Categoría: Opinión
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El fraude castrista
Aun antes de imponerse el sistema totalitario en Cuba, la nomenclatura castrista impulso falsas narrativas heroicas sobre las cuales fue cimentando el sistema de control absoluto vigente, labor que han cumplido con extrema eficiencia para pesar del pueblo cubano y desgracia de nicaragüenses, bolivianos y venezolanos, cuyos lideres resultaron ser tan farsantes como los Castro.Esas mentiras, todas grandiosas, como la heroica participación de Fidel Castro en el asalto al cuartel Moncada, el desembarco, léase naufragio, del Granma, y las engañosas epopeyas militares en la Sierra Maestra y Cristal en las que los hermanos Castro imaginativamente derrocharon genio militar y coraje personal, fueron la sinfonía sobre la que orquestaron una trama colosal sustentada en funcionarios, militares y represores que eran presentados como ciudadanos probos, servidores desinteresados que servían a la Patria cuando en realidad eran delincuentes que solo procuraban su beneficio personal mientras aplastaban a la ciudadanía.Desgraciadamente una cantidad notable de partidarios del totalitarismo castrista se creyó ese cuento. Algunos pudieron haberse identificado con la propuesta con absoluta sinceridad y en el aciago presente que viven estar completamente frustrados al ver los resultados por los que hasta encarcelaron y mataron, mientras, otros, la mayoría, apostaron a ganar, conscientes de las tropelías de las que eran cómplices escogiendo no ver las prisiones atestadas, menos, escuchar el retumbar de los paredones.Fueron muchos los deportistas de diferentes campos, así como individuos destacados en profesiones, artes y oficios que rechazaron generosas ofertas de una vida mejor y de éxitos profesionales porque creyeron, quizás, sinceramente, que estaban construyendo una sociedad justa y equitativa, una ingenuidad que los tiene sumidos en una vida miserables en la que no disfrutan de los más elementales derechos, sin dejar de padecer una degradante miseria, otros, siguen cumpliendo el rol de su elección: verdugosLos primeros responsables de la tragedia cubana han sido los que prestaron servicios políticos, militares y represivos en el totalitarismo. Ellos, actuaron conscientemente contra los derechos de sus conciudadanos y participaron activamente en la destrucción de los valores cívicos.Sin embargo, el principal soporte del sistema cubano han sido los militares y despues, a gran distancia, los cuerpos represivos y de espionaje internacional junto al servicio diplomático.Desde el mismo año del triunfo de la insurrección, 1959, los militares asumieron el control, mientras los civiles eran desplazados. La sociedad se militarizo, los comandantes se convirtieron en ministros. En estas más de seis décadas en las filas castrense solo ha habido una defección enmarcada en una gran interrogante, el caso Arnaldo Ochoa, lo que demuestra una estabilidad y fidelidad no igualada en otros organismos, incluyendo el ministerio del Interior.Los apetitos hegemónicos de los Castro siempre fueron satisfechos por sus militares que, de manera encubierta, o actuando como gendarmes internacionales, intervinieron en tres continentes sin que produjeran un cuestionamiento a los dictados del tirano.Siempre han mostrado disciplina, deseo de servir, una mística de gloria y una invariable obediencia al máximo líder, sin embargo, un trabajo recientemente publicado en el Miami Herald y otros medios certifica que el acatamiento servil del generalato cubano no es producto de convicciones éticas o políticas, sino que los generales de la Isla son simples mercenarios que solo procuran su enriquecimiento personal y el de sus familiares.Según el informe los militares cubanos, a través del monopólico Grupo de Administración Empresarial, S.A, GAESA, controlan activos que ascienden a $18.000 millones, de dólares.El grupo, explota sectores claves de la economía como el turismo, finanzas, la construcción y el transporte, manteniendo una presencia importante en el resto de la economía cubana. Según el informe, GAESA genero $2100 millones de ganancias solo en el primer trimestre del 2024, siendo, según estos documentos la empresa estrella, el Cimex, compañía que desarrolla diligencias minoristas, además de actividades en la banca y el comercio internacional, alcanzando ingresos de 2,100 millones de dólares.Estos sujetos que nunca podrán argüir ignorancia o desinformación fueron los albañiles que suministraron los productos necesarios y la mano de obra imprescindible para la construcción del totalitarismo. Fueron ellos quienes en las fiebres extremistas comprendieron que cuando su jefe, el condotiero Fidel, exclamo la consigna, “el futuro es del socialismo”, en realidad repetía una consigna de una película de piratas, “Toma lo que puedas, no des nada a cambio”, así han hecho en estos 66 años, robar y matar.*Pedro Corzo es periodista cubano -

El Salvador ante el debate de un sistema nacional autónomo de hospitales
Un Sistema Nacional Autónomo de Hospitales es un modelo de organización del sector salud en el que existe una red nacional de hospitales públicos gestionada por un ente autónomo con personaría jurídica y presupuesto propio, financiado independientemente.
Esta recién pasada semana, nuestra asamblea legislativa recibió correspondencia originada en el Ministerio de Salud, a iniciativa del presidente de la república, con una iniciativa de ley al proyecto de Decreto Legislativo que contiene Ley de Creación de la Red Nacional de Hospitales que tiene por objeto crear la Red Nacional de Hospitales, como entidad de Derecho Público descentralizada, con autonomía en la administración de su patrimonio y en el ejercicio de sus funciones. Según hace entrever el documento, la propuesta de ley ha sido diseñada y elaborada por la oficina de la presidencia y remitido al ministro de salud para que gestione su aprobación por la asamblea legislativa.
¿Cuál es la implicación de la creación de esta red autónoma de hospitales?
Crear una red nacional autónoma de hospitales implica transformar profundamente la manera en que un país organiza y administra su atención hospitalaria. Supone centralizar la red en una sola institución pública con autonomía, pero con presencia en todo el territorio. En el caso de El Salvador, aunque en el papel la institución se presenta como un ente autónomo, existen elementos que limitan esa autonomía.
Al revisar el documento, se observa que la entidad estará dirigida por una junta directiva que, si bien se plantea como independiente, en la práctica queda fuertemente vinculada al Ejecutivo: tanto su presidente como su director son nombrados directamente por el presidente de la República, y además el ministro de Salud forma parte de dicha junta. Esto significa que el 60% de sus integrantes (3 de 5) estarán bajo la influencia directa de la Presidencia, lo que reduce sustancialmente la autonomía institucional que se pretende establecer.
A nivel mundial existen diversos países que organizan sus sistemas hospitalarios bajo este modelo, aunque en la mayoría de los casos se trata de redes centralizadas y no de instituciones autónomas. En América Latina, sin embargo, destaca un ejemplo singular: Costa Rica. La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) constituye un modelo nacional y autónomo que ha logrado asegurar la cobertura universal. No obstante, enfrenta también desafíos importantes, como las listas de espera, la sostenibilidad financiera y la rigidez burocrática.
¿Qué ventajas ofrece la creación de este modelo de organización?
Entre las ventajas más comunes que presenta este modelo frente a otros sistemas de organización se encuentra una mayor eficiencia operativa. La autonomía permite a los hospitales tomar decisiones con mayor rapidez en aspectos clave como la gestión de recursos, la contratación de personal y la adquisición de equipos. Asimismo, facilita la adaptación a las necesidades específicas de las distintas regiones geográficas cubiertas.
Los hospitales autónomos también tienen la capacidad de implementar innovaciones y adoptar nuevas tecnologías con mayor agilidad, lo que contribuye a mejorar la calidad de los servicios. A ello se suma una mayor flexibilidad financiera, ya que pueden generar ingresos propios —por ejemplo, mediante la prestación de servicios privados o a través de asociaciones estratégicas—, lo que reduce su dependencia de presupuestos estatales rígidos.
¿Qué desventajas presenta la creación de este modelo de organización?
Pese a sus beneficios, la implementación de un sistema nacional autónomo de hospitales también conlleva una serie de desafíos. Uno de los principales es el riesgo de generar estructuras administrativas demasiado complejas, que pueden derivar en burocracia excesiva y lentitud en la toma de decisiones.
Otro punto crítico es la sostenibilidad financiera: en contextos de alta informalidad laboral o bajos niveles de recaudación, la dependencia de aportes tripartitos o de ingresos propios puede resultar insuficiente para cubrir los crecientes costos hospitalarios.
Asimismo, la concentración de la red en una sola entidad puede dar lugar a un monopolio estatal, lo que reduce la presión competitiva para mejorar eficiencia y calidad. A esto se suma la posibilidad de injerencia política indirecta en la designación de autoridades o en las decisiones estratégicas, aun cuando el sistema se presente como autónomo.
Finalmente, al tratarse de la única red hospitalaria nacional, el exceso de demanda puede generar listas de espera prolongadas y dificultades en el acceso oportuno a servicios especializados.
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José Esperanza Suay: el primer economista salvadoreño
El 11 de agosto se conmemora en El Salvador el Día del Economista, una fecha que invita a reflexionar sobre quienes, desde una perspectiva profesional, han contribuido más a hacer una mejor gestión de los recursos económicos del país. La pregunta sobre quién fue el primer economista salvadoreño resulta particularmente relevante, sobre todo porque la Facultad de Economía de la Universidad de El Salvador fue fundada apenas en 1946. La respuesta nos conduce a una figura notable y poco recordada: José Esperanza Suay (1874-1951), un migueleño que abrió camino en el estudio y la práctica de la economía mucho antes de que existieran estructuras académicas locales para su enseñanza.
Suay residió en Francia entre 1894 y 1897, y nuevamente entre 1900 y 1907. En ese período estudió en la Universidad de La Sorbona, donde se graduó en altas finanzas, convirtiéndose en el primer salvadoreño con formación universitaria en economía. Durante su estancia en París fue canciller del Consulado General de El Salvador, y más tarde, entre 1907 y 1909, ejerció como cónsul general en Liverpool, Inglaterra. Estos años en Europa le permitieron familiarizarse con sistemas financieros y administrativos avanzados, experiencia que posteriormente aplicaría en su larga carrera como servidor público.
A su regreso a El Salvador en 1909, inició una trayectoria casi ininterrumpida en la Hacienda pública. Fue tesorero general de la República en 1911, subsecretario de Hacienda en 1914 y secretario de Hacienda por primera vez en 1915. En 1916 y 1917 presidió el Tribunal Superior de Cuentas, antecedente de la actual Corte de Cuentas de la República, y volvió a ocupar la cartera de Hacienda y Crédito Público entre 1918 y 1921, así como entre 1927 y 1931. También tuvo un papel destacado en organismos internacionales, como presidente del Comité Financiero Permanente Panamericano en 1915 y de la Alta Comisión Financiera Interamericana en 1920. En el ámbito empresarial fue fundador de la Cámara de Comercio de El Salvador ygerente de la misma entre 1935 y 1944 y creador de la revista El Economista, pionera en la divulgación especializada en el país.
Su pensamiento y gestión estuvieron marcados por un firme compromiso con las finanzas públicas equilibradas, la transparencia y la probidad. Creía que la honestidad del personal administrativo era condición indispensable para sanear las finanzas públicas. Por ello, al asumir nuevamente el Ministerio de Hacienda en 1927, estableció tres principios rectores: la selección de un personal honesto y capacitado, el equilibrio del presupuesto y la reorganización del sistema tributario para que las cargas fiscales fueran distribuidas de manera más justa. Estas ideas se tradujeron en reformas concretas: abolió la exoneración de impuestos a comerciantes, impulsó la Ley de Matrículas de Comercio en 1928, reformó las aduanas con nuevas tarifas y estableció nuevos impuestos.
En 1929 promovió la creación de la Auditoría General de la República y de la Auditoría de Hacienda, instituciones que nacieron precisamente para vigilar la recaudación de impuestos y garantizar el uso correcto de los fondos públicos. Fue un paso decisivo para institucionalizar la transparencia en la gestión fiscal. En 1930 lideró la promulgación de la Ley Orgánica del Presupuesto, destinada a ordenar el gasto público y evitar erogaciones innecesarias. Ese mismo año impulsó la creación del Banco Hipotecario, con el propósito de fortalecer al sector cafetalero, base de la economía nacional en ese entonces.
Suay fue también un defensor de la justicia tributaria. Criticó duramente la dependencia casi absoluta de los impuestos indirectos, que representaban hasta el 95 por ciento de los ingresos estatales, por considerarlos injustos y antidemocráticos, ya que recaían con más fuerza sobre los sectores menos favorecidos. Insistió en que el país debía avanzar hacia impuestos directos más progresivos y equitativos, adelantándose a debates que aún hoy mantienen plena vigencia. En momentos de crisis, como en 1930, fue enfático al señalar la necesidad de diversificar la economía y apostar por la industrialización, con el fin de reducir la dependencia del café.
Su compromiso en favor del ordenamiento económico lo llevó a enfrentar poderosos intereses. Durante su segunda gestión en 1918, cuando, por iniciativa suya, se decretó que solo circulara moneda fraccionaria legal del país para poner orden al caos monetario que provocaba la libre circulación de otras monedas, desató la furia de quienes se beneficiaban del desorden. Su casa fue atacada y recibió amenazas, sin recibir la protección debida del gobierno. Ante esta situación presentó su renuncia y se trasladó a Guatemala con su familia. A pesar de las dificultades, nunca renunció a sus principios y años más tarde volvió a ejercer funciones en Hacienda, siempre fiel a la idea de que la disciplina fiscal y la honestidad eran pilares insustituibles de la gestión pública.
José Esperanza Suay no solo fue el primer economista salvadoreño por su formación académica en La Sorbona, sino también un pionero en la formulación de políticas fiscales modernas. Su insistencia en la transparencia, la disciplina financiera y la justicia tributaria lo convierten en una figura de referencia. Además, fue de los primeros en advertir que la economía nacional debía diversificarse y apostar por nuevas industrias, superando el monocultivo del café.
Recordar su legado en el Día del Economista es un acto de justicia histórica. Suay dedicó más de tres décadas al servicio público, dejando un ejemplo de integridad, visión de futuro y compromiso con la transparencia que sigue siendo una fuente de inspiración en un país que todavía enfrenta desafíos fiscales y económicos profundos. Honrar su memoria significa también reconocer que, sin probidad ni honestidad, ninguna política económica puede sostener en el tiempo el desarrollo de una nación.
*William Pleites es director de FLACSO El Salvador
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Desafío STEAM, mujeres en ciencia, una apuesta estratégica de la DNES
Desde la criminología, la educación se considera una de las herramientas más poderosas para la prevención del delito. Y no solo la educación en su sentido más básico, sino aquella que es accesible, de calidad y que, sobre todo, empodera. Por eso, la noticia de la inauguración del Proyecto STEAM para las mujeres en la ciencia y el arte, una iniciativa de la Dirección Nacional de Educación Superior-DNES con el apoyo y en conjunto con la Universidad Salvadoreña Alberto Masferrer-USAM, no es un evento meramente académico: es un acto de seguridad ciudadana en sí mismo.
En un país como El Salvador, donde la violencia —especialmente la que afecta a niñas y mujeres— ha sido un flagelo constante e histórico, es fácil caer en la trampa de pensar que la única solución es el combate frontal contra el delito o las leyes en sí mismas. Sin embargo, la evidencia criminológica demuestra que las estrategias más efectivas son aquellas que abordan las causas estructurales del problema. La falta de oportunidades, la exclusión social y la desigualdad de género son, en muchos casos, factores precursores para la criminalidad y la victimización.
Aquí es donde iniciativas como STEAM (ciencia, tecnología, ingeniería, arte y matemáticas) adquieren un valor incalculable. Al empoderar a más de dos mil bachilleres con habilidades en estas áreas, no solo se les está abriendo la puerta a futuros profesionales exitosos, sino que se les está ofreciendo una alternativa sólida y esperanzadora a entornos de riesgo. Una joven con un proyecto de programación, con una idea de diseño industrial o con la pasión por la investigación científica, tiene menos probabilidades de ser absorbida por dinámicas violentas o ser víctima de una cultura machista.
Este proyecto va al corazón de la prevención social. En lugar de esperar a que el delito ocurra para reaccionar, se invierte en el potencial humano desde la base. Se rompen estereotipos de género que históricamente han limitado a las mujeres a ciertas carreras, estigmatizando profesiones y se les equipa con herramientas para ser agentes de cambio y liderar. Se les enseña a pensar de forma crítica, a resolver problemas complejos y a colaborar. Estas son habilidades que no solo se aplican en un laboratorio o una oficina de ingeniería; son habilidades fundamentales para construir una sociedad más pacífica y equitativa.
La Dirección Nacional de Educación Superior que lidera el doctor Christian Aparicio ha sido fundamental en este esfuerzo de transformación de la educación superior, en su discurso en el evento del pasado fin de semana felicitó, animo, motivo, entusiasmo a las estudiantes a continuar en una carrera universitaria en las áreas STEAM, pero que además los esfuerzos de la DNES conectan a más de 7,000 estudiantes generando una amplia red de oportunidades y apoyo, convencido que se abren grandes oportunidades para que mujeres salvadoreñas se dediquen en breve a la investigación científica. Un gran trabajo del doctor y su gran equipo de trabajo.
Por su parte, la USAM, universidad acreditada, demuestra su alta responsabilidad social y su compromiso por continuarformando generaciones que transformen el país y ofrece todos los recursos, experiencia, amplias y modernas instalaciones,laboratorios de primer nivel, conocimientos, un plantel de docentes especializados para que sean profesionales ganadoras e integrales, agentes de cambio y bendición a nuestra Nación y al mundo por medio de sus amplios convenios, donde una mujer, la doctora Daysi Carolina de Gómez es la rectora
La seguridad de una nación no se mide solo por la ausencia de criminalidad, sino por la presencia de oportunidades. Cada mujer que se desarrolla en una carrera STEAM es un paso más hacia un El Salvador donde la inteligencia, la innovación y el talento, y no la violencia, sean los verdaderos pilares de nuestro progreso. La inauguración de este proyecto es una señal alentadora, un recordatorio de que la batalla por un país más seguro se libra también en las aulas y en la mente de las jóvenes. Es una inversión inteligente y una apuesta decidida por el futuro. El pensamiento pedagógico de Alberto Masferrer promovió una educación integral, conectada con las realidades y necesidades de la sociedad, promoviendo valores como la justicia social y la equidad, solidaridad, como una herramienta poderosa para el desarrollo humano y transformación social. El desafío STEAM es una excelente oportunidad para lograrlo.
- Ricardo Sosa es doctor y Msc. en Criminología @jricardosa
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El desafío pendiente: trabajo doméstico en El Salvador
Las trabajadoras domésticas en El Salvador son, sin duda, una fuerza esencial en la vida cotidiana de miles de familias. Sin embargo, su contribución sigue siendo, en gran medida, invisible y poco reconocida en términos de derechos laborales y protección social. La realidad actual evidencia una deuda histórica con este sector, que merece atención, respeto y acciones concretas.
De acuerdo con cifras del Ministerio de Trabajo y Previsión Social, al cierre de 2023 se contabilizaban más de 140 mil personas empleadas en labores domésticas remuneradas. No obstante, solo un 5 % de ellas se encuentra inscrito en el Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS), lo que significa que la mayoría de estas trabajadoras realiza su labor sin acceso a servicios básicos de salud y sin garantías mínimas de protección.
El marco legal salvadoreño contempla disposiciones específicas para regular el trabajo doméstico. El Código de Trabajo, entre los artículos 76 y 86, establece derechos como el pago de salario, descansos, vacaciones, licencias, indemnizaciones y la entrega de constancias mensuales por parte del empleador. La Constitución también reconoce expresamente estos derechos, resaltando que el tipo de trabajo no debe ser motivo para excluir a nadie de la protección laboral.
Pese a esto, existe una brecha considerable entre la normativa y su aplicación real. La ambigüedad en temas como la jornada laboral o la informalidad en la contratación contribuye a que muchas trabajadoras no tengan claridad sobre sus derechos ni la posibilidad de hacerlos valer. A esto se suma la ausencia de mecanismos efectivos de fiscalización por parte del Estado.
La jurisprudencia de la Sala de lo Constitucional ha brindado algunas interpretaciones importantes sobre este tipo de empleo, especialmente al aclarar el sentido del artículo 80 del Código de Trabajo, que señala que quienes se dedican al servicio doméstico no están sujetos a horario fijo. Esta disposición, mal entendida, ha sido utilizada como excusa para prolongar las jornadas más allá del límite legal sin el correspondiente pago adicional.
Es fundamental distinguir entre flexibilidad de horario y abuso laboral. La jornada diurna, según la legislación vigente, no debe exceder las 8 horas diarias ni las 44 semanales, en la jornada diurna o de 7 horas diarias y 39 horas semanales, en la jornada nocturna. Cualquier tiempo extra, ya sea en horario diurno o nocturno, debe ser remunerado con recargo. Esta norma aplica sin importar si la trabajadora se hospeda en el hogar del empleador o se traslada a su residencia diariamente.
La relación laboral entre empleador y trabajadora doméstica es una de dependencia (Subordinación, salario como contra prestación por el servicio prestado, y demás caracteristicas de laboralidad). El trabajo que realizan —limpieza, cocina, cuidado de niños o personas mayores— está directamente ligado al bienestar de las familias, pero no genera lucro para el empleador. Aun así, esto no debe ser excusa para negarles condiciones laborales dignas.
Organizaciones como ORMUSA han sido enfáticas en señalar la urgencia de impulsar reformas que garanticen protección social efectiva, la afiliación obligatoria al ISSS, el reconocimiento del trabajo de cuidados como una labor con valor económico y la implementación de mecanismos que aseguren el cumplimiento del marco legal existente.
Este es un momento clave para que El Salvador avance hacia una cultura de mayor justicia laboral. Las trabajadoras domésticas no pueden seguir siendo vistas como «ayuda» informal, sino como trabajadoras con plenos derechos. Reconocerlas y protegerlas desde la ley, y sobre todo desde la práctica, es una tarea inaplazable.
Es necesario promover la ratificación del Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), establecer un salario mínimo específico para el sector, garantizar su inclusión en la seguridad social y promover una campaña estatal que eduque tanto a empleadores como a trabajadoras sobre sus deberes y derechos, acciones que están acorde con la política publicitada por el Ministerio de Trabajo respecto de formalizar ciertos sectores productivos.
El trabajo doméstico es un pilar de la economía de cuidados. Fortalecer su regulación no solo mejora la vida de quienes lo ejercen, sino que impacta directamente en la calidad de vida de los hogares que dependen de este apoyo. Es tiempo de dar el paso y reconocer este trabajo con justicia y dignidad.
A la luz de lo anterior, considero que enfrentamos un desafío estructural en el ámbito del trabajo doméstico remunerado, y requiere voluntad política, compromiso institucional y sensibilidad social superarlo. Porque cuando un país protege a quienes cuidan, también está cuidando su propio futuro.
*Jaime Solís es abogado experto en derechos laborales
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Sobre la democracia y otros temas
“El sistema de gobierno más perfecto, es aquel que produce mayor suma de felicidad posible, mayor suma de felicidad social, y la mayor suma de estabilidad política”, afirmaba Simón Bolívar en su discurso ante el Congreso de Angostura el 15 de febrero de 1819, que fuere publicado cinco días después por el Correo del Orinoco, periódico fundado por el mismo Bolívar en 1818.
Tal como en su Carta de Jamaica de 1815, Bolívar al presentar su proyecto de Constitución para ser evaluado por el Congreso allí reunido, hizo una interpretación antropológica sobre las diferencias conceptuales político-sociales entre el hombre hispanoamericano, el europeo y el americano del norte. Entre ellas las que se plasman en los proyectos políticos de cada una de las tres realidades culturales.
Rechazó, en consecuencia, tanto las monarquías europeas como el modelo federal estadounidense adoptada en 1787, para ser copiadas en los textos legales hispanoamericanos (él nos denominó “Americanos por nacimientos y Europeos por derecho. Más bien un compuesto de Africa y América, que emanación de Europa”) pero al propio tiempo advierte que: “Solo la Democracia, en mi concepto, es susceptible de una absoluta libertad”. Y, para citarse con Montesquieu en el Espíritu de las Leyes, “estas deben ser propias para el pueblo que se hacen”…he aquí el Código que debemos consultar, y no el de Washington”.
Su punto fue que cada región, cada país debe darse el cuerpo de leyes que les rija según su realidad cultural, geográfica, económica y antropológica. Esa es la síntesis de su discurso, dado que los legisladores venezolanos se inclinaban por un sistema federal al estilo de la América del norte, más teórica que apegados a la realidad del combate por la independencia.
Por ello su proyecto de constitución no se sustentó en los dogmatismos de aquél entonces, sino en la realidad cultural o antropológica de la América hispana, diferente a la europea monárquica y a la americana federada anglosajona del norte. En lo que no vacila Bolívar es en que la Democracia es consubstancial con la libertad, y en el concepto de la soberanía popular, que legitima el mandato del poder público.Ya retomando el siglo XXI y la realidad de nuestra América, observamos que es obvio que nos hemos organizado en repúblicas y no en monarquías. Aunque existen monarquías constitucionales, como la española o la británica, por ejemplo. En ellas la soberanía reside en el pueblo, en el electorado. Son monarquías constitucionales, donde el reinado representa la unidad nacional, bajo la figura de Jefe de Estado, como lo fue la Reina Elizabeth en el Reino Unido, o el actual Rey Felipe VI en España.
Son todas monarquías constitucionales, donde el gobierno real del país lo ejerce un Presidente o Primer Ministro, según el caso. En el primero, Felipe González fue elegido Presidente del gobierno español por las Cortes de España (el Congreso bicameral), o por un Primer Ministro en el Reino Unido, nominado por la Cámara de los Comunes del Parlamento Inglés.
En definitiva son democracias tal como la entendemos, porque es el pueblo, el elector quién elige a sus representantes, y estos, a su vez, al Primer Ministro o Presidente del Gobierno. Es en realidad una elección en segundo grado, pero se hace en nombre del soberano que es el ciudadano, el elector. Son democracias en definitiva. A diferencia del reinado de Arabia Saudita, por ejemplo, cuyo rey no es nominado ni seleccionado por los ciudadanos sino que es una dinastía reinante, no elegida por el pueblo ni limitado su poder por lapsos de tiempo.
En fin, es otro tema, pero viene al caso porque lo que nos identifica como democracia es el ejercicio de la soberanía nacional, que reposa no en un territorio donde la ejerce, o en un parlamento o Asamblea Nacional, sino en el pueblo, en el ciudadano, en el elector.
Y cómo se evidencia y ejerce esa soberanía, pues bajo la única forma conocida posible, mediante el voto. El elector, el ciudadano elige a sus representantes, al Poder Legislativo, y directamente a su Presidente; delega su poder, su soberanía, por razones prácticas de conducción de la cosa pública a través del Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo; normalmente el judicial es elegido en segundo grado, desde el Poder Legislativo
El ciudadano, el elector, es el mandante; por eso al Presidente se le llama igualmente Primer Mandatario, para que ejecute un plan de convivencia nacional que fue consultado y el elector decidió otorgárselo.
Al finalizar el lapso acordado para ejecutar ese mandato (previsto en la Constitución respectiva), se regresa a una nueva consulta popular, para que el soberano decida renovarle su confianza o no. Esta puesta en escena viene al caso porque a raíz de la última reforma constitucional realizada por la Asamblea Nacional de El Salvador, en la cual se extiende el periodo presidencial de cinco a seis años, y permite el ejercicio de dos períodos consecutivos se pasa a la reelección indefinida, hasta que el elector decida retirarle su confianza.
La otra reforma importante fue el retiro de El Salvador del Parlamento Centroamericano. Este Parlamento regional nació como una iniciativa del Grupo de Contadora (México, Venezuela, Colombia y Panamá) surgido a raíz de las diferentes guerras internas de Centroamérica, en particular, las de Nicaragua, Guatemala y El Salvador, que contó con el apoyo de la Comunidad Europea, como un instrumento de encuentro, diálogo, paz y desarrollo regional en democracia.
Se instaló formalmente en la ciudad de Guatemala en 1991, con la totalidad de los países centroamericanos, incluyendo a Panamá y teniendo posteriormente como miembro observador a la República Dominicana. Fue una época de esperanza, democratización, y de retiro a los cuarteles de los fuerzas armadas.
No obstante, con el tiempo, la elección de diputados al Parlacen, se fue convirtiendo en una satisfacción de compensaciones políticas, más que de posturas y decisiones regionales convenientes para la región, por lo que ha venido perdiendo el empuje inicial y los objetivos para el cual fue creado.
Resulta sí una carga económica burocrática para los centroamericanos, un nuevo foro de diálogos y buenas intenciones. Solo baste observar el panorama regional, Nicaragua es una dictadura abierta, Honduras está asociada al régimen venezolano, declarado hoy su presidente como piedra angular del narcoterrorismo regional, Guatemala, controlado por sectores económicos comprometidos en la corrupción administrativa que impiden la reforma del estado, Panamá deseosa de salirse de ese compromiso, pero una antigua decisión del Supremo Tribunal se lo impide, y El Salvador que acaba de substraerse de ese compromiso que quizás cumplió su cometido inicial, pero que hoy aparece deslucido y costoso para los respectivos presupuestos.
La reforma constitucional que acaba de hacer la Asamblea Nacional de El Salvador contó con el voto afirmativo de 57 de los 60 miembros que la integran. Esto es, prácticamente la totalidad de la Asamblea Nacional, elegida libremente por el elector, el soberano, el mandante. No hay duda alguna de ello.
Por su parte, el Presidente Bukele fue votado en 2019 por amplia mayoría, sacó más votos que Arena y el Frente Farabundo Martí juntos, y más votos que todos los candidatos de todos los partidos nacionales que compitieron. En el 2024, prácticamente corrió solo pues obtuvo el 84.7% de los votos electorales, seguido por el candidato del FMLN “El chino” Flores con el 6.35% y en tercer lugar, Joel H. Sánchez Maldonado de ARENA con el 4.7% de los votos. Se podría analizar las causas de este fenómeno electoral que irrumpió con fuerza indiscutible en El Salvador, pero no alcanza para este comprimido análisis.
Recientemente un amigo me acotaba que en general, la expectativa de la oferta de la democracia defraudó al electorado hispanoamericano que, a partir de la década de los sesenta y setenta, constituyó una expectativa de paz y progreso individual y nacional, que ahora busca o intenta nuevas formas de satisfacer esas necesidades, quizás más apegadas a las realidades visualizadas por El Libertador, en cuanto a que no somos Europeos ni Americanos del Norte. Es para profundizar, pero no es el objetivo de este escrito.
Lo cierto es que con estas reformas constitucionales introducidas por el parlamento salvadoreño, se abre a la posibilidad de una nueva reelección para el actual presidente salvadoreño Nayib Bukele Ortez, (nacido en 1981), si el electorado le reitera su confianza.
He leído y oído infinidad de análisis, unos más profundos que otros, que señalan a Bukele como un nuevo dictador; que la reelección indefinida es un retroceso y conduce a la dictadura, que no es conveniente en ningún caso, la reelección; y otras observaciones semejantes. Todas ellas me llevaron a reflexionar sobre el alcance de estas opiniones, prejuiciadas o no.
Me paseo por algunos mandatarios conocidos y estimados y me topo por ejemplo con la figura presidencial de Felipe González de España, reelegido tres veces consecutivas, y quien no quizo aceptar una cuarta, porque estaba cansado, según dijo. Y Felipe González llevó a España a la Unión Europea, a la OTAN, hizo la reconversión industrial, y en el primer Congreso del Partido Socialista siendo Presidente, logró que los asambleístas retiraran de sus estatutos, el carácter marxista del PSOE.
Margareth Thatcher “La Dama de hierro”, gobernó el Reino Unidos entre 1979 y 1990, y no ha sido superada en sus éxitos económicos y control social. Helmut Kohl fue Primer Ministro de la Confederación alemana entre 1969 hasta 1976 y Canciller de la Federación Alemana entre 1982 al 1988; fue el responsable del éxito económico de la Alemania de post Guerra, y de la unificación de las dos Alemanias.
Por ello, me animé a preguntarles si la no conveniencia de la reelección en la América hispana se debía a razones meramente étnicas. Y luego sobre sus conceptos de soberanía en democracia; además, sobre cuál era la razón conceptual del por qué la elección indefinida para legisladores o concejales no era objetable, pero sí la presidencial. En realidad, es el soberano quien decide, no los prejuicios bien o mal fundamentados.
Si la nación salvadoreña valora que está siendo dignificada, alentada a respetar el orden jurídico, a recibir una educación formal conforme a los tiempos que corren, la libertad de circular libremente por el territorio nacional sin miedo, con seguridad, y que hay trazado un objetivo nacional incluyente, pues es el soberano el que decide quien debe ser su mandatario, cómo ejecuta ese mandato y cuanto tiempo le otorga. Claro, hablamos de procesos electorales transparentes y, hasta el presente, ni ahora con Bukele ni antes con Arena o el FMLN, se ha gritado ¡fraude!.
Lo que suceda en el futuro, no es caso hacer predicciones, ya la nación, los electores, dirán cómo y qué hacer en caso de insatisfacción. Hay que respetar la voluntad popular, no los prejuicios, premoniciones o deseos individuales los que decidan. Mientras, apuesto por el ejercicio pleno de la democracia, como la entendió Bolívar y, por la libertad y prosperidad del pueblo salvadoreño, se lo merece.
*Juan José Monsant Aristimuño es un exdiplomático venezolano, fue embajador de Venezuela en El Salvador
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Sociedad, familia y educación
Existe una relación interrelacionada entre sociedad, familia y educación, tal parece que es un sistema en donde los seres humanos, desde que nacemos, vamos conviviendo con cada uno de ellos.
La familia es el primer acercamiento de formación con el que se enfrenta el ser humano. Los padres de familia son los responsables de proporcionar todo lo indispensable y necesario a sus hijos y, por ende, enseñar educación y valores. Cada ser humano irá adoptando gustos y preferencias en su vida.
Es fundamental analizar el tipo de familia en el que crece cada ser humano. En un mayor porcentaje, el carácter y personalidad dependen la forma de la crianza de parte de los padres de familia. En El Salvador, muchos hogares son disfuncionales. Eso hace que los hijos se críen con sus abuelos u otros familiares. En el seno familiar es en donde se forjan las mejores mentes, es en donde se pulen a las personas, es en donde se aprende muchas cosas para luego ponerlas en práctica en la sociedad. Muchos no tuvieron la oportunidad de crecer en un hogar funcional; sin embargo, fueron personas de bien.
Con respecto al sistema educativo salvadoreño, el cual se ha transformado, ha cambiado aquellos años en los que el maestro tenía total autoridad, se le decía autoritario, castigador, represivo por su forma de corregir, por su forma de enseñar. Nada ni nadie podía decir nada, nadie podía protestar. El mismo padre de familia estaba satisfecho de que a su hijo se le reprendiera, que se le castigase por portarse mal. Era una clase magistral, los alumnos se sentaban y escuchaban por horas al maestro. Era una didáctica estilo conductista, no se aplicaba el constructivismo. Actualmente, con las reformas leyes educativas, todo cambió.
En pleno siglo XXI existe una generación de cristal a la cual no se le puede decir nada, ellos tienen su modus vivendi, expresan sus emociones y pensamientos. En este caso, los padres de familia también son parte de esta nueva generación, suelen tener más sobreprotegidos a los hijos y no anhelan tratar a sus hijos como los trataron a ellos; hacen hasta lo imposible para darles todo lo que ellos no tuvieron. Cada sociedad es diferente y cada época también.
El ámbito social y cultural determinará cómo será el hijo en el futuro. Los padres de familia deben de enseñar a sus hijos valores, urbanismo y civismo. Lo anterior es la base relevante para criar a hijos exitosos, amables, empáticos y dispuestos a dejar a un mundo mejor.
La sociedad es la última etapa en la que el ser humano se ve envuelto, es acá en donde el niño empieza a experimentar la socialización, hace amistades, se comunica, utiliza la inteligencia emocional, etc. El niño, en su subconsciente ya sabe lo que es bueno y lo que es malo. Luego, ya con una madurez aprendida, sabrá cómo actuar. En la psicología del desarrollo o psicología evolutiva, estudiada por Jean Piaget y otros investigadores, estudia los cambios psicológicos y conductuales de los seres humanos desde la niñez hasta la vejez. Por lo tanto, el ser humano va adquiriendo aprendizajes durante su proceso de vida. Es en donde pone en práctica los vínculos emocionales, empáticos e inteligencia emocional.
El ser humano saldrá de su hogar, allá de él si se convierte en un ser bueno, colaborador, exitoso y que deje un mundo mejor. O, al contrario, sea una bazofia en la sociedad. Ser malo o bueno está también en qué tipo de amistades se tengan en la vida.
No es fácil estudiar al ser humano. Es complejo. Eso sí, en cada etapa de la vida irá aprendiendo, irá comportándose según las reglas y leyes. La sociedad, la familia y la educación están íntimamente ligadas y son la base en donde los seres humanos nos desenvolvemos a diario.
*Fidel López Eguizába, lDocente e investigador Universidad Nueva San Salvador
fidel.lopez@mail.unssa.edu.sv
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Romero siempre vigente
Óscar Arnulfo fue el segundo hijo de Santos Romero y Guadalupe Galdámez. Vino al mundo el 15 de agosto de 1917, día de la asunción de la Virgen María. Esa fecha también la festejo personalmente, por la llegada al mundo de mi tercera hija hace apenas catorce años. Hermosa casualidad pues, además de coincidir la celebración de ambos nacimientos sin importar años y distancias, esta me terminó de convencer de algo muy personal: no me equivoqué al hacer lo que he hecho a lo largo de mi existencia y que continuaré haciendo durante el resto de la misma. Todavía más, con el camino que escogieron transitar sus hermanas. Pero no se trata de hablar de mí sino de los tiempos terriblemente convulsos que ahora vivimos en este nuestro terruño, para reflexionar desde el mensaje y el ejemplo romerianos sobre sus peligrosas dimensiones y consecuencias.
No digo que eso hubiera dicho hoy monseñor Romero, pero intento inspirarme en lo que él dijo e hizo para decir yo lo siguiente. Creo que estaría recibiendo ‒con las puertas abiertas y sus brazos fraternos extendidos‒ a las familias de las personas inocentes encarceladas sin respetar sus garantías judiciales, a quienes se les niega el respeto de reglas precisas del debido proceso tras haber sido capturadas a lo largo de los más de tres años que ya dura el régimen de “excepción”; también acogería compasivamente a las familias de las que han sido detenidas o son perseguidas por razones políticas.
Pienso que además estaría con el “alma partida” al escuchar “el amargo llanto de madres viudas y niños huérfanos que, entre inconsolables sollozos” y sin “explicaciones estudiadas”, le “narraban el cruel atropello y lamentaban la orfandad en que se les había dejado”. Eso se lee en la carta que le envió al coronel Arturo Armando Molina, otro de los presidentes fraudulentos y autoritarios que registra nuestra historia, tras la masacre en el cantón Tres Calles perpetrada el 21 de junio de 1975. Atropellos y orfandades que hoy perjudican irreparablemente a las familias de las personas fallecidas en prisión.
También, seguro, le habría reclamado al Estado individualizar las investigaciones precisas, los juicios debidos y los merecidos castigos de los responsables de los horrendos crímenes cometidos en el marco de la violencia pandilleril, como lo demandó en su momento al condenar a los culpables del terrorismo tanto gubernamental como guerrillero. “Nunca voy a defender yo –proclamó el 13 de noviembre de 1977– ni nadie católico puede defender la injusta violencia, aunque proceda del más oprimido. Siempre será una injusticia si traspasa los límites de la ley de Dios”.
Actualmente estaría desaprobando, que no les quede duda, tanto el “orden” económico como el político y el social por las injusticias que generan. Ello, en sintonía con lo que expresó en su homilía del 24 de julio de 1977, en la cual además estableció que la Iglesia no podía callar ante eso. Si cerraba los ojos y enmudecía frente al sufrimiento de su feligresía sumida en la pobreza y la represión, sería cómplice del conformista enfermizo y pecaminoso de quienes padecían esa realidad y no se rebelaban; también de aquel que fomentara ese adormecimiento para favorecerse. Demandaría a la Iglesia que presidía desde su sentir, la libertad de decir la verdad de lo que estaba ocurriendo sin importar ser perseguida; lo anterior, diría ‒como lo dijo en su momento‒ es “una cuestión de vida o muerte para el reino de Dios en esta tierra”.
Nuestro santo en algún momento, siendo el cuarto jerarca de la Arquidiócesis metropolitana, recordó una “comparación sencilla” que le compartió un campesino. Al meter la mano sana en una olla de agua con sal, le manifestó este, no pasa nada; “pero si tiene una heridita, ¡ay!, ahí le duele”. Y si la Iglesia es fiel a su mandato, reflexionó Romero, termina siendo esa sal que en un país como el nuestro ‒con muchas y muy hondas heridas‒ es natural que arda y mucho. Por querer ser fiel a ese legado, ahora se escuchan temerarias voces amenazantes contra el cardenal Gregorio Rosa Chávez; también hasta censuran al, para mi gusto y el de más gente, tímido arzobispo José Luis Escobar Alas.
San Romero de América incomodaría al poder afirmando que “el mal es muy profundo en El Salvador” y de no entrarle en serio a “su curación”, constantemente seguiremos cambiándole nombres pero continuará “siempre el mismo mal”. ¡Cuánta razón tenía y tiene! Al día de hoy, ese mal continúa siendo profundo y profundizándose. Ahora se están repitiendo y renovando, denunciaría sin tapujos, “los atropellos de una autoridad abusiva”.
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Uno tiene que estar vivo, pero siempre, asegurarse comprensivo
Existo, luego asisto al poema viviente y me presento, con la sorpresa de reencontrarme y de sentirme algo vivo, en este ámbito cruel, siempre en continuo combate. Precisamente, la vida no es sino un constante caudal de oportunidades para sobrevivir, pero que no debe asustarnos, porque tras el ocaso siempre llega el crepúsculo con su energía vivificante. Lo primordial es que la humanidad bregue unida, respetándose mutuamente, para poder colaborar cada cual desde su quehacer, construyendo comunidades menos divididas y más integradoras, forjando la concordia y exigiendo un porvenir justo, ecológico y equitativo. Aquí en la tierra, que lo sepamos todos, la voz de cualquier corazón andante, por débil que nos parezca, debe ser oída y considerada.
Nuestra misión es única, nadie la puede suplantar. Por mucho poder que tengan otras voces, nuestras singulares ideas forman y conforman la mejor alianza armónica, cuando se vierte pasión en la entrega, y no interés mundano. De ahí, la importancia de abrirse corazón a corazón entre análogos. Quizás necesitemos entrar en sanación mística para ausentarnos del aburrimiento y de la mediocridad, acercándonos más entre nosotros, que es lo que realmente nos da felicidad. Aprovechemos, pues, los días para estar y ser satisfechos. Únicamente nos hallamos, mientras nos rejuvenecemos. La edad no cuenta, por tanto. Es cuestión de trabajar los diversos momentos, de valorar nuestros sueños, de hacer valer nuestros andares, aunque incluyan el negro.
Una supervivencia armonizada se sustenta en la regeneración de cada amanecer y se sostiene en la comunión de latidos, que forman comunidad de hogar y vida, a la que no se puede dar marcha atrás, ya que uno existe y cohabita en una calle de único sentido, la de ir hacia adelante. Es cierto, que al pulso caritativo le falta autenticidad, una necesidad de verdad (y de bondad) que no podemos ignorar y que debe, cuando menos interrogarnos, para volver a estremecernos y a enternecernos. Removerse y moverse es tan vital como ineludible para alzar los ojos, mirar a lo alto y despojarnos de mundo. Desde luego, la sociedad tiene la obligación de volverse más humanitaria y fraterna. Comprar, acumular, consumir no es suficiente; precisamos de otros platos más donantes y menos egoístas.
No olvidemos que el vínculo más esencial que tenemos en común es que todos vivimos en una casa común, en un planeta en el que todos respiramos el mismo aire y por el que todos estamos de paso. En consecuencia, nada de lo que sea condescendiente puede resultarnos extraño, máxime en un orbe globalizado como el actual. Sea como fuere, y ante el asombro de restablecernos cada día, con el gozo de sentir que existo para los demás, hacen que la pertenencia y la participación, encuentren espacio y reciban estímulos, al ser una especie híperconectada, a pesar de las desconfianzas que puedan surgir y de que la inteligencia artificial no se desarrolle y regule de manera inclusiva, ética y ecuánime. Pensemos, por tanto, que ningún ser es un ser por sí mismo y para sí.
Somos parte de un todo, una genealogía a la que nos toca evitar la espiral del caos. Realmente, el ser humano vive de los cambios y su manantial de realidades, moran en el corazón. Necesitamos cuidados y mucho amor, que es de lo que nos nutrimos, para poder transitar y que descanse el dolor que nos lanzamos entre sí. Los testimonios vivientes del espíritu bienhechor son más que símbolos de supervivencia, acciones que nos convocan a prevenir guerras, defender la dignidad humana y a garantizar que las tragedias del pasado no vuelvan a repetirse. Aprendamos la lección, perseveremos en la erradicación de las armas, con la voluntad del entendimiento, antes de que crucemos un umbral sin retorno. Es maravilloso estar vivo, aunque duela salvaguardarse benigno. ¡Vivámoslo!
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La justicia tarda, pero llega a Chilanga
A veces la justicia tarda, pero llega. A eso de las 4:00 de tarde del miércoles 4 de julio de 2018, Fernando Coreas, de 70 años de edad, se encontraba descansando en su vivienda junto a su esposa María Albertina López, de 65 y su hija Marlene Coreas López, de 31, cuando fueron atacados a balazos por pandilleros de la MS-13 que rodearon la vivienda. Los tres murieron en el acto ocurrido en el caserío Quebrada Onda, en las cercanías del cementerio de Chilanga, departamento de Morazán.
El crimen fue planificado contra un agente de la Policía Nacional Civil (PNC) que estaba destacado como investigador en La Unión y que gozaba de licencia, pero al no encontrarlo en la vivienda los criminales decidieron asesinar a su padre, su madre y su hermana. Un sobrino de cuatro años resultó lesionado.
Siete años después un Juzgado Especializado contra el Crimen Organizado de San Miguel realizó el juicio contra siete de los imputados, contra quienes encontró suficientes evidencias de su participación en el triple crimen contra los tres adultos y el homicidio en grado de tentativa contra el niño, por lo cual les condenó a diferentes penas de prisión.
A José Antonio Díaz Guevara le impuso 100 años de prisión, pues fue el autor material e intelectual del crimen. Para Díaz la condena es una nimiedad si se toma en cuenta que en noviembre del año pasado fue condenado a 229 años por otros homicidios, extorsión agravada y agrupaciones terroristas. Es decir, este sujeto ya tiene una condena de 329 años de cárcel.
Por su participación en el triple homicidio también fueron sentenciados a 28 años de cárcel Fredy Noé Ramírez Blanco y Ruendy Jonathan Hernández Vásquez. Ambos fueron juzgados en ausencia y son prófugos de la justicia. Ojalá que tarde o temprano sean apresados para que paguen por sus crímenes.
También fueron condenados José Wilfredo Flores Martínez, Wilson Alexis Ponce Vásquez y Santos Guadalupe Villalta Vásquez, los dos primeros a 20 años de prisión y el último a ocho años. Además, enfrentan otros delitos, entre ellos organizaciones terroristas, extorsiones y otros homicidios.
Otro pandillero condenado por el triple crimen que conmocionó a toda la población salvadoreña es José Gerber Rodríguez Coreas, que recibió la sentencia de 20 años en la cárcel. Este pandillero, suma ahora 70 años de cárcel, ya que en abril del año pasado fue condenado a 50 años de cárcel porque junto a otros pandilleros participó en el doble horrendo homicidio de Rudy Joseth Martínez Márquez, de 23 años y su pareja Aracely Cecibel Rosa Sánchez, de 22. Este crimen ocurrió a eso de las 2:00 de la tarde del domingo 10 de diciembre de 2017 en el caserío Los Ventura del cantón la Joya del Matazano, siempre en Chilanga.
Por la muerte de la joven pareja, a la que interceptaron en una vereda, vendaron de los ojos y amarraron de pies y manos y luego mataron salvajemente a golpes con rocas y palos para posteriormente enterrarlos en una fosa clandestina descubierta tres días después, también fueron condenados los pandilleros José Antonio Díaz Guevara, César Eliseo Díaz Amaya, José Miguel González Fuentes, José Alfredo Álvarez Vigil, José Aníbal García, Javier Ventura Cruz, Marvin Antonio Cruz, Kevin Francisco Vásquez, Edwin Geovany Ventura y Cristian Eduardo Cardona Sánchez. Todos pagaran 50 años de prisión que los salvadoreños vamos a patrocinar con nuestros impuestos.
A los jóvenes los mataron porque sencillamente se negaron a ser parte de la pandilla que mantenía en zozobra las áreas urbana y rural de Chilanga y a la pareja de ancianos y a su hija por su relación consanguínea con el agente policial. Motivos fútiles que generaron el repudio nacional y que culminan con sentencias que a pesar de todo no llenan el vacío dejado por las víctimas ni el dolor de perder a seres queridos.
A veces la justicia tarda, demasiado tiempo, pero finalmente llega. Estos cinco homicidios en Chilanga, terminaron con condenas, que los buenos ciudadanos aplaudimos por justas y necesarias. No se trata de odio o una sed de venganza, sino de que los criminales paguen por su maldad. Las leyes y la justicia deben aplicarse a todos por igual, sin sesgos ni ataduras.
Ningún crimen debe tener edad para extinguirse o proscribir, la justicia debe aplicarse tarde o temprano para quienes han cometido masacres, homicidios, feminicidios, secuestros, desapariciones forzosas, violaciones sexuales, extorsiones, estafas, hechos de corrupción, desplazamientos obligados y toda clase de delitos graves. Los criminales, tarde o temprano, deben ser juzgados siguiendo el debido proceso.
*Jaime Ulises Marinero es periodista