Categoría: Opinión

  • Irán es una pesadilla, no un paseo de conquista

    Irán es una pesadilla, no un paseo de conquista

    Para la mentalidad occidental, la República Islámica de Irán ha sido tierra de misterios. Y es lógico. Entender a cierta profundidad esta nación de 90 millones de habitantes y una superficie territorial de más de un millón y medio de kilómetros cuadrados –es uno los veinte países más extensos del globo–, es tarea ingente que requiere amplios estudios históricos, religiosos, etnográficos y hasta lingüísticos.

    Cuna de la enigmática civilización persa, el actual Irán es producto de mezclas culturales sucesivas a lo largo de 2.600 años, por lo menos desde que las antiguas tribus iranias expandieron su influencia en oriente, abarcando una amplia zona geográfica que iniciaba en los Balcanes y terminaba en la China occidental. De hecho, así como sucede con las eslavas, latinas o germánicas, las lenguas de raíz irania forman un complejo marco multiétnico, englobando todas las variantes del persa, como el farsi, el tayiko, el oseta, el pastún, el kurdo o el uigur.

    A partir del siglo XVI, la dinastía safávida (1501-1736) impuso el chiismo duodecimano sobre el islamismo sunita, convirtiendo a Irán en un foco de tensiones, primero internas y luego con sus vecinos árabes. Tanto musulmanes suníes como judíos y cristianos fueron perseguidos por igual en las antiguas tierras persas, mientras Irán y el imperio Otomano iniciaban su interminable conflicto de 400 años (que se alargó hasta la disolución del sultanato y la creación de la República de Turquía, en 1923).

    Sunitas y chiitas se han disputado la hegemonía de Oriente Medio por siglos, con Arabia Saudita e Irán a la cabeza de sus respectivos bandos. Aparte de sus diferencias religiosas, también les divide la política, pues los saudíes se rigen por un absolutismo monárquico que aplica constitucionalmente el Corán y las tradiciones de Mahoma (Sunna), en tanto los iraníes son gobernados por una teocracia cuyos clérigos interpretan la ley islámica a partir del reconocimiento de 12 imanes infalibles –de ahí el término de “duodecimano”– que sucedieron al Profeta a su muerte, en el año 632 d.C.

    Ambas ramas son extremadamente violentas entre sí, pero también incluyen grupos radicales que compiten en su odio feroz a occidente. Al Qaeda, Hamás y el Estado Islámico, por ejemplo, son sunitas; Hezbolá y los hutíes yemeníes son chiitas. Aunque sus procedimientos y objetivos varían, la matanza que han provocado en el mundo es idénticamente pavorosa. La única diferencia es que Irán, bajo el eufemismo de apoyar la “resistencia”, sí patrocina –públicamente y en calidad de Estado– el terrorismo, mientras que la casa real saudita no ha reconocido jamás su respaldo a los grupos extremistas que han nacido en su territorio.

    La incomprensión de Estados Unidos en relación al mundo islámico es palmaria. En la edición del New York Times del 16 de febrero de 1979, apenas un mes después de la salida del sah Mohammad Reza Pahlavi de Irán, un prestigioso profesor de la universidad de Princeton, Richard A. Falk, afirmó lo siguiente: “La descripción del ayatolá Jomeini como fanático, reaccionario y portador de prejuicios groseros parece, sin duda y felizmente, falsa. Lo que también resulta alentador es que su séquito de asesores cercanos está compuesto uniformemente por individuos moderados y progresistas (…). Habiendo creado un nuevo modelo de revolución popular basado, en su mayor parte, en tácticas no violentas, Irán aún puede brindarnos un modelo de gobierno humano desesperadamente necesario para un país del tercer mundo”.

    Elogiar así al –¡fanático, reaccionario y prejuicioso!– fundador de la República Islámica de Irán no es solo un error de criterio. El neoyorkino y antisemita Falk siguió gozando de inmerecido prestigio académico, e incluso llegó a trabajar, entre 2001 y 2014, ¡en el área de Derechos Humanos de la ONU!

    He aquí un ejemplo ilustrativo de lo que sucede cuando se instala en la mentalidad occidental ese “progresismo” biempensante sobre Oriente Medio, ayuno de raciocinio con empacho de ideología. Para colmo, a esta mezcla de soberbia e ignorancia selectiva se suma ahora la teatralidad efectista de Donald Trump, que está prometiendo acabar con la República Islámica en cuestión de semanas como si supiera de lo que habla.

    A diferencia de sus adversarios sunitas árabes, los seguidores chiitas iraníes veneran el liderazgo de los imanes (a los que consideran sucesores legítimos de Mahoma e intérpretes autorizados del Corán) y están convencidos de que el duodécimo imán ha estado oculto desde el año 878 d.C. para volver al final de los tiempos. El tema del martirio está muy presente en ellos, pues entregar la vida por sus creencias les identifica con los grandes líderes asesinados –en particular Hussein, nieto del Profeta, decapitado en Kerbala–, lo que convierte el extremo sacrificio en un acto de liberación material y espiritual. Los cadáveres de los fieles chiitas, acumulándose a montones, aceleran el fin de la ocultación del duodécimo imán.

    Si la Casa Blanca desea en verdad acabar con el chiismo iraní, tendrá que enviar al “martirio” al último que quede en pie de estos musulmanes, pues para ellos constituye un honor renunciar a la propia existencia por combatir al enemigo de su fe. Para evitar esta carnicería, Donald Trump se vería obligado a inventar algo que lo saque del lío en el que se ha metido. Sin embargo, aunque anunciara pomposamente el fin de la República Islámica en Irán, lo que en realidad habría provocado es el inicio de un nuevo periodo de rebelión contra occidente, es decir, una nueva intifada.

  • DoctorSV: la apuesta de El Salvador por una salud pública gobernada por pantallas e inteligencia artificial (I)

    DoctorSV: la apuesta de El Salvador por una salud pública gobernada por pantallas e inteligencia artificial (I)

    En El Salvador ir al médico empieza a significar, cada vez más, abrir una aplicación en el celular. Basta escribir los síntomas, esperar unos minutos y aparecer frente a la cámara de un profesional de bata blanca que, desde un centro de telemedicina, receta medicamentos, ordena exámenes y registra todo en una historia clínica digital. Para el paciente, la consulta es gratuita, está disponible a cualquier hora y evita filas interminables.

    Este es el corazón de DoctorSV, el nuevo programa estatal que promete llevar “salud en línea” a todo el país mediante videollamadas, algoritmos de inteligencia artificial y una red de farmacias, laboratorios e imágenes diagnósticas donde se canjean recetas y órdenes médicas. El gobierno lo presenta como una revolución: un sistema de salud público más rápido, más eficiente y barato, construido sobre tecnología de punta.

    Pero detrás de la pantalla se mueven fuerzas mucho más complejas que una simple app. La transformación digital en salud implica decisiones de política pública sobre cómo se gastan cientos de millones de dólares, quién provee la tecnología, qué rol tendrán los médicos en el futuro y qué tan protegidos están los datos clínicos de millones de personas. El Salvador se ha lanzado a esta carrera a toda velocidad, convirtiéndose en un laboratorio que el resto de América Latina observa con atención.

    El experimento abre preguntas incómodas: ¿hasta dónde puede llegar la automatización sin vaciar de sentido la relación médica‑paciente?, ¿quién controla y audita los algoritmos que apoyan diagnósticos?, ¿es la telemedicina una herramienta para fortalecer el sistema público o una forma silenciosa de privatizar servicios? Las respuestas que ensaye este pequeño país centroamericano dirán mucho sobre el futuro de la salud en la región.

    De la agenda en papel a la salud digital

    El Salvador se encuentra en un proceso de transformación digital a nivel gubernamental reflejado en la Agenda Digital 2020-2030. En el contexto de su Agenda Digital 2020-2030 y en consonancia con la Ley del Sistema Nacional Integrado de Salud, en 2020, el MINSAL comenzó un proceso de colaboración con el BID y la OPS/OMS para fortalecer la transformación digital del sector salud. Dentro de este proceso se desarrolla la Agenda Digital en Salud 2021-2024, orientada principalmente al fortalecimiento de sus sistemas de información para la salud, la implementación de una historia clínica electrónica, el desarrollo de un programa de Telesalud y el desarrollo de diferentes acciones para facilitar el acceso inclusivo y equitativo a poblaciones en situación de vulnerabilidad.

    Previamente y durante los ejercicios de creación y elaboración de la Agenda Digital en Salud para El Salvador, se realizaron una serie de diagnósticos e informes desde varios actores para dar un entendimiento general del estado de situación del país y su visión de futuro y próximos pasos. En base al diagnóstico situacional del país se identificaron siete objetivos prioritarios que son parte sustantiva de la agenda digital: Salud Conectada, Salud Integrada, Salud digital confiable y cibersegura, Salud digital eficiente y de calidad, Salud abierta, Salud inteligente e innovadora, y Salud de cercanía. La implementación de la agenda digital se realizo en tres fases: fase 1, fortalecimiento de los cimientos; fase 2, edificación y expansión; y fase 3, mejora y mantenimiento. Durante la fase 1, fue fundamental la adecuación de la normativa y la instrumentación de la arquitectura de interoperabilidad y de datos, así como la digitalización del sector, tanto en conectividad como en equipamiento, contribuyendo a una salud conectada e integrada. Asimismo, se buscó fortalecer los equipos de fábrica de software para poder avanzar en funcionalidades y en calidad de producto en los sistemas de información de historia clínica electrónica y soluciones de gestión clínica y administrativa. La fase dos de implementación, denominada “edificación y expansión”, se centro en el desarrollo, fortalecimiento y ampliación de las acciones abordadas y planificadas en la fase uno. Durante este periodo, se generaron nuevas líneas de acción y se incorporo todo el ecosistema sanitario del país. Los principales objetivos y actividades incluyeron la expansión de la salud digital en centros de salud en todo el país; fortalecimiento de la ciberseguridad, así mismo se generaron capacidades y la gestión del conocimiento y salud pública. Se realizo la conexión de 150 establecimientos de primer nivel y 60 hospitales, instalación de 6000 puestos de trabajo y 50 servidores. La fase tres de implementación se centro en garantizar la sostenibilidad de la iniciativa de transformación digital en salud, consolidar los avances logrados en las fases anteriores y continuar con un proceso de mejora continua.

    Uno de los pasos previos y fundamentales para que la telemedicina y la IA funcionaran en red fue la adopción del Historial Clínico Electrónico (HCE) en El Salvador. Este proceso de adopción incluyo la implementación de sistemas interoperables, la capacidad del personal, la creación de infraestructura tecnológica y la adecuación normativa.

    DoctorSV y la nueva cara del sistema

    Doctor SV es el nombre de una plataforma digital de salud en El Salvador que conecta a pacientes con médicos a través de consultas en línea. Funciona como un servicio de telemedicina. En la práctica, su funcionamiento comprende seis pasos: registro para la creación de una cuenta en la plataforma; selección del médico según especialidad y horario disponible; reserva de la cita; consulta virtual con el profesional, tras la cual se puede generar una receta y solicitar exámenes de laboratorio complementarios; y, finalmente, la programación de un seguimiento si el médico lo considera necesario. La plataforma presenta tanto ventajas como limitaciones: es especialmente útil para problemas leves, orientación médica y seguimiento clínico, pero no sustituye la consulta presencial en casos complejos o situaciones urgentes.

    Para su implementación y sostenibilidad, el Gobierno de El Salvador ha establecido alianzas tecnológicas con Google Cloud, que proporciona la infraestructura en la nube, herramientas de inteligencia artificial y gestión de datos. Asimismo, la Corporación Andina de Fomento (CAF) apoya el financiamiento de tecnología, infraestructura y expansión de la plataforma. En el plano operativo, se han desarrollado alianzas con farmacias, laboratorios y centros de diagnóstico privados, que permiten el acceso a medicamentos, exámenes e imágenes indicados desde la aplicación. Por su parte, el Ministerio de Salud de El Salvador (MINSAL) coordina el sistema y administra públicamente la plataforma.

    Promesas: acceso, rapidez, eficiencia

    La plataforma Doctor SV busca fortalecer el primer nivel de atención al facilitar que los pacientes consulten inicialmente de forma virtual antes de acudir a un establecimiento físico. Esto permite resolver problemas leves —como infecciones respiratorias simples, controles de enfermedades crónicas o renovación de recetas— sin saturar clínicas y hospitales. De esta manera, los casos que realmente requieren evaluación presencial o especializada pueden priorizarse con mayor rapidez.

    Al reducir la necesidad de desplazamiento y la concentración de pacientes en salas de espera, la plataforma contribuye a disminuir filas y tiempos de espera, especialmente en unidades públicas de salud. Las consultas virtuales también permiten una programación más ordenada, con citas asignadas por horario específico, lo que mejora el flujo de atención y evita aglomeraciones.

    Además, al operar sobre infraestructura tecnológica proporcionada por Google Cloud y bajo la coordinación del Ministerio de Salud de El Salvador, la plataforma genera y organiza datos clínicos y estadísticos. Esta información puede utilizarse para identificar patrones de enfermedad, zonas con mayor demanda, tiempos de respuesta y necesidades de medicamentos, lo que facilita una mejor planificación de recursos humanos, insumos médicos y estrategias de prevención en el sistema de salud.

    Doctor SV también se inscribe en un discurso regional más amplio en América Latina: el uso de la tecnología como herramienta costo-efectiva para avanzar hacia la cobertura universal en salud. En sistemas sanitarios con recursos limitados, brechas territoriales y alta demanda de servicios, la telemedicina permite ampliar el acceso sin requerir la misma inversión en infraestructura física, reduciendo costos asociados a transporte, tiempos improductivos y saturación hospitalaria.

    Organismos multilaterales como el Banco Interamericano de Desarrollo y la Organización Panamericana de la Salud han promovido la transformación digital como un eje estratégico para fortalecer el primer nivel de atención, mejorar la eficiencia del gasto público y reducir inequidades. En este marco, plataformas como Doctor SV buscan combinar teleconsulta, interoperabilidad de datos y coordinación público-privada para extender servicios básicos a más población, especialmente en zonas con menor disponibilidad de especialistas.

    Así, la tecnología no se plantea como sustituto del sistema tradicional, sino como acelerador de acceso y optimizador de recursos, contribuyendo progresivamente a los objetivos de equidad, continuidad del cuidado y sostenibilidad financiera que sustentan el ideal de cobertura universal.

  • El suicidio se puede controlar

    El suicidio se puede controlar

    El estigma asociado al suicidio puede impedir que las personas reciban la ayuda necesaria. Por esa razón, es importante que, en cada hogar, trabajo, escuela, universidad, etc., haya vigilancia para que muchas personas que tienen pensamientos suicidas lo eviten. Es relevante evitar la depresión.

    En Japón, por ejemplo, lograron controlar el suicidio gracias a que el gobierno incorporó programas de prevención, disminuyeron las horas extras de trabajo —el cual era un factor que elevaba el suicidio—. Además, se ha fortalecido el apoyo psicológico.

    Mientras tanto, En El Salvador, es muy interesante lo que hace la clínica psicológica de la Universidad de El Salvador (Diario El MUNDO, 12 de marzo de 2026), en donde se registró 60 casos de pensamientos suicidas.“La ruta inicia desde la detección de un caso con ideación suicida o con factor de riesgo, estos pueden ser detectados por docentes o pares… en la evaluación se pretende clasificar el nivel de riesgo; mientras que en la atención especializada está orientada a un traslado asistido, de ser requerido, a un hospital; finalmente, el seguimiento, que consiste en un monitoreo posterior a la crisis de 30 días”.

    Como docente universitario por más de 23 años, dos alumnos no callaron ese silencio y me comentaron el deseo de suicidarse. No soy psicólogo ni médico; sin embargo, los aconsejé, les dije que la vida es bella y siempre hay solución a todos los problemas.

    Los seres humanos se cierran y empiezan a manifestar mentalmente que no valen nada, que no son útiles en la sociedad, que no tienen propósitos de vida, que no hay solución para ese problema, etc. Es en ese momento cuando se debe buscar ayuda. Hay una frase que la parafraseo, la cual es muy importante: “Todo tiene solución menos la muerte”. No importa los problemas que nos aquejen, para todo hay solución. Toda adversidad se puede resolver. Debemos tener actitud positiva.

    El presidente de la Asociación de Psiquiatras Salvadoreños para la Salud Mental (APSAM), Carlos Héctor Acevedo, afirmó que hablar de suicidio no debe ser un tabú y que cada muerte… pudo haberse evitado con la detección temprana de la depresión y el acompañamiento oportuno. (Diario El MUNDO, 10 de septiembre de 2025).

    No dejarse dominar por los impulsos; además, hay que consultar con un psicólogo o terapeuta, pedir ayuda con un familiar o amigo, saber manejar los tipos de estrés, alimentar el cerebro con buenas costumbres, etc. Por lo tanto, es primordial cuidar la salud mental. En el país no existe una cifra exacta de personas que se suicidan en el año. El bullying, dificultades económicas, despidos laborales, etc., son algunos factores que inciden en este problema, el cual se puede controlar.

    Las estadísticas demuestran que hay un déficit en la cantidad de psicólogos y psiquiatras en El Salvador. Recordemos que muchas personas, por ser de escasos recursos económicos, no tienen la posibilidad de consultar con un profesional de la salud mental.Actualmente, la plataforma digital DoctorSV, también ofrece consultas psicológicas, en donde un doctor real, con ayuda de IA, brinda consejos a los pacientes. Por doquier podemos encontrar ayuda.

    Es importante que se practique la espiritualidad y religiosidad; las cuales disminuyen el suicidio. Además, escuchar a personas que nos motiven, que nos hagan ver que, en la vida, aunque haya adversidades, siempre se puede salir adelante. Muchas personas que tienen cáncer terminal, por ejemplo, anhelan vivir un minuto nada más; por lo tanto, el suicidio no es la solución. Debemos aprender a ser resilientes, saber que siempre podemos vencer los miedos internos.

    Para finalizar, es importante cuidar la salud mental, evitar vicios como el alcohol o las drogas, saber controlar las emociones y buscar terapia cuando sintamos que algo no está bien en nuestros pensamientos. No permita que la depresión, el estrés y otros problemas dominen su mente. Es recomendable leer libros de autoayuda y buscar consejos.

    *Fidel López Eguizábal. Docente investigador Universidad Nueva San Salvador

    fidel.lopez@mail.unssa.edu.sv

     

  • Salud Privada en El Salvador: Opacidad, Corrupción y Carga Económica

    Salud Privada en El Salvador: Opacidad, Corrupción y Carga Económica

    Los salvadoreños cubren el 26.7% del gasto total en salud con pagos directos de su bolsillo, según informe de CEPAL y OPS de 2024 (datos hasta 2021). En 2022, este gasto de bolsillo total de hogares alcanzó 995 millones USD para una población de unos 6.4 millones, lo que equivale a unos 155 USD per cápita anual. Aunque no existe un estimado oficial preciso y actualizado al 2026 del costo anual exclusivo de la práctica privada de medicina para el ciudadano salvadoreño promedio —ya que los datos se centran en el gasto de bolsillo total (público y privado, consultas y medicamentos)—, este representa alrededor del 26.7% del gasto total en salud y es mayoritariamente en el sector privado.

    Uso del Sector Privado

    El 22.1% de quienes reportan enfermedades acuden a clínicas o hospitales privados, según la Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples (EHPM) 2023. Una encuesta de 2024 indica un gasto promedio mensual de 126.57 USD en medicamentos —equivalente a ~1,520 USD anuales—, aunque solo el 25.1% destina presupuesto específico enfocado en farmacia. Las consultas privadas oscilan entre 39 y 70 USD cada una.

    Disparidad Público-Privada

    Existe una marcada disparidad: por cada médico público, hay 2.15 en el sector privado, reflejando una concentración en lo privado, aunque sin datos sobre superposiciones de empleo. No se ha encontrado un porcentaje oficial o estadística precisa sobre médicos del MINSAL que posean clínicas privadas o farmacias, información fundamental para detectar corrupción y planificar salud pública. La ausencia de estos datos por parte del MINSAL podría deberse a limitaciones regulatorias, falta de sistemas centralizados de registro o intereses políticos que evitan transparentar conflictos de interés.

    Ejemplo Internacional: Malawi

    Recientemente, el gobierno de Malawi prohibió a todo el personal médico estatal poseer u operar clínicas y farmacias privadas mediante una orden ejecutiva presidencial para combatir la corrupción en salud. La medida protege el acceso constitucional a servicios públicos gratuitos, respondiendo a denuncias de escasez de insumos, coerción para comprar en privados y pagos ilegales por servicios básicos. Si bien organizaciones civiles apoyan esta iniciativa, expertos advierten que no resuelve problemas estructurales sin rendición de cuentas, supervisión y mejoras salariales.

    Contexto en El Salvador

    En el país, es de conocimiento público que médicos del sector público ejercen en privado, generando críticas por conflictos de interés como recomendaciones a sus propios laboratorios o farmacias, aunque sin datos cuantitativos. Un proyecto de ley para la Red Nacional de Hospitales (2025) propone dedicación exclusiva para médicos contratados, prohibiendo consultas privadas salvo emergencias. No hay estadísticas oficiales centralizadas al 2026 sobre clínicas y farmacias privadas: se estiman ~2,000 farmacias (80% del mercado privado, con cadenas como Farmacia La Buena recibiendo contratos estatales por $5.8 millones en 2025) y 15-25 hospitales privados principales, concentrados en San Salvador, Santa Tecla y otras ciudades grandes. Personalmente he observado, la creación de hospitales pequeños en áreas rurales. Por ejemplo, en Intipucá, en los últimos años se han construido dos hospitales de tamaño mediano que brindan servicios de emergencia y encamado.

    Esto de las farmacias “sin farmacéutico” es un histórico común en el país, especialmente en áreas rurales. La Ley de Farmacias y normativas de la Dirección Nacional de Medicamentos (DNM) exigen que las farmacias cuenten con un profesional titulado en farmacia para su operación, quien debe estar inscrito como regente ante la DNM. Esto incluye un permiso sanitario del MINSAL y licencia municipal, verificando cumplimiento normativo. El MINSAL y la municipalidad extienden permisos y licencias para el funcionamiento de las farmacias que incluye la presencia de un profesional de farmacia. Me pregunto que estará haciendo el municipio de la Union Sur al respecto, o la municipalidad de San Salvador. Una invitación en Frente a Frente sería relevante a estos dos alcaldes para que nos expliquen. ¿No creen?

    ​Conclusión

    La opacidad en datos sobre el sector privado de salud en El Salvador agrava inequidades y riesgos de corrupción, similar a casos como Malawi, donde prohibiciones directas buscan frenar abusos. Reformas como dedicación exclusiva, registros unificados y mayor cobertura pública (ej. ISSS o Doctor SV) son urgentes para reducir la carga de bolsillo —estimada en 600-2,000 USD anuales por hogar— y garantizar acceso equitativo. Actualizar encuestas como EHPM 2025 vía DIGESTYC o BCR es clave para políticas basadas en evidencia.

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

  • Impunidad vigente 

    Impunidad vigente 

    No me cabe duda. Nuestro país está construido sobre bases endebles y peligrosamente riesgosas. Eso provoca que –casi permanentemente– esté sometido a una fragilidad peligrosa, sobre todo para quienes habitan el abajo y el adentro del mismo; léase, sus mayorías populares. A lo largo de la historia estas se han visto privadas de la más elemental justicia social al permanecer sumidas en la desigualdad, la pobreza y la exclusión. Ello ha generado revueltas y estallidos que han destacado en la región por su impactante violencia, hasta haber provocado durante la primera mitad del siglo pasado una matanza de alrededor de 30 000 personas y, en el marco de la segunda, una dolorosa guerra de más de una década de duración. En tal escenario, encontramos otro de los más cuestionables cimientos sobre los que han construido El Salvador: la impunidad.

    Y marzo, machaconamente, me imposibilita dejar de tenerla presente. ¿Por qué? Veamos. ¿Quién no recuerda que en marzo de 1980 asesinaron al cuarto arzobispo de San Salvador y desde hace años santo, monseñor Óscar Arnulfo Romero? Este es probablemente el hecho atroz más conocido y conmemorado en el marco de la violencia y la perversidad mediante las cuales se ensañaron y ensañan con nuestra gente más vulnerable. Romero, nombrado por Pablo VI el 3 de febrero de 1977, ocupó dicho cargo el 22 del mismo mes. Dos días antes se habían celebrado las elecciones presidenciales, cuyo resultado fue fraudulentamente alterado en favor del oficialismo.

    Y el 26 se consumó una masacre en el Parque Libertad, ubicado en el centro capitalino, mientras una multitud protestaba por la imposición del general Carlos Humberto Romero como titular del Ejecutivo. El 12 de marzo, también de 1977, asesinaron al jesuita Rutilio Grande, junto a dos campesinos; Rutilio era muy cercano al recién estrenado pastor católico metropolitano.

    El 17 de marzo de 1982 fue emboscado y ultimado por el ejército gubernamental el periodista neerlandés Koos Koster, junto a tres de sus colegas y compatriotas. El 14 de marzo del año siguiente apareció el cadáver de la presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de El Salvador, Marianella García Villas quien cayó herida ‒también en una emboscada‒ para ser trasladada luego a una sede militar adonde la torturaron y ejecutaron.

    De igual manera, durante ese mes fallecieron en el 2007 ‒después de la guerra y de una vida consagrada a la causa de los derechos humanos‒ dos mujeres valientes e irremplazables cuyas trayectorias las han convertido en íconos de la lucha por la defensa de las víctimas: Rufina Amaya el 6 y María Julia Hernández el 30. La primera reveló la verdad de lo ocurrido en el cantón El Mozote y otros caseríos cercanos, iniciando diciembre de 1981: una barbarie que arrojó alrededor de mil personas campesinas ejecutadas. En su mayoría niñas, niños y adolescentes. Así desmanteló Rufina la falsa versión de lo ocurrido, difundida nacional e internacionalmente por la dictadura; María Julia luchó años por lograr que en el caso de esa terrible masacre se impartiera justicia, así como lo hizo en el de monseñor Romero y tantos más.

    Por la muerte violenta de Koster y sus compañeros resultaron condenados tres oficiales de la Fuerza Armada salvadoreña, incluido el ministro de Defensa y Seguridad Pública de la época; ese hecho aislado lo atribuyo en buena medida a la presión del gobierno holandés, pues ello me consta al haberlo conocido de primera mano siendo director del Instituto de Derechos Humanos de la universidad jesuita. En el caso de El Mozote, judicialmente se ha avanzado a cuentagotas en medio de numerosas artimañas a la espera de que fallezcan víctimas y victimarios. Pienso que eso ha ocurrido forzadamente, porque existe una sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos exigiéndole al Estado avanzar en el proceso judicial.

    Y entre todas las deudas pendientes con la justicia, está el escamoteo de la verdad como primer paso para alcanzarla. Cinco días después de la publicación del informe de la comisión creada para investigarla y difundirla, fue decretada una infame amnistía para proteger a los criminales de los bandos enfrentados en la preguerra y la guerra. Pese a que luchamos más de 23 años hasta lograr su inconstitucionalidad en julio del 2016, ya transcurrió casi una década de ese evento y a la fecha ni siquiera se ha aprobado una ley para dignificar a las víctimas y a la sociedad salvadoreña. Por ello estoy convencido de que dicha impunidad aún vigente, es uno de los inmorales cimientos de una patria exactamente injusta con su mayoría populares. Y, obviamente, mucho le está sirviendo al actual gobierno inconstitucional.

  • Empresas del futuro: por qué el talento se volvió el activo más decisivo

    Empresas del futuro: por qué el talento se volvió el activo más decisivo

    Durante décadas, las organizaciones hablaron de “recursos humanos”. El término no era casual: respondía a una lógica industrial donde las personas eran vistas como parte de la estructura operativa, un engranaje necesario para producir resultados. Sin embargo, en el actual entorno empresarial, marcado por la transformación digital, la inteligencia artificial y la volatilidad de los mercados, esa mirada ha quedado superada.

    Hoy, el capital humano dejó de ser un área más dentro del organigrama. Se ha convertido en un factor estratégico que define la capacidad de una empresa para adaptarse, innovar y sostener su competitividad.

    La experiencia demuestra que las organizaciones que mejor responden a contextos inciertos no son necesariamente las que cuentan con más infraestructura o mayores recursos financieros. Son aquellas que han desarrollado capacidades internas sólidas: liderazgo, pensamiento crítico, cultura colaborativa y aprendizaje permanente. En este escenario, la pregunta ya no es si las empresas deben invertir en capacitación, sino cómo hacerlo de forma estratégica.

    La automatización y la inteligencia artificial están transformando procesos completos. Sin embargo, lejos de reemplazar el rol humano, están elevando el nivel de exigencia. A medida que las tareas repetitivas desaparecen, ganan protagonismo habilidades vinculadas al análisis, la creatividad y la capacidad de tomar decisiones en entornos cada vez más complejos.

    Esto también obliga a replantear los modelos tradicionales de formación. Los programas basados únicamente en contenidos teóricos o desconectados de la práctica resultan cada vez menos efectivos frente a la velocidad con la que evolucionan los negocios.

    Las organizaciones necesitan esquemas de aprendizaje que combinen actualización conceptual con aplicación real, capaces de fortalecer tanto las competencias técnicas como las habilidades de liderazgo.

    Uno de los errores más comunes en muchas empresas es tratar la capacitación como iniciativas aisladas: cursos puntuales o programas que responden a necesidades momentáneas, pero que no forman parte de una visión integral de desarrollo. Sin una estrategia clara, el aprendizaje pierde impacto. Por el contrario, cuando se integra a la planificación del negocio, se convierte en una herramienta clave para mejorar la productividad, impulsar la innovación y fortalecer la cultura organizacional.

    En este proceso, el liderazgo cumple un rol central. Las empresas necesitan líderes capaces de comunicar con claridad, gestionar equipos diversos y tomar decisiones en contextos de incertidumbre. Estas competencias no se improvisan: se construyen con formación, experiencia y reflexión estratégica.

    Al mismo tiempo, las nuevas generaciones valoran entornos donde puedan desarrollarse profesionalmente. La posibilidad de acceder a programas de aprendizaje y crecimiento con el de ADEN se ha convertido en un factor decisivo para atraer y retener talento.

    La irrupción de la inteligencia artificial plantea además un nuevo desafío: desarrollar competencias digitales en todos los niveles de la organización. Pero el verdadero diferencial no estará solo en el acceso a la tecnología, sino en la capacidad de las personas para utilizarla de forma estratégica.

    En un mundo donde la tecnología evoluciona a gran velocidad, las empresas que entienden el valor de su capital humano construyen organizaciones más ágiles, innovadoras y sostenibles. Porque, al final, la ventaja competitiva más importante sigue estando en las personas.

    * Carolina Tomba es directora de Soluciones Corporativas ADEN International Business School

  • La escalada en Irán y los daños colaterales

    La escalada en Irán y los daños colaterales

    Entender lo que ocurre en Irán es complejo pues tiene mucho de historia, de intereses económicos, de geopolítica, de ambiciones de naciones, de alianzas estratégicas, de mentiras, de verdades a medias y de todo un poco. No se puede ser tan inhumano de no interesarse por los conflictos armados que tanto luto y dolor le generan a la humanidad.

    Muchos salvadoreños tenemos un concepto errado o excesivamente superficial de lo que sucede en medio oriente, pues solo contamos con la información sesgada de quienes juegan la partida. He escuchado a muchos hacer juicios a priori y apoyar a fe ciega el accionar bélico de Estados Unidos, pero también he escuchado a muchos otros condenar a los norteamericanos.

    En Mejicanos, una iglesia evangélica convocó a sus feligreses para una vigilia de dos noches en apoyo a Israel, porque según su pastor el “monstruo persa” quiere acabar con la Tierra Prometida, pero otros salvadoreños salieron a marchar y aprovecharon para pedir a Estados Unidos e Israel que cesen los ataques contra Irán. Una escalada de la naturaleza ocurrida en Irán no puede ser vista como un accionar motivado por la ideología religiosa. De ninguna manera Dios apoya estos actos.

    Los ataques por muy dirigidos y puntuales que sean siempre generan severos daños colaterales que afectan a la población vulnerable, tal como ha ocurrido en Irán, donde miles de civiles han muerto entre ellos cientos de niños y ancianos. Irán ha respondido lanzando misiles a distintos países, lo que para algunos es un ataque indiscriminado a diferentes naciones, pero para otro es solo una estrategia de defensa porque se ha limitado a atacar bases militares estadounidenses enclavadas en otras naciones.

    Estados Unidos e Israel justifican sus ataques aduciendo que Irán tiene tecnología y armas de punta que son una amenaza para los israelitas, mientras que las autoridades iranís dicen que lo que poseen es con fines de tecnología y usos médicos. Hasta ahora no sabemos quién dice la verdad o quién miente.

    Lo único que sabemos es que Teherán y ciudades vecinas son las más inseguras del mundo porque los bombardeos están a la orden del día. Sabemos que los incendios y la destrucción mantiene en vilo la paz y la economía del mundo.  Algunos países de manera inteligente han abogado por la neutralidad manteniéndose al margen y mostrándose, ya sea por conveniencia o por convicción pacifista, como países que rechazan el belicismo y abogan por la paz. Otros países han manifestado su apoyo a Estados Unidos e Israel y hay naciones que abiertamente rechazan el accionar estadounidenses y dan su apoyo a Irán.

    En cualquier momento, si no se prioriza el diálogo civilizado, un conflicto de esta naturaleza puede dar paso irreversiblemente a una tercera guerra mundial de fatales consecuencias para la humanidad y el planeta. Es obligación de todos los líderes y naciones del mundo exigir una salida pronta, humana, civilizada y de alcance global y permanente.

    La escalada en Irán ya nos tiene en vilo. Países como el nuestro, a miles de kilómetros del escenario bélico, estamos a la espera de los efectos económicos. Somos un país consumidor que dependemos de muchos factores, entre ellos los precios internacionales del petróleo. Obviamente Irán es uno de los principales productores de petróleo y por si fuera poco controla el paso sobre el estrecho de Ormuz en el mar Pérsico, por donde circula el 20 por ciento del petróleo mundial y el 33 por ciento del gas natural licuado.

    La crisis en Irán ha generado el cierre o el paso restringido, encareciendo los fletes que deben recorrer miles de kilómetros extras, incrementando el valor del producto y por consiguiente el galón (litro) de combustible. Hasta ahora, hay reservas de petróleo que permiten un incremento mínimo de los combustibles, pero es lógico que las reservas disminuirán y se encarecerán, afectando las economías de países consumistas y dependientes como el nuestro.

    Desde El Salvador y como salvadoreños, con tan poco conocimiento, no podemos adoptar posición ni apoyar una escalada que genera muertos, heridos, destrucción, dolor, agonía, zozobra, vilo y heridas que tardan años (décadas o siglos) en sanar. Israel, Estados Unidos e Irán deben buscar una salida civilizada, más allá de fanatismos religiosos, intereses económicos e intenciones políticas. La humanidad no puede estar en manos de decisiones con criterio belicista, en nombre de la paz mundial.

    *Jaime Ulises Marinero es periodista

  • ¿Transformación o reforma educativa?

    ¿Transformación o reforma educativa?

    El país se enfrenta en una encrucijada histórica educativa; desde la fundación de las primeras Escuelas Normales en el siglo XIX como  baluarte de la mística docente hasta la masiva entrega de laptops y tablets en la actualidad, el país ha navegado por un mar de reformas entre planes, programas y proyectos educativos. Sin embargo, la historia nos ha enseñado que reformar no es transformar. Mientras la reforma suele ser un ajuste de tuercas en una maquinaria vieja, la transformación es el diseño de un motor nuevo.

    La era digital se ha introducido en las aulas con una fuerza sin precedentes. La dotación de dispositivos móviles es un paso necesario para cerrar la brecha de acceso, pero es un error peligroso que se le debe poner atención, y no confundir la conectividad con la educación. Un estudiante con una computadora pero sin pensamiento crítico, o en una escuela con techos colapsados, es simplemente un náufrago con un salvavidas digital.

    Si miramos hacia modelos exitosos como el de Finlandia, el error común es intentar copiar su currículo. Lo que El Salvador debería replicar de los finlandeses no es el «qué» enseñan, sino el «cómo» valoran.

    En Finlandia, el docente es el pilar de la sociedad; en El Salvador, la carrera docente ha sido históricamente castigada con salarios insuficientes y una carga administrativa que asfixia la creatividad pedagógica. Una verdadera transformación educativa exige que el maestro deje de ser un transmisor de datos —tarea que ya hace Google— para convertirse en un mentor de vida.

    La situación es más profunda de lo que dictan los planes quinquenales. El desarrollo del país no vendrá de saber usar un software, sino de la capacidad de nuestra niñez para resolver problemas complejos, trabajar en equipo y cuestionar su realidad. El sistema actual, todavía anclado en la memorización y el cumplimiento de horarios rígidos, choca con una realidad nacional que exige innovación y resiliencia. Ahora con la ayuda  en las aulas de estos dispositivos y la inteligencia artificial el estudiante se vuelve más cómodo, deja de lado el pensamiento crítico, se debilitan sus facultades cognitivas, emocionales y sociales, el juicio ético y moral.

    Para que El Salvador alcance el desarrollo, la transformación debe ser estructural y humana. Necesitamos escuelas que sean centros de comunidad, seguras no solo por la ausencia de violencia, sino por la presencia de esperanza. Debemos pasar de una educación que «forma empleados» a una que «cultiva ciudadanos».

    La tecnología es la herramienta, pero el desarrollo humano es el fin. Si no logramos que la transformación educativa toque la raíz de nuestra cultura —priorizando la ética, la lectura comprensiva y la ciencia— seguiremos teniendo un sistema de primer mundo en los dispositivos, pero de tercer mundo en los resultados. Es momento de decidir si queremos seguir reformando el pasado o si finalmente nos atreveremos a transformar el futuro.

     

  • La guerra, solo la guerra

    La guerra, solo la guerra

    El presidente de la Junta de Paz tiene para ofrecer la guerra, solo la guerra. Es el signo de los tiempos. Este Señor presidente de la Junta de Paz está por cumplir 80 años en junio próximo, y se haya aferrado a los botones de la destrucción. Qué patética es la situación de Estados Unidos que está en manos de estos personajes destinados al olvido.

    Fue sencillo ir a Caracas y sacar a Maduro en enero y dejar una entelequia allí, al mando, que no sabe si va o viene.

    Es fácil para la dupla israelí-norteamericana atacar Irán y dejar un reguero de muertos por todos lados.

    ¿Esa campaña militar es un mensaje para Irán o para China y Rusia? Por el estrecho de Ormuz pasa cerca del 20% del gas natural licuado mundial y el 25% del comercio marítimo de petróleo. Es decir, se trata de un paso clave.

    La capacidad militar de Estados Unidos en este momento está centrada en ataques aéreos y operaciones especiales. La opción de acantonar tropas de forma permanente no parece ser la modalidad que se empleará bajo el mandato de Donald Trump. Sus operaciones son letales, pero… limitadas. Al parecer, arrancan con la sorpresa, sigue la contundencia, continúa la eliminación o captura de objetivos estratégicos y después la retirada.

    El caso de Venezuela siguió ese libreto. Ni siquiera ‘ocupó’ a sus ‘aliados’ internos en Venezuela, dejó gobernando a los mismos que estaban con Maduro y les impuso la férula petrolera.

    ¿Causará toda esa mortandad en Irán solo para sentarse a negociar desde una posición de fuerza con Irán? Según los mensajes que ha lanzado Trump a los iraníes les ha dicho que esperen a que terminen las operaciones y se apoderen del Gobierno. ¿Es realista eso por parte de Trump y los halcones? Es cierto que el régimen iraní, desde hace mucho tiempo ha sofocado todo tipo de oposición y también ha reprimido con saldos de muchos muertos las manifestaciones populares, pero ¿de dónde saca Trump que después de sus ataques habrá euforia popular y el derrocamiento está a las puertas?

    Irán no es Venezuela. Y eso parecen saberlo los atacantes.

    ¿Pensará hacer eso mismo contra Cuba? De hecho, Trump ha dicho que podría hacer una ‘toma amistosa’ de Cuba. ¿De qué está hablando?  ¿Y Nicaragua está en la lista?

    Es difícil por el momento establecer la hoja de ruta que está siguiendo Trump, si es que hay algo como eso. Lo que sí está claro es que tropas permanentes en tierra no va a comprometer. No porque no quiera, sino porque no puede. Y ese no poder se debe a asuntos internos y no a restricciones externas. No puede quedarse con tropas dentro de países atacados, porque la situación económica norteamericana es complicada y no tendría liquidez financiera para sostener esas presencias.

    Proceder con el poderío aéreo, que es inobjetable, empero, desvela su debilidad militar general y el tipo de objetivos que se puede trazar.

    Lo de la ‘lucha contra el narcotráfico’ fue el pretexto para atacar a Venezuela y llevarse a Maduro. Y lo hizo. Pero eso no es un programa de guerra, sino como una entrada de payaso en el circo.

    Rusia y China (¿India y Brasil también?), observan y analizan con atención esta extraña danza de Trump, y ponderan los éxitos reales y ficticios que comporta.

    En el terreno militar Estados Unidos está mostrando músculo. De hecho, es la única de las grandes potencias que lo hace con esa contundencia. El grave empantanamiento de Rusia en su guerra contra Ucrania no ha llevado a nada más que a la destrucción material y a que mueran millares de ucranianos y rusos, civiles y militares.

    Esta guerra de Trump contra Irán (con ciertos aires de parecido con la de Irak), si se prolongara meses, y si involucrara tropas desembarcadas, podría significar otro traspié norteamericano.

    Todo el quehacer Trump, medio enloquecido y atrabancado, que desde el inicio de este su segundo período ha puesto en marcha, es un acumulado de afrentas y atropellos que le pasarán factura en no muy lejano tiempo.

    Sin duda, los grandes productores de armas están henchidos de alegría porque Trump se decidió a irse contra Irán. Para estos cancerberos qué importa los miles de muertos que se ocasionarán con esos ‘juguetes rabiosos’ que se están empleando.

    El régimen iraní, terrible y autoritario, que por décadas ha maltratado a su pueblo, está herido y responderá con desesperación e imprudencia.

    *Jaime Barba, REGIÓN Centro de Investigaciones

  • Una provocación anunciada

    Una provocación anunciada

    Desde la propia Sierra Maestra el demiurgo de Fidel Castro proclamó que, al finalizar la guerra contra Fulgencio Batista, comenzaría para él una lucha mayor contra Estados Unidos, la que califico como su «verdadero destino». El castrismo, no Cuba, es una amenaza constante y permanente para la seguridad de esta nación.

    Es una verdad histórica que el sistema totalitario insular odia visceralmente a este país por representar todos los valores que le adversan. Su vasta experiencia totalitaria en el manejo político lo convierte en un enemigo sumamente peligroso, circunstancia, que se agrava por su total falta de escrúpulos y práctica en provocar conflictos, sin importar lo lastimoso que puedan ser los resultados para los cubanos.

    Los seguidores del castrismo siempre tramitarán la destrucción de esta nación, gestión, en la que procuraran la ayuda de quienes comparten esa animadversión, mientras, no cesan de sembrar en territorio estadounidense espías en busca de información que facilite su ruina, así como la de sus aliados más relevantes, entre los que hay que incluir al exilio cubano.

    Simultáneamente, el totalitarismo siempre trata de acentuar sus crisis periódicas con Estados Unidos, seguro, de la visión que comparten algunos de que el conflicto es entre Goliat contra un manso David que sempiternamente se muestra como un cordero que simplemente se niega a que lo haga calderetas.

    Tengamos presente que el asesinato en el aire sobre aguas internacionales de los cuatro tripulantes de las aeronaves de Hermanos al Rescate se produjo cuando el presidente Bill Clinton enfrentaba la firma o no de la Ley Helms Burton, además, el Éxodo del Mariel fue provocado bajo el mandato del presidente Jimmy Carter, un mandatario que intentó normalizar relaciones y disminuir el embargo.

    Los agentes del castrismo que operan en este país están más que conscientes que, aunque hay compatriotas serviles, listos para delatar y matar, no faltan cubanos dispuestos a arriesgar la vida por darle fin a la tiranía, por eso, es de creer que han tenido alguna participación en la reciente emboscada y ametrallamiento criminal de la expedición que transporto a una decena de patriotas a Cuba.

    La flamante incursión a Cuba de varios compatriotas dispuestos a entregar la vida en defensa de sus convicciones no es una novedad, como tampoco lo es que el totalitarismo castrista se presente ante el pueblo que desgobierna y el mundo, como víctima de Estados Unidos, acusando a Washington de ser responsable de que varios connacionales irrumpieran en las aguas territoriales de la Isla, porque como dijera Jose Marti “Cuando hay muchos hombres sin decoro, hay siempre otros que tienen en sí el decoro de muchos hombres!

    La primera expedición naval para derrocar el naciente totalitarismo que se tenga conocimiento, se remonta a octubre de 1960. Una embarcación con más de 20 hombres arribó a costas cubanas. Los comandaba Armentino “El Indio” Feria, 10 de los expedicionarios fueron fusilados por orden de Raul Castro, entre ellos tres estadounidenses por nacimiento, siendo al menos, uno de ellos, veterano de la guerra de Corea.

    Han sido muchas las expediciones protagonizadas por exiliados y numerosos los muertos en combate, fusilados y encarcelados, por lo que es apropiado decir que nunca han faltado cubanos dispuesto a honrar nuestro himno nacional que dice: “En cadenas vivir es vivir, en afrenta y oprobio sumido. Del clarín escuchad el sonido. ¡A las armas, valientes, corred!”

    Para orgullo de los que nacimos en Cuba está ampliamente demostrado que la represión y el adoctrinamiento no han sido suficientes para eliminar las ansias de libertad de la mayoría de nuestros compatriotas como se evidencia por la gran cantidad de jóvenes que se encuentran en prisión, más los que desean abandonar el país por la profunda frustración que les consume y por jóvenes como estos que con independencia de la manipulaciones de los espías castristas,  ponen en riesgo sus vidas por su voluntad de luchar por la libertad y derechos de los cubanos.

    Los Castro, una familia mafiosa de altos vuelos, ha demostrado fehacientemente que son sumamente hábiles en manejar las crisis y en este momento, están afrontando un trance extremadamente complicado por su incapacidad para resolver los problemas más vitales de la población, mientras, la mayoría de la ciudadanía está harta de la suma de fracasos que ha cosechado el totalitarismo. El fin, les está llegando.