Un ciudadano salvadoreño identificado como Franklin Antonio Amaya Paredes, de 28 años, se declaró culpable en un tribunal federal de Boston por su participación en tres asesinatos vinculados a la pandilla MS-13, informó el Departamento de Justicia.
El acusado, conocido con los alias “Mosca” o “Tony”, enfrentó cargos por crimen organizado, conspiración y asesinato en apoyo a actividades de pandillas, tras hechos ocurridos en los estados de Massachusetts y Virginia.
Las autoridades estadounidenses detallaron que Amaya Paredes integraba la clica Uniones Locos Salvatrucha (ULS), que operaba en distintas zonas del país y estaba involucrada en homicidios, tráfico de drogas y financiamiento de actividades criminales.
Según la investigación, en agosto de 2018 el imputado participó en el asesinato de una persona a quien acusaban de traicionar a la pandilla. La víctima fue golpeada, estrangulada y posteriormente desmembrada, sin que hasta la fecha se hayan encontrado sus restos.
En otro hecho ocurrido en junio de 2019, miembros de la estructura criminal asesinaron a un hombre en Virginia utilizando armas de fuego y machetes, mientras el acusado colaboraba en la operación.
Asimismo, en julio de 2020, Amaya Paredes asesinó a su propio primo en Massachusetts, luego de citarlo a una reunión familiar, argumentando que este no cumplía con las reglas internas de la pandilla.
“Este acusado – un extranjero que residía ilegalmente en nuestro país – admitió participar en tres asesinatos brutales para avanzar en la agenda violenta de la MS-13”, señaló la fiscal federal Leah B. Foley.
Por su parte, el FBI calificó los hechos como de extrema violencia.
“La brutalidad y el terror que infligió en nombre de la MS-13 demuestra un desprecio total por la vida humana”, indicó el agente especial Ted E. Docks.
El tribunal programó la sentencia para el 10 de julio de 2026, y el acusado podría enfrentar cadena perpetua por los delitos cometidos.

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