Muertos por manifestaciones en Irán se eleva a casi 2,000, Trump cierra diálogo y exige frenar represión

Estados Unidos canceló toda vía diplomática con Irán y recrudeció sus amenazas de una posible intervención militar, en respuesta a la represión contra manifestantes que ha dejado cerca de 2,000 muertos, según denunció una ONG estadounidense.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este martes la suspensión de cualquier reunión con funcionarios iraníes, mientras continúen los “asesinatos sin sentido” de manifestantes. “¡Patriotas iraníes, sigan protestando! ¡Tomen el control de sus instituciones! Guarden los nombres de los asesinos y los responsables de los abusos. Pagarán un alto precio”, escribió Trump en su red Truth Social, donde también afirmó que “la ayuda está en camino” y cerró su mensaje con el lema “Make Iran Great Again”.

La medida ocurre tras intentos del canciller iraní, Abás Araqchi, de contactar al enviado especial de Trump, Steve Witkoff, para bajar la tensión, según reveló el medio Axios. No obstante, el gobierno estadounidense endureció su postura y anunció un arancel del 25 % a países que mantengan vínculos comerciales con Teherán.

En respuesta, el ministro de Defensa de Irán, Aziz Nasirzadeh, advirtió que enfrentarán cualquier agresión con “más decisión”, asegurando que el país está listo para defenderse “hasta la última gota de sangre” y que Estados Unidos encontrará una respuesta “atroz” si ataca. A estas declaraciones se sumó Rusia, aliada de Irán, que alertó sobre “funestas consecuencias” para la seguridad global.

La organización Human Rights Activists (HRA), con sede en EE.UU., reportó este martes la muerte confirmada de 1,850 personas, incluidos 9 menores, durante 17 días de protestas. Además, se registran más de 16,700 detenciones, mientras que otras fuentes opositoras, como la Organización de Muyahidines del Pueblo de Irán (OMPI), elevan los fallecidos hasta 3,000 y denuncian el uso de armas de guerra contra civiles.

Las ONG señalan que el apagón digital impuesto por el régimen —el más prolongado en la historia iraní— busca ocultar “graves violaciones de derechos humanos”.

A pesar de una leve reducción militar en Teherán y el retorno parcial de llamadas y actividad comercial, los testigos describen algunas zonas como “auténticas áreas de guerra”.

En medio de esta crisis, al menos una decena de países europeos, entre ellos España, Alemania, Reino Unido, Francia, Países Bajos e Italia, convocaron a embajadores iraníes para expresar su condena. El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, exigió el fin inmediato de la violencia, mientras la secretaria británica de Exteriores, Yvette Cooper, anunció sanciones a sectores clave como energía y finanzas. Desde Bruselas, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, afirmó que la Unión Europea propondrá nuevas sanciones contra los responsables de la represión.