El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, respondió este miércoles a las críticas surgidas por la propuesta de crear FIFA Forward Enterprise (FFE) y afirmó que el proyecto representa una oportunidad para fortalecer las finanzas del fútbol mundial, pero recalcó que su adopción dependerá de la decisión de las asociaciones miembro.
A través de un video difundido en las redes sociales de la FIFA, el dirigente explicó que la iniciativa forma parte de un proceso de consulta y reiteró que ninguna federación estará obligada a respaldarla. «FIFA Forward Enterprise (FFE) es una propuesta, una oferta, parte de un proceso democrático de consulta y, por encima de todo, es una oportunidad, pero no es una obligación. Como digo, lanza un proceso de consulta», expresó.
Infantino detalló que, si el proyecto obtiene el respaldo de la mayoría de las 211 asociaciones miembro y del Consejo de la FIFA, FFE funcionará como una filial propiedad del organismo, encargada de gestionar las actividades comerciales y la organización de los torneos internacionales.
Según el presidente de la FIFA, la nueva entidad administraría los derechos comerciales, el patrocinio, las transmisiones, las licencias y otros proyectos relacionados con las competiciones del organismo, con el objetivo de generar mayores ingresos para las federaciones nacionales.
Las declaraciones de Infantino surgieron después de que la UEFA cuestionara la propuesta y calificara el plan como un «ultimátum» para que las federaciones acepten el nuevo modelo o enfrenten una reducción en sus ingresos. El organismo europeo también acusó a la FIFA de priorizar intereses comerciales por encima del desarrollo del fútbol.
Frente a esos señalamientos, Infantino sostuvo que el crecimiento del valor comercial del fútbol exige nuevas estrategias de gestión y defendió que la evolución de la FIFA durante las últimas décadas hace necesaria una transformación en el ámbito financiero. «Enriquecer la parte comercial del juego es el paso siguiente natural en esta evolución. Creemos que la propuesta del FFE desbloquearía el potencial del fútbol en todos los lados del mundo», afirmó.
El dirigente agregó que el proyecto permitiría incrementar significativamente los recursos destinados a las asociaciones nacionales, al señalar que algunas federaciones podrían pasar de recibir entre $8 millones y $20 millones, e incluso hasta $40 millones, para impulsar el desarrollo del deporte en sus respectivos países.
Infantino también rechazó que exista interferencia de inversionistas externos en la gestión de la FIFA y aseguró que el propósito del plan es fortalecer el crecimiento del fútbol en todo el mundo. «Queremos ayudar a crear los próximos Cabo Verde. En todas las esquinas del planeta, transformará el fútbol en sus países. Pero, de nuevo, es simplemente una opción para nuestros miembros», concluyó.

Deja una respuesta