El 77.3 % de los salvadoreños destinan las remesas a gastos de subsistencia

Los hogares receptores de remesas familiares destinan estos ingresos principalmente a gastos de subsistencia, educación, salud o pago de servicios básicos, reveló la Encuesta Nacional de Inclusión y Educación Financiera del Banco Central de Reserva (BCR).

La investigación, realizada de manera digital entre el 22 de septiembre y el 22 de octubre de 2025, encontró que un 25.8 % de los salvadoreños recibe remesas. Aunque existe un sesgo que señala que los receptores malgastan este dinero, diversas investigaciones han matizado esta percepción y destacan que las remesas son clave para el sostenimiento familiar y para que más personas salgan de la pobreza.

Con opción de respuestas múltiples, la encuesta encontró que el 77.3 % de los salvadoreños destina las remesas a gastos de subsistencia, frente a un 38.4 % que las utiliza para pagar servicios básicos.

Además, un 23.9 % indicó que usa las remesas para gastos de salud, un 30 % para emergencias y un 11.9 % para educación.

En menor medida, un 1.9 % paga la cuota del hogar o el alquiler; un 2.3 % compra o remodela una vivienda; y un 0.5 % utiliza el dinero para la compra de un terreno o un vehículo.

Otro 2.3 % afirmó que amplía o inicia un negocio; un 0.5 % destina parte de las remesas a vacaciones; un 1.6 % paga deudas; un 0.1 % presta dinero a conocidos; un 2.8 % ahorra en una institución financiera, y un 0.2 % compra animales como medio de inversión.

Dónde y cómo llegan las remesas

De acuerdo con la encuesta, La Unión es el departamento con mayor proporción de hogares receptores de remesas, ya que un 46 % reportó haber recibido estos ingresos. Le siguen Cabañas, con un 45 %, y Usulután, con un 43.7 %.

En San Salvador, el 18.8 % de los hogares recibe remesas, el porcentaje más bajo a escala nacional, pese a que el departamento concentra el 18.4 % del total de remesas recibidas por los hogares salvadoreños a noviembre de 2025. Esto se explica, en parte, porque es el departamento más poblado del país.


Asimismo, la encuesta encontró que el 60 % de las remesas se paga a través de casas remesadoras, seguido de un 26.2 % que llega como abono en cuenta bancaria.

Un 6.7 % se paga en corresponsales financieros; un 5.2 % en efectivo; un 3.2 % como abono en una cuenta de una institución financiera diferente; y un 3.1 % en puntos de pago.

Las remesas representan más del 20 % del producto interno bruto (PIB) y colocan a El Salvador como uno de los países más dependientes de estos ingresos en América Latina, junto con Guatemala y Honduras.