Categoría: Opinión

  • Maldito alcoholismo

    Maldito alcoholismo

    La noche del domingo 18 del mes en curso, Dilcia Alejandra Navarro Umaña, de 37 años de edad. fue capturada en flagrancia por la Policía Nacional Civil (PNC) acusada de un doble homicidio en perjuicio de Marvin Obdulio Castro Cedillos, de 38 años; y de José Israel Lara Gutiérrez, de 41 años. El primero su actual pareja y el segundo su excompañero de vida.

    Según el informe policial los tres estaban consumiendo bebidas alcohólicas cuando por motivos de celos iniciaron una acalorada discusión que llevó a la mujer a atacar con un cuchillo a sus acompañantes. En el lugar falleció Marvin, mientras que José falleció en el Hospital San Juan de Dios, de San Miguel.

    El hecho trágico sucedió en la colonia Villa Satélite, en San Miguel, donde al parecer la mujer solía embriagarse con sus víctimas. El informe de la Fiscalía General de la República (FGR) señala que se cuenta con suficientes evidencias y testigos que incriminan a la mujer. La mujer enfrentará la justicia y si es encontrada culpable recibirá un mínimo de 50 años de cárcel, a razón de 25 años por cada muerte.

    El alcoholismo es ingrato, convierte a las personas en imbéciles e idiotas. Dos hombres jóvenes, padres de familia, murieron y sus hijos han quedado a la deriva. Una mujer-madre pasará el resto de su vida encarcelada, mientras que sus hijos, sus padres, hermanos y demás seres queridos vivirán las nefastas consecuencias de su conducta criminal. Estoy seguro que en sobriedad la discusión hubiese sido menos tensa y la consecuencia final no hubiese sido el doble homicidio. Maldito alcoholismo.

    Las muertes de Marvin y José no aparecerán en los registros de la Organización Mundial para la Salud (OMS) como producto de la ingesta alcohólica y aparecerán como resultado de la violencia común, sin embargo ambas muertes deben registrarse como producto del alcoholismo, esa enfermedad mental que transforma al ser humano en ignorante, indolente, inhóspito, insoportable, iracundo, irresponsable, inmoral, intolerante, irreconocible, incapaz, irrespetuoso, insensible, irrelevante, impotente, incontrolable, insensible, inconsciente, inseguro, inane, inconsecuente, infeliz, inútil, irrisorio, indispuesto, inservible, injusto, irrazonable, ilógico, ingrato, idiota e imbécil.

    Tampoco aparecerá registrada la muerte de Juan Velázquez, de 51 años, quien un día antes del doble homicidio en Villa Satélite, fue asesinado por su hermano José Leonel Velázquez, de 49 años. Ese sábado los hermanos Velázquez habían trabajado juntos como albañiles en la zona rural de Polorós, departamento de La Unión, cuando comenzaron a consumir bebidas alcohólicas hasta que se embriagaron y comenzaron una acalorada discusión que culminó con la muerte a machetazos de Juan. Con toda seguridad en la familia han quedado rencores y a partir de ese homicidio las “buenas relaciones familiares” se han distorsionado. Un hermano muerte y el otro preso, como secuela de la intolerancia y la ingratitud que genera el consumo de bebidas embriagantes. Maldito alcoholismo.

    En Jiquilisco, Usulután, un hombre de 43 años de edad, al que las autoridades identificaron como Carlos Castro Rivas, fue asesinado en el cementerio municipal, por tres hombres que eran sus “amigos” y con los que consumía cervezas. Ya en estado de ebriedad los sujetos atacaron con objetos contundentes a la víctima hasta que le quitaron la vida. La PNC, contando con el relato de testigos logró la captura de los sospechosos Oscar Orlando Morales Gaytán, Víctor Manuel Ayala Iraheta y Juan José Castro Trejos. Carlos aparece como un caso de violencia común y no como producto del alcoholismo que lleva a muchos a la pérdida del control de su vida hasta convertirlos en bazofia de la sociedad. Los tres sospechosos, de ser encontrados culpables, pasarán muchos años tras las rejas meditando sobre su estúpido e irracional crimen, pero serán sus hijos, su esposa, padres y seres queridos quienes vivirán agobiados por la acción criminal. Literalmente los seres queridos de estos sujetos vivirán avergonzados y probablemente con desequilibrio emocional. Este crimen fue cometido el 9 de mayo pasado. La mamá de Carlos ingratamente recibió como regalo de Día de la Madre la muerte de su hijo. Maldito Alcoholismo.

    Recientemente, Valentina, una joven de 26 años murió víctima del alcoholismo en el barrio San Jacinto de San Salvador, dejó huérfanas a sus tres niñas que ahora injustamente han quedado bajo la irresponsabilidad de la abuela. A la joven, muy bonita, se le miraba en la Avenida Cuba, en las cantinas próximas al mercado municipal. En Alcohólicos Anónimos (AA) se intentó ayudarle, pero ella rechazó la ayuda y manifestó sus deseos de morir en el vicio, que en ella ya se había convertido en una grave enfermedad mental que minó su capacidad de razonar y que llevó a sus emociones a la insensibilidad, ni siquiera pensaba en sus hijas, Maldito alcoholismo.

    El fin último del alcoholismo es la muerte, la cual llega producto de la ingesta alcohólica o como secuela o consecuencia de ese consumo. Los borrachos mueren encunetados en las calles, las zonas públicas, las cantinas, los hospitales o cualquier sitio. También mueren como producto de suicidios, homicidios, accidentes viales, enfermedades derivadas de la embriaguez constante. Empero, antes de acabar con la vida del alcohólico, el vicio letal ha matado la felicidad de su hogar al haber llevado dolor y angustia a sus padres, esposa (o), hijos y demás seres queridos. Mató ilusiones y generó vergüenzas y tristezas en los suyos que, sin culpa alguna, tienen que sufrir las consecuencias del ingrato borracho que dejó de aportar espiritualidad y materialidad al hogar y, al contrario, es parte de la injusta infelicidad. Las madres, padres, hijos, esposas (os) sufren a diario por la incertidumbre y errática la vida del alcohólico.

    Se requiere aceptar que el alcohol es un destructor de vidas que arrasa con todos y todo porque todos cabemos en él. Se necesita de un Poder Superior para un proceso de recuperación cargado de humildad, tolerancia y aceptación. Hay muchos caminos para llegar a la sobriedad y evitar tragedias lamentables e irreversibles, uno de ellos es a través de Alcohólicos Anónimos (AA), una institución de hombres y mujeres dispuestos a ayuda a quienes aún sufren por la enfermedad del alcoholismo la cual es progresiva, insidiosa y de fatales consecuencias. Maldito alcoholismo.

    • Jaime Ulises Marinero es periodista

  • Recuerdos atesorables

    Recuerdos atesorables

    En el desarrollo infantil, específicamente en el emocional y psicológico, existen tantos aspectos ambientales como particulares de cada niño, los cuales van definiendo la manera de reaccionar o de ver la realidad. En esta etapa se cimientan los patrones conductuales que nos acompañaran por toda la vida; ciertamente, con el devenir de los años y experiencia podemos y debemos revisarlos con el fin de corregir y mejorar.

    La escritora de ciencia ficción Úrsula K. Le Guin, decíaque un adulto creativo era un niño que había sobrevivido. Pienso que tenía mucha razón.

    En esa etapa de la vida, la niñez, descubrimos sin juzgar, observamos y cuando la imaginación circundaba nuestra cabeza, creábamos y magnificábamos esos lugares que ni el paso del tiempo logra borrar. Unos grabamos mentalmente personas, escenas, olores y colores para instituir un universo personal, que siempre está allí cuando lo evocamos y al hacerlo, nos hace sentir mejor, como un refugio ante lo adverso.

    Y es que al definir un concepto de felicidad siempre se relaciona con el de bienestar; no constituyendo un estado como tal, sino, como extractos de momentos que reconocemos y sentimos verdaderos, por lo menos así lo he llegado a comprender y aún más, los he atesorado como prueba que si bien la vida puede ser difícil, también es menester apreciar y agradecer lo que se ha tenido.

    Cuántas veces he vuelto a la calma al rememorar esas mañanas de sábado, mirando los posters de Menudo, Enrique y Ana y de los Parchís pegados en la pared del cuarto de la casa donde crecí junto a mis hermanos; eso me recuerda la ilusión de un día a comenzar, con la luz del sol entrando en la ventana, prometiendo que hay comienzos esperando y que se presentan ante nosotros así, a veces con música, con claridad. O, al escuchar a mama Locha silbandosentada en el patio, como perdonando el calorabrasador del mediodía que va mermando y que llega con brisa suave al final de la tarde; esa escena la interpreto en mi vida como todo aquello que sucede bueno y no tan bueno pero que al final, siempre vendrá un descanso, una pausa donde contemplamos lo que queda. Viene a mi mente la ternura con la que Claudita, mi primera amiga, decía en diminutivo también mi nombre. Con que inocencia creíamos que su cochera cerrada era un sótano tenebroso, que el aroma y sabor del arrayán todavía me provoca bienestar, tanto como cuando lo tomaba en casa de ella, del árbol en su casa. Ahora nada de lo anterior existe físicamente, los lugares desaparecieron, personas partieron de este plano y distancias dan virajes a las vidas que no podemos cambiar o forzar.

    En el ayer, mis recuerdos se desarrollaron tal cuales, encima de inestabilidades de toda índole; pero no por eso dejarían de ser trocitos de felicidad que ahora voy y busco, los agito en ese envase que es mi universo personal y me rectifica que la vida pasa con nuestro asentimiento o no; que los tesoros no son físicos sino aquellos que llevamos dentro del corazón y que nadie puede arrebatárnoslos. Que no hay felicidad plena y absoluta, pero si valiosos retazos.

    • Ivette María Fuentes es Lic. en Ciencias Jurídicas.

  • Sarampión, una enfermedad que no debería estar ocurriendo

    Sarampión, una enfermedad que no debería estar ocurriendo

    En el pequeño Condado de Gaines, en Texas, una zona rural al oeste del estado con una importante población menonita, todo transcurría con calma. El mes de marzo anunciaba la huida del invierno y la llegada de la primavera. Una comunidad homogénea, todo el mundo se conocía, los médicos conocían a sus pacientes por sus nombres. Un lugar idóneo y lleno de niños donde la paz y la tranquilidad reinaban. Pero un día, todo cambio.

    Lucas, un niño de 6 años, regreso con su familia de unas vacaciones en el extranjero. parecía resfriado: tos seca, ojos llorosos, fiebre. Al tercer día, una erupción roja comenzó a aparecer detrás de sus orejas, extendiéndose rápidamente por su cara y cuerpo. Su madre, alarmada, lo llevo al centro de salud. El médico, al ver las manchas de Koplik y el exantema, sospecho de inmediato: sarampión. ¿Estaba vacunado? Pregunto la enfermera jefa. La madre bajo la mirada, no…respondió, decidimos no vacunarlo. Teníamos miedo de los efectos secundarios.

    En el condado de Gaines, las coberturas de vacunación habían decaído después de la pandemia. Rumores en redes sociales, miedo infundado y desinformación habían convencido a padres de familia de no vacunar a sus hijos.

    En los días siguientes, surgieron mas casos, 13 de ellos, en su mayoría niños de edad escolar, fueron hospitalizados, y muchos de ellos necesitaron cuidados intensivos. Uno de ellos, falleció.

    ¿Qué es el sarampión?
    El sarampión es causado por un virus altamente contagioso que infecta las vías respiratorias y se extiende por todo el cuerpo, provocando fiebre y una erupción cutánea. En sus casos graves, puede causar complicaciones como la ceguera, neumonía, encefalitis, que pueden ser mortales. Los niños menores de 5 años, las mujeres embarazadas, los adultos mayores de 20 años y las personas con sistemas inmunitarios debilitados son los que tienen mayor riesgo de sufrir complicaciones por el sarampión.

    En 2025, el sarampión experimenta un aumento significativo a nivel mundial, con brotes en múltiples regiones y un incremento sostenido de casos en comparación con años previos. Esta tendencia esta asociada principalmente a la caída de coberturas vacunales tras la pandemia de COVID-19 y a la persistencia de grupos poblacionales no inmunizados. La tendencia global de la enfermedad es ascendente desde el 2023, año en que la Organización Mundial de la Salud (OMS) reporto 10 millones de casos y mas de 100 mil muertes por sarampión, mayoría en niños menores de 5 años.

    En la región de las Américas, entre la semana epidemiológica 1 y 16 de 2025, se confirmaron 2.325 casos, incluyendo cuatro defunciones. Países que reportaron casos de sarampión durante ese periodo en nuestra región incluyen, Argentina, Belice, Bolivia, Brasil, Canadá, México y Estados Unidos. Este total representa un aumento de 11 veces en comparación con los 205 casos de sarampión notificados en el mismo periodo de 2024. En otras regiones del mundo también se han experimentado aumento en las notificaciones de la enfermedad. Europa enfrenta al mayor numero de casos en 25 años. Rumania y Kazajistán son los países más afectados, con brotes intensos y varias muertes, especialmente en menores de 5 años. En África, Somalia y Mali tienen las tasas más altas de incidencia y mortalidad por sarampión a nivel mundial.

    ¿Qué nos esta pasando a nivel mundial con el sarampión?
    Los factores claves del aumento de la incidencia de esta enfermedad son básicamente tres: la caída en las tasas de vacunación infantil tras la pandemia ha dejado a millones de niños sin protección contra el sarampión. La difusión de información falsa sobre la seguridad de las vacunas ha contribuido a la disminución de la inmunización. Finalmente, el aumento de viajes internacionales facilita la importación y diseminación del virus en regiones previamente libres de esta enfermedad.

    ¿Esta nuestra población, especialmente los menores de 5 años, en riesgo?
    En El Salvador, la cobertura de vacunación infantil ha experimentado fluctuaciones en los últimos años, influenciada por diversos factores, incluida la pandemia de COVID-19. El MINSAL reporto para el 2019, una cobertura nacional de vacunación infantil del 85%, reflejando un sistema de inmunización robusto, pero insuficiente para alcanzar la inmunidad colectiva, la cual requiere de una cobertura del 95%.

    En el 2020, con el inicio de la pandemia la cobertura descendió al 74% debido a interrupciones en los servicios de salud y restricciones de movilidad. En el 2021, la cobertura aumento de nuevo al 85%, sin embargo, disminuyo de nuevo en el 2022, aunque no se especifica el porcentaje exacto. Estos datos nos indican que, aunque El Salvador ha mostrado capacidad para recuperarse de los descensos en cobertura vacunal, persisten desafíos para mantener y mejorar estos niveles.

    Juzgue usted amigo lector, si nuestra población está en la actualidad realmente protegida contra el sarampión.

  • Mi Nueva Escuela: La Inversión en futuro que desarma la violencia

    Desde este espacio en donde la criminología y la prevención de la violencia se desarrollan, la reciente noticia del gobierno por medio del presidente Nayib Bukele, anunciando la construcción de dos escuelas por día como parte del proyecto «Mi Nueva Escuela» es un refuerzo a todas las nuevas instalaciones ya inauguradas y en proceso, se fortalece y acelera lo expuesto posterior a la pandemia por el Covid-19 desde este misma columna semanal, resuena no solo como una promesa de infraestructura, sino como una estrategia silenciosa, pero poderosa, en la lucha contra la criminalidad. Es una apuesta de largo aliento, una inversión que va más allá del cemento y el ladrillo; es una inversión en la desconstrucción de la violencia desde sus cimientos más tempranos.

    Demasiado a menudo, la seguridad se discute únicamente en términos de mano dura, de fuerza policial, de cárceles, de armas poderosas, de sistemas de comunicación y más. Y si bien la reacción ante el delito es vital, la verdadera batalla se gana en la prevención y en resolver las causas estructurales de la delincuencia, en la construcción de oportunidades que desincentiven a nuestros jóvenes de elegir el camino de la delincuencia. Aquí es donde la escuela, especialmente la escuela pública, se convierte en un arma fundamental.

    La Teoría de la Anomia, que tanto hemos estudiado y explicado por años en diferentes espacios de opinión y congresos mundiales de criminología, nos enseña que la criminalidad florece en aquellos espacios donde existe una profunda brecha entre las aspiraciones legítimas de los individuos y los medios reales para alcanzarlas.

    Describe un estado social en el que las normas y valores sociales son débiles o ausentes, lo que lleva a un sentimiento de desconexión entre los individuos y la sociedad Cuando un joven en El Salvador tenía en su pensamiento que su único camino hacia el «éxito» pasaba por la pandilla, la delincuencia o el crimen organizado, estábamos ante un fracaso sistémico. Una escuela digna, equipada, con docentes motivados y un currículo pertinente, ofrece precisamente esos medios legítimos y esas oportunidades que combaten la anomia.

    Cada nueva aula, cada equipamiento, accesorios, equipos, cada laboratorio y cada biblioteca que se construye, no es solo un espacio físico. Es un centro de control social informal, de esos que la criminología nos ha demostrado que son esenciales. Un ambiente escolar ordenado, cuidado y activo envía un mensaje claro a la comunidad y a los potenciales delincuentes: «Aquí hay orden, aquí hay futuro, aquí se invierte en nuestras niñas, niños, adolescentes». Rompe con esa señal de deterioro y abandono que la violencia, en su manifestación más cruda, ha sembrado en tantos rincones.

    Además, esta iniciativa tiene un impacto directo en la victimología preventiva. Al fortalecer la educación, estamos brindando a nuestros niños y adolescentes herramientas para desarrollar pensamiento crítico, para aprender a gestionar conflictos de manera pacífica, para construir resiliencia. Esto los hace menos vulnerables a ser captados por estructuras criminales y menos propensos a convertirse en víctimas o victimarios en el futuro. Es una protección activa a través del conocimiento y las habilidades para la vida.

    Por supuesto, construir escuelas modernas y pertinentes en sus instalaciones no ha sido el primer paso, ni único paso. El Mineducyt ha trabajado incansablemente desde la misma pandemia por impulsar todo este sistema educativo innovador y modelo ya en Hispanoamérica. Las verdaderas transformaciones ocurren dentro de sus paredes: la calidad de la enseñanza, la seguridad del entorno, la pertinencia de los programas educativos (como la integración de IA y robótica con ARK Educate, que prepara para un futuro tecnológico). Es una oportunidad para formar ciudadanos críticos, éticos y productivos que puedan construir un El Salvador diferente.

    El presidente Bukele ha demostrado y confirmado su firme voluntad política con la educación desde la primera infancia, el gobierno ha puesto la piedra fundamental, el Mineducyt ejecuta magistralmente y con pasión de servicio, los docentes han hecho y continúan haciendo un gran esfuerzo y apoyo, los padres de familia apoyando y validando. Y las estrellas, las y los estudiantes poniendo en práctica el conocimiento y la tecnología que han aprendido.

    Ahora, la sociedad, las comunidades, los padres y los propios educadores debemos asegurar que estas nuevas «fortalezas del saber» cumplan su promesa. Porque al final, la verdadera lucha contra el crimen no se gana solo con fuerza, sino con la inteligencia, la esperanza y las oportunidades que germinan en cada Nueva Escuela. Una inversión en educación es, sin duda, la mejor estrategia de seguridad pública a largo plazo.

    *Por Ricardo Sosa

    Doctor y máster en Criminología

    Docente certificado en Educación Superior

  • Luces y sombras en la República

    Luces y sombras en la República

    El sistema totalitario castrista ha causado a la nación cubana profundos y vastos prejuicios, entre ellos, el abandono de nuestros acontecimientos patrios más relevantes, incluido el 20 de mayo, día que proclamamos la independencia nacional.

    Es de suponer que las fechas patrias para algunas personas no tengan importancia, no obstante, esos términos son los puntales fundamentales de la historia de toda nación, razón por la cual los exiliados cubanos recordamos con devoción el 10 de octubre, el 24 de febrero y el ya mencionado 20 de mayo entre otras efemérides a tener presentes.

    El 20 de mayo último Cuba cumplió formalmente 123 años de República, aunque solo tenemos 57 años de vida republicana puesto que perdimos la República hace más de 66 años cuando Fidel Castro y sus acólitos, establecieron las bases para imponer en nuestro país un régimen totalitario.

    Destruir los valores republicanos y eliminar la convivencia democrática fue un objetivo de rápido cumplimiento, que demostró lo poco enraizado que estaban entre muchos de nuestros conciudadanos, esos conceptos.

    Hace unos días recordábamos que la sede del congreso nacional fue la sede de una feria ganadera a los pocos meses del triunfo de la insurrección sin que tal atrocidad motivara protestas firmes y categóricas de parte de la ciudadanía, mientras ocurrían a lo largo y ancho del país otras tropelías de las cuales ha de sentirse vergüenza.

    Cierto que no vivíamos en el paraíso. En nuestro país había muchas injusticias, eran necesarios ciertos cambios sociales y políticos y la sustitución de un importante sector del liderazgo nacional, sin embargo, estábamos situados entre los países con mejores índices sociales y económicos de toda América Latina.

    Es justo reconocer que, aunque distábamos mucho de ser un estado modelo disfrutábamos de ventajas y progresos a los que la mayoría de los países del hemisferio no tenían acceso.

    En solo poco más de cinco décadas y media llegamos a tener, 1958, 12 universidades de las cuales tres eran públicas. Lastimosamente solo el 77.9% de los cubanos sabían leer y escribir, sin embargo, ocupábamos la tercera posición en América Latina, después de Argentina y Uruguay en esa capacidad.

    Padecíamos de una corrupción política y administrativa muy severa y sufríamos de bandas de delincuentes que se hacían pasar por actores políticos para justificar sus numerosos asesinatos, pero lo que es peor, muchos de estos delincuentes estaban al servicio de algunos de los políticos más notables del país y también de algunos profesores universitarios.

    Confrontábamos numerosos problemas, sin embargo, se habían resueltos más de los que se enfrentaban, aunque desde mi perspectiva, el golpe militar del 10 de marzo de 1952 que rompió el ritmo constitucional, propició un desequilibrio que afectó gravemente a la Nación y facilitó la irrupción del totalitarismo en nuestro país.

    Cierto que la Constitución de 1940 fue restablecida en 1955, no obstante, el clima político y la convivencia no volvieron a ser los mismos a pesar de los progresos económicos.

    El periodo previo al triunfo de la insurrección la situación económica y social estaban en franco proceso de mejora.

    El doctor Salvador Vila, en su libro, “Cuba, Cenit y Eclipse”, afirma, “muchos de nosotros mismos ignorábamos hasta qué punto llegaba el grado de desarrollo alcanzado en comparación con el resto de América Latina y el mundo y es preciso conocerlo y recordarlo con orgullo.”.

    Contábamos con amplias libertades económicas y una notable movilidad social. Las inversiones extranjeras eran importantes y la legislación laboral era significativamente positiva, aunque no se cumpliera en su totalidad.

    La Constitución de 1940, elaborada en asamblea pública por todas las fuerzas políticas del país, incluidos los comunistas, establecía la división de los poderes públicos y la independencia de los mismos junto a prerrogativas sociales y económicas mucho más avanzadas que la mayoría de otras legislaciones del hemisferio.

    Salarios mínimos, fijada por comisiones paritarias de patronos y obreros. Prohibición de hacer descuento de los salarios o sueldos de los trabajadores; el estipendio de los trabajadores tenía que ser saldado en dinero no en mercancías; seguro social obligatorio, incluida la invalidez y la vejez; derecho a jubilación por antigüedad y pensión por causa de muerte, siendo Cuba el primer país del mundo que otorgó este derecho a los trabajadores agrícolas.

    El experimento totalitario castrista ha resultado ser un rotundo fracaso. Los cubanos están en la actualidad en muchas peores condiciones económicas, políticas y morales que el primero de enero de 1959.

    Pedro Corzo es periodista cubano.

  • El viaje del maestro Remigio

    El viaje del maestro Remigio

    A las tres de la mañana se levanta el profesor Remigio Hernández García para lograr llegar a tiempo al instituto, en Jujutla, en donde es maestro desde hace un año.

    A las cuatro de la mañana toma el primer bus desde Tacuba, en el departamento de Ahuachapán. Su lugar de residencia. Remigio Hernández, de 42 años de edad, nos narra cómo le costó culminar sus estudios; en ese largo caminar atravesó muchas dificultades, pero nunca se rindió.

    Siempre anheló ser docente; sin embargo, la oportunidad la tuvo con más de 40 años de edad. ¿Cómo fue que decidió estudiar pedagogía? Decidí estudiar debido a la falta de oportunidades en el entorno laboral, al ver que otros podían lograr su objetivo. Eso me motivó. Emprendí en el año 2017 el proceso para ingresar a la Universidad de El Salvador (UES), me sometí a dicho examen de admisión y logré obtener un resultado favorable. Sin embargo, en la UES me daban la oportunidad de someterme a segunda fase en el año 2018. Por aspectos laborales, se pasó el tiempo de someterme al examen nuevamente, pero también hice el proceso para ingresar por estudio socioeconómico. Fue así que fui admitido en dicha universidad. Es aquí donde me empezó a gustar más la pedagogía; ya que, me motivé con los primeros resultados.

    Al maestro Hernández le ha costado su carrera universitaria, igual que a miles de estudiantes. Cuando estudió la licenciatura en Enseñanza de las Ciencias Naturales, tuvo que atravesar muchas adversidades. Viajar desde Tacuba hasta la Universidad de El Salvador, en la capital, no fue fácil. La pandemia hizo que estudiase de manera virtual; sin embargo, le tocaba ir a hacer prácticas educativas al laboratorio en la UES. Su perseverancia le dio la oportunidad de ser miembro de la Junta Directiva de la Facultad.

    ¿Cuál ha sido el obstáculo más grande en su vida? Considero la falta de comprensión por parte de los patronos; ya que, en su momento de estudiar, también tenía una responsabilidad laboral; además de minimizar el esfuerzo que estaba realizando, siempre buscaban una manera de desanimarme para que ya no siguiera estudiando.

    ¿Qué pensaba cuando era ordenanza y laboraba en una escuela de Tacuba? Sentía el deseo de luchar y cambiar por mi vida. Antes de empezar a estudiar, pensaba que muchos abusaban de las funciones que en su momento estaba ejerciendo, pero también pensé: “tengo que estudiar”. Sentí la inspiración de algunos docentes. Cuando empecé mi proceso de formación, pensé; que me absorbería tanto trabajo y que no tendría el espacio para poder cumplir con las responsabilidades académicas.

    Con respecto a la deserción escolar y motivación, el maestro Remigio utiliza charlas motivacionales e incluso les habla a sus alumnos sobre las dificultades que tuvo en su formación; ya que, algunos alumnos quieren desistir de su formación de educación media. Están a un paso de ingresar a la universidad; sin embargo, pocos siguen estudiando. Con respecto a su jornada laboral, planifica sus clases de acuerdo a la comunidad educativa, en este caso, imparte clases a estudiantes de bachillerato como especialista en Ciencias Naturales en el Instituto Nacional de Jujutla, Ahuachapán. Lugar a donde viaje todos los días en la jornada laboral de lunes a viernes.

    El profesor manifestó que aconseja mucho a sus estudiantes, los mantiene involucrados, tanto en las actividades curriculares como extracurriculares. Exhortó que su mejor experiencia como docente ha sido poder darles a conocer a sus alumnos que antes de ser profesional fue ordenanza y que el proceso académico no fue fácil. Como docente, en donde tiene poco tiempo ejerciéndolo, tiene la satisfacción personal, el conocimiento que se adquiere en la formación.

    El tacubense manifestó que sus triunfos se los dedica, primeramente, a Dios por darle la capacidad y el entendimiento de obtener un título universitario, a su familia, que no se quejó de él cuando casi no tenía comunicación con ellos; a los docentes que lo motivaron para que pudiera seguir estudiando. Nunca claudicó.

    ¿Tiene algún consejo para los que declinan seguir estudiando? Que sí se puede y que me pondría de ejemplo si tuviera la oportunidad de contarles mi proceso de superación, que sin esfuerzo no hay victoria. El profesor Remigio, igual que cientos de maestros, se preocupa por la deserción escolar de sus estudiantes y la falta de motivación de parte de los padres de familia para que sigan estudiando una carrera universitaria.

    Remigio expresa que quiere seguir estudiando. No ha sido fácil lo que le ha tocado vivir. Al final de la faena, lo esperan su esposa y sus tres hijos. Muy amablemente, mandó su título como profesional, siendo un ejemplo de que, no importa la edad ni los sacrificios, lo importante es cumplir los sueños.

    • Fidel López Eguizábal, docente Investigador Universidad Francisco Gavidia
    flopez@ufg.edu.sv

  • ¿Ha sido eficaz la dolarización en El Salvador?

    ¿Ha sido eficaz la dolarización en El Salvador?

    El proceso que condujo a la dolarización en El Salvador se originó en enero de 1994 con un memorándum elaborado por el economista Manuel Enrique Hinds al entonces presidente del Banco Central de Reserva (BCR), Roberto Orellana Milla.

    En ese documento, Hinds observaba que, tras liberalizar el mercado cambiario, el tipo de cambio del dólar frente al colón tendía a reducirse, en lugar de aumentar, debido al creciente flujo de remesas enviado por los salvadoreños migrantes.

    Esta situación, según él, limitaba no solamente la competitividad de las exportaciones, sino también la inversión, el crecimiento económico y la generación de empleo.

    Hinds sostenía que la migración era como una forma de maquila transnacional: los salvadoreños trabajaban en Estados Unidos, consumían allá y enviaban a El Salvador solo una parte de sus ingresos, lo que equivalía al valor agregado que deja una planta maquiladora.

    Para proteger esta fuente de divisas y evitar una mayor apreciación del colón, el Estado debía enfocarse en reducir la inflación y bajar las tasas de interés, en lugar de intervenir con devaluaciones nominales.

    Aunque respaldaba el régimen de flotación controlada aplicado en ese momento, advertía sobre los riesgos de un mal uso político del BCR.

    Por ello, sugería analizar la posibilidad de adoptar un currency board (caja de convertibilidad).

    Bajo este régimen, la autoridad monetaria renuncia a la política monetaria activa y emite moneda local solo si cuenta con un respaldo del 100 % en reservas de una divisa extranjera —generalmente fuerte, como el dólar—, a una tasa fija.

    En octubre de 1994, Hinds y tres economistas chilenos presentaron una propuesta de política económica que incluía establecer una caja de convertibilidad, eliminar los aranceles para transformar al país en una “zona franca global”, elevar el IVA y aumentar las privatizaciones.

    La propuesta fue presentada en una reunión en Washington D.C. ante funcionarios del Banco Mundial, el BID y el FMI.

    Sin embargo, recibió más escepticismo que apoyo.

    Los expertos señalaron la falta de condiciones institucionales en El Salvador, como una política fiscal robusta, flexibilidad laboral y un sistema financiero adecuadamente regulado, que hacían inviable su implementación sin riesgos severos.

    FUSADES, por su parte, solicitó un estudio al economista chileno Pedro Arriagada, quien consideró viable establecer una caja de convertibilidad, siempre que el país alcanzara pronto un equilibrio fiscal.

    Recomendaba fijar el tipo de cambio entre ¢9 y ¢10 por cada dólar.

    En enero de 1995, Hinds fue nombrado ministro de Hacienda, desde donde tomó el liderazgo político para promover su propuesta.

    Sin embargo, la propuesta de establecer una convertibilidad perdió fuerza a medida que se deterioraba la situación económica en Argentina —país que también había adoptado este sistema—.

    A ello se sumó que, entre 1995 y 1999, la mora de los bancos en El Salvador se aumentó del 3 % al 7.3 %, mientras que su rentabilidad patrimonial cayó de 25.4 % a apenas 3.6 %.

    En este contexto, Hinds abandonó la idea de la caja de convertibilidad y pasó a convertirse en el principal promotor de la dolarización.

    Según Hinds, la dolarización eliminaría el riesgo de devaluación, reduciría el riesgo país, controlaría la inflación y bajaría las tasas de interés.

    Además, protegería el poder adquisitivo de los salarios, mejoraría la calidad de los créditos, daría seguridad al ahorro, aumentaría la confianza de los inversionistas y generaría un entorno más favorable para las exportaciones, el empleo y el crecimiento económico.

    Sus argumentos comenzaron a ganar atención internacional.

    En 1999, fue el único centroamericano invitado a exponer en las audiencias del Senado de Estados Unidos sobre dolarización en América Latina.

    Entre 1996 y 1999, desarrolló una intensa campaña de promoción que incluyó seminarios, artículos de opinión y conferencias.

    Después de terminar su gestión como ministro, en mayo de 1999, continuó trabajando junto al BCR y la Asociación Bancaria Salvadoreña (ABANSA) en promover activamente la iniciativa.

    Gracias a sus gestiones, El Salvador fue sede en noviembre de 2000 de la XXXIV Asamblea de la Federación Latinoamericana de Bancos (FELABAN).

    En esa ocasión, el expresidente argentino Carlos Menem aseguró que la dolarización podía reducir el riesgo país entre un 30 % y 50 %, disminuir el costo de los intereses, mejorar el déficit fiscal y generar certeza cambiaria.

    Pocas semanas después, se aprobó la Ley de Integración Monetaria, lo que permitió que la dolarización entrara en vigor el 1 de enero de 2001, eliminando definitivamente al colón como moneda nacional.

    Hinds y los bancos lograron el verdadero objetivo que perseguían, ya que tras su entrada en vigor se redujeron las tasas de interés y la mora bancaria.

    Sin embargo, a 25 años de su adopción, las promesas de un bienestar creciente sustentado en mayores niveles de inversión, empleo, crecimiento económico y mejora de los salarios reales siguen sin cumplirse.

    Lejos de ello, la dolarización —promovida como un salto hacia la modernidad— terminó consolidando un modelo económico profundamente dependiente de la migración y las remesas, que hoy enfrenta el riesgo de colapso ante las medidas impulsadas por la Administración Trump.

    William Pleites es director de FLACSO El Salvador

  • Siguiendo tus pasos, bróder

    Hay cuentos infantiles clásicos en los que ‒pese a pasar por situaciones difíciles y hasta peligrosas‒ sus personajes principales como Hansel y Gretel, Caperucita y los tres cerditos terminaron viviendo felices tras superar dichos trances; al final, lograron instalarse en un escenario amable y seguro. No sé si será el más bonito o el más conocido. Eso es opinable. Pero el de la niña cuya cabeza la cubre un gorro rojo del cual cuelga una capa del mismo color, es el que me resulta más indicado para arrancar –de esta peculiar manera– con mi breve opinión sobre el momento actual del país. También porque este relato de ficción se desarrolla en un bosque. Y la principal protagonista de uno de los últimos acontecimientos más sonados acá recientemente, es el de una cooperativa que así fue bautizada.

    Esta es, pues, la “Caperucita roja” guanaca del momento: la Cooperativa El Bosque, ubicada en la apetitosa y apetecida Cordillera del Balsamo. Esa asociación ha sido acechada, hostigada, mordida y atacada por diversos lobos voraces que han querido caerle encima entre arenas movedizas, chanchullos y otros negocios funestos así como por los impulsores de viejas ideas perversas publicitadas como novedosas; estos últimos ‒para colmo‒ reprimieron a sus integrantes sin importar edad ni sexo, para lo cual echaron mano de un recurso indebido: la Policía Militar.

    Indebido porque, según el artículo 68 de la Ley Orgánica de la Fuerza Armada de El Salvador, su Brigada Especial de Seguridad debe proteger las fronteras e impartir justicia militar. Y la mentada unidad “policial” es el órgano auxiliar para operativizar la segunda de dichas funciones. En general, los militares tienen prohibido constitucionalmente participar en tareas de seguridad pública a menos que exista una situación excepcional ‒como los desórdenes públicos‒ y su control escapa de las manos de la Policía Nacional Civil; para ello se permite su uso temporal. Pero, en este caso, no hubo tales disturbios. Sin embargo, como nuestra Constitución pasó a ser también un cuento infantil ya ni las formas cuidan.

    A mí me queda claro el mensaje. Se trata de que la gente vea soldados fuertemente armados, con escudos y chalecos en los que resaltan las dos palabras cuyas letras blancas ‒en fondo verde olivo y mayúsculas‒ son bien visibles: POLICÍA MILITAR. Asimismo, pienso que se busca dejarnos claro que la brutalidad para enfrentar al “enemigo” volvió para quedarse. Quienes sufrieron violaciones graves de sus derechos humanos perpetrados con saña por los cuerpos policiales represivos y la milicia, antes y durante la guerra, así deben leerlo; quienes no pasaron por eso, sus padres u otros familiares sobrevivientes de aquella época puede que se lo lean en voz alta. Y así pretenden impedir la lucha organizada y decidida, terca e irreductible que crecerá en la medida que se vayan superando los “cantos de sirena” del “bukelato” y el miedo que se pretende sembrar.

    Pero hay otro mensaje. Contrario al anterior, a todas luces nocivo y perjudicial para las mayorías populares, está el de la acción valiente y creativa impulsada este lunes 12 de mayo por la Cooperativa El Bosque y la población solidaria que la acompañó. Luego de capturar con violencia a algunas personas que participaban en la misma ‒el abogado ambientalista, Alejandro Henríquez y José Ángel Pérez, pastor de la Misión Cristiana Elim de El Salvador, entre estas‒ Nayib Bukele habló de manipulación “oenegera” y partidista, implícitamente le dio la razón a un particular que denunció a la asociación y envió a una ministra a reunirse con sus integrantes para prometerles que nadie les desalojaría. Anunció, además, la próxima aprobación de la Ley de Agentes Extranjeros ‒consumada este martes 20 de mayo‒ para aplicarle a las organizaciones sociales un impuesto del 30 % a las donaciones que reciban. ¿A todas?, es la interrogante.

    El 10 de abril del 2019, siendo Bukele presidente electo por las buenas, el secretario general de Nuevas Ideas distanció a este de Nicolás Maduro, Daniel Ortega y Juan Orlando Hernández. Nosotros seremos ‒declaró Federico Anliker‒ “parte nuevamente de un grupo de países democráticos donde creemos en que las elecciones y los Estados” junto a “la misma gente” deben “elegir de una forma democrática a sus gobernantes y estos tres países, pues, son muy cuestionados. Son realmente Estados que han sido casi que impuestos por ellos mismos, ellos se reeligen, ha habido muertos”. Así, Anliker escupió para arriba pues Bukele terminó siguiendo rápidamente los pasos de ese trío. Y lo que el nicaragüense hizo hasta ahora caminando, él lo ha hecho corriendo. Por eso, desde hace ratos, se viene tropezando.

  • La entronización de León XIV y su voz por los pobres

    La entronización de León XIV y su voz por los pobres

    Ante la presencia de más de 200 mil feligreses y 150 mil delegaciones oficiales de igual cantidad de gobiernos del mundo, el domingo pasado fue entronizado en la Plaza San Pedro de la Ciudad del Vaticano, como Papa León XIV, el estadounidense-peruano Robert Francis Prevost Martínez, de 69 años de edad, quien el 8 de mayo había sido electo Sumo Pontífice de la iglesia católica.

    Su primer mensaje, una vez entronizado, estuvo lleno de esperanza y fortaleza espiritual ya que hizo un llamado vehemente a la paz y unidad mundial, así como a la conciencia humana en el sentido que criticó a la economía desigual, es decir aquella que explota los recursos del planeta y excluye a los más desfavorecidos acrecentando la pobreza.

    León XVI, de la orden agustino y hoy líder del catolicismo mundial, tras recibir los emblemas papales, entre ellos el palio, una prenda que pende en sus hombros y luce en la casulla, así como el anillo del Pescador (el cual fue hecho a la medida suya y cuando fallezca será destruido, tal como lo indica la tradición) dejó en firme que su orientación social irá encaminada a estar del lado de los pobres y la justicia.

    Su apostolado será una continuación del legado de Francisco y Juan Pablo II, pero también de León XIII, el sumo pontífice que inspiró su nombre y que fue Papa entre 1878 y 1903, tiempo en el cual denunció la explotación de la clase obrera, lo cual lo convirtió en el padre de la doctrina social de la iglesia católica.

    Todos los países y sus gobernantes deben caminar juntos con el objetivo de “construir un mundo nuevo donde reine la paz”, dijo el jerarca católico, ante decenas de representantes de Estados que actualmente viven o apoyan conflictos armados que llevan dolor y luto a la población desprotegida, especialmente niños, adultos y personas pobres.

    Su antecesor Francisco, al igual que Juan Pablo II, fueron fieles impulsores del bienestar común a instaron a los gobiernos del mundo a dirigir a sus países con justicia e igualdad de oportunidades para todos. Se declararon acérrimos críticos de la injusticia y la corrupción, a la cual consideraron el peor de los delitos. Es seguro que bajo su filosofía teológica de la doctrina social de la iglesia, León XIV también mantendrá el criterio contra las injusticia y la corrupción.

    Francisco instó a los países a combatir la pobreza crean oportunidades de desarrollo para todos. A los países del Primer Mundo los instó a impulsar política de fomento de desarrollo en los países tercermundistas. “Deben llevar paz y progreso, no conflictos”, esa es una forma de evitar las migraciones forzadas dentro de un territorio y de un país a otro país, dijo Francisco, al criticar las políticas contra migrantes que anunció Donald Trump, en 2017 cuando iniciaba su primer período como presidente estadounidense. León XIV ha reiterado que su posición es similar a su antecesor, respecto al tema de los migrantes y las políticas de desarrollo humano.

    Y es que León XIV nacido en Chicago, Illinois, Estados Unidos, en septiembre de 1955, vivió desde 1985 en diversas ciudades de Perú, donde en 2015 adquirió la nacionalidad. Haber vivido como misionero, sacerdote y posterior obispo, le permitió conocer la pobreza de primera mano y sentirse identificado con aquellos que tienen carencias materiales. León XIV conoció la pobreza, convivió con los pobres y por ende conoce sus necesidades. Haber vivido en un país donde la corrupción estaba presente como un mal endémico similar en casi todos los países latinoamericanos, le da la sapiencia y la autoridad de saber que la corrupción es la principal promotora de la pobreza que en muchos lugares llega a ser extrema y motivo de migración forzada,

    Mucho se dice que antes de morir Francisco preparó a su sucesor y que el cónclave cardenalicio tuvo el tino y la inspiración divina para decantarse por Prevost Martínez como continuador de la misión pedrina. Si así fue, pues es lo mejor que pudo pasarla a la iglesia católica, porque la esperanza de los más de mil millones cuatrocientos mil católicos y del resto de la humanidad, es que el Sumo Pontífice adopte el rol unificador y promotor de hermandad.

    Queremos un Santo Papa que no sea excluyente, que sea mediador, vigilante del talante del sacerdocio, moderno y visionario, estandarte y voz de los pobres y excluidos, que sea rígido a la hora de defender a los desprotegidos, crítico de los sistemas antihumanos e injustos. Queremos, a la cabeza de la iglesia católica universal, a un líder que sepa guiar a la feligresía mundial, que proteja al pobre y abogue por ellos, que como buen líder se muestre amigable, ecuánime, inteligente, organizado y sobre todo útil.

    En lo personal no dudo que León XIV, quien siendo misionero visitó a nuestro país en 2012, será un Papa trascendental, con un mensaje esperanzador y cristiano. Estoy seguro que nunca se alejará de la gente y que siempre estará listo para acompañar el clamor de los que materialmente tienen menos privilegios. Los católicos y cristianos en general tenemos fe y esperamos que León XIV sea el líder que siguiendo el legado de San Pedro, nos guíe y nos llene de fortaleza espiritual. Fortaleza cristiana.

  • Me gusta, Pepe, que disgustes

    Me gusta, Pepe, que disgustes

    No es fu00e1cil encontrar obituarios balanceados cuando mueren ciertos personajes pu00fablicos. A algunos se les elogia o se les desprecia, a veces sin matices, dependiendo del radicalismo ideolu00f3gico de quien escriba sobre ellos. En ocasiones, esas palabras un tanto apresuradas, hilvanadas por periodistas y columnistas al hilo del fallecimiento reciente, nos hablan mu00e1s de sus autores —de sus filias y fobias— que de las figuras reseu00f1adas. No ha sido distinto con el ex presidente uruguayo Pepe Mujica, vu00EDctima del cu00e1ncer el 13 de mayo.

    Abro la versiu00f3n digital de un medio que incluye la palabra “derecha” en su nombre y me encuentro el siguiente encabezado: Pepe Mujica, el hombre que ocultó un pasado manchado de sangre y violencia. En el texto se critica el perfil de “campesino sabio” y “abuelo pacifista” que se ha “vendido” del antiguo líder de los tupamaros, recordu00e1ndonos que su organizaciu00f3n guerrillera fue responsable “de múltiples actos de violencia armada en las du00e9cadas de 1960 y 1970”. Mu00e1s adelante la nota afirma que Pepe “no mostró un solo gesto de arrepentimiento por sus cru00edmenes” ni pidió perdón a las vu00edctimas de sus atentados. La frase final es lapidaria: “Mujica no era un héroe: era un terrorista reciclado en presidente”.

    En otro diario que incluye la palabra “izquierda” en su nombre, la columna que leo tilda de “revolucionario arrepentido” al ex mandatario uruguayo en su titular. Esta necrológica —escrita desde la acera de enfrente— tampoco ofrece demasiado espacio de maniobra a sus lectores: Pepe fue un “defensor de las instituciones del sistema capitalista”, una “expresión extrema” de una izquierda latinoamericana desradicalizada y alguien que “jugó un papel central en la reconciliación con los militares responsables de crímenes durante la dictadura”. El autor califica el discurso de Mujica como uno que ofició de “mensaje derrotista y disciplinador (sic), que contrasta dru00e1sticamente con los ideales revolucionarios de su juventud”.

    Reconozco el interés que me despierta la confrontación de estos febriles obituarios, tan absolutamente separados por sus respectivas ideologías y, sin embargo, tan insólitamente unidos en su desprecio al personaje. Me gusta, lo confieso, el disgusto que provoca la figura de Pepe Mujica en ambas puntas del espectro ideológico hispanoamericano. Algo debió hacer bien el viejo, imagino, para que los saurios de uno y otro lado se apresuren a criticar su legado, retratu00e1ndolo como un sanguinario irredento al que ningún mérito debe reconocerse, o como un vergonzoso camarada que terminó edulcorando el ideal socialista por el que había disparado fusiles y lanzado bombas.

    Sospecho que los radicales tienen numerosas razones para sentirse incómodos con Mujica. Les resulta muy difícil, para empezar, reclamarlo como suyo. Nadie que siga creyendo en los postulados marxistas sobre la violencia podría hoy explicarse por qué Pepe, hacia el final de su vida, se refirió mu00e1s a la gran batalla ética de nuestro tiempo que a la juru00e1sica lucha de clases. “La vieja izquierda”, escribió, “vive demasiado de la nostalgia… Le cuesta entender por qué fracasó y tiene grandes dificultades para imaginar nuevos caminos”.

    En la otra orilla también escuece el hecho de que Mujica fuera un ejemplo vivo de coherencia moral. A eso que él llamaba “cultura del egoísmo”, lo desafiaba con algo mu00e1s que frases hechas, encarnando la sobriedad de maneras contraculturales, casi lacerantes. En cuerpo y alma, vivía contradiciendo el atu00e1vico afu00e1n de lucro y lujo. “Los pobres son los que quieren mu00e1s”, decía, “esos a los que no les alcanza nada. Esos sí son pobres, porque se meten en una carrera infinita”. Alguien tan desprendido de todo lastre, claro, apenas encaja en ninguna parte.

    Pero sin duda el peor lastre del que Pepe se desprendió fue el odio. En sus días de guerrillero y delincuente, el aborrecimiento por quienes pensaban diferente era condición indispensable para la lucha. Che Guevara, en aquellas espeluznantes palabras dirigidas a la Tricontinental (1967), otorgaba la legitimidad revolucionaria de que se revestía aquella furia criminal juvenil: “El odio como factor de lucha; el odio intransigente al enemigo, que impulsa mu00e1s allu00e1 de las limitaciones naturales del ser humano y lo convierte en una efectiva, violenta, selectiva y cu00f3lida mu00e1quina de matar. Nuestros soldados tienen que ser así; un pueblo sin odio no puede triunfar sobre un enemigo brutal”.

    Al salir de la prisión, sin embargo, en 1985, Mujica también se había liberado de las cadenas mentales que justifican el exceso. Y ya no volvió a ceder terreno ante ellas. Por eso, el año pasado, volvió a distanciarse de la “dictadura del proletariado” fijada en Cuba desde hace mu00e1s de 60 años con dos vocablos: “No sirve”. Por eso llegó a decir que Venezuela y Nicaragua eran “indefendibles”, acusando a sus dirigentes de “jugar a la democracia” mientras perpetraban fraudes electorales.

    Por eso, al dejar su curul de senador en 2020, recordó que, aunque tenía muchos defectos, había uno de cuya redención se consideraba orgulloso. “Soy pasional”, dijo entonces, “pero en mi jardín hace décadas que no cultivo el odio, porque aprendí una dura lección que me impuso la vida: que el odio termina estupidizando, porque nos hace perder objetividad frente a las cosas. El odio es ciego como el amor, pero el amor es creador y el odio nos destruye”.

    Por deformación ideológica e inercia histórica, los socialistas tienen jardines sembrados de cadu00e1veres porque el rencor se ha apoderado de sus conciencias. Pepe Mujica entendió, a golpe de claridad, que así es imposible cambiar el mundo. Y esa lección suya es imperecedera.