lopez@mail.unssa.edu.sv 

     

  • De vacío a crisol

    De vacío a crisol

    En un nivel fundamental, es la física cuántica la que desplazó a la palabra de origen latino vacivus o vacío, la cual  significa desocupado o sin contenido. Sin embargo, la evolución y el avance de la ciencia, son las que van determinando la perspectiva del universo que nos rodea. La eterna búsqueda por  la comprensión del mismo, es un camino que no acaba, puesto que muy probablemente, aun no conocemos todo lo que realmente existe.

    Una mirada en modo micro, puede darnos la idea sobre lo que realmente es el vacío. Siendo, una física moderna la cuántica, la cual estudia el comportamiento de la materia y la energía a escalas atómica y subatómica; y nos dice que el vacío como tal, es la falta de energía más baja posible.

    De este modo, ¿cuantas veces entrelazamos nuestra parte sensorial ante una ciencia precisa y exacta?  Muchas. Porque aunque no hay cantidad exacta que revele de cuantas partículas de átomo faltan  en un lugar donde solía estar una persona o cualquier otro ser vivo, y ya no se encuentra, para nosotros está vacío y no existe forma de suplantar; pues seguramente cada partícula en el Universo es

    Irrepetible, pues venimos siendo únicos y así partimos.

    Comprendemos que casi todo es cuantificable científicamente, pero ¿Cuántos átomos deberían existir para no enredarnos en las hebras de la nostalgia y entender que el vacío no existe como tal, pese a que este ocupa un lugar en nuestra alma? No lo sé.

    Talvez esa parte sensorial será necesario evolucionar, pero no creo que pueda llegar a ser medida por ningún método. Calcular cuánto amor, cuanto olvido, cuanto dolor hay en una sola persona, serian inconmensurables y sin embargo las mismas tienen manifestaciones físicas, son energías  pero jamás sabremos medirlas y menos aún, predecirlas como causa y efecto.

    Desde este punto de vista, para expresar que hay un vacío paradójicamente debe haber algo en baja frecuencia, pero debe estar allí para que sea medible; por lo tanto y a diferencia en carácter sensorial humano, no es necesario saber cuánto sentimos para saber que lo sentimos.

    El vacío, lejos de ser una condición emocional negativa que se asemeja a ausencia, pérdida o abandono, es en realidad lo que fue y ya no lo es, algo cambio, mutó y por eso no puede contabilizarse, así como no se mide el sentir que es tan particular como cada individuo lo es y el impacto que en su psiquis tiene.

    También el vacío es una oportunidad. Ante esa nostalgia podríamos ser un recipiente que tiene la posibilidad de ser llenado de nuevo, de algo diferente, probablemente de mejor contenido; y fundirse como un crisol ante el universo que tampoco se encuentra vacío, aunque lo parezca a nuestros ojos.

    *Ivette María Fuentes Cortez, Abogada

    Ivettemaria.fuentes@gmail.com