El Tribunal Quinto Contra el Crimen Organizado de San Salvador condenó a 540 años de prisión a Roberto Carlos García Martínez, alias “Bestia”, y a 216 años a Francisco Eduardo Ramírez Vicente, alias “Yeiko”, por múltiples delitos vinculados a una estructura criminal que operaba en el país.
Las condenas incluyen cargos por homicidio agravado, robo agravado y agrupaciones ilícitas, tras comprobarse su participación en una red integrada por expolicías, exsoldados y civiles.
El juzgador determinó que los imputados participaron en al menos 11 casos de homicidio agravado y 21 robos agravados contra empresas y personas particulares.
Según la investigación, la estructura delictiva operaba desde 2018 y contaba con colaboradores civiles que brindaban información sobre movimientos de comercios y posibles víctimas.
Las autoridades establecieron que las víctimas eran asesinadas si oponían resistencia durante los asaltos, lo que elevó la gravedad de los delitos cometidos por la banda.
Además de los principales condenados, otros nueve implicados recibieron penas que oscilan entre cinco y 173 años de prisión por su participación en los mismos hechos.
El grupo operaba a nivel nacional, aunque las zonas con mayor incidencia delictiva fueron Chalatenango, Nueva Concepción y San Miguel.
En esta última zona, los delincuentes perpetraron asaltos contra cooperativas y negocios dedicados a la comercialización de motocicletas.
Al emitir la sentencia, el juez destacó la gravedad de los hechos y señaló que los procesados se aprovecharon de su condición de agentes de autoridad para cometer los delitos.
El tribunal concluyó que las acciones de la estructura criminal representaron un grave atentado contra la seguridad y la paz pública del país.

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