Mármol italiano Calacatta Caldia, carpintería en madera natural de nogal, textiles importados de Turquía y la India, grifería alemana Hansgrohe y tinas inglesas Victoria and Albert. Con este nivel de especificaciones técnicas y materiales de importación avanza la construcción del JW Marriott San Salvador, una apuesta que busca redefinir el segmento de ultra lujo y hospitalidad ejecutiva en El Salvador y Centroamérica.
El desarrollo, anunciado en agosto de 2024 y que se entregará en 2028, representa la tercera incursión bajo esta insignia para Real Hotels & Resorts —la división hotelera de Grupo Poma— en América Latina, que se suma a JW Marriott Guanacaste en Costa Rica (2008) y JW Marriott Bogotá en Colombia (2010).
Para Fernando Poma, presidente de Real Hotels & Resorts y presidente de la Junta Directiva de Grupo Poma, el despliegue del proyecto responde a una coyuntura estratégica donde «los astros se han alineado», impulsada por el dinamismo turístico y la consolidación urbana y comercial en el entorno del centro comercial Multiplaza.
“Queremos construir el hotel más lujoso de El Salvador y uno de los de mayor nivel de Centroamérica, y creemos que tenemos todos los elementos para hacerlo”, sostuvo Poma.

Alcance y especificaciones de la obra
El complejo comprende una torre de 16 niveles con una oferta de 186 llaves, distribuidas entre habitaciones sencillas, dobles, suites y una suite presidencial, además de tres niveles subterráneos para estacionamientos.
Actualmente, las obras se concentran en la etapa de sótanos y cimentaciones. “Ya tenemos las fundaciones y estamos empezando a construir de abajo para arriba”, detalló el ejecutivo, tras explicar que la excavación profunda albergará 350 plazas de estacionamiento.
La edificación será la primera en el mercado salvadoreño diseñada bajo la totalidad de los estándares internacionales requeridos para clasificar formalmente en la categoría de cinco estrellas, integrando tecnología de punta, servicios personalizados y amenidades premium.

El diseño arquitectónico estuvo a cargo de la firma internacional CallisonRTKL, mientras que el interior fue desarrollado por Watermark. Entre los acabados destacan pisos y revestimientos de mármol extraído de los Alpes Apuanos, de Italia, alfombras de lana hechas a mano para las habitaciones y de lana de Nueva Zelanda para áreas de circulación y pasillos.
La oferta culinaria contempla tres conceptos gastronómicos propios: NAU Sushi Lounge, Factory Steak and Lobster, y The Market, complementados por dos bares. A esta infraestructura se suma la sinergia directa con el centro comercial Multiplaza, que aporta más de 200 establecimientos comerciales, gastronómicos y de retail a pasos del complejo.
El proyecto consolida la visión de desarrollo de uso mixto ideada originalmente por el empresario Ricardo Poma —fallecido en agosto de 2025—, orientada a articular vivienda, oficinas, comercio, entretenimiento, gastronomía, hotelería y capilla en un solo nodo urbano.

“El JW Marriott San Salvador es una pieza muy importante de esa visión y también de nuestro aporte al turismo del país”, remarcó el presidente del grupo.
La incorporación de JW Marriott al mercado salvadoreño responde a una clara diferenciación de audiencias frente a otros activos del grupo. Mientras que el Hotel Real InterContinental San Salvador se orienta a perfiles que visitan el centro histórico, delegaciones de entretenimiento y eventos de alta escala, el nuevo JW Marriott San Salvador estará orientado principalmente al turismo corporativo y viajeros de negocios de alto poder adquisitivo.
El conglomerado salvadoreño fue el primer operador a nivel mundial autorizado por Marriott International para operar proyectos bajo esta marca, orientada al lujo sofisticado.

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