Categoría: Salud

  • El dolor afecta más a las mujeres y registra sus picos máximos antes de los 55 años, según un macroestudio global

    El dolor afecta más a las mujeres y registra sus picos máximos antes de los 55 años, según un macroestudio global

    Las mujeres sufren dolor con mayor frecuencia y en todas las etapas de la vida en comparación con los hombres, de acuerdo con un extenso estudio internacional publicado en la revista Nature Medicine. La investigación recopiló datos de más de 6 millones de pacientes de entre 5 y 100 años en 118 países —incluido España—, abarcando 11 zonas corporales diferentes entre los años 1990 y 2025.

    En declaraciones a EFE, la investigadora Marta Miret, profesora del departamento de Psiquiatría de la Universidad Autónoma de Madrid, señaló que este fenómeno es «multicausal».

    «Las mujeres suelen padecer más enfermedades que cursan dolor y que tradicionalmente han sido poco investigadas, como la migraña menstrual, la endometriosis o la artritis reumatoide», explicó la experta, quien añadió que el exceso de carga laboral, familiar y de cuidados cronifica el malestar debido a la falta de tiempo para atenderlo. Asimismo, recordó que las expectativas socioculturales también influyen en que los hombres reporten menos el dolor.

    Picos de dolor antes de los 55 años

    Otra de las conclusiones más relevantes del estudio es que el malestar físico no se incrementa de forma lineal o uniforme con el envejecimiento. De hecho, en siete de las once partes del cuerpo analizadas, el dolor alcanza un punto crítico durante la adultez media y luego disminuye.

    • Adultez temprana y media: las cefaleas alcanzan su máxima prevalencia hacia los 34 años, el dolor abdominal alrededor de los 23, el dolor facial a los 45, el de codo a los 59 y las molestias en el cuello y hombros hacia los 62 años.

    • Degeneración musculoesquelética: en zonas como la espalda, la cadera o las rodillas, el malestar sí aumenta de manera progresiva durante la edad adulta, situando su pico principal alrededor de los 75 años.

    • Intensidad general: el dolor de alta intensidad llega a su nivel máximo cerca de los 50 años, mientras que el dolor generalizado lo hace en torno a los 70 antes de comenzar a descender.

    Desigualdades globales en la vejez

    El análisis también comparó las trayectorias del dolor en función del Índice de Desarrollo Humano (IDH) de cada nación. Si bien las tendencias globales son similares durante la juventud, las cifras divergen drásticamente a partir de los 65 años: los países con menor IDH registran una prevalencia de dolor en la vejez significativamente más alta que los de alto desarrollo.

    Ante este panorama, los investigadores recalcan que factores de riesgo como el tabaquismo, la obesidad y la vulnerabilidad socioeconómica son totalmente «modificables». Incidir en su reducción resulta fundamental para prevenir el malestar, el cual se posiciona como la primera causa de discapacidad en el mundo después de la depresión.

  • Expertos afirman que la diabetes tipo 1 puede identificarse antes de la aparición de síntomas

    Expertos afirman que la diabetes tipo 1 puede identificarse antes de la aparición de síntomas

    La comprensión actual de la diabetes tipo 1 está transformando su abordaje clínico al permitir la identificación de la enfermedad antes de que se manifiesten los primeros síntomas. Así lo destacaron diversos especialistas en endocrinología pediátrica y salud pública durante la jornada «A tempo: conversaciones de dos a tres», organizada por Levin con el apoyo de la compañía farmacéutica Sanofi.

    El doctor Luis Castaño, endocrinólogo pediátrico del Hospital Universitario de Cruces de Bilbao, explicó que los avances científicos en el estudio de la patología abren la puerta a estrategias que podrían modificar su progresión y evitar diagnósticos traumáticos.

    «Nos permite la anticipación al diagnóstico clínico y realizar un seguimiento que contribuya, fundamentalmente en niños y adolescentes, a evitar un inicio complejo y grave, que puede requerir ingreso en unidades de vigilancia intensiva», afirmó el especialista.

    Reducción drástica de complicaciones graves

    De acuerdo con el consenso científico expuesto durante el encuentro —respaldado por la publicación del nuevo Proceso Asistencial Integrado (PAI)—, la identificación temprana disminuye en más de un 90 % la aparición de la cetoacidosis diabética. Esta complicación potencialmente mortal se presenta actualmente como síntoma inicial en más de un tercio de los menores diagnosticados en el país.

    César Hernández, director general de Cartera Común de Servicios del Sistema Nacional de Salud (SNS) y Farmacia, enfatizó la necesidad de realizar ajustes en la gestión pública para consolidar este cambio de paradigma.

    «El reto está en averiguar cómo producir los cambios estructurales necesarios dentro del Sistema Nacional de Salud para que esta anticipación sea real, combinando las herramientas de cribado con la innovación terapéutica», señaló Hernández.

    Un impacto positivo en el entorno psicoemocional y familiar

    Además de las ventajas médicas, los especialistas recalcaron el beneficio de la detección precoz para el bienestar emocional y la organización de los hogares golpeados por el diagnóstico.

    «Un diagnóstico inesperado suele vivirse como un ‘shock’ debido a la brusquedad de la noticia. La detección precoz nos permite anticiparnos y asimilar la información de forma gradual, dando el espacio necesario para que cada miembro de la familia procese esta realidad a su propio ritmo», detalló la doctora Carmen Grau, psicóloga clínica e investigadora del Hospital Universitario Doctor Peset de Valencia.

    En la misma línea, Ana Tormos, portavoz de la plataforma Crecer sin Diabetes, subrayó que llegar tarde al diagnóstico deja un impacto psicológico devastador en las familias, mientras que contar con tiempo prévio evita las urgencias médicas y facilita una mejor preparación para la gestión de la enfermedad a largo plazo.

    Finalmente, Álvaro Hidalgo, presidente de la Fundación Weber, concluyó que evaluar la detección temprana solo por los costos clínicos e impactos directos es insuficiente, ya que actuar a tiempo alivia la carga del cuidado informal, protege la estabilidad laboral de los padres y garantiza una escolarización más fluida para los niños.

  • La menopausia altera el cuerpo de golpe y da señales desde 10 años antes

    La menopausia altera el cuerpo de golpe y da señales desde 10 años antes

    La menopausia no constituye un declive suave ni paulatino, sino un verdadero «precipicio fisiológico». Así lo demuestra un estudio publicado este lunes en la revista Nature Medicine por el Instituto Weizmann de Ciencias (Israel), el cual revela que el fin permanente de la menstruación provoca transformaciones drásticas en el organismo, cuyas primeras señales pueden detectarse con más de una década de antelación.

    Los datos indican que las alteraciones bioquímicas y metabólicas ocurren en un periodo sustancialmente más corto y acelerado de lo que la comunidad médica estimaba.

    Un impacto multisistémico

    El estudio detalla que la pérdida repentina del equilibrio hormonal no afecta únicamente al sistema reproductivo, sino que desencadena una reacción en cadena sobre diversos órganos y funciones corporales:

    • Salud cardiovascular: aumenta de forma marcada el riesgo de sufrir infartos de miocardio y accidentes cerebrovasculares (ACV).

    • Salud ósea: acelera la pérdida de densidad mineral, convirtiéndose en el principal factor detonante de la osteoporosis.

    • Bienestar neurológico y mental: provoca la aparición de episodios transitorios pero severos de insomnio y cuadros depresivos.

    Diagnóstico precoz y tratamiento

    El hallazgo de indicadores fisiológicos hasta diez años antes del cese menstrual abre la puerta a un cambio de paradigma en la medicina preventiva femenina. Identificar estas señales tempranas permitirá a los especialistas intervenir mucho antes de que los daños sistémicos se consoliden.

    Asimismo, los autores destacan la relevancia de la terapia de reemplazo hormonal (TRH) como una herramienta clave. Administrada en el momento oportuno, esta intervención atenúa de manera significativa las alteraciones metabólicas y reduce los riesgos asociados a patologías crónicas graves, mejorando sustancialmente la calidad de vida de las pacientes.

  • El desgaste psicológico laboral se concentra en la franja de los 40 a 49 años, según macroestudio epidemiológico

    El desgaste psicológico laboral se concentra en la franja de los 40 a 49 años, según macroestudio epidemiológico

    El desgaste psicológico en la población activa no se distribuye de manera uniforme ni afecta únicamente a los extremos de edad, sino que encuentra su mayor concentración en los trabajadores de entre 40 y 49 años. Así lo revela un macroestudio epidemiológico elaborado por la Unidad Epidemiológica de Quirónprevención con datos recopilados entre 2022 y 2025.

    El análisis, sustentado en las respuestas de más de 118.000 profesionales expuestos a riesgo psicosocial, detalla que la afectación psicoemocional en el ámbito laboral mostró una tendencia al alza, pasando del 14,94 % en 2024 al 19,96 % en 2025 al medir síntomas recientes de ansiedad y depresión. La mayoría de los casos registrados corresponden a intensidad leve (14,66 %), seguidos por niveles moderados (3,52 %) y graves (1,78 %).

    Al segmentar los datos por grupos de edad, la franja de 40 a 49 años encabeza el nivel de afectación con un 30,43 %, seguida por el grupo de 50 a 59 años con un 24 %. Los especialistas atribuyen esta concentración al momento vital del trabajador, donde confluyen simultáneamente las mayores exigencias económicas, familiares y de consolidación profesional.

    «El esfuerzo principal en los puestos de trabajo actuales ya no es físico, sino cognitivo. La toma constante de decisiones y la gestión de información compleja generan una carga mental que, si es excesiva o prolongada, desencadena el desgaste», explicaron los doctores Antonio Moreno y Juan Pedro Portell, autores del informe.

    Factores extralaborales y la nueva carga cognitiva

    Uno de los hallazgos más relevantes del informe es la frontera entre las causas del malestar. El estudio detectó que el 16,86 % del desgaste psicológico se atribuye a factores externos al trabajo —como preocupaciones familiares, financieras o sociales—, mientras que solo el 1,41 % se vincula de manera directa y exclusiva a causas originadas dentro del entorno laboral.

    Esta diferencia evidencia que, si bien la empresa no siempre es el origen del malestar, el ámbito de trabajo funciona como un escenario donde detonante y sintomatología se manifiestan con mayor fuerza.

    Estrategias corporativas y prevención integral

    Frente a la presión competitiva y la transformación digital del mercado, el informe resalta que las empresas constituyen espacios idóneos para la intervención precoz y la prevención. Las medidas recomendadas no buscan eliminar la exigencia profesional, sino equilibrar las demandas con los recursos organizativos disponibles.

    Entre las líneas de acción prioritarias sugeridas por los investigadores destacan:

    • Gestión de cargas y roles: ajustar los volúmenes de trabajo, definir funciones con claridad y fomentar la participación de los empleados en la toma de decisiones.

    • Liderazgo y desconexión: promover estilos de gestión saludables y respetar estrictamente los tiempos de descanso, erradicando la cultura de disponibilidad permanente.

    • Integración del contexto personal: considerar en los sistemas de prevención los factores extralaborales que merman la capacidad de respuesta de las personas.

    • Entornos de confianza: crear espacios donde los colaboradores puedan expresar su malestar psicoemocional de forma temprana sin temor a repercusiones en su carrera profesional.

  • El microbioma intestinal influye en la intensidad de las reacciones inflamatorias tras la vacunación

    El microbioma intestinal influye en la intensidad de las reacciones inflamatorias tras la vacunación

    Las diferencias en la composición y actividad del microbioma intestinal antes de recibir una vacuna podrían explicar por qué algunas personas experimentan episodios de fiebre y respuestas inflamatorias más severas que otras, según un estudio internacional publicado este jueves en la revista científica Science.

    La investigación fue desarrollada conjuntamente por el Instituto Max-Planck de Biología de Tübingen (Alemania), el Instituto Pasteur y el Inserm de Francia, junto con universidades de Estados Unidos y Canadá. El equipo analizó a adultos jóvenes sanos inmunizados contra el SARS-CoV-2 entre 2021 y 2022, evaluando muestras de sangre y heces recabadas antes y después del proceso de vacunación.

    Los hallazgos revelaron que las personas que desarrollaron fiebre alta tras la dosis presentaban, de forma previa a la vacunación, una mayor actividad genética bacteriana vinculada a la producción de flagelos —estructuras que otorgan movilidad a ciertos microorganismos—. La flagelina, proteína constitutiva de estas estructuras, es reconocida por el sistema inmunitario como una señal de amenaza, desencadenando una cascada inflamatoria.

    «Los resultados apuntan a que el microbioma contribuye a fijar el estado inflamatorio basal del organismo antes de la vacunación, modulando posteriormente la magnitud de la respuesta inmunitaria», detallaron los autores del informe.

    Validación en modelos animales

    Para determinar si la microbiota ejercía un papel causal directo, los científicos trasplantaron muestras fecales de los participantes humanos a ratones libres de gérmenes y posteriormente los vacunaron.

    Los roedores que recibieron microbiota de pacientes que habían sufrido fiebre alta mostraron una reacción inflamatoria significativamente mayor en comparación con aquellos que recibieron muestras de individuos asintomáticos. El experimento confirmó que dicho efecto dependía directamente de la capacidad del sistema inmune para detectar la proteína flagelina.

    La influencia de la dieta y proyecciones futuras

    El estudio sugiere además que la alimentación podría intervenir en esta dinámica inmune:

    • Consumo de frutas y verduras: los participantes con mayor ingesta de frutas y verduras mostraron una tendencia a presentar reacciones febriles de menor intensidad.

    • Dieta occidental: en pruebas con modelos animales, las dietas ricas en grasas saturadas incrementaron las respuestas inflamatorias ante el biológico.

    • Intervenciones dietéticas: los expertos comprobaron que ciertos componentes alimentarios estimulan la producción de flagelina en bacterias intestinales específicas.

    A pesar de los hallazgos, los autores remarcaron que no se puede concluir aún que la dieta determine de forma tajante la respuesta individual a una vacuna, por lo que se requerirán ensayos clínicos de intervención en humanos.

    El descubrimiento posiciona al microbioma como una pieza clave del estado inmunitario basal de cada individuo y abre nuevas oportunidades para investigar si la modificación segura de la flora intestinal podría reducir efectos adversos o reacciones molestas tras las jornadas de vacunación.

  • Pérdida de fuerza, sensibilidad o reflejos por dolor de espalda exige evaluación neurológica especializada

    Pérdida de fuerza, sensibilidad o reflejos por dolor de espalda exige evaluación neurológica especializada

    La presencia de debilidad muscular, alteraciones en la sensibilidad o cambios en los reflejos durante un episodio de dolor de espalda constituye una señal de alerta que requiere una evaluación médica especializada, según advirtió el doctor Francisco Villarejo, jefe del Servicio de Neurocirugía del Hospital Universitario La Luz.

    El especialista explicó que la columna vertebral, como principal soporte estructural del organismo, está expuesta continuamente a cargas, movimientos y desgaste. Factores como el envejecimiento, la sobrecarga física, hábitos posturales deficientes y ciertas prácticas deportivas contribuyen al deterioro progresivo de sus estructuras.

    «El dolor es importante, pero no debemos fijarnos únicamente en cuánto duele», enfatizó Villarejo, al señalar la necesidad de diferenciar un dolor cervical o lumbar común de aquel asociado a un compromiso neurológico o lesión estructural subyacente.

    Diagnóstico clínico antes que pruebas de imagen

    El abordaje médico inicia con una rigurosa historia clínica y exploración física. En función de los hallazgos, se recurre a estudios de imagen como radiografías, resonancias magnéticas (RM) o tomografías computarizadas (TAC) para identificar patologías como hernias discales o estenosis del canal.

    Sin embargo, el neurocirujano aclaró que un hallazgo anómalo en una resonancia no se traduce automáticamente en una intervención quirúrgica. La cirugía se reserva para casos en los que la lesión estructural coincida exactamente con los síntomas del paciente, existan signos objetivos de afectación neurológica o cuando los tratamientos conservadores no hayan surtido efecto.

    «La cirugía tiene sentido cuando todos estos elementos encajan en un mismo diagnóstico», puntualizó el experto, añadiendo que cuando se presenta un déficit neurológico progresivo, la evaluación quirúrgica adquiere prioridad.

    Avances hacia técnicas mínimamente invasivas

    Villarejo destacó que la cirugía de columna ha evolucionado de forma significativa hacia procedimientos que minimizan el impacto en los tejidos sanos. Entre ellos, resaltó el uso de la microcirugía asistida por microscopio quirúrgico, técnica que permite intervenir con alta precisión sobre las estructuras nerviosas afectadas.

    «Siempre que podamos solucionar el problema mediante una cirugía menos agresiva, evitando actuaciones innecesarias sobre hueso, músculo o articulaciones, estaremos favoreciendo una recuperación más llevadera para el paciente», concluyó el especialista, reafirmando la importancia de adaptar cada tratamiento a las necesidades individuales.

  • Los expertos advierten de la dificultad para detectar la depresión cuando no se manifiesta con tristeza evidente

    Los expertos advierten de la dificultad para detectar la depresión cuando no se manifiesta con tristeza evidente

    El jefe de servicio de Salud Mental del Hospital Blua Sanitas Valdebebas, Carlos Atef Harkous, ha explicado que reconocer las señales de depresión puede resultar complejo cuando el malestar no se expresa mediante una tristeza evidente y aparecen otras alteraciones que se confunden con estrés, cansancio o problemas físicos.

    «La depresión puede manifestarse mediante un estado de ánimo bajo, pero también a través de la pérdida de interés o capacidad para disfrutar de actividades habituales, falta de energía, alteraciones del sueño, cambios en el apetito, problemas de concentración o diversas molestias físicas para las que no siempre se encuentra una explicación médica», ha indicado el experto.

    Por ello, en el marco del Día Mundial de la Salud Mental, ha manifestado que es esencial observar si estos cambios persisten en el tiempo, especialmente cuando se mantienen durante dos o más semanas, y si conllevan un impacto significativo en la vida personal, familiar, social o laboral para valorar un posible episodio depresivo.

    Por otro lado, conviene prestar atención a los cambios respecto al funcionamiento habitual de la persona más que a la presencia aislada de una única señal. «Dejar de proponer planes, contestar cada vez menos a los mensajes, abandonar aficiones o sentir indiferencia ante acontecimientos que antes generaban ilusión son detalles a tener en cuenta si aparecen de forma sostenida», añade Harkous.

    Cómo reconocer las señales

    Ante esta situación, Virginia del Palacio, psicóloga de Blua de Sanitas, ha elaborado una lista de señales que pueden indicar la necesidad de una valoración profesional. Entre ellas, ha destacado la tendencia a posponer decisiones cotidianas aparentemente sencillas, como elegir qué comer o responder a un correo electrónico.

    Otras señales de alerta son los cambios en la forma de interpretar los propios errores y la reducción progresiva de los objetivos y proyectos personales. Además, la experta ha señalado que conviene prestar atención a una visión cada vez más negativa del futuro. «Más que tristeza, algunas personas empiezan a hablar como si las cosas fueran a salir mal de antemano o como si cualquier esfuerzo tuviera poca utilidad», ha detallado.

    En las personas mayores, los expertos advierten de que la identificación puede ser más compleja porque la depresión puede expresarse con apatía, pérdida de iniciativa, quejas físicas, ansiedad, alteraciones del sueño o dificultades cognitivas, sin que predomine una tristeza manifiesta.

    «Estos cambios no deben atribuirse automáticamente al envejecimiento. Es importante valorar su inicio y evolución, el impacto funcional, las enfermedades concomitantes, el dolor, el duelo, el consumo de alcohol y los medicamentos, y realizar el diagnóstico diferencial con delirium y trastornos neurocognitivos. También debe explorarse de forma directa el riesgo de suicidio, que puede pasar inadvertido», ha expresado Miriam Piqueras, directora médica de Sanitas Mayores.

    Cuándo acudir a un profesional

    Los especialistas recuerdan que la aparición aislada de alguna de estas señales no implica necesariamente la existencia de una depresión, ya que el estrés, las enfermedades físicas, los procesos de duelo y otras circunstancias vitales pueden provocar manifestaciones similares. No obstante, cuando estos cambios persisten o interfieren en la vida cotidiana, es recomendable realizar una valoración profesional.

    «Detectar estos cambios permite estudiar su origen y ofrecer un abordaje individualizado. Si los síntomas persisten, causan sufrimiento o interfieren en la vida diaria, es recomendable consultar con un profesional sanitario. Ante ideas de muerte o suicidio, una planificación autolesiva, una incapacidad marcada para cuidarse o un empeoramiento brusco, debe buscarse atención urgente», concluyen desde Sanitas.

  • El 61 % de los usuarios acude a chatbots de IA por dudas emocionales, alerta estudio de Doctoralia

    El 61 % de los usuarios acude a chatbots de IA por dudas emocionales, alerta estudio de Doctoralia

    En el marco del Día Mundial de la Salud Mental, un estudio elaborado por la plataforma médica Doctoralia reveló que más del 61 % de los usuarios valora o ha utilizado chatbots de Inteligencia Artificial (IA) generativa para resolver dudas emocionales.

    De acuerdo con el informe, el 53 % de los psiquiatras encuestados afirma haber recibido en consulta a personas con una hipótesis diagnóstica elaborada por una IA. Más preocupante aún, el 14,7 % de los especialistas confirmó haber atendido a pacientes cuyo cuadro clínico empeoró tras seguir las recomendaciones de un chatbot.

    «Los médicos vemos cómo el paciente llega cada vez con más información, pero estar más informado no siempre significa estar mejor informado. Nuestro papel está evolucionando: además de diagnosticar y tratar, tenemos que ayudar a contextualizar esa información, distinguir síntomas de diagnósticos y devolver una mirada clínica individualizada que un algoritmo no puede sustituir», explicó el psiquiatra Alejandro Martínez Rico.

    Solicitudes de medicación y riesgo en la evaluación clínica

    El informe destaca que acudir a la consulta con información generada por IA puede interferir con la evaluación médica experta. Un 41,3 % de los profesionales del área médica reportó haber recibido solicitudes explícitas de los pacientes para iniciar o modificar tratamientos farmacológicos basados en sugerencias automatizadas.

    Frente a esta tendencia, Martínez Rico advirtió sobre la complejidad del acto médico:

    «Estos datos reflejan nuestra tendencia a buscar respuestas rápidas ante problemas complejos. Prescribir no consiste simplemente en asociar un síntoma a un medicamento: exige valorar diagnóstico, antecedentes, otros tratamientos, riesgos, evolución y preferencias del paciente. La IA puede ser una herramienta de apoyo, pero las decisiones terapéuticas necesitan juicio clínico y responsabilidad profesional».

    Exigencia de regulación y uso asistencial en consulta

    Ante este panorama, cerca del 80 % de los psicólogos y psiquiatras encuestados enfatizó la necesidad urgente de regular por ley el uso de la IA generativa en el ámbito de la salud mental.

    No obstante, los especialistas matizan la diferencia entre el uso no supervisado por parte del paciente y la aplicación de estas tecnologías en la gestión médica interna. Según los datos del estudio, más del 75 % de los psiquiatras y el 42 % de los psicólogos en España ya utilizan herramientas de IA para automatizar tareas administrativas y reducir la carga burocrática, lo que les permite optimizar los tiempos y dedicar mayor atención personalizada a sus pacientes.

  • La OMS lanza una hoja de ruta global hacia 2035 para disminuir las muertes por hipertensión en el embarazo

    La OMS lanza una hoja de ruta global hacia 2035 para disminuir las muertes por hipertensión en el embarazo

    La escasez de nuevos medicamentos específicos para prevenir y tratar los trastornos hipertensivos en la gestación contrasta gravemente con el impacto devastador de estas complicaciones en la salud pública global. Afectando a entre el 10 % y el 15 % de los embarazos en todo el mundo, la hipertensión gestacional es la causa directa de miles de fallecimientos y secuelas crónicas, según advirtió la Organización Mundial de la Salud (OMS).

    Para enfrentar esta problemática —responsable de aproximadamente 42.000 muertes maternas y más de 500.000 muertes fetales y neonatales cada año—, el organismo internacional presentó una hoja de ruta mundial con metas y acciones aplicables desde ahora y hasta el año 2035.

    Actualmente, los trastornos de hipertensión en la gestación representan alrededor del 16 % de la mortalidad materna global, a pesar de que existen intervenciones de prevención sencillas y de bajo costo. Sin embargo, el acceso inequitativo en comunidades vulnerables sigue marcando la diferencia entre la vida y la muerte. La OMS alertó que en múltiples países en desarrollo las gestantes aún enfrentan barreras para acceder a chequeos básicos de presión arterial, pruebas urinarias de proteína o tratamientos esenciales como la aspirina, antihipertensivos y el sulfato de magnesio.

    Riesgos mortales y secuelas a largo plazo

    La preeclampsia —condición que impacta a entre el 3 % y el 8 % de las mujeres que dan a luz— y la eclampsia constituyen las manifestaciones más severas de estos cuadros. Si la preeclampsia no se controla a tiempo con atención de emergencia, puede evolucionar a eclampsia, desencadenando convulsiones y poniendo en riesgo inminente la vida de la madre y del neonato.

    «El sulfato de magnesio puede reducir en más de la mitad el riesgo de que una mujer con preeclampsia desarrolle eclampsia, pero su utilización sigue siendo muy limitada en entornos de escasos recursos», enfatizó el informe del organismo rector de la salud.

    Asimismo, la evidencia médica señala que los impactos trascendiendo el parto:

    • Para la madre: quienes sufren estos trastornos presentan un riesgo sustancialmente mayor de desarrollar hipertensión crónica, patologías cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares (ictus) y enfermedad renal a lo largo de su vida.

    • Para el bebé: la exposición prenatal incrementa la probabilidad de nacimiento prematuro, así como de padecer afecciones cardiovasculares y metabólicas en la edad adulta.

    Ejes de la estrategia global

    La nueva hoja de ruta planteada por la OMS establece líneas de acción prioritarias estructuradas en tres pilares fundamentales:

    1. Investigación e innovación: impulsar el desarrollo de nuevas opciones terapéuticas específicas para la gestación.

    2. Actualización de guías clínicas: estandarizar la atención médica y el control oportuno de la presión arterial en la atención primaria.

    3. Garantía de suministro: asegurar el acceso equitativo y asequible a medicamentos esenciales y dispositivos de diagnóstico en regiones desfavorecidas.

  • La dieta mediterránea mejora la flexibilidad metabólica y el rendimiento cerebral en adultos con deterioro cognitivo leve

    La dieta mediterránea mejora la flexibilidad metabólica y el rendimiento cerebral en adultos con deterioro cognitivo leve

    Mantener una dieta mediterránea durante un periodo de 24 semanas no solo protege el sistema cardiovascular, sino que mejora directamente la flexibilidad metabólica y la función cognitiva en adultos mayores con deterioro cognitivo leve. Así lo revela un reciente estudio científico desarrollado por investigadores del Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBER) en España.

    La investigación, liderada por Cristina Andrés-Lacueva (CIBERFES / Universidad de Barcelona) y Pablo Pérez-Martínez (CIBEROBN / Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba), analizó mediante técnicas de metabolómica cuantitativa el plasma de pacientes mayores de 60 años.

    Los hallazgos demostraron que el patrón nutricional mediterráneo —a diferencia de la dieta convencional baja en grasas sugerida por la Organización Mundial de la Salud (OMS)— estimula la producción de cuerpos cetónicos, incrementa intermediarios energéticos como el piruvato y el lactato, y optimiza el metabolismo de aminoácidos esenciales. Esto se traduce en una mayor resiliencia y adaptación del cerebro para utilizar distintas fuentes de energía de forma eficiente.

    «Estas adaptaciones sugieren un aumento de la flexibilidad metabólica, que podría desempeñar un papel en el metabolismo energético cerebral y la resiliencia cognitiva en adultos mayores con deterioro cognitivo leve», explicaron los autores del estudio.

    Impacto directo en la memoria, el razonamiento y el lenguaje

    El análisis metabolómico permitió vincular marcadores biológicos específicos en la sangre con mejoras concretas en distintas áreas neuronales:

    • Memoria, inhibición y razonamiento visoespacial: el incremento de cetoácidos derivados del metabolismo de aminoácidos de cadena ramificada (BCAA), como el alfa-cetoisovalerato y el alfa-cetoglutarato, se asoció positivamente con una mejor retención general y capacidad analítica.

    • Lenguaje y fluidez verbal: la reducción de metabolitos como la isoleucina, L-carnitina, beta-alanina y glutamato se relacionó directamente con avances en el dominio del lenguaje y la memoria operativa.

    • Efecto de los probióticos: la combinación de la dieta mediterránea con la ingesta de probióticos generó un marcado aumento de metabolitos derivados del triptófano y la microbiota intestinal, vinculados a la protección de la barrera intestinal y el combate de procesos inflamatorios.

    Biomarcadores de adherencia a la dieta

    El estudio sirvió además para identificar indicadores químicos clave que confirman el cumplimiento y beneficio del consumo de alimentos frescos:

    • Consumo de pescado y vegetales: se observó un aumento significativo de ácido CMPF (marcador de consumo de pescado) y de N2-acetilornitina (presente en proteínas vegetales como frutos secos y legumbres).

    • Reducción de carnes y procesados: la disminución de biomarcadores como la 3-metilhistidina y la trans-4-hidroxiprolina reflejó una menor ingesta de aves, carnes rojas y embutidos procesados, reafirmando el perfil protector del régimen mediterráneo sobre el envejecimiento cerebral.