Costa Rica elevó este martes sus críticas contra el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo al denunciar ante la Organización de los Estados Americanos (OEA) la presencia de fuerzas militares rusas y de organizaciones como Hamás y Hizbulá en Nicaragua.
Durante la Asamblea General del organismo hemisférico celebrada en Ciudad de Panamá, el canciller costarricense, Manuel Tovar, expresó la preocupación de su país por la situación de seguridad en la nación vecina y por el deterioro de las libertades democráticas.
“Costa Rica observa con enorme preocupación la persistente y reciente presencia en Nicaragua de fuerzas militares rusas y de organizaciones terroristas como Hamás y Hizbulá. Justo el día de ayer varios individuos vinculados o pertenecientes al grupo Hamás fueron detenidos por fuerzas policiales en mi país”, declaró Tovar.
El jefe de la diplomacia costarricense respaldó además una declaración impulsada en la Asamblea General sobre la situación nicaragüense, al considerar que reafirma la defensa de la democracia, los derechos humanos, el Estado de derecho y las libertades fundamentales en el continente.
Tovar destacó que la OEA manifestó su preocupación por las denuncias de detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas, persecución política y restricciones a las libertades fundamentales en Nicaragua, así como por el hostigamiento contra líderes religiosos y comunidades de fe.
El canciller también se refirió al fallecimiento del dirigente indígena miskito Brooklyn Rivera, quien murió bajo custodia estatal tras permanecer detenido desde septiembre de 2023. Costa Rica exigió esclarecer las circunstancias de su muerte y garantizar justicia para sus familiares.
“Su muerte bajo custodia estatal constituye un hecho de enorme magnitud que exige el pleno esclarecimiento de los hechos, el respeto al derecho a la verdad de sus familiares y la rendición de cuentas”, sostuvo.
Asimismo, recordó el asesinato del exmilitar nicaragüense Roberto Samcam, ocurrido en Costa Rica el 19 de junio de 2025, y destacó los avances de las autoridades judiciales costarricenses en la investigación del caso.
“Costa Rica continuará actuando con firmeza para garantizar que todos los responsables comparezcan ante la justicia y que ninguna forma de violencia o intimidación encuentre su espacio en la impunidad”, afirmó el funcionario.
El ministro señaló que la declaración de la OEA constituye una muestra de solidaridad con las víctimas de la represión y con el pueblo nicaragüense, además de un respaldo a los principios contenidos en la Carta Democrática Interamericana y la Convención Americana sobre Derechos Humanos.
Las relaciones diplomáticas entre Costa Rica y Nicaragua permanecen limitadas al nivel consular desde 2018, cuando el Gobierno costarricense decidió no designar embajador en Managua debido a las denuncias internacionales sobre violaciones a los derechos humanos y la represión contra opositores.
La crisis política en Nicaragua se profundizó tras las elecciones de 2021, en las que Daniel Ortega fue reelegido para un nuevo mandato en medio de cuestionamientos de la comunidad internacional y con varios de sus principales adversarios encarcelados o posteriormente expulsados del país.

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