Categoría: Opinión

  • Fracturas del castrismo

    Fracturas del castrismo

    Todo parece indicar que el férreo control social establecido en Cuba por los hermanos Fidel y Raúl Castro, heredado por el inepto Miguel Diaz Canel se está resquebrajando, aunque es justo decir que no es exclusiva consecuencia del coraje de los opositores, sino por la ineficiencia crónica del sistema que ha acumulado durante 66 años fracasos y errores sin fin.

    En conversación telefónica con Guillermo Fariñas, Santa Clara, Cuba, premio Sajarov 2010 y líder del Foro Anti totalitario Unido, FANTU, describió que a pesar de la represión cuyo resultado es el crecimiento constante de la población penal por causas políticas, la ciudadanía está asumiendo una conciencia más precisa de sus derechos reclamando a la dictadura los espacios que le corresponde.

    Según Fariñas en base a esos reclamos su organización ha establecido un numero de temas cuyos militantes promueven en las colas que inevitablemente el pueblo está obligado a hacer para resolver cualquier situación, particularmente, las relacionadas con alimentos y medicinas.

    Uno de los temas es la incumplida promesa del castrismo de restaurar la Constitución de 1940 que garantizaba una sociedad abierta con respeto pleno a las prerrogativas del ciudadano. Nos dijo que es un caso prácticamente desconocido por las nuevas generaciones, que han estado sumidas en una ignorancia absoluta del pasado.

    Otro asunto que llevan a las colas y son abordados como si fueran conversaciones fortuitas es la farsa que encarno Fidel Castro durante los primeros meses del triunfo insurreccional negando que pretendiera establecer un régimen comunista, haciéndole notar a las personas que la dictadura se estableció con mentiras y falsas promesas, un ambiente que se ha perpetuado en el tiempo.

    Cuenta el dirigente opositor que tiene categóricamente prohibido viajar a la capital del país, que otro de los asuntos que inducen los militantes en las colas es el de la violencia, planteando que la insurrección conducida por los Castro recurrió al terrorismo durante toda su gestión y que en consecuencia están invalidados moralmente para cuestionar a cualquier persona que recurra a la intimidación para atacar el gobierno, ya que el terrorismo no se convierte en bueno porque promueva el socialismo.

    Otro aspecto interesante que cuentan a los individuos en las filas como si fuera casual, es que la inmensa mayoría de los que combatieron el castro comunismo en los años iniciales de la revolución y aun después, provenían de las filas revolucionarias porque habían sido defraudados por la farsa instrumentada por los Castro para eternizarse en el gobierno.

    Las tituladas Misiones Internacionalistas en África son ampliamente abordadas, explicándoles a las personas que no eran actos reales de solidaridad, sino la manera que Castro compensaba la ayuda económica y militar proveniente de la Unión Soviética, usando a los cubanos como “carne de cañón”, enviándolos a combatir a ese continente donde murieron miles de soldados y otros han sido abandonados en la miseria más extrema.

    Dos de las mayores falsedades del régimen castrista son la gratuidad de la medicina y la educación. Los militantes de FANTU exponen que desde el año 1962, a todos los trabajadores se les quita directamente un 11, 1 % de sus salarios netos, en base al Decreto-Ley 147/1962, despojo que cubre también la Seguridad Social, condición que tampoco hace esta una regalía del totalitarismo.

    Los privilegios en alimentos y bienes que reciben los miembros de las fuerzas armadas y del ministerio del interior son abordados en las colas, además de las razones que no permiten la existencia de otros partidos políticos, agregando que la actual crisis energética pudo haberse evitado si durante el periodo de auge del chavismo en Venezuela, 2001-2016, se hubieran usado los enormes préstamos financieros entregados por el presidente de Hugo Chávez en la remodelación de las estructuras tecnológicas de las termoeléctricas cubanas.

    Cuenta Guillermo Fariñas que por llevar estos temas a las colas varios militantes de FANTU están en prisión, entre ellos, Oscar Sánchez Madan, Coordinador Político del Consejo Nacional del FANTU y residente en el municipio Matanzas, Pedro Luis Fernández Peralta, Coordinador del FANTU en el municipio “Diez de Octubre”, provincia de La Habana y Amaury Díaz García, Coordinador Municipal del FANTU en la ciudad de Sancti Spíritus.

  • El ejercicio debería ser una opción de primera línea contra la depresión

    El ejercicio debería ser una opción de primera línea contra la depresión

    En algún momento de mi vida los tonos fríos verdes y azules, melancólicos y sombríos, dominaban mis días. Los días oscuros y helados del invierno canadiense proponían una monotonía gris, que acentuaba mi tristeza y aislamiento. Pasaba los días somnoliento y sin energía, pero eso sí, el deseo por el azúcar se acentuaba. Dos inviernos tarde en realizar que mi humor de esos días estaba relacionado con el frio y la ausencia de sol. En este caso se trataba de un Trastorno Afectivo Estacional (TAE). Es un tipo de depresión que ocurre en ciertas estaciones del año, generalmente en otoño e invierno, cuando hay menos luz solar. No es de extrañarse entonces, porque decidí vivir en el oriente de nuestro país, frente al mar. En esta región de nuestro país siempre hay sol, invierno y verano.

    En mi familia Rosales la enfermedad mental es bastante prevalente. Y existe una tendencia persistente al aparecimiento de signos y síntomas depresivos. Las tonalidades y colores psicológicos en nuestra familia son amplios y diversos, y en algunos casos extremos, paralizantes. Conocer tus humores, como enunciaba Hipócrates, es crucial en este tipo de situaciones. En mi caso, cuando el humor de bilis negra me invade, yo sé que tengo que incrementar mis niveles de ejercicio para contrarrestarlo. Y eso, a través del tiempo me ha funcionado. Verdad o mentira, uno se alinea con lo que le funciona.

    ¿Como es que las nubes aun cuelgan sobre ti? Le pregunta Claudio a Hamlet, en una clara muestra del periodo de depresión que sufría dicho personaje de Shakespeare. La depresión, uno de los desórdenes psiquiátricos de magnitud epidémica en nuestros tiempos (afecta al 5% de los adultos en todo el mundo), es un trastorno complejo con múltiples causas que pueden variar de una persona a otra. Entre sus múltiples causas podemos encontrar factores biológicos (desequilibrio en neurotransmisores, genética, alteraciones hormonales), factores psicológicos (traumas pasados, patrones de pensamiento negativo, baja autoestima), factores ambientales (estrés crónico, falta de apoyo social, consumo de sustancias), factores médicos (enfermedades crónicas, efectos secundarios de medicamentos).

    La depresión suele ser el resultado de una combinación de estos factores por ello las terapias más exitosas y sostenibles no suelen ser las terapias farmacéuticas. La depresión es mas frecuente en mujeres que en hombres. Se estima que el 6% de mujeres adultas y el 4% de los hombres adultos la padecen. Puede afectar a cualquier persona, pero es más común en jóvenes, ancianos y personas expuestas a situaciones de estrés, perdidas o abuso.

    El impacto que tiene la depresión sobre la salud publica de países y del mundo es de una magnitud importante, es la cuarta causa de discapacidad a nivel mundial, medida en años de vida saludables perdidos. Sin embargo, muy a pesar de ser un problema de salud publica importante mas de la mitad de las personas con depresión no reciben tratamiento, cifra que puede llegar al 90% en países en vías de desarrollo. Por lo general, los tratamientos para la depresión se centran principalmente em dos grandes áreas: la psicoterapia y la medicación antidepresiva.

    Cuando la intensidad de la depresión es profunda se llega a utilizar la terapia electroconvulsiva y la hospitalización. Estos tipos de tratamiento son en nuestro país inaccesibles para la mayoría de nuestra población, no solo por su costo sino por el limitado numero de profesionales expertos en esta área de la salud. Sin embargo, estudios recientes parecen apoyar lo que yo descubrí hace muchos años. Correr diariamente mejoraba mi estado de animo y mis niveles de energía.

    Un meta-análisis publicado en el 2018 en el American Journalof Psychiatry, que incluyo 218 estudios y mas de 14 mil participantes encontró que el ejercicio físico es tan eficaz como la psicoterapia y los medicamentos antidepresivos para tratar la depresión. Otro estudio publicado en British Journal of SportsMedicine en el 2020, sugiere que el ejercicio debería ser una opción de tratamiento de primera línea contra la depresión. Mas recientemente un estudio publicado en JAMA Network Open reportó que las personas que caminan 7.000 o más pasos por día reducen 31 % el riesgo de depresión, aunque los beneficios sobre los síntomas depresivos ya se manifiestan a partir de los 5.000 pasos diarios.

    ¿Como es que las nubes aun cuelgan sobre ti? Siete mil o más pasos previenen tratamientos caros con psiquiatras o psicoterapeutas y no esperes que te lo cuenten en las consultas médicas.

  • Trump versus Harvard, la autoridad moral que falta en este pleito

    Trump versus Harvard, la autoridad moral que falta en este pleito

    Es insensato promover buenas causas por medios insensatos.

    Y es justamente lo que Donald Trump hace cuando despotrica contra Harvard exigiendo que la universidad haga lo que él dice.

    Si la injerencia política en el sistema privado de educación superior fuera la mejor solución a los problemas que ese sistema provoca, entonces no habría necesidad de la educación privada; bastaría con que los Gobiernos sucesivos dictaran cada plan de estudios, controlaran los procesos de admisión y asumieran la administración de los campus.

    Pero, por mucho que el Gobierno federal lo subsidie, no es así como funciona el sector educativo en Estados Unidos, cuya independencia debe ser defendida como garantía de eficacia, contribución social y objetividad académica.

    Es ilusorio creer que todo funcionará mejor con la intromisión de la Casa Blanca, sea la de hoy o la de mañana.

    Pero haciendo a un lado las desatinadas formas del presidente Trump, muchas de las críticas que se vienen haciendo al llamado circuito de universidades élite de EE UU (también conocido como Ivy League) tienen bastante fondo y merecen un debate amplio.

    Es muy llamativo, por ejemplo, que desde hace un tiempo sea precisamente Harvard el alma mater peor evaluada por los estudiantes estadounidenses cuando se les pregunta sobre un principio tan fundamental como la libertad de expresión.

    La encuesta permanente de College Pulse y la Fundación para los Derechos y la Expresión Individual (FIRE, por sus siglas en inglés) viene colocando a la prestigiosa entidad educativa de Massachusetts como la última —ojo al dato: ¡la última!— de entre más de 250 instituciones similares en relación a la protección y promoción de la libertad de sus alumnos para externar lo que piensan.

    Este resultado adquiere relevancia si tomamos en cuenta que el sondeo abarca a más de 58.000 estudiantes y que esa baja calificación de la antigua Universidad de Cambridge se debe a situaciones tan alarmantes como el ataque a la reputación de quienes se atreven a alzar la voz frente al discurso dominante, la predisposición de las autoridades a elegir determinado perfil ideológico (en evidente detrimento de otros) para los oradores que acceden al campus e incluso la tolerancia de la protesta violenta, dentro y fuera de las clases, si se realiza en contra de ciertos asuntos.

    Pero quizá la peor noticia que aborda esta encuesta es la del recurso a la autocensura.

    Los estudiantes americanos, para evitarse problemas cuando dentro de las aulas se abordan temáticas polémicas –en particular el aborto, el “género”, el control de las armas y los llamados “derechos de los colectivos trans”–, prefieren callar antes que emitir sus opiniones personales.

    La escasa reflexión alrededor de algo tan preocupante habla mal del país que se ufana de las libertades alcanzadas por sus ciudadanos.

    Bien mirado, es sencillamente atroz que casi un 25% de los universitarios, según la medición, afirme que guardar silencio es la mejor alternativa a la posibilidad de una discusión serena y argumentada.

    Todas estas cosas deberían ser atendidas por las autoridades de Harvard por las mismas razones que les mueven hoy a enfrentar los disparates de Trump: su prestigio académico.

    Aquellos temas que, por su profunda naturaleza antropológica, deberían ser libremente discutidos en una cátedra, sus propios estudiantes les están diciendo que en realidad son “difíciles” a la hora de “mantener una conversación abierta y honesta dentro del campus”.

    También hemos de recordar que, todavía hace dos años, Harvard practicaba la “discriminación positiva por raza” en sus procesos de admisión, privilegiando con ciertas ventajas competitivas a los estudiantes en virtud de su origen étnico y no en relación a sus méritos estudiantiles.

    Este asunto fue zanjado por la Corte Suprema en un fallo muy bien explicado entonces (2023) por su presidente, el juez John Roberts —quien, por cierto, mantiene ahora una sorda pugna con Trump—, afirmando que discriminar positivamente a alguien por su ascendencia equivalía a discriminar negativamente a otro por la suya, en abierta contradicción con el principio de igualdad constitucional de la Decimocuarta Enmienda.

    El hecho de que, durante demasiado tiempo, una universidad tan afamada, entre cuyos graduados se pueden contar al menos a ocho presidentes de EE UU, haya funcionado con semejante disfuncionalidad es un antecedente de particular significancia.

    Minimizarlo no ayudará a cimentar la notoriedad de Harvard.

    Tampoco lo hace que se reclame a Trump, y con razón, sus recortes financieros a la educación superior, mientras por otra parte se ofrecen tibias explicaciones sobre el hecho de que, entre 2021 y 2024, potencias foráneas como China y Catar hubieran alcanzado la estratosférica suma de 29.000 millones de dólares en “donaciones” a las universidades estadounidenses, un monto que equivale a la completa financiación externa inyectada al sistema en los 40 años anteriores, según ha podido investigar el Network Contagion Research Institute.

    Y justamente por todo lo anterior es una verdadera lástima que Donald Trump, con su estilo grotesco y pendenciero, sea el primero en socavar la debida seriedad que merece un debate de este calado.

    El clima de represión de la opinión disidente es algo que debería preocupar a todos en Estados Unidos.

    Y Harvard, para ganar autoridad moral, tendría que ser un modelo de defensa de la libertad en sus propios recintos, donde los futuros profesionales no deberían aprender a poner bozal a sus pensamientos.

  • Las Sombras del Dinero: Entendiendo el Lavado de Activos

    Las Sombras del Dinero: Entendiendo el Lavado de Activos

    Desde esta columna, donde la lupa criminológica se posa sobre las entrañas del crimen organizado, hoy es imperativo hablar de un delito que, aunque carezca de la violencia explícita del homicidio o la extorsión, es la verdadera savia que nutre a las estructuras criminales más sofisticadas: el lavado de dinero y activos. Es un crimen sigiloso, complejo, que se esconde detrás de transacciones financieras y fachadas empresariales, pero cuyos efectos son devastadores para la economía, la gobernabilidad y la seguridad de naciones como la nuestra.

    Orígenes: La Necesidad de Limpiar el Dinero Sucio

    El lavado de dinero, en su esencia, nace de una necesidad fundamental de cualquier organización criminal exitosa: integrar el dinero ilícito en la economía legítima. Imaginen a un narcotraficante con millones en efectivo. ¿Cómo gasta ese dinero sin levantar sospechas? ¿Cómo lo invierte sin que las autoridades pregunten de dónde proviene? Históricamente, siempre ha existido la necesidad de «limpiar» el botín del crimen, pero la globalización, la tecnología y la sofisticación de los mercados financieros han transformado el lavado en una industria multimillonaria.

    Los orígenes modernos del concepto se remontan a la época de la Prohibición en Estados Unidos, donde los «gangsters» necesitaban justificar las enormes ganancias del alcohol ilegal. Se dice que Al Capone utilizó lavanderías (en inglés, «laundromats») como fachada para mezclar dinero limpio con dinero sucio, dando origen al término. Con el auge del narcotráfico a partir de los años 70 y 80, el lavado se convirtió en un desafío global, forzando a los países a crear legislaciones específicas.

    Delitos Previos: La Raíz del Lavado

    Es crucial entender que el lavado de dinero nunca es un delito autónomo. Siempre es un delito derivado, es decir, existe un delito previo (o «delito precedente») que generó los fondos ilícitos que se pretenden blanquear. Sin ganancias ilegales, no hay nada que lavar.

    Los delitos previos más comunes que alimentan el lavado incluyen:

    • Narcotráfico: Es, históricamente, la principal fuente de dinero ilícito a nivel global.
    • Extorsión y Secuestro: Delitos muy prevalentes en nuestra región.
    • Corrupción Pública: Sobornos, malversación de fondos, enriquecimiento ilícito.
    • Trata de Personas y Tráfico de Migrantes: Genera enormes ganancias para las redes criminales.
    • Fraude y Estafas: Especialmente las ciberestafas, que mueven grandes volúmenes de dinero.
    • Contrabando de Armas, Mercancías y Defraudación Aduanera: Genera flujos de efectivo difíciles de rastrear.
    • Evasión de impuestos: personas naturales y jurídicas que proporcionan servicios, ventas y no las facturan, emiten factura simple o no entregan nada, y llevan estilos de vidas que no pueden justificarse. O facturan un ingreso mínimo que no es real.

    Formas Más Usuales de Operar (Las tres sases):

    El proceso de lavado de dinero suele dividirse en tres fases interconectadas, diseñadas para separar el dinero de su origen criminal y darle una apariencia de legalidad:

    • Colocación (Placement): Es la fase inicial, donde el dinero en efectivo generado por el delito previo se introduce en el sistema financiero o económico legítimo. Esto puede hacerse a través de depósitos bancarios fraccionados (para evitar umbrales de reporte), compra de activos de bajo valor, o contrabando de efectivo a países con laxas regulaciones.
    • Estratificación o Encubrimiento (Layering): Una vez que el dinero está en el sistema, esta fase implica múltiples transacciones complejas y a menudo internacionales para disimular su origen. Se realizan transferencias electrónicas entre diferentes cuentas y jurisdicciones, se compran y venden instrumentos financieros, se invierte en negocios legítimos como fachada, o se utilizan empresas «fantasma» para mover el dinero, creando una maraña de transacciones que dificultan su rastreo.
    • Integración (Integration): Es la fase final, donde el dinero lavado se reintroduce en la economía como si fuera legítimo, una vez que su origen ha sido exitosamente ocultado. El dinero se utiliza para comprar bienes de lujo (inmuebles, vehículos, arte), invertir en grandes negocios, o financiar estilos de vida ostentosos, dando una apariencia de riqueza legítima.

    La Lucha en El Salvador:

    En El Salvador, la lucha contra el lavado de dinero y activos es crucial. Es la forma más efectiva de desfinanciar y desarticular las estructuras criminales y de corrupción. No basta con capturar a los criminales; es vital golpear sus finanzas. Los esfuerzos para fortalecer la Unidad de Investigación Financiera (UIF) de la FGR han sido enorme bajo la administración del señor fiscal general de la República licenciado Rodolfo Delgado Montes, la Superintendencia del Sistema Financiero y la cooperación internacional por medio de los convenios de la FGR son fundamentales para detectar, congelar y recuperar estos activos ilícitos.

    Existe una persecución penal eficiente, efectiva, audaz y técnicamente muy bien trabajada por el equipo de fiscales con el apoyo de la Policía Nacional Civil. Este delito no es solo cometido por el crimen organizado, sino también por personas oportunistas que sus ingresos y bienes inmuebles no son coherentes con sus declaraciones de renta.

    El lavado de dinero es el «talón de Aquiles» del crimen organizado. Entender cómo opera es el primer paso para combatirlo y proteger la integridad de nuestras instituciones y la economía de nuestro país. Es un crimen silencioso, sí, pero su estruendo destructivo resuena en cada acto de corrupción y en cada estructura criminal que financia.

    Por Ricardo Sosa, Doctor y máster en Criminología

    @jricardososa

  • Del debilitamiento del modelo de exportación de mano de obra a un nuevo modelo de desarrollo subregional para el norte de Centroamérica

    Del debilitamiento del modelo de exportación de mano de obra a un nuevo modelo de desarrollo subregional para el norte de Centroamérica

    La historia, la geografía y el tamaño de los países centroamericanos hacen que la integración sea no solo conveniente, sino necesaria para enfrentar desafíos comunes y aprovechar oportunidades que difícilmente podrían gestionarse de forma individual. Sin embargo, como señala el politólogo costarricense Rodolfo Cerdas, la consigna casi siempre ha sido: «ir solos cuando se puede y unidos cuando se necesita».

    A pesar del predominio de ese enfoque errático, hubo momentos clave en los que se apostó seriamente por la integración. El más relevante ocurrió entre 1950 y 1979, en el contexto del modelo de industrialización por sustitución de importaciones (MISI), que utilizó a la integración regional como una de sus principales estrategias. Concretamente, se creó una zona de libre comercio acompañada por un arancel externo común escalonado, protegiendo la naciente industria regional y facilitando el acceso a insumos clave. Este binomio —MISI e integración— logró avances notables: crecimiento económico, diversificación productiva, ampliación de mercados, expansión de infraestructura y fortalecimiento del empresariado, aunque con resultados dispares entre países.

    Ese proceso se interrumpió en los años ochenta, debido a las crisis económicas y los conflictos armados internos. Aunque formalmente se mantuvo el Tratado General de Integración Económica, todos los países lo incumplieron, perdiéndose buena parte de lo avanzado. Lo único rescatable de esa década fueron los acuerdos de pacificación regional, como Esquipulas I y especialmente Esquipulas II (1987), que también fue fundamental para reactivar el proceso de integración económica regional.

    Esta decisión de reactivar el proceso integracionista, sin embargo, se dio en pleno auge del modelo neoliberal, cuyo objetivo principal consistía en lograr tasas de crecimiento altas y sostenidas basadas en la ampliación y diversificación de exportaciones intensivas en el uso de mano de obra. En consecuencia, el papel de la integración ya no consistía en asegurar un mercado mínimo y cierta protección a las industrias regionales, sino en facilitar su inserción en los mercados globales. La lógica era simple: estimular y atraer inversión ofreciendo bajos costos, acceso a mercados ampliados y seguridad jurídica. En este nuevo contexto, los países también firmaron múltiples tratados de libre comercio, pero no como unión aduanera, con socios como México, Estados Unidos, Canadá, la Unión Europea, Chile, entre otros.

    Aunque hubo un auge del comercio intra y extrarregional, la promesa del «regionalismo abierto» pronto perdió su encanto al no generar los resultados esperados. El crecimiento fue desigual, la transformación productiva insuficiente y los beneficios mal distribuidos. Paralelamente, nuevos desafíos desplazaron el eje económico de la agenda integracionista: narcotráfico, violencia organizada, cambio climático y migración masiva.

    En el caso específico de los países del norte de Centroamérica (El Salvador, Guatemala y Honduras), las variables más dinámicas no fueron la inversión ni las exportaciones, sino las importaciones, la emigración y las remesas. Como resultado, al menos el 15% de la población originaria de estos países reside hoy en Estados Unidos, según estimaciones conservadoras basadas en encuestas complementarias al Censo de ese país. Además, en todos ellos, las remesas representan más del 20% del PIB y, en vez de ser economías exportadoras de bienes intensivos en el uso de mano de obra, se han convertido en economías de servicios sostenidas por el consumo y el envío de dinero desde el exterior.

    Pero ahora, este modelo económico sustentado en el binomio migraciones-remesas enfrenta una amenaza directa. Las políticas antiinmigratorias del segundo mandato de la Administración Trump —intensificación de deportaciones, restricción de derechos a inmigrantes indocumentados, suspensión de programas humanitarios y hasta un impuesto del 3.5% a las remesas— podrían socavar su principal sostén: la migración continua y la estabilidad del flujo de recursos desde el extranjero.

    Frente a esta coyuntura, los países del norte de Centroamérica no pueden seguir aplazando una transformación de fondo. La prioridad debe ser construir economías capaces de generar suficientes trabajos decentes (estables, mediados por contratos, con acceso a redes de seguridad social y con salarios suficientes para garantizar una vida digna). Una opción viable y urgente es avanzar hacia una auténtica subregión económica integrada, que combine esfuerzos para desarrollar capacidades productivas, operar en red, ampliar y mejorar su infraestructura de transporte y logística y posicionarse como un nodo estratégico en las cadenas globales de valor.

    Esto exige abandonar la retórica integracionista y asumir el compromiso político de avanzar —de forma gradual, pero con firmeza— hacia una unión aduanera efectiva, un mercado común funcional y, a mediano plazo, una unión económica sólida.

    Si se camina en esta dirección, el endurecimiento de las políticas migratorias de Estados Unidos podría ser el punto de inflexión que nuestros países necesitaban para romper con la dependencia estructural de las migraciones y las remesas, y apostar, por fin, a un modelo de desarrollo propio, sostenible y centrado en la dignidad, el trabajo y el bienestar de su gente.

    • William Pleites es director de FLACSO El Salvador

  • La educación abre puertas

    La educación abre puertas

    He estado entrevistando a muchos jóvenes que decidieron tener éxito gracias a los estudios universitarios.

    Karla Galdámez es una mujer que nunca se rindió. El ser humano que se rinde, pierde. A veces, las oportunidades hay que crearlas, buscar en dónde está el éxito. Es importante saber que la educación abre puertas.

    ¿Por qué decidió estudiar Comunicaciones? Desde muy joven sentí una gran curiosidad por entender cómo se conectan las personas, cómo se transmiten los mensajes al empezar a trabajar a los 18 años, tuve la oportunidad de ingresar al mundo de la radio, específicamente en Grupo Radial Samix. Esa experiencia fue clave: me enamoré del poder de la voz, de contar historias, de conectar con audiencias. Así fue como decidí estudiar Relaciones Públicas y Comunicaciones, un área que unía mi interés por los medios, los eventos y la conexión humana, al ver al público interactuar y cómo venían desde muy lejos a la radio para conocer a sus locutores favoritos.

    ¿Cuál ha sido el mayor obstáculo en su vida? Uno de los desafíos más grandes fue crecer siendo la mayor de cinco hermanos en una familia liderada por una madre soltera. Ella solo pudo costearme hasta el bachillerato, así que tuve que trabajar desde los 18 años para poder continuar con mis estudios superiores. Siempre soñé con ser profesional, ser la primera de mi familia con un título universitario, compaginar el trabajo con la universidad fue un reto enorme; me tenía que esforzar el doble tomando los primeros horarios de la universidad y los últimos horarios en la noche, pero también fue una etapa que me enseñó disciplina, gratitud y resiliencia.

    ¿A quién le dedica sus triunfos y luchas? A mi madre, por su valentía, sacrificio y amor incondicional. Ella fue mi primera inspiración y quien me enseñó a nunca rendirme. También a mis hermanos, que siempre fueron mi motor, y a mí misma, por no soltar mis sueños incluso cuando parecía difícil alcanzarlos.

    ¿Tiene algún consejo para los que declinan seguir estudiando? Sí. A veces la vida nos pone en pausa, pero eso no significa que tengamos que renunciar a nuestros sueños. Estudiar no siempre es fácil, especialmente si tienes que trabajar al mismo tiempo, pero cada esfuerzo vale la pena. La educación abre puertas, fortalece tu autoestima y te da herramientas para cambiar tu realidad. No importa si tomas un camino más largo o distinto, lo importante es no perder de vista hacia dónde quieres llegar. Aunque todos pasamos por adversidades y a veces sentimos que la vida va en contra, o que no tenemos tiempo suficiente, la mejor inversión siempre será en uno mismo. No hay mejor camino que aprender y desarrollarse personalmente en algo que nos ayude a salir adelante y a construir un mejor futuro.

    En mi experiencia como catedrático, en un gran porcentaje, muchos estudiantes trabajan y estudian. Eso es lo que los hace más fuertes y visionarios. El que le cuesta, sabe bien que las metas en la vida deben cumplirse, sin importar las adversidades y vicisitudes por afrontar. Me agrada lo que dijo la madre de una preciosa hija, Karla Galdámez “La educación abre puertas, fortalece tu autoestima y te da herramientas para cambiar tu realidad”.

    • Fidel López Eguizábal es docente investigador Universidad Francisco Gavidia
    flopez@ufg.edu.sv

  • El verdadero daño económico de los aranceles

    El verdadero daño económico de los aranceles

    La orientación del debate sobre los aranceles impuestos recientemente, me parece que se queda corta.

    Se habla demasiado sobre el efecto en los precios finales de los bienes importados que pagan aranceles y no de los efectos económicos a largo plazo. Es una lástima que no se aproveche la oportunidad para educar al ciudadano común, que no domina estos temas y que puede ser manipulado.

    Ciertamente se da un aumento de precio de un bien para el consumidor final en EEUU, que, en el caso nuestro, como el arancel es de 10%, el aumento final del costo justificable y no simplemente por relación entre la oferta y la demanda, aumentará quizás en un 8%.

    ¿Esto por qué? Porque se tasa el valor en el muelle en EEUU, en el aeropuerto o aduana de ingreso y no en “la puerta” del consumidor o fabricante cuando se trata de un buen intermedio. Y un 8% no es desplome. De hecho, los bienes de Costa Rica, dependiendo de su elasticidad de demanda, pueden ser muy competitivos con relación a los bienes de otros más tasados con el arancel de Trump. El tema es más profundo.

    Inconvenientes a la vista. Veo tres muy claros: primero y como ya se sabe, los bienes van a subir de precio no por ineficiencias si no porque arbitrariamente el arancel tendrá que amortizarlo de una o otra forma el consumidor final. Segundo, el arancel distorsiona el comercio internacional y tercero, si el arancel se usa para generar competitividad local en un bien de cuya producción el país “arancelista”, ya se “graduó”, el forzar los precios o subsidiar para que sea posible producción del bien, genera enormes distorsiones dependiendo de la importancia del bien y más cuando se trata de un insumo con impacto amplio. Elaboro a continuación.

    La economía es una ciencia que, aunque no es exacta, es bastante confiable en cuanto a las consecuencias que una buena o mala política generan.

    La economía es como un balón siempre sobre inflado, al que por algún lado se le sale el aire y hay que estar constantemente revisando para que no se desinfle, pues eso sería una recesión, lo que muy rara vez es deseable, objetivos políticos perversos aparte. Debe producirse y consumirse idealmente, en forma eficiente y eficaz, tendiendo, desde mipunto de vista ideológico, hacia la Teoría llamada Equilibrio Social General.

    El comercio por otro lado, parte de la exquisita base de que quien produce, en este caso hablamos de países, se dedica a producir lo que hace, a una relación precio-calidad- cantidad competitiva a nivel internacional, para que tenga valor en el mercado internacional. Si un país se empeña en producir lo que no hace bien, tendrá que subsidiarlo para que el consumidor no se vea castigado o lo castiga si políticamente se puede. Ese subsidio que habría que otorgar al bien, para que pueda inclusive competir en el exterior, hay que financiarlo con plata buena, que bien podría invertirse en infraestructura o actividades sociales o económicas, que no requieran subsidio para ser competitivas, de apoyo inclusive a la producción de bienes que si se producen competitivamente sin necesidad de subsidios. Obvio, los intereses, el precio del dinero, tiende a subir y con ello la inflación, con el riesgo de “deflacionar” si la medicina a aplicar se aplica en demasía, dosis que en economía, cuesta determinar.

    Si por ejemplo Costa Rica volviera a interesarse por recuperar la industria textil que se fue de Costa Rica porque los costos -mano de obra incluida- eran muy altos, para recuperarla habría que hacer un sacrificio económico enorme y distorsionante. No vale la pena, pues, al menos el costo de la mano de obra, nos indica que estamos para producir bienes o servicios más sofisticados que una t-shirt por ejemplo.

    Efectos sobre el Comercio Internacional

    Sin duda los aranceles tienden a distorsionar el comercio internacional, moderado por la OMC (Organización Mundial de Comercio), antecedida por el GATT. Eso se antepone a la lógica económica ya mencionada, de que el comercio se da porque cada país produce aquello que hace mejor que otros y compra lo que no hace bien, la división internacional de la producción … ¿tiene lógica no? Adicionalmente, el daño multidimensional causado a países que, si pueden producir efectivamente el bien “arancelado”, puede ser muy grande, pues generalmente se trata de países con economías poco diversificadas. El país “pesado” que subsidia y protege con aranceles o barreras no arancelarias sin justificación como las que contempla la OMC, se está disparando en el pie.

    Puede tener lógica para países grandes el utilizar los aranceles para forzar cambios en los socios comerciales, aunque lo veo arriesgado e inconveniente por el daño inclusive irreparable que se puede infligir al comercio internacional, normativa que lo regula en lo mínimo y a su andamiaje institucional, el imponer los aranceles a bienes de países que conocidamente se sabe que compiten en condiciones de dumping, subsidio o distorsión económica en favor de sus exportadores y que además hay evidencias de que “roban” tecnología. Es arriesgado. Pero de allí a utilizar aranceles y subsidios para atraer producción que en otras latitudes de la Tierra se produce mejor, salvo algunos casos muy específicos, hay un gran y maligno trecho, que también repercute sobre la credibilidad de la moneda. Hacerlo conduce al error que ya se mencionó.

    Resumiendo, el pretender hacer a un país grande en cuanto a lo productivo por la vía de arancel y el subsidio, casi de seguro reducirá la efectividad del país que implemente ese tipo de políticas con un daño colateral enorme a su economía, al comercio internacional y países de diferente nivel de desarrollo, que si pueden ser efectivos produciendo el rubro tasado. En todo caso, además, el transferir e instalar facilidades productivas en un país donde no las hay, es un proceso a menudo de años por múltiples razones que ya se conocen.

    Transnacionales y servicios.

    No entiendo por qué se ha evitado incluir en la ecuación a las transnacionales y los servicios. La transnacional aporta dividendos generado en sus operaciones en el exterior, al igual que los servicios, “fuertes” ambos en la economía de los países más grandes y a su vez diversificados.

    En general, lo que hasta cierto punto y en su entorno es el caso de Costa Rica, no es lo típico, pues los países en desarrollo y con mano de obra no especializada en la actividad económica más sofisticada, tienden a ser casi que, por definición más baratos, lo que desde una perspectiva holística global favorece a todos.

    Ojalá que los países con gigantesca economía que están pensando en mantener los aranceles impuestos a un plazo más largo que el corto y que pretendan recuperar capacidad productiva manipulando los precios para crear competitividades artificiales al mejor estilo de los países que adoptaron la planificación centralizada, recapaciten y pronto. Y que se concentren en mejorar la normativa y la institucionalidad que apoya el comercio internacional.

    • Carlos Manuel Echeverría Esquivel, exembajador de Costa Rica en El Salvador

  • La marca Bukele: reflexiones sobre el poder político

    La marca Bukele: reflexiones sobre el poder político

    Con su aguda crítica fundamentada en un pensamiento sólido y un conocimiento denso de nuestra historia, aterrizado siempre en la realidad actual, Rodolfo Cardenal me forzó a citarlo nuevamente tras afirmar que «Casa Presidencial creó una marca: la marca Bukele. La cuidó, la alimentó y prosperó». Eso dijo recientemente, en una entrevista transmitida por la emisora de la universidad jesuita salvadoreña: YSUCA, «la voz con vos». Pero este sacerdote, director del Centro Monseñor Romero, no dijo lo siguiente. Esto lo digo yo. Para mi gusto, esa «marca» es la del 666. ¡Ojo! No me refiero al número mencionado en el Apocalipsis del Antiguo Testamento, aunque más de alguna mente alcanzativa y hasta retorcida suponga que sí.

    Yo hablo de otros seises específicos. El primero tiene que ver con los meses que Nayib Bukele pidió permiso para abandonar la titularidad del Ejecutivo disque respetando la Constitución, para postularse nuevamente y ocupar el cargo durante el período inmediato posterior. Eso no fue más que una soberana cachetada para quienes, candorosa o tontamente, imaginaron que soltaría el poder aunque fuera para traspasárselo a alguien de su camada.

    El segundo: los seis millones de dólares que se supone cobró o cobrará tras recibir los cientos de prisioneros venezolanos enviados por Donald Trump, más algunos cuantos salvadoreños entre los cuales destaca el cabecilla marero procesado en Estados Unidos conocido como «El Greñas». Todos ingresaron al Centro de Confinamiento Contra el Terrorismo para inaugurar, en palabras de su segundón, el «alojamiento penitenciario» guanaco en esa megacárcel más conocida como el CECOT; dicha prisión presumida como la más grande de Latinoamérica es una de las regenteadas por Osiris Luna, funcionario intocable del «bukelato» que fue incluido en la Lista Engel del Departamento de Estado estadounidense por corrupto. Con esto y más, Bukele está enajenando un país cada vez menos nuestro.

    Finalmente, el último dígito de esa «marca» tiene que ver con el sexto año que acaba de cumplir tras estar instalado inconstitucionalmente en la silla presidencial desde el 9 de febrero del 2020. Previo al festejo oficialista de tan lamentable aniversario, destacan diversas capturas recientemente efectuadas que han sido censuradas dentro y fuera del país por diversas razones. Además, se cumplió un año de la detención de varios veteranos de guerra; entre ellos se encuentra Atilio Montalvo, cuyo hijo reveló que para arrestar «a un hombre inocente y enfermo» los agentes de una comatosa Policía Nacional ‒¿Civil?‒ recurrieron al ya acostumbrado engaño utilizado para consumar tales acciones; «lejos de ser un acto de valentía», aseguró el joven, el video que él circuló «está más cerca de ser un grito de desesperación».

    A lo anterior, agréguese que la «cofradía» que «legisla» aprobando sin discusión todo lo que le envía y ordena su «divinidad» emitió otra cuestionada normativa, similar a la del régimen dictatorial orteguista: la Ley de Agentes Extranjeros. ¿Qué decir sobre esta? De entrada, que es un «atarrayazo» dolosamente lanzado con una evidente intencionalidad política: enmudecer cualquier voz crítica y obstaculizar el crecimiento de una verdadera oposición social, más que partidista. Asimismo, su contenido está obvia y completamente recargado con una discrecionalidad que personaliza ‒aún más‒ el control que Bukele ejerce sobre la institucionalidad que la deba aplicar, debido a que su «figura de cera» ya comenzó a aguadarse dentro y fuera de nuestras fronteras patrias con mayor intensidad a partir del último diciembre, cuando sacaron del basurero y autorizaron de nuevo la extracción minera.

    Dicha discrecionalidad otorgada se concentra en el artículo 20 de la referida Ley de Agentes Extranjeros, al determinar que el presidente de la república podrá «aprobar cuantos Reglamentos [sic] de aplicación y desarrollo» de la misma «sean necesarios, para el establecimiento de definiciones, cumplimiento de sus fines, atribuciones y competencias».

    Hay muchos peros que ponerle a esta, tanto de fondo como de forma. Desde atentar contra la seguridad jurídica, ser contradictoria y estar llena de ambigüedades, hasta una redacción realmente bochornosa. Parafraseando el informe publicado en 1978 por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos sobre nuestro país, poco faltará para asegurar que «los derechos de reunión y de asociación, sobre todo el segundo», se enfrenten a «frecuentes obstáculos al ser ejercidos por personas o grupos opuestos al Gobierno»; también que los de libertad de pensamiento y de expresión sean «sujetos a limitaciones» debido a «las interpretaciones» derivadas del vigente régimen de excepción, ya eternizado, y la Ley de Agentes Extranjeros aprobada.

    Temo que en la hora actual salvadoreña vamos camino a eso y más mientras siga a la baja esa «marca Bukele» que, según mi saber y entender, se plasma en un particular 666 distinto al bíblico pero sin duda apocalíptico.

  • Nadie es dueño de las aceras ni de las vías públicas

    Nadie es dueño de las aceras ni de las vías públicas

    Las calles son de uso público y las aceras son de uso peatonal. Nadie particular puede posesionarse de las calles ni de las aceras. Cada municipalidad debe tener normativas que impidan que ciudadanos, instituciones o empresas coloquen obstáculos ya sea para impedir el paso de vehículos o el estacionamiento temporal de los mismos.

    Cobrar por permitir el estacionamiento temporal en la vía pública debe ser prohibido y sancionado con multa, incluso debe ser considerado una falta grave que en un momento pueda convertirse en delito si se acosa al conductor para que pague o se le amenaza con daños al vehículo, como suele suceder.

    En el país no hay suficientes estacionamientos autorizados por lo que en algunas calles de menos tráfico vial es posible estacionarse a la orilla, empero muchas personas y establecimientos de cualquier tipo se han apoderado de las vías y colocan obstáculos para convertirlos en estacionamientos privados o exclusivos, generando con ello un grave problema para los conductores y en algunas situaciones provocando congestionamientos.

    Los conductores se pueden estacionar de manera provisional en cualquier calle o avenida secundaria menos frente a cocheras, portones o salidas de emergencia. Si mi casa está frente a la calle, yo no pudo impedir que se estacionen en ella, toda vez que no lo hagan frente a la cochera, porque ni siquiera soy dueño de la acera, de tal manera que nada me faculta a colocar conos, barriles o cualquier tipo de obstáculos. Se han conocido casos de intolerancia donde los propietarios de edificaciones o viviendas particulares prohíben el estacionamiento en la calle frente a sus propiedades. Esos casos son abusivos y deben denunciarse para que dichas personas reciban sendas sanciones.

    Por los anterior es bien visto que las autoridades municipales de San Salvador Centro hayan iniciado desde la semana pasada el retiro de obstáculos en calles y avenidas, así como el retiro de vehículos en mal estado o que han sido abandonados en aceras, impidiendo el paso peatonal o exponiendo al peligro. La labor debe ir más allá y también debe proceder… orden territorial local.

    No se debe permitir los talleres o negocios en la vía pública, salvo en lugares adecuados para ello. Los municipios deben ordenarse y con ello ayudar a mejorar el tráfico vial y peatonal. Ningún particular es dueño de la vía pública y todos tenemos derechos a usarla de la manera correcta. Retirar los obstáculos que impiden el libre flujo en aceras y vías debe ser una función permanente de las municipalidades para ordenarnos aunque sea un poco. Ordenemos el país.

  • Stalin en el metro de Moscú (II)

    Stalin en el metro de Moscú (II)

    En la estación de Belorússkaya, que se inauguró en 1952, en la parte central del vestíbulo fueron pintados doce paneles de mosaico alegóricos a la historia de Bielorrusia. Y en uno de ellos, el llamado ‘Bordadoras’, se encuentran unas jovencitas tejiendo una alfombra con el retrato de ‘Koba’. Sin embargo, a mediados de la década de 1960, todo eso se recompuso: en lugar de Stalin se vio la Orden de la Bandera Roja del Trabajo, con su correspondientes hoz y martillo cruzados.

    Todas esas ‘reescrituras históricas’ fueron órdenes emanadas, como les gusta decir a los que trafican con la política, ‘desde arriba’, esto es, desde el núcleo de poder.

    La estación de Novoslobódskaya, que fue inaugurada en 1952, el decorado llevaba las palabras ‘Paz mundial’ y, de nuevo, le tocó a Pável Korin, representar (sobre una madre y un hijo) un medallón con el retrato de Stalin. En los años que rigió Jrushchov hubo que quitar la referencia a Stalin.

    La estación Báumanskaya fue inaugurada en 1944, y en 1945 se instaló en la pared un mosaico con los perfiles de Stalin y de Lenin. Sin embargo, en 1963 Stalin dijo chao de ese sitio y quedó solo Lenin, pero viendo para otro lado.

    Muy próximos a las escaleras mecánicas de la estación Dobríninskaya se encuentran tres paneles de mosaico inmensos. Cerca del panel central, donde está representado Lenin, había una estatua de regulares dimensiones de Stalin, pero a mediados de la década de 1960 llegaron a desmontarla y se la llevaron. Esta estación fue inaugurada en 1950. Y en el panel de la derecha estaba el retrato de Stalin. Pero como el 12 de abril de 1961, Yuri Gagarin, en su cápsula Vostok 1, completó una órbita de la Tierra, pues resultó fácil quitar a Stalin y poner a Gagarin. También en el interior de la estación Dobríninskaya había un retrato de Stalin que también fue sacado de allí y lo sustituyó un mosaico bajo el lema de ‘La mañana de la era espacial’.

    Aquí solo se está dando cuenta de algunas de las imágenes o representaciones de Stalin que de seguro hubo muchas (¿o hay?), y a saber cuántas fueron removidas. Y qué no decir de los materiales escritos donde el señor aparecía como el Gran Timonel de la Nave Imbatible. Debe haber sido una tarea infame que requirió un contingente importante de afectos diligentes dedicados a ‘resituar’ protagonismos y a ‘inventar’ otras situaciones.

    Que Stalin vuelva a estar de moda en Rusia no es una sorpresa, dado que esto de quitar y volver a poner, habilitar y rehabilitar, pareciera una manía rusa que es la de nunca acabar. Ahora rige Putin, pero mañana, no. Y entonces lo sacarán del Panteón de los Ilustres, y años después lo regresarán. Y así irán.

    Rusia es un ámbito territorial complejo y su entorno lleva siglos haciéndose y rehaciéndose. La guerra contra Ucrania que hoy discurre forma parte de este permanente reajuste geoestratégico.

    El juego con las figuras, los nombres y los símbolos del pasado ruso también debería servir para comprender lo que ahora es y hace Rusia. Aunque sigue siendo una de las grandes potencias (junto a China, a Estados Unidos, a Francia, a Reino Unido…), ya no constituye un contrapoder (frente a Estados Unidos) ni nada de eso.

    La guerra contra Ucrania ha puesto al desnudo a Rusia: en su capacidad militar, en sus pretensiones geopolíticas, en sus fundamentos de convivencia mundial, en sus espejismos de poder…

    Si Stalin vuelve al proscenio eso quiere decir que los sectores dirigentes rusos no han entendido nada de nada Están poniendo en circulación a un personaje que en su encarnación histórica hizo un daño bárbaro a la sociedad del país euroasiático y sus amplios territorios aledaños. Son cerca de treinta años de feroz dominio político, y esto significó la eliminación física (asesinato), el destierro (interno y externo), la persecución, la marginación y la anulación de miles y miles de personas que quedaron ahí silenciadas e invisibles.

    Por eso es tan importante que se haya divulgado todo este tiempo a autores como Mijaíl Bulgákov (‘Corazón de perro’), Andréi Platónov (‘Dzhan’), Isaak Bábel (‘Caballería roja’), Marina Tsvietáieva (‘Un espíritu prisionero’), Varlam Shalámov (‘Relatos de Kolimá’) …, porque esos autores y sus libros dan cuenta acerca de aquel lapso dramático que se ha querido ocultar y que ahora al ‘plantar’ a Stalin (el verdugo de todos ellos), se pretende hacer ‘tabula rasa’ de la historia rusa contemporánea.