La agencia de riesgo soberano Fitch advirtió este jueves que la incertidumbre sobre el programa del Fondo Monetario Internacional (FMI) se debe principalmente al retraso en la reforma de pensiones y al desarrollo del bitcoin.
Fitch mantuvo la calificación de riesgo de El Salvador en ‘B-‘, con perspectiva estable, bajo el argumento de que el país enfrenta menores necesidades de financiamiento gracias al programa del FMI, aprobado por $1,400 millones para que el gobierno ejecute un ajuste fiscal que reduzca sustancialmente la deuda y mejore la posición de las finanzas públicas.
El gobierno salvadoreño cumplió la mayoría de los objetivos cuantitativos en la primera revisión del programa, en mayo de 2025, cuando el FMI incluso elogió los resultados. Sin embargo, la segunda y la tercera, programadas para septiembre de 2025 y marzo de 2026, aún están pendientes.
“El retraso refleja principalmente el deslizamiento en los hitos relacionados con la reforma de las pensiones y los problemas de bitcoin, en lugar de un subcontrato macro. Esperamos que la revisión se complete en los próximos meses, apoyando la credibilidad de las políticas, la confianza del mercado y la financiación multilateral. Sin embargo, otros retrasos podrían presionar los diferenciales del mercado y la flexibilidad de financiación”, advierte la agencia.
El gobierno aún no presenta una reforma al sistema de pensiones, programada para febrero de 2026, un “desafío clave de política a mediano plazo” y en la antesala de las elecciones de 2029.
“En opinión de Fitch, el ciclo electoral puede complicar las perspectivas de reformas políticamente costosas, especialmente este año”, indicó.
De acuerdo con el estudio actual, publicado por el Ministerio de Hacienda en diciembre de 2025, el déficit del sistema de pensiones se ha profundizado en los últimos años debido a los aumentos en las pensiones. También identificó que los recursos de la Cuenta de Garantía Solidaria podrían agotarse en 2029.
La agencia advirtió que habrá presiones adicionales en la caja fiscal cuando finalice el período de gracia para honrar la deuda del sistema previsional en 2027, correspondiente al canje realizado en 2023.
Bitcoin presiona, pero menos que pensiones
Para la agencia, el tema del bitcoin incide en la incertidumbre con el FMI, pero no tanto como la presión que ejerce el sistema de pensiones, e incluso aseguró que los desarrollos de la criptomoneda no representan un riesgo para “descarrilar el programa”.
El gobierno salvadoreño cumplió compromisos clave, como la prohibición de los pagos de impuestos en bitcoin, la divulgación de los resultados financieros de la billetera Chivo y la adopción de un plan para poner fin a la participación pública en el monedero.
Fitch recordó que el acuerdo con el FMI prohíbe la acumulación de bitcoin con fondos públicos; sin embargo, el gobierno continúa la compra de criptomonedas para una reserva estratégica cuya naturaleza no ha sido aclarada.
Carga de deuda
La agencia señaló que la consolidación fiscal y la gestión de pasivos han aliviado las presiones de financiamiento a corto plazo, por lo cual no espera una nueva emisión de bonos en el mercado internacional antes de 2027.
El financiamiento de 2026 procederá principalmente del apoyo de organismos multilaterales para reducir la dependencia del mercado interno. Para Fitch, la deuda del sector público no financiero (SPNF) se ubicará en 87.4 % del producto interno bruto (PIB) en 2026, mientras que en 2027 llegaría a 85.2 %.
Sin embargo, los costos de los intereses aún presionarán la caja fiscal, ya que absorbieron el 18.1 % de los ingresos en 2025. Estos aumentarán aún más en 2027, a medida que expire el período de gracia de los bonos de pensiones.

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