Estados Unidos eliminará a partir de este miércoles la autorización para los viajes educativos grupales a Cuba conocidos como “pueblo a pueblo” y prohibirá asistir u organizar reuniones y conferencias profesionales en la isla, como parte de un nuevo endurecimiento de las restricciones financieras y de viaje.
Una modificación de las normas del Departamento del Tesoro establece que los viajes educativos vinculados con Cuba deberán efectuarse bajo el respaldo de una organización aceptada por las leyes estadounidenses. Los estudiantes, además, tendrán que viajar acompañados por la institución autorizada.
Las nuevas restricciones afectan directamente a los viajes “pueblo a pueblo”, una modalidad de visitas educativas grupales que hasta ahora estaba permitida bajo las regulaciones estadounidenses relacionadas con Cuba. Sin embargo, las personas que antes de este miércoles hayan realizado al menos una transacción vinculada con su viaje, como la compra de un boleto de avión, podrán conservar la autorización para realizar la visita.
Paralelamente, el Departamento de Estado prohibió las transacciones financieras directas o indirectas de ciudadanos estadounidenses con entidades incluidas en la lista de sancionados, en la que figuran organismos vinculados con el aparato militar y los servicios de inteligencia cubanos.
A partir de esta semana tampoco estarán permitidas las operaciones mediante las cuales bancos estadounidenses podían procesar determinadas transacciones relacionadas con Cuba cuando tanto su origen como su destino se encontraban fuera de Estados Unidos.
Las nuevas disposiciones también impedirán que los bancos estadounidenses abran o mantengan cuentas para ciudadanos cubanos considerados empresarios independientes del sector privado, ampliando así las restricciones financieras aplicadas por Washington hacia la isla.
El endurecimiento de las medidas educativas y financieras ocurre una semana después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, calificara a Cuba de “Estado fallido” durante su intervención ante la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York.
Por su parte, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, denunció que Estados Unidos utiliza la lucha contra el narcotráfico como “pretexto” para militarizar la región.
El funcionario también acusó a Washington de fortalecer el bloqueo contra Cuba, aplicar sanciones secundarias y amenazar con una agresión militar contra la isla.

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