Autor: Uveli Aleman

  • El Salvador crecerá 4.5 % en 2026 y será el tercer país de mayor desempeño en América Latina, según el Banco Mundial

    El Salvador crecerá 4.5 % en 2026 y será el tercer país de mayor desempeño en América Latina, según el Banco Mundial

    El Banco Mundial mejoró la perspectiva económica para El Salvador a 4.5 % en 2026 y será el tercer país de América Latina de mayor crecimiento, indica la última edición del Panorama Económico de América Latina y el Caribe publicado este martes.

    Esta es la tercera subida que aplica el Banco Mundial. En enero de 2026 estimó que la economía salvadoreña creciera 3 %, una mejora desde el informe de octubre de 2025 cuando estimó 2.5 %. Luego, en junio subió su pronóstico a 3.2 % y en su más reciente informe subió en 1.3 puntos porcentuales y llega a 4.5 %.

    Para 2027, anticipa que el crecimiento será de 3.9 % y en 2028 de 3.5 %.

    “El Salvador y Paraguay continúan registrando un crecimiento superior al promedio regional, impulsados por la mejora de las condiciones de seguridad, los esfuerzos de consolidación fiscal y una sólida inversión privada”, indicó el multilateral, que actualiza las perspectivas económicas mundiales de cara a las reuniones anuales en conjunto con el Fondo Monetario Internacional (FMI), del 12 al 18 de octubre de 2026.

    Según el Banco Mundial, República Dominicana y Paraguay comparten el podio de la economía de mayor crecimiento en América Latina para 2026, con una proyección de 4.7 %, respectivamente, seguido por El Salvador que viene de registrar una expansión de 3.9 % en 2025.

    Ahora, si se incluyen a las economías del Caribe, Guyana destaca del promedio regional con una proyección de 23.7 %.

    Gráfica elaborada en Notebook.

    Vistazo en la región

    El Banco Mundial prevé un crecimiento de 2.2 % en 2026 para América Latina y el Caribe. Ese desempeño descansará en general en un mayor dinamismo en las economías de Centroamérica.

    En el grupo de economías de mayor crecimiento también está Panamá, con una proyección de 4.2 %, Guatemala con 3.7 %, Nicaragua con 3.6 %, Honduras con 3.4 %, Costa Rica con 3.3 % y Perú con 3.2 %.

    Para la región, el Banco Mundial advierte que la “relativa estabilidad” refleja un grado de resiliencia de América Latina y el Caribe para absorber los choques externos, donde el factor de mayor peso es el impacto del conflicto en Medio Oriente en los precios.

    La proyección del Banco Mundial está alineada a la oficial del Banco Central de Reserva (BCR), que anticipa una expansión de 4.5 % a 5 %.

    “El Salvador también ha mantenido un crecimiento robusto, con un crecimiento anual promedio superior al 3 por ciento en los últimos años y la inversión privada desempeñando un papel crucial en dicha expansión”, sostiene el BCR.

    Sobre la economía salvadoreña, el multilateral señala que la reducción de la delincuencia observada en 2022 eliminó una “importante limitación” a la actividad económica, que se sumó a los esfuerzos de consolidación fiscal y, por consiguiente, mejoró la confianza del mercado.

  • FMI advierte que endurecimiento migratorio en EE. UU. podría restar $1,500 millones en remesas a 2031

    FMI advierte que endurecimiento migratorio en EE. UU. podría restar $1,500 millones en remesas a 2031

    Los cambios demográficos en Estados Unidos, por una reducción de la población salvadoreña, impactarán a través de una disminución gradual de las remesas que llegan a El Salvador en los próximos cinco años, según estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI).

    En el informe sobre la segunda y la tercera revisión del programa de Servicio Ampliado del Fondo (SAF), publicado el 1 de octubre, el Fondo Monetario recuerda que la economía depende de remesas.

    En 2025, estos ingresos representaron el 27.4 % del producto interno bruto (PIB), un motor clave para el consumo privado y la inversión, que se dirige sobre todo a la construcción, además de fortalecer los colchones de liquidez del sistema bancario.

    Más del 90 % de las remesas se origina en Estados Unidos, donde reside la mayor comunidad de salvadoreños en el exterior, pero que enfrenta un riesgo de deportación.

    De los 1.5 millones de migrantes nacidos en El Salvador que residen en Estados Unidos, se estima que 864,000 carecen de estatus legal y 232,000 dependen del Estatus de Protección Temporal (TPS).

    El reporte recapitula que, según datos oficiales, las deportaciones de salvadoreños se duplicaron en el primer trimestre de 2026 en comparación con igual período de 2025, mientras que los flujos de entrada de migrantes han disminuido drásticamente, ya que los encuentros de ciudadanos salvadoreños en la frontera estadounidense cayeron 97 % en abril de 2026 frente a 2024.

     

    Freno en las remesas

    El análisis del FMI contempla escenarios sobre cómo impactarían los cambios demográficos en las remesas que llegan a más del 25 % de los hogares salvadoreños.

    Un escenario base contempla una reducción gradual de remesas, hasta llegar a representar un 23.4 % del PIB en 2031 por una disminución paulatina del tamaño de la población salvadoreña residente en Estados Unidos.

    Sin embargo, “los riesgos derivados de una intensificación de las tensiones geopolíticas y de políticas migratorias más estrictas tendrían consecuencias macroeconómicas significativas”.

    De esa manera, en un escenario adverso se contempla que las deportaciones de salvadoreños promedien 65,000 anuales entre 2026 y 2031, un flujo mayor en relación con los 20,000 anuales de la década anterior a la pandemia.

    Además, en ese escenario se contempla que la llegada de salvadoreños a EE. UU. sea menor en 70,000 personas entre 2026 y 2031.

    “El Salvador experimentaría una migración neta de retorno considerable por primera vez en seis décadas, lo que reduciría las remesas en unos $1,500 millones para 2031 en comparación con el escenario base”, señala el FMI.

    Este escenario, aclara el Fondo, no contempla el impacto positivo en la economía de la reintegración de los retornados a la fuerza laboral.

    El FMI recuerda que las remesas cerraron 2025 con un crecimiento de 19 % interanual, un repunte que obedeció a factores de empuje, donde se considera la incertidumbre precautoria ante las políticas migratorias más estrictas de EE. UU.

    Este desempeño comenzó a disiparse en 2026, con crecimiento de 3.7 % en los primeros siete meses del año. Para el FMI, los flujos de remesas continuarán en una senda de normalización a tasas más sostenibles en el mediano plazo.

  • De los Alpes italianos a San Salvador: JW Marriott será el primer cinco estrellas del país con acabados de ultra lujo

    De los Alpes italianos a San Salvador: JW Marriott será el primer cinco estrellas del país con acabados de ultra lujo

    Mármol italiano Calacatta Caldia, carpintería en madera natural de nogal, textiles importados de Turquía y la India, grifería alemana Hansgrohe y tinas inglesas Victoria and Albert. Con este nivel de especificaciones técnicas y materiales de importación avanza la construcción del JW Marriott San Salvador, una apuesta que busca redefinir el segmento de ultra lujo y hospitalidad ejecutiva en El Salvador y Centroamérica.

    El desarrollo, anunciado en agosto de 2024 y que se entregará en 2028, representa la tercera incursión bajo esta insignia para Real Hotels & Resorts —la división hotelera de Grupo Poma— en América Latina, que se suma a JW Marriott Guanacaste en Costa Rica (2008) y JW Marriott Bogotá en Colombia (2010).

    Para Fernando Poma, presidente de Real Hotels & Resorts y presidente de la Junta Directiva de Grupo Poma, el despliegue del proyecto responde a una coyuntura estratégica donde «los astros se han alineado», impulsada por el dinamismo turístico y la consolidación urbana y comercial en el entorno del centro comercial Multiplaza.

    “Queremos construir el hotel más lujoso de El Salvador y uno de los de mayor nivel de Centroamérica, y creemos que tenemos todos los elementos para hacerlo”, sostuvo Poma.

    Fernando Poma, presidente de Real Hotels & Resorts y presidente de la Junta Directiva de Grupo Poma, destacó que el proyecto se entregará a mediados de 2028./DEM

    Alcance y especificaciones de la obra

    El complejo comprende una torre de 16 niveles con una oferta de 186 llaves, distribuidas entre habitaciones sencillas, dobles, suites y una suite presidencial, además de tres niveles subterráneos para estacionamientos.

    Actualmente, las obras se concentran en la etapa de sótanos y cimentaciones. “Ya tenemos las fundaciones y estamos empezando a construir de abajo para arriba”, detalló el ejecutivo, tras explicar que la excavación profunda albergará 350 plazas de estacionamiento.

    La edificación será la primera en el mercado salvadoreño diseñada bajo la totalidad de los estándares internacionales requeridos para clasificar formalmente en la categoría de cinco estrellas, integrando tecnología de punta, servicios personalizados y amenidades premium.

    JW Marriott San Salvador tendrá una piscina al aire libre y una privada con jacuzzi, que conectará con un spa. /Grupo Poma

    El diseño arquitectónico estuvo a cargo de la firma internacional CallisonRTKL, mientras que el interior fue desarrollado por Watermark. Entre los acabados destacan pisos y revestimientos de mármol extraído de los Alpes Apuanos, de Italia, alfombras de lana hechas a mano para las habitaciones y de lana de Nueva Zelanda para áreas de circulación y pasillos.

    La oferta culinaria contempla tres conceptos gastronómicos propios: NAU Sushi Lounge, Factory Steak and Lobster, y The Market, complementados por dos bares. A esta infraestructura se suma la sinergia directa con el centro comercial Multiplaza, que aporta más de 200 establecimientos comerciales, gastronómicos y de retail a pasos del complejo.

    El proyecto consolida la visión de desarrollo de uso mixto ideada originalmente por el empresario Ricardo Poma —fallecido en agosto de 2025—, orientada a articular vivienda, oficinas, comercio, entretenimiento, gastronomía, hotelería y capilla en un solo nodo urbano.

    JW Marriott tendrá tres restaurantes, así como dos bares. /Grupo Poma

    “El JW Marriott San Salvador es una pieza muy importante de esa visión y también de nuestro aporte al turismo del país”, remarcó el presidente del grupo.

    La incorporación de JW Marriott al mercado salvadoreño responde a una clara diferenciación de audiencias frente a otros activos del grupo. Mientras que el Hotel Real InterContinental San Salvador se orienta a perfiles que visitan el centro histórico, delegaciones de entretenimiento y eventos de alta escala, el nuevo JW Marriott San Salvador estará orientado principalmente al turismo corporativo y viajeros de negocios de alto poder adquisitivo.

    El conglomerado salvadoreño fue el primer operador a nivel mundial autorizado por Marriott International para operar proyectos bajo esta marca, orientada al lujo sofisticado.

  • EE. UU. resalta paquete de reformas e incentivos fiscales en El Salvador

    EE. UU. resalta paquete de reformas e incentivos fiscales en El Salvador

    El Salvador impulsó en los últimos dos años un paquete de reformas legales e incentivos tributarios agresivos destinados a atraer flujos de capital internacional, por lo que se posiciona cada vez más como un destino atractivo para los inversionistas, recopila el informe anual sobre el Clima de Inversión del Departamento de Estado de los Estados Unidos.

    El documento revisa las legislaciones aprobadas y el esquema de incentivos para atraer inversión a la economía salvadoreña, estrechamente vinculada a Estados Unidos al ser el principal destino de las exportaciones, el principal origen de las importaciones y la mayor fuente de remesas.

    “El Salvador es un destino cada vez más atractivo para los inversionistas, ofreciendo: proximidad a los Estados Unidos, el dólar estadounidense como moneda de curso legal, seguridad pública, y políticas pro-inversión sostenidas, incluyendo incentivos fiscales, marcos regulatorios de apoyo y un enfoque en facilitar el comercio”, señala el reporte.

    Según el informe, la mayoría oficialista en la Asamblea Legislativa ha facilitado una “rápida” aprobación de “reformas legales clave en 2025-2026 para incentivar la inversión nueva y ampliada”.

    El análisis recapitula que uno de los cambios estructurales más relevantes corresponde a la reforma a la Ley de Bancos, aprobada en marzo de 2026, la cual derogó la disposición que exigía que al menos el 51 % del capital accionario de las entidades bancarias estuviera en manos de inversionistas salvadoreños o centroamericanos.

    La medida permite ahora la propiedad 100 % foránea de la banca local, abriendo la puerta a adquisiciones y nuevas operaciones de grupos financieros internacionales.

    A este movimiento se sumó, en abril de 2026, una reforma al Código Tributario que suprimió la retención del 3 % sobre las ganancias de capital para los inversionistas extranjeros que operan con títulos valores en el mercado bursátil local, buscando dotar de mayor liquidez a un mercado de capitales que el informe califica aún como “pequeño y concentrado”.

    Economía digital

    En su apuesta por la economía digital y los mercados sofisticados, en agosto de 2025 se aprobó la Ley de Banca de Inversión.

    Este instrumento creó la figura de bancos de inversión especializados autorizados para operar con activos digitales y diseñar productos a la medida para inversionistas con un patrimonio mínimo de $250,000 en activos líquidos.

    El ecosistema se complementó en octubre de 2025 con la Ley de Fondos de Inversión Alternativa Privados, que habilitó vehículos con requisitos de capital más flexibles dirigidos a proyectos de infraestructura, desarrollo tecnológico y criptoactivos.

    En paralelo, ese mismo mes entró en vigor una modernización integral de la Ley contra el Lavado de Dinero y de Activos (AML/CFT), alineando las directrices nacionales a estándares internacionales y extendiendo la supervisión preventiva hacia los proveedores de servicios de activos virtuales (PSAV).

    El informe también señala como puntos a favor de El Salvador el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), por $1,400 millones, que contempla una ruta para corregir las finanzas públicas y reducir el peso de la deuda, así como reformas estructurales para el crecimiento sostenible.

  • Presupuesto de 2027 contempla $188.26 millones para subsidios de energía y gas licuado

    Presupuesto de 2027 contempla $188.26 millones para subsidios de energía y gas licuado

    El Ministerio de Hacienda ha asignado $188.26 millones para el pago de los subsidios de energía eléctrica y gas licuado de petróleo (GLP) en 2027, según consta en el anteproyecto del presupuesto general de la nación del próximo año.

    Estas obligaciones, bajo la Dirección General de Subsidios (DGS), son de las más populares entre los salvadoreños porque constituyen transferencias que inciden en el costo de vida de los hogares.

    Hacienda ha presupuestado $124.14 millones para la obligación de “administrar el padrón de beneficiarios del subsidio del GLP de forma transparente y eficaz, atender a quienes soliciten ser beneficiarios”.

    Este monto es superior en $9.49 millones contra los $114.64 millones que se aprobaron en el presupuesto de 2026.

    Para el subsidio de energía eléctrica, Hacienda mantuvo sin cambios la asignación por $64.12 millones, que transferirá al Fondo de Inversión Nacional en Electricidad y Telefonía (Finet) para honrar esta subvención.


    Entre ambos subsidios se suma una asignación de $188.26 millones, un aumento de 5.3 % respecto a los $178.77 millones aprobados en 2026.

    Para el subsidio de gas propano existen dos esquemas: uno directo que se entrega a más de un millón de familias y otro que estabiliza los precios a través de una ley transitoria que finaliza en mayo de 2027 tras varias prórrogas.

    El subsidio a la energía eléctrica, en tanto, se entrega de manera automática en la factura mensual. Este descuento es fijo de hasta $5 mensuales por el cargo de la energía.

    La tercera subvención a la que más atención prestan los salvadoreños es al transporte, que se encuentra en el presupuesto del Ministerio de Obras Públicas y de Transporte (MOPT), bajo la partida Registro y Regulación del Transporte, cuyo fin es “modernizar el transporte público de pasajeros que permita mayor comodidad y bienestar a la población usuaria”.

    Para 2027, Hacienda ha contemplado que el Ministerio de Obras Públicas desembolse un poco más de $73.01 millones, equivalente a $10.67 millones adicionales frente a los $62.33 millones aprobados en 2026.

  • El impacto económico de El Niño en Centroamérica se materializará en 2027, advierte Deloitte

    El impacto económico de El Niño en Centroamérica se materializará en 2027, advierte Deloitte

    Aunque este año se ha vivido lo peor de las temperaturas y las sequías por el fenómeno de El Niño, el impacto económico se materializaría con claridad en 2027, advirtió un estudio de la consultora Deloitte Econosignal.

    Una de las conclusiones del informe señala que El Niño pasaría de representar un riesgo climático en 2026 a ejercer presión sobre los costos de las empresas y las economías centroamericanas en 2027.

    El impacto, advierte el estudio, sería a través de los costos en energía, alimentos y logística.

    Daniel González, responsable de Análisis Económico para Centroamérica, Panamá y República Dominicana de Deloitte, señaló que El Niño no solo representa un riesgo por la falta de lluvia, sino por cómo esa menor disponibilidad se puede trasladar en mayores costos para producir, transportar o abastecerse.

    «En 2026 todavía existe una ventana para prepararse, pero nuestro análisis identifica que parte importante de esas presiones podría hacerse más visible durante 2027», añadió.

    González señaló que los riesgos varían por organizaciones. Para algunas, continuó la explicación, el impacto vendrá por energía, y para otras por las materias agrícolas y los costos en la cadena logística.

    Riesgos económicos

    Según el informe, el impacto tiene distintos matices en las economías centroamericanas. Para El Salvador, encontró que combina riesgos por sequía, agroalimentos y energía, los cuales se podrían trasladar a la economía.

    Esto cambia en Guatemala, donde un nivel crítico de riesgo radica en agricultura y alimentos debido a su mayor exposición en el Corredor Seco, y en Costa Rica el peligro se deriva del impacto de la sequía en la generación hidroeléctrica.

    Panamá muestra riesgos por el estrés hídrico en el Canal, la mayor vía marítima de la región y motor de la economía de ese país. La firma recuerda que el 5 % del comercio mundial pasa por esta infraestructura.

    «Si baja el nivel, algunos buques podrían tener que transportar menos carga o enfrentar restricciones para cruzar. Esto puede alterar los tiempos de entrega y elevar los costos de transporte para empresas que compran o venden productos a través de esta ruta, incluso si operan en otros países», añade el informe.

    El impacto en la generación eléctrica es más evidente. Con la reducción en la generación hidroeléctrica, se incrementó la participación de las centrales térmicas, que dependen del petróleo.

    La consultora destaca que el precio mayorista de electricidad en El Salvador pasó de $85.28 por megavatio hora (MWh) en enero de 2026 a situarse en $135.89 en abril de 2026, equivalente a un incremento de 59 %.

    El Niño ha ocasionado en El Salvador cuatro períodos de sequía, que se traducen en pérdidas agrícolas y menor producción de energía hidroeléctrica. Esta crisis se ha combinado con los altos precios del petróleo debido al conflicto en Medio Oriente.

  • La deuda pública escalará a 89.2 % del PIB en 2027 por intereses de pensiones

    La deuda pública escalará a 89.2 % del PIB en 2027 por intereses de pensiones

    El reconocimiento de $2,300 millones en intereses devengados no pagados del sistema de pensiones disparará la deuda pública de El Salvador en 5.6 puntos porcentuales del producto interno bruto (PIB) de 2027, según estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI).

    El informe del último examen al programa del FMI señala que la deuda bruta del Sector Público No Financiero (SPNF) se proyecta en 85 % del PIB en 2026, un descenso frente a la tasa de 87.6 % reportada en 2025.

    Sin embargo, se anticipa un pico a 89.2 % en 2027 debido a un aumento temporal por el reconocimiento de los intereses no pagados y acumulados al fondo de pensiones tras el vencimiento del período de gracia.

    El Gobierno y las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) concretaron en abril de 2023 un canje de deuda, que reestructuró los Certificados de Financiamiento de Transición (CFT) a un plazo de 50 años con una tasa de interés del 7 % y se suspendió el pago de intereses y amortizaciones de dichos títulos durante cuatro años, el cual finaliza en abril de 2027.


    Los intereses devengados no pagados a las AFP alcanzaron una suma de $2,300 millones en cuatro años. Según el FMI, al vencer el período de gracia, el Gobierno reconocerá oficialmente estas obligaciones y emitirá un nuevo certificado de reconocimiento con un plazo de 46 años entregado a las AFP, cuyos recursos se utilizarán para capitalizar la mayor parte de esas obligaciones.

    De esa manera, el reconocimiento oficial de esas obligaciones provocará un incremento de 5.25 a 5.6 puntos porcentuales del PIB de la deuda total.

    Sin este ajuste contable, el FMI estima que la deuda neta pública caería a 76.6 % del PIB y se situaría por debajo de la meta del 80 % del PIB antes de 2030.

    Después del pico de 2027, añade el FMI, se espera que la trayectoria de la deuda pública reanude la trayectoria descendente.

    La esencia del programa del FMI radica en ordenar las finanzas públicas salvadoreñas, que se caracterizan por un alto nivel de endeudamiento, alto costo de intereses y déficit. Para eso, el Gobierno se comprometió con el FMI a realizar un ajuste fiscal de 3.5 puntos del PIB en tres años, con metas clave para reducir la deuda.

    El Ministerio de Hacienda había estimado que la deuda bruta del SPNF con pensiones pasará de 88.8 % a 87.7 % entre 2025 y 2026, para seguir en 86.4 % en 2027, hasta lograr llegar a 80 % en 2030.

    «Una consolidación fiscal sostenida sigue siendo esencial para situar la deuda pública en una firme trayectoria descendente y garantizar el cumplimiento de la meta de deuda», indicó el FMI.

    El multilateral con sede en Washington añadió que el Gobierno publicará en enero de 2027 una nueva Estrategia de Gestión de Deuda a Mediano Plazo y un plan anual de endeudamiento para mejorar el perfil de vencimientos, que le permita también volver al mercado de capitales.

  • FMI prevé que la inflación en El Salvador cierre en 2.7 % en 2026 presionada por El Niño

    FMI prevé que la inflación en El Salvador cierre en 2.7 % en 2026 presionada por El Niño

    El Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé que la inflación en la economía salvadoreña cierre en una tasa de 2.7 % en 2026, en un contexto marcado por la guerra en Medio Oriente y los efectos del fenómeno de El Niño.

    La proyección de 2026 es nueve veces más alta que la tasa de 0.3 % que reportó al cierre de 2025 y, según el FMI, se desacelerará en 2027 a un 2.1 %.

    A través de su informe de la segunda y la tercera revisión del programa de Servicio Ampliado del Fondo (SAF), publicado el 1 de octubre, el FMI señala que un episodio moderado o fuerte de El Niño eleva el Índice de Precios al Consumidor (IPC) hasta 1.2 % en los seis meses siguientes del choque.

    Dicho impacto se concentra en el rubro de alimentos, cuyos precios aumentan hasta un 2.5 % medio año después del inicio del fenómeno, que ha provocado cuatro períodos de sequías que han dejado pérdidas en el cultivo de granos básicos.


    El FMI señaló que el impacto de El Niño en la actividad económica agregada es modesto bajo la consideración de que la agricultura representa 5 % del producto interno bruto (PIB). Sin embargo, el fenómeno deja a su paso mayores presiones en los sistemas eléctricos y exacerba la vulnerabilidad de los agricultores de subsistencia.

    Debido a menores lluvias, la generación hidroeléctrica disminuyó de un promedio habitual de 27.6 % a 10.6 % en junio de 2026. Esto derivó en un mayor uso de energía térmica, que depende de derivados del petróleo.

    Según el FMI, los costos de generación eléctrica se han elevado en un estimado de 0.6 % del PIB.

    Primeros impactos

    Los salvadoreños han resentido a lo largo del año incrementos constantes en los precios, sobre todo de la canasta básica alimentaria y el transporte. De esa manera, la inflación inició en enero de 2026 con una tasa de 0.65 %, pero en agosto iba por 3.19 %, según el Banco Central de Reserva (BCR).

    La inflación de agosto es la más alta desde julio de 2023.

    Por sector, el BCR reporta que la mayor inflación se ubica en transporte, de 8.23 %, un resultado que responde directamente al incremento en los precios de los combustibles en medio de la ola de violencia en Medio Oriente.

    Ya que el crudo es la materia prima más apreciada y está vinculado a toda la economía, los precios en general han subido. Uno de los impactos más duros para los salvadoreños es la canasta básica alimentaria urbana, que en agosto se colocó en $264.73, su segundo precio más alto en 25 años.

    La semana pasada, Laura Clavijo, directora de Investigaciones Económicas, Sectoriales y de Mercado de Grupo Cibest, señaló que la inflación en El Salvador entraría en una senda de desaceleración a partir de mediados de 2027 a merced de una disipación del conflicto en Medio Oriente y al cese de los efectos del fenómeno climático de El Niño.

    «Las dinámicas de inflación que hemos visto nos arrojan un escenario de nuevamente desinflación desde mediados del próximo año», señaló.

    Para el cierre de 2026, Grupo Cibest prevé que la tasa inflacionaria de la economía salvadoreña ronde una franja de 2.5 %, similar a la tasa que pronostica el FMI.

  • La inversión de EEUU en El Salvador crece 60.5 % y llega a su saldo más alto desde finales de 2018

    La inversión de EEUU en El Salvador crece 60.5 % y llega a su saldo más alto desde finales de 2018

    La inversión extranjera directa (IED) neta recibida por la economía salvadoreña procedente de Estados Unidos creció 60.5 % interanual en el segundo trimestre de 2026 y llegó a su saldo más alto desde finales de 2018, según el Banco Central de Reserva (BCR).

    En el segundo trimestre, El Salvador captó un flujo de $144.41 millones en IED desde Estados Unidos y se colocó como el principal destino de origen.

    Esta cifra representó un aumento de $54.48 millones en relación con los $89.93 millones registrados en igual período de 2025.

    Además, según el histórico del BCR, se trata del saldo más alto desde el cuarto trimestre de 2018, cuando en ese período se registraron $164.35 millones.


    La inversión extranjera estadounidense captada en el segundo trimestre ya superó al total recibido en 2025, que llegó a $96.62 millones. Sin embargo, en los siguientes meses puede revertirse la tendencia si hay más salidas de capital que ingresos.

    En 2024, el saldo total de la inversión estadounidense sumó $258.56 millones.

    Esto contrasta con el saldo global de inversión extranjera que captó El Salvador durante el segundo trimestre, que llegó a solo $9.77 millones. Esto representó un desplome de 92 % frente a los $120.68 millones de igual período.

    ¿Por qué sucede? Aunque la inversión extranjera de EE. UU. mostró un crecimiento, hubo más salida de capital en otros destinos clave para la economía salvadoreña, por lo cual la cifra se diluye. En ocasiones, la IED neta queda en negativa, es decir, que se registran más egresos de dinero que ingresos al país.

  • Índice de la OMPI ubica a El Salvador en el puesto 100 de 139 economías en innovación

    Índice de la OMPI ubica a El Salvador en el puesto 100 de 139 economías en innovación

    El Salvador retrocedió en el Índice Mundial de Innovación 2026, elaborado por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), y se colocó en la posición 100 de 139 economías analizadas.

    El informe revela que la economía sufrió un retroceso frente a la posición que tenía en la edición de 2025, en el peldaño 98, y regresa a niveles de 2022, cuando también estuvo en el puesto 100.

    El Salvador ocupa el puesto 13 entre 21 economías de América Latina y el Caribe. Solo de Centroamérica, es el tercero, superado por Costa Rica, que se ubica en el puesto 70 de la escala mundial, y Panamá, en el 89. Después se encuentran Honduras (116), Guatemala (120) y Nicaragua (124).

    Cada año, la OMPI publica una actualización del Índice Mundial de Innovación, que utiliza cerca de 80 indicadores para evaluar el desempeño de las economías en materia de innovación. Este instrumento revisa los avances en investigación y desarrollo (I+D), comercio de alta tecnología, empleo cualificado y concesión de licencias de propiedad intelectual, por ejemplo.


    A nivel mundial, el país con mayor innovación es Suiza, seguido de Suecia y Estados Unidos. En la lista continúan Corea del Sur, Singapur, Reino Unido, Países Bajos, Finlandia, Dinamarca y China.

    Radiografía de El Salvador

    Para cada país, la OMPI hace una revisión de los 80 indicadores distribuidos en pilares: instituciones, capital humano e investigación, infraestructura, sofisticación de mercado, sofisticación de negocios, conocimiento y tecnología, y creación de productos.

    De estos pilares, el informe de 2026 revela que El Salvador mostró mejora en sofisticación de negocios e infraestructura, mantuvo igual desempeño en conocimiento y tecnología, y en el resto hubo un retroceso.

    De esa manera, en el pilar de instituciones, El Salvador se colocó en el puesto 94 este año, dos escalones atrás del 92 que ocupó en el reporte de 2025. Dentro de este hubo retrocesos en los indicadores de eficiencia del gobierno (pasó del puesto 68 al 86) y Estado de derecho (88 a 103), aunque hubo mejoras en estabilidad operativa para las empresas (89 a 86), igualdad regulatoria (92 a 85) y política para emprendimientos (52 a 45).

    También retrocedió en el pilar de capital humano e investigación, al pasar del puesto 122 al 123 en los últimos dos años. Ese retroceso se debe a indicadores de investigación, pues hubo mejoras en gasto de educación (105 a 97), años de escolaridad (103 a 101), resultados de PISA (79 a 76), entre otros.


    En sofisticación del mercado pasó del 87 al 93. De acuerdo con el informe, el indicador de crédito mostró un retroceso (69 a 80) por desmejora en financiamiento para empresas emergentes, aunque hubo más recursos para el crédito doméstico y el sector privado.

    Bajo ese mismo pilar, el informe encontró un retroceso en los indicadores vinculados a comercio, diversificación y mercado de escala, que revisa aspectos como tipo arancelario, diversificación de la industria y escala del mercado interno.

    La desmejora en el informe de El Salvador también procede del pilar de creación de productos, que en 2025 ocupó el puesto 73 y este año se posicionó en el 83. La OMPI evalúa áreas como marcas registradas por origen, diseños industriales por origen, comercio de servicios creativos, largometrajes, mercado de entretenimiento, entre otros aspectos.

    Mejora en infraestructura y negocios

    El informe de la OMPI encontró un salto en infraestructura, que pasó del puesto 113 en el informe de 2025 a ocupar el 99 en 2026, un ascenso de 14 puestos. Este avance se debe a mejoras en la infraestructura general, sobre todo en logística y gasto público en obras de este tipo, así como avances en sostenibilidad, como reducción de uso de energía térmica.

    También hubo un avance en el pilar de sofisticación de negocios de 22 escalones, al pasar del 122 al 100 en el índice. Esta mejora procede, según el reporte, de indicadores vinculados a empleo intensivo en conocimiento, mujeres empleadas con títulos de posgrado, gasto en I+D de las empresas, comercio de alta tecnología, servicios TIC, inversión extranjera, talento investigador, entre otros.

    Este impulso responde principalmente al subpilar de trabajadores del conocimiento, donde El Salvador escala hasta la posición 67 global. Además, destaca la proporción de I+D financiada por el sector empresarial, ubicándose en el puesto 38 a nivel mundial.

    La OMPI señaló que El Salvador no mostró cambios en la evaluación del pilar de conocimiento y tecnología, que se mantiene en el peldaño 104 del índice global. En este campo se evalúan indicadores de patentes, artículos científicos, crecimiento de la productividad, manufactura de alta tecnología, ingresos por propiedad intelectual, complejidad, entre otros.